Hello, chicos y chicas hoy les vengo a presentar un drabble inspirado en la canción de Ricardo Arjona; el amor.

Espero y les guste, por cierto les quería mencionar que en el foro ¡Siéntate! De InuYasha algunas de las que andamos por allí nos integramos a una ronda de drabbles, el nick de la cuenta es; Sientate Inuyasha Forum. Sí no me entendieron muy bien allí dice la mecánica de la ronda, en fin espero y se pasen por allá y si dejan un review pues mucho mejor.

Bien, yo me despido porque mañana hay escuela.

Mignardise revoir :)

Disclaimer:

Los personajes no me pertenecen a mí sino a la mangaka Rumiko Takahashi.

La letra de esta canción le pertenece a su autor; Ricardo Arjona.

Historia hecha sin fines de lucro.


"Él."

Por Mlle. Janusa.


"Puede ser que lo que juzgo sea otra cosa, no lo sé que a mi suerte le ha tocado el impostor, tampoco sé."


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Él es un grave error, un defecto de la humanidad a la cual — por desgracia en esta ocasión — yo pertenezco.

Las pocas ocasiones en las que lo he probado han sido fatales.

La primera; mi madre la cual murió, más que por la tristeza de ver como éramos tratados que por su enfermedad. Los sentimientos que ella me brindó fueron probablemente los más puros que pueden existir en este mundo, más sin embargo al destino y a la muerte esto no les importo, se la llevaron de mi lado y a mi corta edad debí aprender a valerme solo.

La segunda; Kikyō, también muerta por culpa de él. Con ella fue totalmente diferente a con mi madre y eso me asusto al principio porque era algo desconocido y totalmente nuevo; el ansia de verla a pesar de saber que no la podía tocar, no sólo porque era incorrecto sino por el miedo a 'ensuciarla', pudimos haber tenido una vida juntos pero no, murió y todo por culpa de él. Por su culpa Onigumo, Naraku o como sea nos tendió esa trampa en la que por falta de confianza todo se fue a la borda.

Y la última; Kagome ella no murió pero algo me dice que si no hubiera regresado a su época… tarde o temprano sucedería lo mismo. Su inocencia me cautivó y, el apoyo y amor que siempre ofrecía de manera incondicional a todos terminó por enamorarme; fue inevitable e incluso cuando traté de oponerme, perdí; tal vez me dejé vencer y a pesar de saber que un día tendría que irse me arriesgue, para sentir de nuevo lo que era ser querido.

Fue mágico en su momento pero ahora; que ya no la tengo me maldigo y lo maldigo mil veces porque por su culpa estoy sufriendo de nuevo.

Por él… por el amor.

Y aun ahora, sentado frente al pozo devora-huesos — como cada tres días desde que Kagome se fue —, sé que lo volvería hacer; volvería amarla como lo sigo haciendo porque soy masoquista.

Otra gran 'virtud' que me ha heredado mi condición, más sin embargo veo como Sango y Miroku lo viven plenamente al igual que varios seres que quizás lo expresen de manera diferente pero son felices con él.

Quien sabe, tal vez el defecto aquí soy, no lo sé.

Pero por lo menos he aprendido que él siempre se mete en tu vida… no importa lo que intentes.

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