A Genevieve-Choiseul, AliceIggyKirkland, Yukime Hiwatari, Kitsune2494, clicker-195, angelical. Algo atrasadas, pero gracias por sus comentarios en "Sin daños a terceros"

Nickte: Se oye interesante eso que comentas sobre otros puntos de vista de la misma canción. No borres tu fic Spamano por favor! No importa que la idea sea parecida, los personajes tienen distintas personalidades y eso da una imagen diferente a la historia, seria genial leerlo si te decides a terminarlo n_n Gracias también por tus comentarios!

Disclaimer: Hidekaz en su testamento ha señalado como última voluntad que yo me quede con Arthur u.u

Advertencias: Ninguna de cuidado. Notas al final ;D


No me importa dejarte a cargo de mi orden, señor silencioso.

Vencida en el amor, ignorada en el trabajo.

Ahora es el momento en que debo llorar...

Tus dedos largos en el mostrador, me parecen muy hermosos.

Me pregunto cómo los usarás para embriagarme esta noche…

22:45 pm La luna brillaba alto en el cielo como sol cercano al medio día. No era una noche muy apta para el trabajo que debía hacer. Un viento helado corrió de repente haciendo que tuviera que subir el cuello de su gabardina negra hasta las orejas. Se encontraba parado frente a la puerta de un local. Un bar. "Edén Hall" Ese era el nombre del lugar. Un bar. Ese era el punto. Algunos de sus superiores estaban un poco dudosos de darle este trabajo debido a la triste fama que tenía en relación con los bares. Estúpidos, eso no significaba ningún peligro para el. Después de todo nadie era capaz de igualarlo cuando de infiltrarse y conseguir información se trataba, por algo era británico. Arthur Kirkland, un desafortunado ingles atrapado en tierras Neoyorkinas, pero esa triste historia ahora no tiene nada que ver. Solo se trataba de vigilar el encuentro entre dos escurridizos delincuentes que llevaban tiempo escapando de la ley, asegurarse de que hubiera pruebas de sus negocios ilícitos y dar la señal para capturarlos con las manos en la masa. Nada fuera de lo común, poco importaba que el lugar del encuentro fuera precisamente un bar.

Seeh, él era fuerte y de convicción inquebrantable, además de que tratándose de trabajo, nada podía desviar su atención; eso fue lo que les dijo a sus jefes y más le valía mentalizarse y creérselo el mismo porque esto era un trabajo importante, y no iba a echarlo a perder por unos cuantos tragos de más. Aunque esa no era su principal preocupación; había algo… algo que no dejaba de incomodarle; una molesta sensación de escalofrío en su nuca que no desaparecía. Definitivamente le esperaba algo gordo en ese lugar.

Aspiro hondo y entro. Discreta iluminación, unas cuantas plantas de ornato distribuidas por todo el lugar, que a esas horas ya se encontraba prácticamente lleno. Pequeñas mesas cuadradas y separadas entre si que ofrecían algo de privacidad entre todo el bullicio; la barra se encontraba al fondo del lado derecho de la entrada. Aun había un lugar vacío cerca de esta así que se quitó la gabardina, el sombrero y lo ocupo. Mala idea. El encontrarse de frente ante esa vitrina llena de coloridas botellas cuyo contenido parecía refulgir con la suave luz... Era un llamado del demonio. Trago saliva. Vamos hombre vamos, concéntrate en lo que viniste a hacer!

Aparto la mirada de esa terrible tentación y hecho un vistazo rápido a la gente del lugar. Bingo! En la mesa del lado izquierdo; al fondo, justo la que queda medio oculta del resto, estaba un hombre sospechoso. Miraba nerviosamente hacia la puerta de vez en cuando y llevaba los brazos cruzados sobre el pecho. Sonrió maliciosamente, se lo estaban poniendo muy fácil. Solo era cuestión de esperar al socio y listo. A este paso terminaría pronto y no tendría que correr ningún riesgo. Ya se encontraba enfocado en sus asuntos. En cuanto tiene en la mira a un objetivo, toda inseguridad absurda desaparece de su cuerpo. En verdad era todo un profesional. De repente notó que una hermosa mujer de una mesa cercana tenía la mirada clavada en él. Ella levanto su vaso hacia él y bebió su contenido sin romper el contacto visual. Quiso devolver el gesto pero aún no había pedido nada, no podía permanecer en el lugar si no consumía algo verdad? Además de que ignorar el "saludo" de una dama no era de caballeros. Decidió tomarse solo un trago, uno solo! Tenía que disimular y permanecer alerta al mismo tiempo. Se decidió por fin y llamo al bartender.

Esté se giró para quedar frente a él y sonreírle. Joven, bastante joven para ese trabajo a decir verdad no podía tener más de 20, aunque no es que el mismo fuera un viejo. Después de todo con 23 años encima apenas se empieza a vivir. Brillante cabello rubio, de suave apariencia y con un extraño mechón sobresaliendo en su lado derecho; era alto, puede que de su misma estatura quizá un poco más. Complexión atlética aunque no precisamente esbelto, manos delgadas pero fuertes. Y lo que más llamo su atención; un par de hermosos ojos color cielo que lo congelaron en su sitio por unos segundos. Salió de su trance cuando noto que el chico se había recargado en la barra acercando su rostro al suyo. Mucho a decir verdad.

-En que puedo ayudarle, ehm … señor?

Al escuchar su voz Arthur por fin pudo parpadear y se hecho un poco hacia atrás frunciendo el ceño

-Podrías empezar con alejar tu cara de mí, sueles acercarte con tanta confianza a un cliente nuevo? Y que pasa con esa forma de decirme "señor", no soy un viejo!-

Jajajajaja! –Rio estruendosamente el chico tras la barra, incluso algunos voltearon a mirarlo- Lo siento, la verdad tengo poco tiempo trabajando aquí y aún hay cosas que aprender, como la manera de dirigirme a un hombre viejo sin que se sienta ofendido- dijo con un gesto burlón- Arthur puso los ojos en blanco y una vena palpito en su sien ante descarado comentario. Y bueno, por alguna extraña razón le incomodó que el chico lo considerara un "viejo"

-Pues con esa insolencia no duraras mucho, te lo aseguro- respondió cruzándose de brazos.

Y entonces, ehm señ.. –Arthur-le corto- Mi nombre es Arthur, muchachito insolente- El joven tras la barra contuvo una risita-Ahora sí que sonaste como un viejo! Y para tu información tampoco soy muchachito, mi nombre es Alfred. Un placer, Arthur. Permíteme disculpar mi mala educación ofreciéndote el especial de la casa- dijo con uno de voz más serio y haciendo una pequeña reverencia mientras le sostenía la mirada. Arthur sintió nuevamente ese escalofrió en su nuca, pero se deshizo de la sensación rápidamente –Ahora si lo hice bien? – El gesto burlón regresó, se giró al estante a sus espaldas para tomar una botella de bourbon y comenzó a preparar la bebida; por lo que no vio el gesto irritado de Arthur.

Con una destreza que uno no se imaginaria en alguien de su apariencia, mezcló hielo, azúcar, naranja, soda, un poco de angostura y finalizo con el bourbon, presentándole a Arthur una bebida de color ámbar decorado con un par de cerezas - Old Fashioned Espero lo disfrutes- Agrego con una sonrisa- El ojo izquierdo de Arthur temblaba con un tic, que diablos quiere decir? Acaso este tipo no dejaría de burlarse de él en toda la noche?

Como si nada, Alfred tomo un paño y comenzó a limpiar la barra- Y dime Arthur sueles venir a menudo? Acaso esperas a alguien? No recuerdo haberte visto antes por aquí.

-Ese no es asunto tuyo, o qué? Ahora me dirás que debo tener un motivo en especial para estar aquí?- No sabía exactamente porque demonios respondía de esa manera, usualmente era calmado y frio, pero Alfred parecía tener el poder de desquiciarlo solo con hablarle a pesar de que lo conoció hace menos de una hora. Y qué decir de su mirada azul, los escalofríos en su nuca volvían de cuando en cuando.

Alfred le respondió mientras preparaba un trago pedido por otra de las personas en la barra – Bueno no, pero cuando veo a un sujeto sospechoso en el bar debo asegurarme primero de sus intenciones-

El ceño de Arthur se volvió a fruncir, parecía que no podría dejar de hacerlo mientras siguiera cerca de este sujeto - Idiota, yo no soy un sujeto sospechoso - Se reprendió mentalmente por darse a notar, así que debía calmarse. No podía moverse a otro sitio por que todo estaba ocupado; miro hacia la mesa del lado izquierdo al fondo, el hombre sospechoso seguía ahí, aun solo. Resoplo tratando de recuperar la calma.

-Solo estoy de paso, como cualquiera de los de que están aquí. Nada importante ni que sea de tu incumbencia- Tomó un trago de su bebida, maldición. Realmente estaba buena. Este tipo no solo fanfarroneaba, sabía lo que hacía.

-Pues con esa actitud encajas perfecto en mi definición de sujeto sospechoso, pero creo que lo dejare pasar por hoy, solo porque no había visto antes unos ojos tan hermosos como los tuyos- dijo antes de dirigirse a la bodega para sustituir las botellas vacías sin darle oportunidad de responder.

Los ojos de Arthur se abrieron de la impresión y casi se ahoga con su trago, pero pudo disimularlo con una discreta tos mientras sentía su rostro arder. Qué carajo le pasaba? Tan pronto se le había subido el alcohol a la cabeza? Qué diablos ganaba ese chico con sacarlo de sus casillas?

De repente cayó en cuenta que por distraerse con Alfred la dama ya se encontraba acompañada por un alguien más, un tipo más bien extravagante y que le produjo a Arthur un rechazo inmediato solo con verle. Cabello rubio a los hombros, ojos azules, (Que? Otro más?) facciones finas y elegantemente vestido, parecía ser incapaz de pasar desapercibido con esa combinación de rojo y azul en sus ropas. Se sentó a la derecha de la mujer manoseándola a la menor oportunidad, mientras ella reía y susurraba cosas a su oído.

Y mientras Arthur se encontraba refunfuñando, Alfred se dirigió a la bodega donde hizo una llamada corta con el teléfono que ahí se encontraba

-Ya está aquí, sí, tal como lo calculamos, sí señor. No me ha reconocido, está actuando de manera natural pero alerta. Si, de acuerdo, estaré atento a la señal

- …..

- Señor antes de que me cuelgue puedo pedirle algo?

-Mmh? Que pasa muchacho?

-Quiero quedarme con él - Los ojos de Alfred brillaron al decirlo firmemente y sin dudas.

- … es pronto para decidir algo así Jones, él no es cualquiera y sin experiencia podrías no llevarla muy bien. Cumple con tu trabajo y cuando todo este hecho ya hablaremos al respecto. – Un suspiro de impaciencia se escuchó del otro lado de la línea - Por lo pronto no pierdas de vista a nuestro objetivo, sigue como hasta ahora y mantente libre de sospechas-

-No fallaré. Si de esto depende obtener lo que quiero, no fallaré- dijo con una enorme sonrisa en el rostro para luego colgar, tomar un par de botellas al azar y regresar a su puesto tras la barra. Sin duda esta sería una noche emocionante.


He vuelto! Ni yo me la creo. Por fin y después de tenerlo rezagado por mucho tiempo, pude terminar este primer capítulo. Se suponía que sería solo un oneshot, pero la historia creció un poco más en mi mente antes de que me diera cuenta, es la segunda vez que me pasa ¬¬U

Como anteriormente, esta historia surgió en mi cabecita loca por influencia de una canción, Bartender de Natural High, opening de la serie homónima y que trata sobre cocteles, sus historias y un interesante breviario cultural sobre licores del mundo. Una buena serie y muy recomendable. La canción me encanta, es tan … sexy, inmediatamente me hace pensar en Arthur –aunque no tenga mucho que ver- *-* escúchenla por favor!

Aunque con los ingredientes en desorden y de manera muy general, esa es la preparación del coctel Old Fashioned y por su propio nombre, es más que probable que sea el primer cóctel de la vieja receta en tener nombre propio xD

El Amargo de Angostura es un ingrediente empleado como bíter en cócteles, y también como condimento de sopas y salsas.

Como siempre gracias por leer y espero traer pronto el siguiente capítulo. *También debo terminar Sex is not love .* Se agradecen los reviews~