DISCLAIMER: Soul Eater no me pertenece. Es la obra de arte escrita y dibujada por Atsushi Ohkubo. Tampoco sus personajes me pertenecen.

ADVERTENCIA: Este fic contendrá capítulos completamente Lemons, es decir, con alto contenido sexual explicito. Menores de edad por favor absténganse de leer o bien, leer bajo su propia responsabilidad. A quienes el Lemon no les guste, pues queda criterio de cada uno la lectura de este tipo de fic.

Por eso mismo tendrá Rating "M".

Espero puedan dejar reviews. El apoyo y las críticas solo hacen de nosotros mejores escritores. ¡Besos a todos!

CAPITULO III

"Reverse"

Black Star era un muchacho extraño y eso todos lo sabían, desde que había llegado a Shibusen solo un año atrás no había hecho más amigos: que la dulce Tsubaki, el obsesivo Kid, la risueña Patty, la Diva Liz y la estudiosa Maka Albarn. Esto era singular si pensamos que un año más tarde, Black Star era uno de los chicos más populares del Instituto.

¿Por qué?

Bueno, era un joven atlético, hasta cierto punto: guapo. Su personalidad egocéntrica granjeaba la admiración de las chicas a pesar de que era un completo idiota, claro, en palabras de Maka y un mono asimétrico de acuerdo a los razonamientos de su amigo Kid. Pero lo cierto es que era un amigo fiel y sobreprotector. Por eso se encontraba allí, en la terraza observando a la nada. Estaba preocupado.

Para quien le conociera, verlo de pie con la mirada perdida era algo tan poco común en él, como ver a Kid sin un ataque de simetría. Y su preocupación era muy justificada, algo andaba muy mal.

Primero: el secretismo tan propio del director y los altos funcionarios del instituto nunca fue un problema para nadie en realidad, sin embargo, este se había acentuado hasta un nivel que era algo exasperante, sobre todo porque Kid quien solía ser el más reservado del grupo estaba cada vez mas introvertido si eso era posible. Claro Black Star intuía que su amigo, el obseso de la simetría sabía algo que él no y a Black no le gustaba no saberlo.

En segundo lugar: estaba aquella conversación que había escuchado sin querer. Él no se consideraba del tipo que escucha conversaciones ajenas, pero esta era indudablemente importante y digna de sus oídos.

"Maka estaba en peligro"

¿Por quién?

Solo había escuchado una palabra, algo disfrazada por murmullos para que nadie escuchara, pero Black Star tenía buen oído, algo de lo que estaba profundamente orgulloso.

"Oni"

Claro, si cualquiera escuchara aquello solo podía ser atribuido a la asignatura de Folklor. La profesora Asuna era acérrima defensora del folklor japonés, sus clases estaban orientadas a mitos y leyendas de todo el mundo, desde los países nórdicos y sus creencias en Odín hasta los Yokai en Japón, debía admitir que adoraba la idea de la existencia de una hermosa mujer espíritu de la nieve como era la Yuki ona.

El asunto era que él conocía la palabra Oni muy bien y era utilizada para definir a un ser malvado, habitante del inframundo: un demonio.

Pero también, la profesora Asuna era experta en códigos y palabras clave.

Era tan predecible.

¿Así que de eso se trataba? Un demonio.

Observo hacia la lejanía percibiendo la presencia de una muchacha. Tsubaki era su mejor amiga y si había algo que la definiera era: percepción. Volteo a mirarla, era tan hermosa que le dolía el alma. El solo acariciar su rostro con su mirada le producía un dolor interno insoportable, habría deseado dejar de sentir lo que sentía por ella, sin embargo ya era tarde.

Porque más allá de la comprensión había algo que también hay que recordar: Black Star no era humano.

-Black Star-murmuro la chica y él le sonrió como si nada sucediera-estoy muy preocupada por Maka-él la miro sorprendido-la he notado muy extraña desde hace unos días.

-Yo también-dijo simplemente sin despegar su mirada de ella.

-¿Crees que algo le haya pasado?

"No lo sé" pensó-tal vez solo se trate de los exámenes que están próximos, ya sabes cómo se pone.

-No lo creo-suspiro-de verdad Black, estoy asustada…

-¿Por qué?

-Bueno…-agacho la cabeza ocultando su mirada. La verdad es que no debía decirle nada de esto a nadie, pero tenía que confiárselo a alguien, ella confiaba en todos sus amigos, pero Black era diferente, Black siempre sabia que hacer cuando todo parecía enredado-no debería decírtelo…

-Entonces no lo hagas-dijo frunciendo el entrecejo.

-No, tengo que hacerlo, desde hace unos meses Maka a estado soñando, soñando cosas que ella no quería soñar.

-¿Qué tipo de cosas?-pregunto interesado.

-Cosas…-enrojeció-cosas de tipo sexual, si es que comprendes.

-A vaya-se sonrió Black Star-Maka no era tan inocente como pensaba.

-No es broma Black-dijo enojada reprendiendo a su amigo-yo también pensé que eran solo sueños, es normal después de todo somos adolescentes, pero luego… comenzó a pasarle cosas extrañas.

-¿Cosas extrañas?-pregunto perdiendo su sonrisa-¿Qué clase de cosas extrañas?

-Objetos que se mueven, despertar de sus sueños justo a las 3 AM, sentir que alguien… que alguien la tocaba.

Black Star retrocedió un paso. Eso no podía ser, no podía estar pasando.

-¿Te ha dicho algo más?

-No, dijo que se habían detenido, pero… no lo sé, no lo creo, pienso que ella no quiere preocuparme y esta ocultándomelo. Esta muy extraña, demasiado.

Black Star se acerco a ella y apoyo su mano grande y poderosa sobre el hombro de la chica-no te preocupes Tsubaki, hablaremos con ella, veremos que sucede. Estará bien-dijo sin mucho convencimiento.

-Eso espero.

La congoja era tan evidente en el dulce rostro de su amiga que sintió rabia. El no iba a tolerar que Tsubaki sufriera, que Maka sufriera y que ninguno de sus amigos sufriera.

-Es un demonio estoy seguro-dijo Black Star a su acompañante-un Incubo.

-Eso lo empeora todo-contento el chico con sus ojos dorados serios.

-Me vas a decir de una vez que está pasando, sabes que no puedes excluirme si es que se trata de eso.

-Lo sé Black, pero…

-Nada de peros Death The Kid, dime que está pasando.

El chico de ojos dorados lo miro fijamente, suspiro y finalmente le pidió que lo siguiera. Se metieron en un aula vacía.

-Hemos recibido información fidedigna de que tres rebeldes liderados por un Conde han venido a la tierra, dos hembras y un macho, al parecer dos súcubos y un incubo.

-Eso es… es…

-Sí, lo sé Black, es extraño, casi improbable.

-No pueden materializarse en la tierra si no tienen suficiente energía, no se ha tenido registros de ataques desde el 1820.

-Por eso mismo es tan preocupante.

-Kid… creo que, creo que un incubo está molestando a Maka.

-¡¿Qué?-se exalto-porque no me dijiste eso antes que nada.

-Vamos hombre, no creerás que esperaba el momento oportuno para decírtelo y así lograr un poco mas de suspenso, no pensé que pudiera tener relación con lo que me has dicho, aunque ahora lo estoy dudando.

-Claro que tiene relación, Maka está en peligro.

-Ya lo sabía, escuche una conversación de la profesora Asuna con el padre de Maka.

-Black… tú fuiste uno de ellos.

Black Star palideció un momento, cada vez que lo recordaba sentía asco de si mismo-No tienes que recordármelo.

-Lo siento, pero no hay nadie mejor para ayudarnos que tu, mi padre estará de acuerdo, confía en ti.

-No confió mucho al enterarse de esta situación o habría acudido a mí.

-Estamos un poco alterados Black-suspiro-crees que… ¿ya ha pasado?

-No te lo puedo asegurar, el modus operandi de cada uno es distinto, pero te puedo decir que no será una experiencia agradable.

-Me lo temía, aun así…-lo miró fijamente-mi padre quiere cazarlos, esta clase de intrusión no puede ser permitida.

-Bien, si es que deseas mi ayuda, se de alguien que puede decirnos que está sucediendo.

-¿Es de confianza?

-Daria mi vida por asegurar que es de confianza y sabes que no soy persona que haga estos comentarios por nada.

-Excelente-Kid se sonrió observando a su amigo-necesito que por ahora esto quede entre tú y yo, mi padre tiene sus propias ideas.

Camino un paso sin apartar su mirada de la ventana, fuera el atardecer se hacía presente con sus colores anaranjados y violáceos.

-Hemos tenido paz durante muchos años y él cree que hay que erradicar lo que corrompe esta armonía mal ganada, yo creo en el Orden y el equilibrio Black, no creo que el exterminio sea la solución.

-No puedo decir quien está o no en lo correcto, pero si se trata de proteger a quienes amo, siempre daré lo mejor de mí.

-Sigues teniendo esa convicción y lealtad tan propia de tu raza.

-Solo que ahora está bien encaminada-se acercó a su amigo con paso firme-no te defraudare, averiguare que está pasando.

-Gracias… ahora debo regresar, mi padre está con los padres de Maka y Stein.

Black Star volteo bruscamente su cabeza con una mueca de desagrado.

-Stein dices.

-Si… vigilara a Maka ahora que retomara las clases.

-Eso solo entorpecerá mis movimientos.

-No te preocupes por él, sabe que eres el protegido de Shibusen y no te molestara.

-Eso espero, no se puede confiar en…-hizo una mueca de asco-los soldados de Dios.

I. N. C. U. B. O

Se encontraba de pie, con las manos en los bolsillos y el cabello blanquecino meciéndose al viento. Shibusen era el hogar de cazadores, si bien se trataba de un colegio de humanos, el lado oculto del que casi nadie sabía, era que algunos de ellos se entrenaban como cazadores de demonios. Eran recibidos por el colegio desde pequeños y tratados casi con reverencia cuando estos cumplían el tiempo de formación.

Era una suerte para aquellos que morían en batalla, puesto que subían a la ciudad flotante, "Les Portes du Ciel" y se convertían en parte de las huestes celestiales comúnmente llamados Ángeles. Pocos de ellos bajaban a la tierra para convertirse en Guardianes y a estos se les llamaba Soldados de Dios.

Soul odiaba Shibusen, odiaba a los Cazadores y a los Soldados de Dios. Siglos atrás habían diezmado la población de demonios y Soul creía firmemente en el equilibrio, la libre existencia de dos razas, algo que lo había unido a quien ahora se encontraba frente a él.

-Es una locura.

-Lo sé, pero debemos hacerlo-le dijo acomodándose su chaqueta negra.

-Soul, por favor, sabes que podías haberte negado ¿Por qué lo has hecho?

-Esta es la única manera de poder lograr nuestro objetivo… él tiene razón.

-Aun así me preocupa.

-Pronto él lograra su venganza y nosotros seremos libres, confía en mí-dijo acariciando el rostro de su acompañante-todo estará bien.

Ella solo asintió, mientras la puerta se habría y dos personas entraban al salón.

Una de las razones de por la que Stein era conocido como el mejor cazador de demonios era su impredecible habilidad de ver el alma de las personas. Se decía que todo soldado de Dios tenía un don, algunos utilizaban la electricidad que extraían del ambiente, otros manejar a su voluntad la gravedad o destruir cosas con la mente, pero Stein, tenía el don más impresionante de todos y también el más cotizado.

Así que cuando vio el alma de aquellos dos adolescentes supo de inmediato que no eran humanos. Los habría cazado allí mismo de no ser por la mirada incesante de Shinigami-sama.

-Esta es Chrona Makenshi-dijo dirigiéndose a una chica delgadísima. Vestía de negro y tenía el cabello lila cortado de forma irregular y nada atractivo a la vista, sin embargo era de alma poderosa, turbia y ligeramente dividida en dos-y este es, Evans… Soul Evans-el chico solo se sonrió ante la mirada horrorizada de Stein.

-¿Qué cree que está haciendo director?-miro nuevamente a Soul con los ojos desenfocados.

-¿Cuestionas mi decisión?

-Es un Incubo.

-Star también lo es y se ha rehabilitado, este también es un incubo en proceso de cambio.

-No estoy tan seguro de eso-Stein dio un paso observando al alvino-tu alma asquerosa bestia, está muy corrompida.

Soul gruño ante la notoria falta de respeto del profesor Stein, pero nada le dijo.

-Mi hermano no le hará daño a nadie-interrumpió de pronto la muchacha con un dejo de ira en su voz-si no confía en él, bien puedo encadenarlo para que usted se sienta más seguro.

-Chrona es una bruja de gran poder, nació como súcubo, pero durante siglos han intentado rehabilitarse y lo han logrado, así que Stein, no tolerare ningún tipo de discriminación o abuso de poder de tu parte contra ellos y esto-miro a los dos nuevos alumnos-va para ustedes también, cualquier falta, no importa de qué tipo, serán inmediatamente expulsados de Shibusen y entregados a "Les portes du ciel" ¿Me he explicado bien?

-Si señor-dijo Stein a regañadientes.

Ambos chicos hicieron una reverencia en señal de respeto y aprobación. El director salió a paso lento del salón de la muerte y los dos demonios se mantuvieron detrás de Stein en un incomodo silencio.

-No sé porque Shinigami les ha permitido entrar en Shibusen, pero los tendré vigilados-dijo sin siquiera voltearse a verlos-están advertidos.

-No has cambiado nada, sigues siendo el mismo lunático de siempre.

-La última vez que te vi te dije que no regresaras ¿Qué crees que estás haciendo Evans?

-El Shinigami necesita ayuda, creo que entiendes-acaricio su cabello blanco observando la puerta.

-Mañana las clases comienzan a las 9 AM sean puntuales-dijo de mal humor y se fue dejando a ambos solos en medio del salón.

-Esto se pondrá interesante-murmuro Soul con una sonrisa sarcástica en sus labios.

I. N. C. U. B. O

Tsubaki conversaba animadamente con Black Star. Apenas entro al salón de clase le había notado intranquilo y hasta algo serio, era algo de qué preocuparse cuando todo el mundo sabía que Black no era una persona seria, aun así, no le costó mucho lograr que el muchacho regresara a ser el mismo de siempre. Por supuesto que Tsubaki no entendía porque lograba eso en su amigo y si lo supiera, no habría demorado en corresponder sus sentimientos.

Dirigió su mirada al profesor, el Doctor Stein parecía agobiado por algo y no reacciono hasta que tocaron a la puerta. Se mantuvo fuera un rato al tiempo que le escuchaban decir de mala gana un "Pasen" antes de que entraran dos personas totalmente desconocidas para ella, sin embargo se extrañó al sentir tensarse en su asiento a Maka, la que de repente había palidecido tanto, que creyó se desmayaría allí mismo.

-Sus nombres son Chrona Makenshi y Soul Evans, vienen de Inglaterra. Háganlos sentir a… gusto-los miro-ya pueden sentarse.

Tsubaki seguía inspeccionando el rostro pálido de su amiga, mientras esta tenía sus ojos estaban fijos en el muchacho. Los dos nuevos estudiantes se sentaron cerca de ellas y no mediaron palabra alguna, pero sabía que Maka se sentía terriblemente incomoda a su lado.

Black Star los miro con seriedad. Su observación de apenas unos minutos los llevo a una conclusión extraña y poco probable, pero no perdía nada en confírmalo-So... England?

Soul lo estudio un momento antes de sonreír torcidamente.

-Yes, England.

-Soy Black-le tendió la mano y ambos la estrecharon-esta es Tsubaki-presento a la chica, la que le saludo con una sonrisa bondadosa. Soul la miro de pies a cabeza y luego a Black Star, los gestos casi imperceptibles que el muchacho le mostraba casi lo hicieron reír. Asintió con elegancia y la saludo lo mas respetuosamente que su personalidad le permitía- y ella es Maka.

-Mucho gusto-dijo sonriente-Maka… que lindo nombre.

Tsubaki era una muchacha muy perceptiva, podía ver cuando alguien mentía o cuando algo no andaba bien. Sabía de antemano que algo extraño le pasaba a su mejor amiga, pero su actitud preocupante solo empeoraba el asunto. Tenía que saber que le pasaba o de lo contrario no podría estar tranquila, no podría ayudarla.

I. N. C. U. B. O

La clase había avanzado rápidamente y ya era la hora de almorzar. Black Star junto a Tsubaki se dirigían a paso raudo al comedor, si había algo que ponía de mal humor al muchacho, era tener demasiada hambre como para que su cerebro de concentrase, algo muy natural de su magnificencia según él. Maka intento alejarse de ellos ya que habían invitado a Soul y no quería estar cerca de él, los recuerdos de unas noches atrás la invadían cada vez que lo miraba. Así que se decidió ir hacia el lugar que pensó no se le ocurriría buscarla:La Azotea.

La Azotea, en realidad, era un cuarto precioso lleno de cuadros donde se podían apreciar paisajes del mundo. Era un salón de grandes dimensiones, estilo Isabelino y paneles de madera envejecida que le daba un aspecto muy gótico, una chimenea de mármol blanco dominaba todo el espacio límpido y luminoso, debido principalmente a una majestuosa terraza. Grandes tapices flamencos cubrían una puerta oculta que conducía a otra gran habitación. En un rincón cerca de los ventanales abiertos de par en par, se encontraba una cama rustica y maciza, de madera del color del Ebano, estaba cubierta por edredones esponjosos y blancos como la nieve que caían hasta el suelo. Un sofá antiguo, de formas delicadas y curvas se exhibía frente a la cama, como si tuviera vida propia. Diversos muebles decoraban todo a su alrededor matizando todo de colores terrestres y elegancia. Todo allí era un contraste, algo entre lo delicado y lo rudo, de colores sombríos y luminosos. Todo como una gran sinfonía de formas y colores que arrebataban murmullos de aprobación y satisfacción. Pero nadie más que ella conocía ese lugar, nadie iba allí.

Las teclas del viejo piano nunca habían sido tocadas, las colchas de la cama usadas o los accesorios del tocador femenino, utilizado alguna vez por la dama a la que le pertenecieran. Se pregunto una y mil veces si el director sabría de aquel lugar y estuvo segura de que su respuesta seria no, porque cada vez que se escondía allí, el ambiente se sentía a magia.

Por eso se extraño al sentir una presencia detrás de ella.

-¿Huyes de mi?-le pregunto con su voz aterciopelada. Se encontraba detrás, con una de sus manos jugueteando con un mechón de su cabello rubio. La muchacha no pudo hacer más que estremecerse aterrada por su cercanía-si… te escondías de mi, ya deberías saber que eso es imposible.

-Tu… ¿Qué? Te ves más…

-¿Joven? Pues si-dijo desordenándose el cabello blanco. En efecto, tenía una apariencia más juvenil, con el cabello notoriamente más corto. Aunque en su mirada, se podía vislumbrar al Soul demoniaco de 25 años que ella conocía-decidí venir aquí para tenerte más cerca.

-Pero no se supone que…

-¿Aparezco solo de noche?-ella asintió-pues es evidente que no. Nosotros estamos llenos de misterios, se han escrito leyendas y cantares, los seres humanos creen conocer los misterios del universo, pero en realidad no saben nada.

-Esto es, es una locura, nada de esto puede ser real-volteo cubriéndose el rostro con una mano como si estuviera muy cansada-debo estar imaginándolo.

-No imaginaste nada la otra noche-se rio al ver la mirada de perplejidad de la muchacha-no creíste eso cuando viste los rastros en tu cuerpo y en la ropa de cama.

-No puede ser, esto es mentira.

-Sabes que no lo es-dijo acercándose a ella y disfrutando de su confusión-has estado engañándote a ti misma y de paso preocupando a esa dulce muchacha que tienes por amiga.

-¡No te metas con Tsubaki!-grito de pronto acercándose a él y agarrándolo de la chaqueta. Su reacción sorprendió a Soul por un momento quien la alejo de él delicadamente.

-Vaya, vaya, tienes carácter después de todo-se sonrió de manera tan tierna que se veía demasiado siniestro para considerarlo algo bueno-esto se está poniendo interesante.

-No le hagas daño.

-No la tocare si eso es lo que te preocupa, si hay algo que nos define, es que solo nos interesamos en una presa, bueno aunque a veces se hacen excepciones-la miro fijamente-no querrás que haga excepciones ¿no?

La muchacha enmudeció observándolo, él era la criatura más perversa, vil, sínica y malvada que podía existir y aun así, a pesar de su maldad, ella no podía dejar de sentirse atraída por él.

-¿Qué es lo que quieres de mi? Porque mejor no te vas y me dejas tranquila.

-Ya te lo dije esa noche, tu eres la elegida para traer al mundo a mi heredero.

-No, me niego, yo no…

-Hablas demasiado Maka-la interrumpió mientras la sorprendía y poseía sus labios en un beso tierno y apasionado.

Ella cerró los ojos correspondiendo a un beso que no pensó que él le daría y que además, tenía un intenso sabor a fuego.

I. N. C. U. B. O

Bien, por fin subí un nuevo capítulo.

Esto es terrible, porque en estos meses perdí la inspiración con la que comencé a escribir este fic. Ustedes saben lo importante que es la inspiración para nosotros. Bueno, creo que se reflejara un poco en este capítulo, aunque espero que no. En cuanto a la historia ahora sabemos que algunos de nuestros personajes ocultan secretos que tienen mucho que ver con el mundo de los Habitantes de cielo y el infierno, además de Shibusen.

La aparición de Chrona es un enigma, la verdad ella no iba a aparecer aun, pero por alguna razón salió su nombre en mis personamientos y la plasme como un personaje algo distinto al original, aunque no tanto, un súcubo en proceso de redención ¿será realmente así? ¿Sera que Soul y Chrona de verdad están en proceso de redención?

Un Spoiler: Chrona es una de las claves de esta historia, pongan atención a todo lo que diga y haga.

Les dejo saludos y cariños. Gracias por seguir mi historia.

A los reviews: Gracias por su apoyo, algunas han intentado ver que pasa más adelante y de verdad que se están acercando bastante, espero que les guste este capítulo.

INTENTARE SUBIR CAPIS MAS SEGUIDO.