I will never leave you again.

Capítulo 1:

Elena abrió los ojos al sentir los rayos del sol calentando levemente su piel, todo lo sucedido el día anterior le parecía un sueño, más bien una pesadilla de la que solo quería salir, se levantó de la cama con leve dolor de cabeza, había bebido en exceso la noche anterior para intentar aliviar el dolor en el corazón que la dejaba apenas respirar.

Se miró al espejo y se observó atentamente, no podía creer cómo habían llegado a cambiar tanto las cosas en tan poco tiempo. Observó la marca de su brazo por el que la habían sacado sangre y después el cuello, en el que todavía tenía marcas de colmillos, recordó todo lo sucedido la noche anterior, las lágrimas pasaron por su mejilla, de repente no pudo evitar pensar en Damon, el que de alguna manera había sido su héroe aquella noche.

Recordó sus ojos azules y su mirada de inmensa preocupación: "I promise you, i will NEVER leave you again", le había prometido la nocheanterior, pero eso era verdad?, de verdad Damon sería capaz de protegerla pasara lo que pasara, incluso de su propio hermano?, verdad es que Damon y Stefan nunca fueron los mejores amigos del mundo, pero realmente sería capaz de anteponerla a ella antes que a su propio hermano, sangre de su sangre?, ella no permitiría que ese momento llegase a ocurrir, no era como Katherine y no permitiría que los Salvatore se enfrentasen por su seguridad.

Se secó las lágrimas con el dorso de la mano e inconscientemente bajó la mano a su cuello, intentando tocar el collar que Stefan le regaló, pero se dio cuenta que ya no lo tenía, ese collar ya no le pertenecía, al igual que Stefan, entonces sonó el despertador, se sobresaltó saliendo de su ensimismamiento. Era la vuelta a clase y no quería llegar tarde.

Jeremy, tenemos que salir ya o llegaremos tarde.- dijo tocando la puerta del cuarto de su hermano pequeño.- Jeremy? - preguntó al no obtener respuesta. Entró en la habitación y la encontró vacía, el silencio inundó la habitación de repente. Su móvil sonó y no pudo evitar pegar un brinco del susto.

-Hola, Bonnie, oye, ¿has visto a Jeremy?

-No, ayer estuve con Matt en el instituto y luego me fui a casa, pero estuve llamándolo ayer y no me contestó, ¿por qué? ¿No está contigo?

-No, tengo un mal presentimiento, Bonnie

-Yo también, le volveré a llamar ahora, y ya te diré en el instituto, ¿vale?

-Vale, nos vemos ahí.- dijo bajando las escaleras. De repente el timbre sonó

-Ah, por Dios, Jeremy, ¿se puede saber dónde te habías metido? Me tenías…- se paró de golpe al ver que no era Jeremy, sino Stefan, que le miraba con una mirada de indiferencia, nada comparada a antaño.

-¿Nos vamos ya?.- preguntó con una sonrisa malvada dibujada

-Yo no voy a ningún sitio contigo

-Elena, tengo que protegerte hasta que Klaus regrese, asique sería mejor que te acostumbraras ya a mi presencia cerca de ti.- contestó con frialdad y haciendo un gesto para invitarla a salir de la casa

Elena le miró con una desconfianza que jamás había sentido por él, aunque también con incredulidad, pues no podía terminar de creer que aquel hombre que se hallaba junto a ella era el mismo Stefan del que se enamoró. Caminaron en silencio hasta llegar al instituto, Elena estaba nerviosa e insegura, jamás lo habría dicho pero sentía miedo de aquel vampiro, entonces se sintió pequeña e indefensa, y tomó una ferviente decisión.

-Sigue sin cogerme el móvil, algo tiene que haber pasado.- dijo Bonnie nada más ver a Elena en los pasillos del instituto

- Tenemos que encontrarle, Bonnie

- ¿Qué hace él aquí?.- preguntó Bonnie tras echar un vistazo a Stefan que estaba detrás de ella como a la espera para moverse

-Esa es otra historia, luego te la cuento, vamos que tenemos que entrar en clase, por cierto, has visto a Caroline y Tyler?

-No

Las clases se hicieron increíblemente largas para la muchacha, no podía dejar de pensar en dónde podría estar su hermano y si estaría bien, para más inri tenía que estar soportando la constante presencia de su nuevo "guardaespaldas". Nada más terminar las clases se dirigió a la mansión Salvatore

-¿Damon?.- preguntó recorriendo la casa en su busca

Llegó al salón y le encontró, junto con Jeremy y Katherine hablando, al notar su presencia de repente se todos se callaron

-¿Qué está pasando aquí?.- preguntó acercándose.- y tú, ¿se puede saber dónde te habías metido?, Bonnie y yo llevamos toda la mañana preocupadas por ti

-Estoy bien.- contestó Jeremy intentando tranquilizarla

-¿Dónde estabas?

-Podemos saltarnos este momento tan pastosamente familiar e ir a lo importante?.- interrumpió Katherine con indiferencia

-Damon, qué está pasando.- preguntó Elena mirándole fijamente

-Hemos encontrado una manera de matar a Klaus

-¿Qué? ¿Cómo?

-Despertando a Michael.- interrumpió Katherine

-¿Quién es Michael?

-No tenemos tiempo para preguntas estúpidas, que te las explique tu…lo que sea que seáis.- dijo mirando a Damon.- nosotros tenemos que sacar más información. Tú.- dijo señalando a Jeremy.-vámonos!

-Tu no vas a ningún sitio con mi hermano.- replicó con determinación Elena poniéndose delante de Jeremy

-Oh, la gatita saca las uñas.- contestó con ironía inclinando levemente la cabeza a un lado

-Está bien, Elena, he estado todo este tiempo con ella, no va a hacerme daño, me necesita.- dijo Jeremy apartando a su hermana.

-Vale.- le dijo a Damon una vez que Katherine y su hermano se hubiesen ido.-ahora cuéntame qué está pasando.

-ey, ¿Matt, has visto por aquí a Jeremy?.- preguntó Bonnie al llegar a la barra del bar

-No, ¿por qué?

-Porque llevo llamándole desde ayer y no sé nada de él y no ha dormido en su casa

-Pues, no sé nada, ¿quieres que te ayude a buscarle?

-No, no te molestes, también está Elena buscándolo, pero si le ves avísame, ¿de acuerdo?.- dijo la muchacha alejándose

-De acuerdo, mmm…¿Bonnie?

-¿Si?

-Ayer vi a Vicky

-Lo sé, estaba contigo

-No, digo que cuando tú te fuiste, la vi…otra vez

-¿Qué?- preguntó Bonnie extrañada.- ¿te dijo algo?

-No, bueno si, que no nos fiáramos de lo que Anna diga, o algo así. ¿Sabes qué puede querer decir?

-No tengo ni idea, pero tal vez alguien sí que lo entiende

-Así que hay que despertar al cazador de vampiros para que él acabe con Klaus.- repitió Elena mientras se sentaba en el sofá.- pero, ¿qué pasará después de que lo haga?

-¡Nos matará a todos!.- dijo haciendo una mueca de terror en la cara

-Hablo en serio.

-Enserio, hay una gran probabilidad que venga a por nosotros, pero, ¡eh!- dijo sentándose a su lado al notar la cara de preocupación de Elena.- no dejaré que te ponga ni una mano encima, no has de temer.-añadió acariciándola el pelo

-Damon, no es por mí por quien temo, sino por…- se interrumpió sola.-no puedo dejar que eso pase, tiene que haber otra manera

-Pero, no la hay, Elena.- contestó con dulzura

-Oh, que dulces…el vampiro malo y tenebroso se hace bueno para estar con su amada humana, ¿habéis pensado en hacer una película de vuestra historia? Tal vez sería hasta más famosa que Crepúsculo

-Lárgate Stefan.- dijo Damon sin elevar el tono

-Estaré comiendo por ahí.- dijo dándose la vuelta ya para irse.-¿Elena?.- añadió con un irónico gesto de reverencia, tras el que se marchó

-Damon, tenemos que hacer algo con él

-Sí, tengo que encontrar alguna manera para que vuelva a ser el de antes.- dijo Damon con la mirada perdida como si estuviera hablando solo

-Bueno, pero hasta entonces…he tomado una decisión, Damon

-¿Cuál? ¿Dejarás de ser tan descuidada con tu vida?

-Quiero aprender a defenderme y ¿quién mejor para entrenarme que tú?.-dijo mirándole fijamente.- estoy cansada de sentirme indefensa y depender siempre de que alguien acuda a mi rescate.- añadió tras no obtener respuesta, solo un ceño fruncido por parte de su interlocutor

-De acuerdo.- contestó poniéndose en pie. Empezaremos mañana, hoy tengo un asunto pendiente

-¿Qué asunto?

-Todos los hombres tienen sus secretillos, Elena.- contestó en un tono sarcástico mirándola de arriba a abajo, esbozó una sonrisa de complicidad y marchó escaleras arriba.

-Siempre tienes que estar atenta, concéntrate e intenta averiguar por dónde te atacaré la próxima vez.-dijo Damon mientras giraba alrededor de una sudorosa Elena mirándola de arriba abajo, ésta estaba quieta con el ceño fruncido

-Está bien, intentémoslo de nuevo.- dijo cerrando los ojos. Respiró hondamente y repitieron el ejercicio, esta vez la alumna estaba atenta y pudo rozarle con un puñetazo que el chico paró sin el mayor esfuerzo haciendo que esta perdiera el equilibrio y que ambos acabaran en el suelo, uno encima del otro.

La tensión era palpable, la respiración de Elena se aceleraba por milésimas de segundos al igual que su corazón, también podía escuchar el del muchacho casi tanto como el suyo propio, observó aquellos azules ojos que gritaban "te quiero" con tanta fuerza que parecía oírlos en sus propios oídos, aquellos labios que deseaba volver a besar, como aquella vez en la que pensaba que Damon moriría.

-Ups, ¿interrumpo alguna escena?- interrumpió Katherine con un tono divertido

Ambos se levantaron del suelo en silencio evitando volver a mirarse a los ojos

-¿Qué haces aquí?-preguntó Damon secamente

-Necesitamos una bruja para despertar a Michael, Jeremy ha ido a por tu amiguita.- contestó Katherine en tono despectivo

-¡Un momento! No podéis despertar a Michael.- exclamo Elena bruscamente

-A ver, ¿por qué?- preguntó Katherine dejando los ojos en blanco

-Porque ese tal Michael es cazador de vampiros ¿no? ¿No habéis pensado en lo que podría hacer después de matar a Klaus? Es que no temes por tu vida, ¿Katherine? Propongo que averiguemos bien antes de hacer nada

-No tenemos tiempo, tenemos que hacerlo cuanto antes, Klaus no tardará en darse cuenta que todavía no hemos despertado a Michael y vendrá a matarnos a todos, y a ti querida, te quitará tanta sangre para formar su ejército que desearás nunca haber nacido.

-Tiene que haber otra forma…

-No la hay, Elena.- replicó Damon con tranquilidad, mirándola con dulzura.- tenemos que actuar ya o sino…temo que Klaus vuelva y te haga daño

-¿¡Es que no piensas en después! ¿¡No piensas en que puedes morir! – Dijo dirigiéndose a Damon - Pensad un poco, si Michael es lo suficientemente fuerte como para matar a Klaus, ¿creéis que no lo será también como para acabar con todos vosotros? – dijo dirigiéndose a los dos vampiros que tenía en frente.

-Sí, lo será, pero al menos tu estarás a salvo.- contestó Damon con contundencia, sin siquiera pestañear

-¡Yo no lo pienso permitir!- estalló la muchacha.- no pienso permitir que te pongas más en peligro por mí, ¡nunca más! Buscaré y encontraré otra manera, con vuestra ayuda o sin ella.- y tras decir esto último salió de la casa a toda prisa.