PRIMERA TEMPORADA

Arco Adagio.

Etapa introductoria. Presentación de personajes y preludios. Sinceramente hice algo de relleno para que los protagonistas interactuaran más y no hacer brusco el salto hacia la problemática.

Adagio es una indicación de tempo dentro de la música. El extensión, Adagio es un tempo lento y majestuoso, y regularmente es el segundo o tercer movimiento pero quise ponerlo como el nombre del arco introductorio... algo así cómo la calma antes de la tormenta.

OPENING:

Tada Rin Toshite por Kishidan Kyodan & The Akeboshi Rockets

watch?v=h_03Z_k0v00

ENDING:

New Born por Miwako Okuda

watch?v=dtd2ToCmOi4

SEGUNDA TEMPORADA.

Arco Stretto.

Tempo de aumento gradual de velocidad. Significa estrecho u oprimido. Se utiliza para agregar intensidad a la textura (habitualmente al final de una fuga) o para denotar la destreza contrapuntística.

Comenzamos a redirigirnos a la problemática y habrá dificultades y enigmas que se comenzaran a ir desenterrando, sobretodo el pasado de ambos protagonistas.

OPENING:

LEVEL5-Judgelight por FripSide

watch?v=YdXkNkvY6RY

ENDING:

Camellia no hitomi por Aiko Nakano.

watch?v=qIXr1ZEX5Zo

TERCERA TEMPORADA:

Arco Presto.

Muy rápido. Es una expresión para denominar un tempo que va de menor a mayor velocidad.

Al igual que su nombre indica se acercará rapidamente al nudo y en a esta altura se desenmascararán todas las mentiras. Ambos protagonistan toman la decisión que marcará el desenlace.

OPENING:

DesireDrive por Kishidan Kyodan & The Akeboshi Rockets

watch?v=n8CEXDPP9YQ

ENDING:

Last Night Sky por Kishidan Kyodan & The Akeboshi Rockets

watch?v=hqm_-R8d7jY

CUARTA TEMPORADA.

Arco Rubato.

Desenlace y final.

En terminología musical significa acelerar o desacelerar el tempo de una pieza a discreción del director o el ejecutor de la pieza. Es usada con frecuencia en el romanticismo, y es especialmente común en la música para piano. Demanda el alterar la relación entre la partitura escrita y la que se toca. Es a menudo usado con libertad por los artistas para agregar un efecto musical cantando en un tempo ligeramente distinto al del acompañamiento.

OPENING

Eyes por High and Mighty Color

watch?v=t-X-S4t6zMM&feature=relmfu

(A DISCUCION)

ESPECIALES:

Allegro: tempo animado que va de menor a mayor velocidad. Series de la vida diaria de algunos de los personajes. Regularmente no tendrán trascendencia en la historia principal y sólo son para fines de divertir a la autora o celebrar alguna festividad del año.

POV´s de personajes: se narra su pasado. Son flashback que buscan explicar de mejor forma la complejidad de las mentes de los personajes. Vinculan un poco el presente con el pasado pero tampoco son de gran trascendencia. Dependiendo del contenido se le dará un nombre de algún tempo.


Edades

Y para que no confundan las edades de los personajes aqui les dejo la descripción (prometo que será la última vez que los modifique).

Personajes que más usuales y su edad actual:

Vongola Tsunayoshi-18 años.

Hibari Kyoya-22 años.

Gokudera Hayato-18 años.

Yamamoto Takeshi -22 años.

Sasagawa Ryohei -22 años.

Miura Haru -18 años.

Sasagawa Kyoko- 18 años.

Vongola Giotto- 25 años.

Hibari Alaude- 27 años.

Isabella Sandler (Verdadero nombre Hatoyama Matsubal)-27 años.

Xanxus Vongola -24 años.

Superbi Squalo- 23 años.

Dino Cavallone- 23 años.

Mukuro Rokudo- 22 años.

Dion Saintre- 18 años.

Reborn -30 años.

Lambo Bovino- 13 años.

Byakuran Gesso- 24 años.

Uni-14 años.

C.C./Cecil Molgilevich -15 años.

Hatoyama Sunao/Nao -20 años. Obviamente toma clase con Dion para protegerla y no precisamente para obtener un título.

Blood - 30 años.

Nina Dürrenmatt: cuando murió tenía 17 años

Coronas Fúnebres: las mismas edades del TYL.

Timoteo- 70 años.

Varia- la misma edad que tienen en la serie.

Apariciones esporádicas y menciones:

G, Asari, Cozart Shimon -25 años.

Primo Cavallone -29 años.

Lampo -24 años.

Knuckle, Elena, Deamon Spade -27 años (Elena murió cuando tenía 20 años).

Arcobaleno -aproximadamente la misma edad que Reborn.

Fausto Carissimi: 71 años.

Guardianes de Timoteo: la misma edad que tienen en la serie.

Milo Saintre: murió a los cincuenta años, tendría la misma edad que Fausto.

Aún no sé si sacar a Fran, M.M. , Emma y otros que no he mencionado arriba.

Disclaimer:

KHR no me pertenece y tampoco el contenido de las ligas, todo el material pertenece a sus respectivos autores.


Aclaraciones del capitulo:

N/A: Es un 1827, pero a diferencia de otros fic´s manejare un Kyoya de 22 y un Tsuna que está por cumplir los 18. En un inicio va ha haber bastantes obstáculos (un OC18) y uno que otro fastidio (coff coff Kyoko) pero no se preocupen me encargaré de dejarlos juntitos, así que no me maten por la pareja OC18... es que me interesó la memoria celular y el rollo de los transplantes, ya que aveces ocurre que el huesped del organo cambia sus gustos o adquiere algunas habilidades del donador... y bueno así nació esta historia ^^.

Espero que les guste considerando que es mi primer fic, me gusta escribir historias como hobby pero no me había animado a escribir un fic (pese a que enloquezco con las historias ¬w¬). Bueno sin más les dejó el capítulo y tengan piedad T.T con esta novata.

Aclaraciones:

-Letra normal = dialogo.

-Letra cursiva = diálogos dentro de los sueños.

-"Letra cursiva" = pensamiento.

Los flashback no tendrán señalamientos más que la narración.

OPENING:

Tada Rin Toshite por Kishidan Kyodan & The Akeboshi Rockets

watch?v=h_03Z_k0v00

ENDING:

New Born por Miwako Okuda

watch?v=dtd2ToCmOi4

Rating: T

Disclaimer: KHR pertenece a Akira Amano-sensei (por el momento ¬¬)


OJOS AJENOS

By: Kyomi120500

Capítulo 1:

Volver a ver

El aroma a rosas inundaba el ambiente pese a la oscuridad que yacía en la habitación. El cansancio y la fatiga dominaba el cuerpo de un joven anteriormente ciego por lo que el abrir los ojos era todo un desafío… bueno aunque quisiese aún tenía las vendas que cubrían sus párpados y estaba algo adormecido por los anestésicos. Casi diez años serían desde la última vez que pudo deslumbrar ese mundo lleno de color y formas que recordaba desde su infancia y que, si no hubiera sido por ese fatal accidente automovilístico que quitó la vida a sus padres, aún podría deleitarse de la agradable vista de lo mucho que tenía que ofrecer ese mundo. Pero pronto su mundo colorido volvería y con ella las caras de sus queridos amigos que se mantenían a su lado y de aquella querida vecina por la que guardaba profundos sentimientos pese a llevar cerca de una década sin ver su rostro.

Kyoko había estado muchos años esperando a que alguien donase las corneas para que el chico de quien se había enamorado la pudiese ver y había sido paciente en esperarlo proporcionándole constantemente su compañía (N/A: que acosadora ¬¬). Finalmente su espera había terminado ya que por su acción y suerte había encontrado lo que tanto ansiaba para su querido Tsunayoshi, pero más adelante sabrá que lo que sucedió ese día estaba lejos de ser una fortuna para ella y que lamentaría su decisión más adelante, pero eso será más tarde.

Volvamos a la habitación donde descansaba un adolescente ya entrando a la adultez, con el cabello castaño y textura suave pese a que su peinado era alborotado. Su piel tersa y de leve tono bronceado junto con los rasgos armoniosos de su rostro lo hacían delicado y hermoso, seguramente Dios se había esmerado en crearlo. Despedía un aura de serenidad y calidez pese a que aun permanecía inconsciente por los sedantes de la operación, sin duda esa mirada sería amable cuando le retiraran las vendas.

A lo lejos pudo oír unos pasos que se acercaban a su habitación. Un pequeño brillo de consciencia le permitió percatarse de que alguien había ingresado a su habitación… pudo discernir que era un hombre por el sonido de sus zapatos, y si algo había desarrollado era su oído. No parecía familiar, no podía ser su abuelo Timoteo, su hermano o su primo Xansus, las únicas personas que conocía con ese tipo de calzado, el andar de este extraño era calmado y hasta podría decir que elegante… ¿Un doctor? Era poco probable ya que un médico tenía un ritmo apresurado por su estilo de vida, además estaría chequeando los instrumentos para luego retirarse inmediatamente, pero el desconocido estaba parado en silencio observándolo.

Un nerviosismo se apoderó de él pero el sedante aún tenía efecto su pesado cuerpo y ciertamente el no estaba del todo consciente. De pronto sintió unos fríos dedos acariciando su mejilla para luego posarse sobre sus ojos, como si quisiera ver los orbes que se escondían detrás.

-Nina –pronunció el extraño con unas palabras llenas de cariño y algo de tristeza.

-¿Quién era? ¿Por qué me llama así? ¿Se habrá confundido de persona? –Eran preguntas que rondaban la cabeza del castaño pero había una que quería contestar- ¿Y por qué rayos estoy sonrojándome?

No lo sabía a ciencia cierta pero sentía un calor inmenso donde tocaban esos helados y finos dedos. Tsunayoshi era muy expresivo y para su desgracia también lo era cuando se sentía avergonzado o nervioso, sólo rogaba que su rostro no adquiriera la apariencia de un tomate.

Desapareció la sensación de las caricias y oyó los pasos alejarse de la habitación. Adentro de la habitación Tsunayoshi se preguntaba si lo que había experimentado no era más que producto de su mente o una treta por los narcóticos que le habían inyectado. Tan sumido estaba en sus pensamientos que se sorprendió al oír como la manija de la puerta era empujada y se preguntó si el extraño había vuelto.

-¿Ves? Aun está durmiendo –dijo una voz femenina decepcionando al castaño.

-Quiero estar ahí para cuando el Juudaime despierte –dijo una voz más energética.

-¿Que no ves que está cansado por la operación? A él se le dan fatal los medicamentos y la anestesia. Vas a despertarlo – le reprendió Kyoko.

-Hahi y yo que quería ver sus ojos hoy-desu.

-De verdad son imposibles ustedes dos, Haru y Gokudera –suspiró derrotada.

-Si lo que querían era no despertarme, han fallado –dijo Tsuna volteando la cabeza en dirección a sus amigos.

-Lo siento mucho Juudaime –dijo fuertemente Gokudera. Tsuna conociendo a su mejor amigo estaba seguro que estaría postrado en el piso como muestra de disculpa.

-Gomen Tsuna-san sólo estamos ansiosos por ver los resultados de la operación -sus palabras trataban de reflejar que sentía despertarlo, pero para sus oídos era fácil distinguir ese atisbo de alegría impregnado en su voz.

-Descuide Miura-san hoy va a ver los ojos del joven Tsunayoshi –dijo una voz gruesa pero amable. Tsuna rápidamente reconoció la voz de su doctor de cabecera.

-Tiene razón, no voy a esperar un día más para ver de nuevo los ojos de mi nieto -secundó una voz que denotaba sus años vivídos y la sabiduría que había adquirido.

-Souma sensei… abuelo –dijo entusiasmado pero su nivel de alegría creció aún más al oír otro par de pisadas algo rudas y toscas que reconocería en cualquier lado – ¡Xanxus tu también viniste!

-Tsk –chasqueó y se retiró a la pared más alejada.

-Dios hijo, deberías dejar de comportarte así. Sé que tú también querías ver a tu primo –reprendió el mayor.

-Ja como si me preocupara por una basura como él –respondió.

-Mmm… ¿Entonces podrías decirme por qué ayer andabas deambulando por la mansión a altas horas de la noche? Incluso obligaste a Squalo a acompañarte hasta que te durmieras.

-Yo hago lo que quiera con él, es mi sirviente -repuso con su voz llena de soberbia y altives.

-No tienes remedio –dijo ahora una voz diferente que entraba a la habitación.

-Giotto-niisan –exclamó el menor al oír la inconfundible voz de su hermano.

-!Tsuna! !Te extrañe mucho! –se abalanzó para abrazar de manera sobreprotectora y estrujante al menor, deformando aquel rostro sereno y armonioso a una más infantil y un poco inmadura. Su personalidad se había desvirtuado a una actitud mimadora hacia su hermano –. Quise quedarme a dormir para no dejarte solo pero el abuelo no me dejó –hizo un puchero que hacía gracia a quien lo viera.

¿Quién diría que uno de los principales diligentes de las industrias Vongola fuera tan diferente de esa apariencia que proyectaba? A excepción de sus más allegados, todos eran engañados con la falsa figura y se quedaban con la imagen del hombre estoico, sagaz y hasta se podría decir que apuesto; Giotto sabía guardar apariencias ya que después de todo estaba en un mundo donde se requería hacer uso de esta habilidad. Si aquellas flechadas empleadas y colaboradoras puediesen verlo en este mismo instantes seguramente se decepcionarían con la estafa.

-Hermano el hospital no es un hotel –reprendió con dulzura a su hermano. Tal parecía que el mayor fuese Tsuna y no Giotto, y no era de extrañar por el pasado que vivió.

-Tsunayoshi tiene razón pero descuida puede que hoy mismo te lo puedas llevar a casa –respondió el médico.

-Ehhh… sobre eso –hizo una mueca de vergüenza y se llevó la mano a la cabeza buscando una forma de narrar los eventos ocurridos antes de llegar al hospital. Terminó suspirando al darse cuenta que era mejor no darle tantas vueltas al asunto y que era preferible disculparse con su hermano –. Quise remodelar tu habitación como una sorpresa, bueno ahora no es sorpresa pero… Lambo e I-pin decidieron ayudar y pues…

-Acabó siendo una zona de guerra mi habitación ¿verdad? –dijo Tsuna imaginando como habría quedado, y teniendo en su casa a tal par debía imaginar lo peor. Su ama de llaves tendría que hacer uso de maquinaria pesada para limpiar el desastre.

-Gomen Tsuna –no podía verlo pero aseguraba que Giotto tenía sus manos unidas frente a él a modo de disculpa – deberás quedarte un día más. Te llevaría a mi casa pero en este mismo momento están mis compañeros de trabajo ahí y cómo tenemos un proyecto que sacar adelante hemos estado tres días enteros sin dormir... -describió con pesar en su voz. Incluso con las vendas, Tsuna podría vislumbrar la zozobra del rubio -. Puedes imaginarte el ambiente que hay... –la alegría terminó de esfumarse y su cara cambió a una más lúgubre al recordar al infierno al que debía de regresar después de ver a su hermano. Lo que no sabían es que Giotto se había escapado para hacer la visita, algo que Deamon y Alaude se encargarían de reprocharle.

-Descuida hermano, no tienes la culpa. De por sí aunque me fuera a casa hoy debo regresar mañana para que se me haga una revisión ¿verdad Souma-sensei?

-Así es, se deben de monitorear los ojos de Tsunayoshi para que asegurarse que no haya rechazo… pero descuiden el riesgo es menor al treinta por ciento -decidió aclarar esto último al sentir las malas vibraciones y ciertas miradas amenazantes provenientes de cierto moreno, de un peliplata y del rubio presentes. Sudo frío, esos hombres eran de temer.

-Así que no hay problema. Sensei, hoy va a retirar las vendas ¿cierto? –ahora fue el noveno en hablar ancioso por ver los resultados.

-Así es, basta de palabrería es hora del acto ¿No es así joven Tsunayoshi?

-Supongo –dijo algo dudoso.

-¿Nervioso?

-Un poco sensei, ya casi son diez años que perdí la vista.

-Y has sido muy paciente Tsuna-kun, ahora podrás ver –esta vez interrumpió Kyoko quien se acercaba más al castaño. Quería ser la primera que viera Tsunayoshi.

Sintió como las manos algo viejas del médico lentamente iba desenrollando las vendas alrededor de su cabeza. La última venda fue retirada dejando ver tras sus parpados la cálida luz que se colaba por las persianas. Lenta y pesadamente comenzó a abrirlos tratando de adaptar sus pupilas a la luz presente en la habitación. Su vista era borrosa pero poco a poco la nitidez iba incrementándose. Abrió por completo sus ojos y la imagen se volvió clara. Movió la cabeza para ver a todos los presentes que esperaban expectantes y ansiosos.

-Tsuna-kun ¿puedes verme? –preguntó entre lágrimas una chica de cabello castaño taheño y ojos cafés. Sus hebras eran cortas, un poco más arriba de los hombros.

-Kyoko-chan –dijo para luego ser abrazado por la chica quien lloraba lágrimas de dicha y felicidad. Su hermano y amigos la imitaron y se acercaron al castaño llenos de espectación y alegría hasta el punto de los sollozos... a excepción de cierto moreno que a pesar de no mostrarse conmovido, aún permanecía en la habitación lanzando miradas furtivas a su primo.

El resto de la tarde, se la pasó con su familia quienes felices se ponían delante de él ansiosos para que el castaño pudiese ver los cambios que habían tenido en la última década.

Una vez alcanzada la hora en que las visitas debían de partir. Dejaron solo a Tsuna en su habitación y gracias a su nueva vista de inmediato se percato que su habitación estaba llena de globos, muñecos, tarjetas y muchas, pero muchas flores. Ahora no se extrañaba por el aroma que impregnaba la habitación, y ciertamente agradecía que inundaran la habitación con semejante flora debido a que detestaba el olor a hospital debido a las semanas en que estuvo en cuidados intensivos por el accidente que le quito la vista y sus padres.

Se relajó y se dejó caer nuevamente en los brazos de Morfeo. Ya no estaba cansado por la anestesia, pero traten de soportar a todo un grupo de gente sobreentusiasta por varias horas seguidas, sin duda era algo tan agotador como hacer la maratón.

-Nina –oyó a lo lejos a alguien que llamaba con una voz que parecía una caricia para la propietaria del nombre.

Estaba exhausto pero trató de abrir los ojos para ver a quien le acariciaba cerca de los ojos. Entreabrió los parpados luchando con el sueño para toparse con unos bellos ojos grises con destellos azules que le miraban fijamente. El rostro del extraño estaba tan cerca que sólo podía apreciar esos ojos metálicos. Una mirada a ellos y era como sumergirte en un pozo o estar en presencia de un lobo… no sabía cómo describirlos pero se sintió extraño, el rostro le ardía y sentía una dificultad para respirar pero la compañía de ese singular desconocido era extrañamente agradable, no deseaba terminar nunca con ese momento.

Oh mal momento para que volviera el sueño, algo que maldecía mientras sentía que se desvanecía su consciencia.

-"¿Un sueño? No… esos ojos ¿acaso los he visto en otra parte?"–se preguntaba Tsuna dentro de su mente. Las orbes se le hacían familiares y por alguna razón los anhelaba. Quería saber quién era, pero sobretodo quería que lo viera como hace momentos lo había hecho en caso de que lo que vivió no fuese una ilusión.

La oscuridad fue distorsionándose hasta que una luz le obligó a abrir los parpados. Desorientado y confuso, trataba de explicarse por que ahora se encontraba en acostado en el pasto de lo que a su parecer era un jardín.

-Aquí estas. Te he estado buscando, ya han llegado las visitas de Frederick-sama. Tu padre me ha enviado a buscarte.

Volteó la cabeza para observar como un adulto en sus veinte años aproximadamente se acercaba con paso firme y elegante. Era muy atractivo tenía una piel marfilada y esos ojos inconfundibles, sus labios regios e inexpresivos con un cabello color azabache. Una apariencia porfiriana y un perfil que denotaban un inigualable carácter. Vestía un traje negro acentuando el color de su piel, acompañada de una camisa color púrpura debajo del saco.

-Dis…disculpa… ¿quién eres? –preguntó algo cohibido admirando tal presencia.

-Deja de perder el tiempo. Sé que no te gustan estos eventos pero no es razón para faltar a ellos, ten presente tu posición.

-ehh… ¿perdón? – contestó aún más confundido. El contrarío lanzó un suspiro y se acercó al castaño que aún se encontraba sentado en el pastizal. Fácilmente lo levantó y lo cargó como si fuera un costal. Era una posición muy embarazosa y el rubor no se hizo esperar.

-Espera…¿ que pasa? – trató de pedir explicaciones.

-A mí tampoco me gustan las reuniones… Si soportas una hora te llevaré al lugar que quieras mañana – se detuvo y enderezó a Tsunayoshi aún en sus brazos para apreciar su rostro. Tsuna estaba completamente avergonzado, su respiración había parado segundos atrás, el calor escapaba por sus orejas y su cuerpo amenazaba con desmayarse. Se sentía sacar espuma por la boca cuando le vio con una sonrisa ladeada – supongo que no hay opción… Que sea la playa, Nina.

Ese nombre lo hizo volver a la realidad. Sintió como era succionado por esa fantasía hacia su habitación del hospital: había sido un sueño… no era mucho más vívido para llamarlo un sueño, como si fuese un recuerdo. Pero en vez de sentir alivio sintió un gran pesar en su pecho. Aún si sólo se tratase de un sueño sintió un gran dolor al darse cuenta que las atenciones y esa sonrisa no eran dirigidas hacia él. Las lágrimas caían ante un muy confundido Tsuna quien no paraba de preguntarse por qué le había afectado tanto algo así. Suponiendo que el hombre no haya sido una fantasía suya, pues al final de todo ¡Ambos eran hombres! No podía sentir algo así por otro de su mismo género y apartando eso, no lo conocía, no tenía un nombre con el cual empezar… pero lo que tenía mayor peso es que él intuía que el misterioso moreno no le quería a él.

-Nina ¿Quién eres?


Notas finales del capítulo:

N/A: A mi pesar (y por cierto inconveniente llamada universidad) creo que este fic se irá actualizando cada 2 semanas por lo que procuraré hacer más largos los capitulos. Pero con este inicio ¿Que tal? ¿Merezco algun review? T.T

Ana-chan: no te mereces nada ¬¬ chicas no tengan compasión a la hora de mandar review

Kyo- ¡no seas tan cruel Anna! coff coff para quienes no sepan, esta es Anna mi capata... ejem editora.

Anna-chan: tenias este fic desde ayer y apenas lo subes ¬¬**

Kyo: ya te dije que no estaba segura con lo que había escrito y que quería revisarlo. Además hoy tuve examen por lo que ayer estuve estudiando. Haber que era en ese entonces más importante (a mi pesar) ¿la uni o escribir?

Anna-chan:...

Kyo: La uni! o

Anna-chan: ya lo sé pero para que estudias si te va mal ¬¬

Kyo: ni me lo recuerdes T.T sniff

Anna-chan: además ya es tarde y apenas lo estas subiendo, si no te hubieras puesto a ver anime.

Kyo: ejem es que estaba estresada y mi dotación de Gintama semanal me hacía falta

Anna-chan: ...

Kyo: Anna-chan? (golpe sordo) No! el super estrangulamiento no! TAT Gasp! (mueve las piernas y brazos violentamente)

Anna-chan: (la suelta y se dirige con una sonrisa radiante a los lectores )Todas las opiniones son bienvenidas, sobretodo las amenazas de muerte^^. Procuraré que no se atrase más de lo acordado o sino me encargaré de un castigo a la altura (risa siniestra)

Kyo: O.o gulp bueno me despido antes de que me manten de este lado.

Chao chao ^^ (se va corriendo)