Disclamer: Los personajes no me pertenecen le pertenecen a Masashi Kishimoto yo solo los uso sin fines de lucro y solo para que pasen un agradable rato y salgan de la monotonía de sus vidas.

¡Hola! Bueno, aquí les presento el ultimo capitulo de Princesita, que termino. Si como lo escuchan, después casi un año esta historia llega a su final. Realmente les agradezco infinitamente por acompañarme hasta ahora, por acompañarme a lo largo de todo este tiempo, soportando mis faltas de ortografía, mis atrasos. Gracias, enserio muchas gracias. Hablando con la verdad me da tristeza terminarlo, ya saben cuando pasa este tiempo uno se encariña tanto con la trama, con los personajes y todo el entorno en el que se desarrolla. He he creo que me pongo algo sensible ¿No creen? Sin más las dejo con el capitulo para que disfruten su lectura.


Capitulo 21

Toque mi redondo vientre y fije mi vista en la ventana, tantas cosas habían pasado en tan poco tiempo que me era aun difícil creerlo, el pensar que esto empezó como un capricho más de un Princesita que lo había tenido todo en la vida me hizo pensar en mi hija, no digo que no es difícil pensar en que tu hija follara tanto como yo, ¡vamos! Uno no piensa en los hijos follando, pero de verdad quiero que ella conozca el mundo.

Si mi madre nunca me hubiera dado ese consejo antes de morir yo no hubiera sido más que otra Princesita que se queda en casa, pierde su virginidad en una noche de bodas insulsa y común, un Princesita engañada por su esposo escogido por el Rey, una Princesita que el final del camino encuentro una luz en sus hijos.

Eso podría haber sido yo, en cambio no lo fui, fui una Princesita que conoció hombres, disfruto de la vida, de lo peligroso, claro dentro de los limites de sus palacios, pero por lo menos me enamore de verdad y no tengo nada que recriminarle a Sasuke, nuestras relaciones pasadas solo hicieron que nuestra vida juntos fuera más perfecta.

Fui una Princesita feliz, ahora soy una Reina feliz, desde que mi padre dejo el trono y ascendimos con Sasuke las cosas estuvieron algo difíciles al principio, al pueblo le costó mucho asumir como Rey a alguien que no llevaba el apellido Haruno, pero mi esposo se supo ganar a la gente y sin menos preciar el trabajo de mi padre, el pueblo de Kiwasaki está pasando por su mejor época.

Inari se caso al fin, sé que es muy feliz con Nadeshiko, aunque cuando nos vemos las miradas cómplices no dejan de estar presentes, y es que es como dije una vez, él siempre va a ser mi primer hombre y a riesgo de sonar cursi tengo que decir que eso es importante e inolvidable para una mujer.

Volví a tocar mi vientre y sonreí al sentir una patadita, esto era algo maravilloso y a lo que no me terminaba de acostumbrar, el llevar vida dentro de mí era la sensación más gratificante y placentera del mundo.

- Amor – no necesite voltear para saber que era mi esposo quien me llamaba – no deberías estar levantada – trato de suavizar lo más posible su reclamo

- Me duele la espalda de estar acostada – me queje como una niña pequeña

- Ya falta poco – llego hasta mí y poso sus manos en mis hombros

- ¡Pero no sale nunca! – Volví a quejarme – según Inari ya debería haber salido… no me quiere… no quiere que yo sea su mamá… por eso no sale

Solo cuando las saladas lagrimas tocaron mis labios me di cuenta que estaba llorando a mares, estaba con unos días de retraso, mi bebé no quería salir y algo me decía que era porque no quería una mamá como yo, aunque en el fondo se que es solo una estupidez mía.

- No digas eso – me tomo con una gran habilidad en sus brazos y camino conmigo

- No me cargues – me queje – parezco una vaca de lo gorda… peso mucho

- Estas hermosa – me aleje para ver su rostro y estaba duro y serio demostrando que lo que decir era de verdad

- Lo siento – me sentó al borde de la cama – pero… ¡Esto es tu culpa! – Comencé a dar golpes en su formado pecho – Inari nos dio la solución y tú te niegas… tampoco quieres que salga

- Sakura – respiro hondo y tomo el tabique de su nariz, se que estaba contando para no estallar – ya hablamos de este tema

- ¡NO! – rugí – tu lo hablaste… ¿Tan animal te crees para no tener sexo normal?

- El sexo no es la solución – declaro como si estuviera totalmente seguro de sus palabras

- ¡Inari lo dijo!... dijo que un poco de sexo haría que el bebé saliera… estoy retrasada… ya debería estar afuera – comencé a hipar por las lagrimas – debería tenerlo entre mis brazos, debería estarlo alimentando y haciendo dormir… deberías estarle cambiando los pañales – murmure lo ultimo

- Sabes que no me gusta el olor a popo de bebé – rugió

- Es tu hijo – me burle – yo lo llevo dentro y tu – lo apunte – lo cambias… es el trato, ya aceptaste y no puedes echarte para atrás Su Alteza – me burle con más ganas aun al ver su rostro tan contrariado

- ¡Me cansaste!

En un gesto bastante rápido se poso sobre mi y me dejo estirada en la cama, en cuanto lo tuve a una distancia prudente ataque sus labios y los pegue a los míos, lo necesitaba más allá de sacar al bebé, quería sentir a mi marido dentro mío, así que metí mi lengua en su boca para apurar el proceso.

No alcance a jugar ni un poco con ella cuando un fuerte dolor me cruzo la espalda y el vientre.

- ¡VIENE EL BEBÉ! – grite como poseída

Cuando me di cuenta Sasuke no estaba sobre mi pero tampoco lo pude ubicar, después de un segundo lo vi reincorporándose, me puse colorada al darme cuenta que con la emoción lo había arrojado de la cama.

- ¡Si que soy bueno! – levanto ambas cejas – un solo beso y ya viene el bebé… Rey del sexo deberías decirme

- ¡Rey de lo eunucos te voy a decir si no llamas a Inari!... ¡VIENE EL BEBÉ! – volví a gritarle

Esta vez su rostro dejo atrás cualquier dejo de burla y se puso serio para salir volando por las puertas.

- Mamá – levante la vista y abrí los ojos para ver a mi preciosa niña junto a mi - ¿Ya viene mi hermanito?

- Si bebé – frunció el ceño enojada

- No soy una bebé – cruzo sus hermosos bracitos sobre su cuerpo – el bebé es el bebé ahora – apunto mi prominente vientre

- Lo se Akari-chan… lo se

Deje caer mi cabeza y pensé en como ya había pasado por esto hace cuatro años atrás cuando tuve a Akari, era mi primer embarazo y estaba tan asustada, pensé que me iba a partir al medio pero al cabo de un tiempo todo estuvo muy bien, más que bien cuando Inari la pose en mis brazos y ella se acomodo en ellos.

Estos cuatro años fueron aun más felices con nuestra hija, una nenita con mi cabello rosado y los ojos azabaches de su padre, ya más de alguna broma me había llegado sobre que le lloverían los pretendientes, de verdad espero que sea así.

Una fuerte contracción me atravesó el cuerpo y me obligo a volver a la realidad.

- Ya llegue amor – la mano de Sasuke apretó con mucha fuerza la mía

- Ya pasara todo Sakura – reconocí la voz de Inari a mi otro lado - ¿Recuerdas como fue con Akari? – solo atine a asentir – bien… esto será mas fácil aun

- Saquen a Akari – murmure – no quiero que vea esto

- Mami – la sentí junto a Sasuke, abrí mis ojos para verla muy sorprendida - ¿Yo también te hice llorar así?

- Si – sus ojitos parecieron aguarse más – pero ha sido lo mejor de mi vida… algún día me entenderás – me estire para besar su frente – ahora ve con papá para que no se desmaye

- ¡No me desmayare! – chillo Sasuke

- Eso paso la ultima vez – murmuro mi doctor

- Akari – hablo mi esposo – ve con el abuelito… creo que se me olvido avisarle que viene tu hermanito

El parto fue más difícil que el de Akari, este era un niño y era mucho más grande que mi pequeña así que me costó aun mas, lo bueno fue que Sasuke no se desmayo en ningún momento, sostuvo mi mano hasta que el llanto de mi nuevo milagro resonó en el ambiente.

Cuando ya todo había pasado y mi respiración se volvió a acompasar, un peso nuevo cayó sobre mis brazos, abrí mis ojos para encontrarme con la cosa más fea y a la vez hermosa que vi nunca.

- No alcance a limpiarlo – se quejo Inari – Sasuke me lo arrebato antes

- Es tan hermoso – dijimos al mismo tiempo

Inari me alcanzo una toalla algo húmeda y yo misma limpie su pequeño rostro, pude divisar unas pelusas azabaches en su cabeza, había sacado el pelo de su padre, con Sasuke nos miramos y solo sonreímos, cuando el bebé se movió abrió sus ojitos, dos gemas esmeraldas igual a las mías, pero estas parecían tener más vida aun.

- Eres hermoso Takeshi – bese el tope de su cabeza

- Eres más que hermoso… eres un verdadero campeón

Mire a mi esposo y por inercia nuestros labios se unieron.

- Parece que cada vez nos salen mejor – se rió pegando su frente en la mía

- Es porque están hechos con amor.

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Epilogo

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- Si…. Dale… más fuerte – definitivamente era el mejor de mis amantes

- ¿Le gusta así princesa?

- Mierda Sasuke – le pegué un golpe juguetón en el hombro – ahora soy Reina

Nos reímos pero las embestidas de mi esposo no cesaron, de hecho cada vez fueron en aumento.

- Justo ahí bebé – en mis dientes agarre el lóbulo de su oreja – dame bien duro… así… como me gusta… hasta el fondo

Todo lo gemí en su oído, sabía que eso lo prendía y si que tuvo su resultado ya que no tardo en darme vuelta y dejarme en cuatros.

- ¿Te gusta por atrás? – me penetro de una sola estocada

- Siiiiiiiiiiii – chille muy fuerte

- Fuerte… bien fuerte… así es como te gusta…. Te conozco muy bien nene

Nuestro ritmo se hizo casi frenético, estábamos por llegar al clímax.

- ¡Sasukeeeeeeeeeee! – me corrí muy fuerte y caí sobre mis brazos pero él aun seguía metiéndome su dulce polla

- Sakuraaaa

Su caliente semen me inundo por completo, hasta podía sentir como recorría mi interior.

- Creo que hicimos a nuestro tercer hijo – me burle aun en la misma posición

- También lo creo

Me tomo en brazos y me dejo pegada a su pecho, algo demasiado normal entre nosotros.

- Debemos levantarnos – me queje y hundí mi rostro aun mas en su pecho

- No quiero – refunfuño

- Tus padres ya deben haber llegado

De un rápido movimiento me lo saque de encima y me levante, era mejor así.

Después de estar listos bajamos a la sala para encontrarnos con la familia en pleno.

Ino se caso con Kiba y ya estaban esperando a su primer retoño, Sasuke padre y Mikoto estaban igual que siempre solo que mas regalones con sus nietos y mi padre estaba mucho mejor de salud desde que abdico el trono, ahora solo se dedicaba a pescar y leer.

- Sakura – chillo Ino cuando me vio bajar con Take en los brazos

- Inp – le bese la mejilla y toque su vientre – ya te queda poco

- Lo sé – se mordió su labio inferior

- Tranquila… todo estará bien

- Claro – intervino su esposo – porque yo me desmayare en el parto – le guiño con ojo a mi Sasuke que solo logro ponerlo colorado

- Esta vez no me desmaye – se defendió apunto a Take

- Pero con Akari si – le saco la lengua como si fuera un nene pequeño

Kiba había resultado ser muy buena persona y habíamos congeniado muy bien los cuatro.

- Bueno, bueno – interrumpió Mikoto – déjame tomar a mi pequeño

Le entre a Take y se apego inmediatamente al pecho de su abuela

- Ven pequeña – mi padre tomo en brazos a Akari al ver que comenzaba a poner su puchero habitual – tu sigues siendo mi princesita – mi hija ensancho mucho su sonrisa.

Y eso fui yo… una Princesita muy poco común que se volvió una Reina, madre de familia y esposa abnegada…

¿Valieron todos esos hombres en mi cama?

Voltee a ver a mi familia y pleno y la respuesta era obvia, Sasuke se me acerco cuando me vio viéndolo y me beso con ganas.

- Tu siempre serás mi Princesita – volvió a besar mis labios pero con algo más de entusiasmo.

Claro que valió la pena… de eso no tenía dudas.

FIN


Wow me ha dejado lagrimas en los ojos, además de que me encanto. Espero y a ustedes les haya gustado al igual que yo. Bueno sin nada mas que agregar su servidora se despide con lagrimas en los ojos, espero en esta semana dejarles actualización, así que no se desesperen.

Besos!