Disclaimer: "Los personajes nombrados en esta historia son propiedad de la Srta. Naoko Takeuchi. Está historia es escrita solo por entretención sin fines de lucro"

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Sé que ya no tengo más justificaciones por mi demora, pero verán debo dedicarle tiempo a mi hija (2 años 8 meses) y créanme me absorbe.

Gracias por su fidelidad a la historia que acaba de entrar a su recta final. Y por favor No olviden poner su nombre si no tiene cuenta al principio o al final de Review para poder mantener una cordial comunicación.

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Capítulo XXII

En otra vida

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-Ya verás que todo saldrá bien, yo estaré aquí esperándote mi hermosa guerrera-un suave beso se posó sobre mi frente acompañada aquella dulces palabras que me devolvieron hacia esta hermosa realidad que vivía en este preciso momento en los brazos de mi amado Andrew.

-Lo siento…es solo que… no puedo terminar de entender todo lo que en la tarde nos enteramos… Andrew… yo, no entiendo… no puedo -

-Amor, no te desgaste más en la vida no todo los actos humanos tienes una explicación lógica o fácil de explicarla, mucho menos de entenderlas. Mejor dejemos la película hasta aquí y vamos a dar una vuelta-

-No quiero… solo quiero estar abrazada a tu lado…- me aferre a su cuerpo como si de pronto mi vida dependiera de su tacto, de su presencia.

-Vamos a caminar preciosa, luego volveremos y estaremos abrazados todo lo que quieras. Lo prometo, pero necesito que tu mente descanse y caminar nos ayudará a que al regreso podamos estar solos tu y yo…-

-¿De verdad?-

-Así será ya verás…vamos- corrí rápidamente a nuestro dormitorio a arreglarme un poco, mientras él ya tenía nuestras ropas en la sala. Nos abrigamos bien y salimos rumbo al olvido y el reencuentro.

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Podía sentir su incomodidad entre mis brazos, intentaba ser lo más delicado para no lastimarlas más, pero nada parecía suficiente. Era momento de detener nuestro viaje, para buscar otra forma de llegar hasta Darien y prevenir que alguien en la fortaleza pudiera detectar mi presencia fuera de ella.

-Tranquila, queda menos- intente distraerla de aquel malestar, para ganar tiempo para encontrar el resplandor de la estrella del príncipe terrestre, antes de que algo malo sucediera.

-Yo…aah…Se… Sei….- de pronto sentí como sus manos se aferrar fuertemente a mi cuerpo, como su cuerpo se contrajo. ¿Acaso…?

-Vamos se fuerte…por favor…por favor- Tenía que hacer algo al respecto.

-No…No… puedo más…aaaah- volvió a gritar haciendo que perdiera el equilibrio y comenzará a caer precipitosamente. Aferre más su cuerpo al mío sintiendo como aquella pequeña se movía en el interior del vientre, lo único que necesitaba era volver acomodarnos para poder recuperar la estabilidad y así detenernos, no quería dañarlas, no quería que mi Bombón sufriera la ausencia de esta niña.

-Tranquila, ya el susto paso…- le comente mientras terminábamos de llegar a tierra firme, entre la helada oscuridad de la noche y la soledad del parque en que terminamos busque una banca para recostarla allí mientras intentaba como comunicarme con Darien.

-No…- de pronto, se veía tan mal tan débil y frágil –Puedo… mi… bebé… Rini- llamo aferrándose fuerte a su vientre –Se… Sei… ya… por… fa… favor… aaaah-

-Tranquila, vamos respira- la situación me estaba matando, el tiempo avanzaba y no lograba ingeniármelas para llevarla hasta allá, no tenía otra forma de comunicarme con Darien o las muchachas o mis hermanos.

-Escu… escucha…me… por… fa… por favor…- me llamo tomando mi rostro con una de sus heladas manos para captar mi atención.

-Kaori por favor no te esfu…-

-Shuuu… por… por… favor…déjame…déjame hablar-

-Está bien, está bien dime, pero tranquilízate todo va estar bien queda menos por favor resiste- respondí a su suplicas, sosteniendo su mano helada, mientras la iba acomodando nuevamente entre mi brazo libre.

-Dile a Darien, que yo… yo lo… lo amaré por siempre que los amaré…-

-No, no te despidas no así vamos Kaori un último esfuerzo, un último intento por favor y le podrás decir a él todo esto y más, pero no te rindas, tu eres fuerte, tu hija te necesita, él también vamos levántate- intenté alentarla para poder emprender nuevamente nuestro viaje, cuando note como repentinamente el color de su rostro comenzó abandonarla, como su mirada se perdió en la infinidad del cielo, como sus ojos se llenaron de lágrimas y su mano se acarició suavemente su abultado vientre, como la respiración se iba haciendo cada vez más lenta.

-¿Kaori?- llame para esperar una respuesta mas solo encontré un sollozo llanto acompañado de un grito agudo de dolor -¡Ayuda! Kaori por favor resiste- grite en busca de un auxilio mientras mis ropas normales aparecían para no llamar la atención, a la espera de alguien que nos ayude.

-Per… perdo… name… hijita- escuche esa última frase entre medio de aquel desgarrador llanto y aquellos gritos de dolor –Rini…Da…Darien- su helada mano que en cada grito se aferraba más a la mía sorpresivamente comenzó a soltarse y sus gritos cesaron sus ojos miraron la infinidad por última vez antes de cerrarse entre mis brazos.

-¡Kaori! ¡Kaori! Vamos Kaori, vamos despierta por favor ¡Ayuda!- comencé a gritar mientras trataba de que ella regresará, bajos mis dedos podía sentir el pequeño pulso que aún le quedaba. -¡Por favor, ayuda!- vamos estrella guardiana, no me abandones ahora, suplique a aquella guardiana que nació conmigo en Kinmoku –Vuelve por favor Kaori- mis gritos se hicieron vacío en la inmensidad de la noche, tan solitaria, tan helada, mi mano se aferró a la suya para que sintiera mi energía mi calor. Mientras sus latidos cada vez eran más lentos.

-He fallado- pronuncie esas palabras mientras sentía como algo dentro de mi corazón se destruía una vez más, aquella pequeña se extinguiría junto a la mujer que ama el príncipe terrestre, causándole un inmenso dolor a mi amada y dulce Bombón.

-¡Kaori!- grite con suplica a la noche, a ella para que reaccionara una vez más, mientras aquel dolor se iba apoderando completamente de mí y se desahogaba con estás lagrimas que ahora surcaban mi rostros. Tome a Kaori entre mis brazos aferrándola a mi cuerpo con la esperanza que el poder de mi estrella le devolviera el calor y la vida que está helada noche calaba entre sus delgadas prendas, me dolía imaginar el dolor de mi Serena.

-¡Perdóname Bombón!- entre un desgarrador sollozo deje escapar aquel grito esperando que el viento los llevará a sus oídos, miré el cielo esperando que mi estrella me brindará un poco más de su poder, el poder necesario para mantenerlas con vida mas solo las gotas de lluvia que comenzaron a caer fueron la respuesta a mi pedido. Haciendo que mis lágrimas se mezclaran con ella.

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-¡Seiya!- fue el grito de aquel nombre el que me despertó, salte sobre la cama para ver a Serena, quien se encontraba sentada en su cama con aquel objeto que desde el día en que Seiya desapareció no ha vuelto a soltar, el osito que le regalo en su primera cita.

-¿Qué sucede Serena?- pregunte angustiada por aquel grito y por el estado en que se encontraba.

-Seiya, escuche que Seiya me llamaba…-

-Serena, yo…lo siento, no… fue un sueño, solo un sueño- intenta calmarla ante aquel sueño que interrumpió su descanso.

-Yo…lo sé… lo sé Luna lo sé- me respondió con el llanto atorado en su garganta, mientras su mano apretaba aún más aquel osito contra su pecho –Pero ya no…Ya no… ya no puedo más… Luna- me dijo antes de quebrar en llanto, un llanto cargado de dolor, angustia y confusión.

-Por favor tranquilízate, sé que todo lo que hoy se nos informo era para dejarnos así incrédulos…- le dije mientras subí a su regazo para acomodarme en su cuello, en un intento de consolar su dolor.

-No es eso… no es lo que esa Reina fue, es o ha hecho, es por Plut es por Seiya, es por Darien, por Kaori que sin conocer es tan víctima como la odiosa y llorona de Rini que tanto extraño y que aun sin ser mi hija la siento tan mía… ¿Cómo Plut pudo hacerme esto a mí… a ellos?-

-Eso algo que ni yo puedo responder. Pero quizás La reina Serenity puede ayudarte en algo al menos a entender el actuar de Setsuna…- comenté haciendo que ella se secará aquella lágrimas y me mirara como una niña pequeña a la cual le estaban ofreciendo un dulce para que dejará de llorar.

-Tienes razón Luna… yo… yo debo…debo hablar con ella- vi entonces como buscaba su broche con ansiedad y angustia.

-Solo pídele a la Luna que te guía hacia ella Serena, verás que pronto tendrás las respuestas que buscas-

-Lo haré mi pequeña Luna…- la vi tomar su broche con las dos manos y acercarlo a su corazón, cerrando sus ojos el cristal de plata comenzó su trabajo, nunca habrán palabras más sabias que las de una madre, estoy segura que nuestra reina devolverá un poco de paz a nuestra princesa.

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Al abrir mis ojos, el cielo estrellado parecía estar al alcance de mis manos, desde allí la tierra brillaba, aunque no con la misma intensidad de la antigüedad ni las últimas veces que vine a ver a mi madre, pero como brillar si Darien sufre la ausencia de la mujer que ama, mismo dolor que yo siento hace ya tres meses de que se fue, de que Sailor Plut lo engaño para que él se fuera con aquella mujer… recordar aquello me hizo llenarme de una extraña angustia cerré mis ojos para poder calmar el dolor de mí, pero la fina mano de mi madre me volvió a aquel hermoso lugar, el milenio de plata.

-Mi pequeña hija, haz vuelto a mí…- en cuanto gire a verla, no pude aguantar más y me aferré a ella junto con mis lágrimas desesperadas por salir.

-Madre, ya no puedo más…no puedo más-

-Mi pequeña Serenity- me llamo envolviendo con sus cálidos brazos, mientras mis lágrimas no cesaban de escapar. –Si yo tan solo pudiera dirigir y manipular tu destino con tal de evitarte sufrimientos lo haría, pero entonces ¿Cómo podrías aprender de la vida? ¿Cómo podrías volverte una mujer fuerte después de cada nueva experiencia que trae consigo el dolor?- aquella palabras no eran más que realidad, como podríamos vivir sin dolor cuando en medio del dolor también surge el amor.

-Tienes razón madre soy… soy una tonta-

-Por supuesto que no lo eres, cuando tenía tu edad tenía los mismo miedo que tú, soñaba con que el universo entero mantuviera una paz eterna, que nadie a quien amará muriera y mas no pude evitar ver partir a mis padres o a tu padre, inclusive verte morir a ti en medio de una devastadora batalla que destruyo con nuestro reino, sin embargo aquel sacrificio valió la pena para volverte a ver-

-¿Será posible madre que yo deba sacrificarme por este mundo, por este amor que siento y que mata por su ausencia, por la ausencia de Seiya?-

-Yo tuve la oportunidad de escoger en irme contigo o marcharme sola de este mundo para darte a ti y tus guardianas una segunda oportunidad de vivir en aquella paz con la que siempre añoré. Aquella decisión la deberás tomar en su momento, cuando veas que no tienes más opciones que esas-

-Madre por favor ayúdame a entender, no quiero tener este sentimiento de rabia que en estos momentos siento, ni desesperación… yo no soy así, no me gusta sentir estos sentimientos-

-Nadie quiere sentirlos pero son parte de tu existencia humana, parte de lo que tú eres como Serena Tsukino y mientras solo los sientas y no lo uses como una justificación a la violencia o la venganza, no debes sentir miedo ni desesperación…-

-¿Por qué madre? ¿Por qué Plut hizo esto?-

-A veces cuando no se sabe vivir en soledad, cuando no tenemos la fortaleza mental necesaria para conllevar situaciones y misiones en donde debas afrontar la mayoría de las responsabilidades en soledad, nos volvemos vulnerables y propensos a sentimientos y manipulaciones de terceros e incluso de nuestra propia mente. Quizás hoy sea el momento de que ella deba abandonar su misión, Sailor Plut ha vivido por milenios en soledad ha llegado a el momento de que su alma y su mente descansen…-

-¿Descansar?-

-Así es mi pequeña, quizás necesite un largo descanso para recuperar la cordura que tanta soledad le arrebato y la llevo a cometer todas estás imprudencias-

-Eso quiere decir que Plut no lo hizo con la intención de dañarnos…-

-Eso no lo sé, es ella quien debe darte razones de sus actos, solo ella conoce si su actuar fue porque ella así lo decidió o causa de su propia mente que no soporto otro siglo en soledad, pero estoy segura que cuando recupere su estabilidad tendrá el valor y la claridad de decirnos que paso, cuáles fueron los motivos al realizar tales actos…-

-¿Tanto daño puede causarnos la soledad?-

-No sé a ciencia cierta si la soledad es la causante de tanto dolor, pero si el punto débil que la mayoría de los enemigos que han querido acabar con tu paz y la del planeta del joven Endymion pues ha sido el arma que el mal ha usado para ponerlos a su disposición-

-Es verdad Madre, Neherenia, Alan y Ann, Sailor Galaxia inclusive el Gran Sabio… ellos fueron corrompidos por el caos, por el mal justamente cuando más solos se han sentidos…-

-Quizás ahora tengas las respuestas a los actos que Sailor Plut…-

-Si algo…-

-¿Solo algo?-

-Bueno creo que sí. Pero no quiero escucharla no aun, prefiero darle el descanso que tanto necesita, pero no sé cómo-

-Ya lo sabrás, todo a su debido tiempo. Cuando más necesites esas respuestas la Luna te dará la fuerza necesaria e iluminará el camino correcto que debas tomar como decisión-

-Muchas Gracias Madre-

-No es nada mi pequeña, la luna será siempre la encargada de unir nuestros caminos más allá de la muerte, el dolor y el destino-

-Así es madre la Luna será nuestro hogar y nuestro lugar de encuentro, la verdad no quisiera irme, pero debo resolver pronto lo de Plut y lo de aquella Reina Aka-

-Tranquila, ya sabes que siempre estaré aquí pendiente de ti y del lugar donde vives-

-Gracias Madre, sé que desde aquí velas por mí y por todos nosotros. Te amo mucho nunca lo olvides-

-No lo haré mi pequeña yo también te amo. Nunca olvides que por ti daría mi vida una y otra vez, ahora ve con calma todo se resolverá-

Camine unos pasos dejándolo atrás, volteando a verla una vez más. Allí estaba como esa majestuosidad parada observándome con una cálida sonrisa en su rostro que irradiaba aquel maravilloso sentimiento de amor, calmando mi alma y aclarando mis miedos, mis dudas y mis penas.

-Nos vemos pronto madre-

-Te estaré esperando Serenity, mi amada Serenity- tome mi broche entre mis manos esperando el brillo del cristal de plata mientras miraba la Tierra, era hora de comenzar a ponerle orden a todo lo que Sailor Plut causo, era hora de detener a la Reina Aka, pero sobre todo era hora de ser felices de que Seiya vuelva a mí que Darien recuperé a Kaori y que los demás escojan sus caminos. Miré con deseo y esperanza a la Tierra y deje que el brillo del cristal de Plata me envolviera.

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Mi único objetivo era lograr hacer que Setsuna se arrepintiera de sus actos, que regresará al punto en que la locura la llevo a estar así hoy enfrentándonos para ver quien tiene la razón. Odiaba saber que al final de todo aquel futuro por el cual he luchado a capa y espada, fuera un plan siniestro para que ella manipule a su antojo nuestros destinos.

-Si sigues pensando así, solo me darás más razones para aniquilarte de una vez…-

-Ya quisieras intentar si quiera matarme-

-¿Me crees incapaz de hacerlo Sailor Uranus?-

-Ja…No, créeme que después de haber visto y oído todo lo que has hecho no me sorprendería que fuera capaz de ingeniártelas para terminar quitándome la vida, claro si es que realmente puedes porque no te lo permitiré…- termine desafiantemente aquellas palabras, para luego sacar mi espada… -Vemos si realmente eres tan fuerte y hábil como para matarme-

-Como gustes…- en cuanto la vi ponerse en posición de ataque, corrí en dirección a ella.

-Espada de Uranus ¡Elimina!...- dije mientras mi espada iba a darle un certero golpe pero aun cuando su báculo la ayudo a soportar el golpe, logré empujarla hasta que perdió el equilibrio. Coloque mi espada bajo su cuello en cuanto quedo desprotegida, pues su báculo ahora se encontraba bajo mi pie –Vaya, realmente fuiste una gran rival, solo que ahora no sé que hacer contigo…-

-Mátame, ¿Qué esperas?- ¿Matarla? Claro porque no hacerlo.

-Lo haré una vez que hayamos arreglado todo el daño que has causado-

-Yo no haré nada, así que vamos que esperas mátame- me repitió desafiante he intentado aprisionar más su cuello contra el filo de mi espada.

-¡NO!...- fue aquel grito agudo de ella, nuestra princesa quien capto mi atención al verla en el mismo lugar donde nos encontrábamos luchando.

-Princesa- la llame en cuanto hice contacto visual con ella.

-¡Huracán de Chronos!- aquella frase sonará como un eco en mi cabeza, aquella luz, aquel dolor que comenzó suave hasta expandirse agudamente en mi abdomen, basto aquel grito distractor para sentirme la más estúpida y descuidada, Michiru si mi orgullo me hubiese dejado escucharte.

Flashback

-Vamos Haruka, Solo una tienda más-

-Michiru, no entiendo cual es tu idea de pasar tienda por tienda, comprando tanta ropa-

-Pues mi idea es sorprenderte y dejarte con la boca abierta cada vez que luzca uno de estos hermosos atuendos-

-Yo…Michiru…no…no…- un gran sonrojo se apodero de mis mejillas, mientras intentaba formular algunas palabras en mi cabeza, pero antes de que llegaran a mi boca ella tomo de mi mano y la entrelace con la suya.

-Me encanta cada vez que tus nervios se apoderan de tu gran seguridad… me siento afortunada.-

-¿Afortunada?-

-Así es, soy la única que puede derribar ese muro que colocas frente a tu fragilidad y tu mal carácter-

-¡¿Qué?! ¿Mal carácter?-

-Jajaja esa pregunta está de más no crees-

-¡Michiru!-

Fin Flashback

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-¡Sailor Uranus!- la llame en un grito en cuanto la vi caer tras aquel ataque de Sailor Plut, corrí hasta donde estaba ella inconsciente, sostuve su cabeza en mi regazo. -¿Qué has hecho?- cuestione a la guardiana del tiempo, quien se colocó de pie una vez que tomo su báculo.

-¿Qué hace aquí Princesa?-

-Cállate y respóndeme ¿Por qué la atacaste?-

-Solo me defendía…-

-Es todo lo que dirás. Está es tú manera de hacer las cosas. Pero ¿Qué es lo que ocurre contigo?- pregunte enojada, molesta de tantas cosas que en tan poco tiempo habían ocurrido –Que esperas respóndeme-

-No tengo nada que decir Serena…-

-Siempre te creí una persona responsable e incluso admirable por tu presencia, pero después de todo esto aquella admiración se murió… dime ¿Por qué?-

-Que quieres que te responda, le he dicho que me defendí de su ataque no es mi culpa que usted sea una debilidad para todos, porque eso es lo que una niña débil, llorona y soñadora, de no haber intervenido usted hubiera arruinado todo el futuro prometedor que nos espera… no hubiese podido compartir con aquella pequeña que ilumino mis triste y solitarios días…- aquellas palabras calaban hondo en mi corazón, sentía como se clavaban como verdaderas dagas en mi corazón. Pero no permitiría que nada, ni nadie me ofendiera una vez más.

-Quizás es verdad, quizás siempre he sido más un estorbo que un gran aporte a el equipo- respondí con mi mirada sumergida en el suelo y mis lágrimas bañando mi rostro, lenta y cuidadosamente deje la cabeza de Haruka en el suelo –…Quizás sea débil, llorona y soñadora, una estúpida que siempre ha creído en sus Sailors y en que los malos pueden volverse buenos…- fui respondiéndole a su ofensa mientras me iba poniendo de pie y mi rostro se iba elevando del suelo hasta encontrarme con la mira de Plut la sostuve unos momentos antes de acercarme y con todas mis fuerzas darle una bofetada en su mejilla izquierda.

-Pero te gusto o no soy tu Princesas y me debes respeto, lealtad y compromiso con lo que se te encomendó- dije furiosa, herida, decepcionada ante todo lo que mi carácter débil había permitido. Sin embargo, ella seguí en el mismo lugar donde mi bofetada la dejo.

-Yo…-

-Ya no más excusas, ya no las necesito. Si la soledad te llevo a esta locura, si por esta soledad nos hundiste a todos en la miseria de la infelicidad. Creo que tu hora ha llegado…-

-¿Mi hora? ¿De qué hablas?-

-Mi madre me lo dijo, yo sería la persona que te daría el descanso que tu alma necesita…-

-Yo no necesito ningún estúpido descanso, no dejaré que nadie me aleje de mi futuro…menos una niña como tu…- de pronto, vi como su mirada se nublo de una oscuridad que me estremeció la vi tomar su báculo y con su mirada desafiante mirarme -¡Grito Mortal!- cerré mis ojos para recibir aquel ataque mientras el poder de la luna recorría mi cuerpo de los pies a la cabeza, mis ropas cambiaron y el cristal de plata brillo con la intensidad de mis deseos sobre mi pecho.

-Vamos Cristal de Plata, dame el poder necesario para darle el descanso necesario que ella necesita y devolverle su paz y cordura- Madre, Seiya -¡Por el poder de la luna… Plateada!- aquella luz inundo todo el pasadizo del tiempo frente a las puertas que tan fielmente cuido Sailor Plut por milenios y que hoy se sellaban al ver partir a Sailor Plut a ese viaje a su reconciliación con su alma, espíritu y mente. El silencio fue todo lo que quedo en lugar de aquella guerrera que alguna vez ofreció lealtad a la Luna. Ahora solo quedaba ir a enfrentar a la Reina Aka, al menos las puertas del tiempo no serán abiertas hasta cuando ella este recuperada.

-Vamos Sailor Uranus- mencione en cuanto me acerque a ella para intentar despertarla para llevarla al hospital, pero al parecer necesitaré ayuda.

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Aquel paseo que me ofreció Andrew realmente estaba haciendo efecto al fin podía sentir mi alma más tranquila.

-Tus ojos al fin han vuelto a llenarse de esa calidez y de esa paz que tanto amo mirar en ellos…-

-Eso es gracias a ti, mi amado Andrew- me detuve a su lado.

-¿Qué sucede?- me pregunto preocupado, mientras me iba moviendo para quedar frente a él, coloque mis manos en sus bolsillos donde estaban sus manos, le regale una sonrisa sincera desde mi corazón porque así me sentía feliz de al fin haber encontrado el amor pero sobre todo al podía saber lo que era sentirse amada.

-Nada- respondí antes de subir en busca de sus labios, quienes al reaccionar se apoderaron de los míos con la misma intensidad que este amor nos tenía en el paraíso. Mis manos se fugaron desde sus bolsillo recorriendo el perfecto sendero de su abdomen y su pecho hasta sus cuello donde me aferre con toda la esperanza de que esté no sería nuestro último día, sorpresivamente la helada noche trajo consigo la lluvia. Aquel maravilloso beso termino entre risas y mirando hacia el cielo nublado.

-Al parecer la lluvia no se cansa de ser testigo de nuestra historia…- me dijo haciendo alusión a la vez que nos conocimos y a la vez en que aquel pastel nos condujo a esta maravillosa historia de amor.

-No podíamos tener mejor testigo de nuestro amor, vamos Andrew corre- lo tome de la mano antes que al lluvia comenzara a caer con su verdadera fuerza y corrimos hacia el parque donde habíamos dejado estacionado el auto de él, lo detuve bajo una copa del árbol. –Te amo Andrew-

-Y yo a ti mi princesa de los truenos y relámpagos- juguete con su cabello, moría por volver a besarlo, lentamente nos fuimos acercando entre risas, frío, emoción…

-¡Ayuda, por favor… por favor!- aquellos gritos de un hombre nos hicieron separarnos para mirar hacia donde se encontraban. –El enemigo- mencione preocupada ante esa posibilidad.

-Lita, por aquí…- me dijo Andrew en cuanto diviso a un hombre en una banca con una mujer en sus brazos, a los lejos y por la lluvia me irá imposible distinguir aquel abultado vientre que vi en cuanto llegamos a sus pies, vi como aquel hombre la abrazaba pidiendo ayuda, sin darse cuenta de nuestra presencia.

-¡Ayuda, por favor!...-

-Tranquilo aquí estamos….- dije cuando aquel hombre levanto su mirada y… -¡¿Seiya?!-

-Lita por favor… ayúdala-

-Seiya pero ¿Quién es ella? ¿Dónde has estado? Debo avisarle a Serena-

-No por favor, no hay tiempo ella es Kaori, Lita está grave necesita ir al hospital, hay que avisar a Darien, por favor aquí en su vientre está una pequeña que necesita sobrevivir…-

-¡No puede ser! ¡Rini!- dije mientras tomaba el lugar de Seiya para sujetarla mientras ellos la tomaban para ir hacia el auto de Andrew y llevarla lo más pronto posible. Una vez que llegamos al auto, me dirigí a embarcarme con ella, pero noté como Seiya se mantuvo distante fuera del auto.

-Seiya vamos, que espera sube al auto-

-No puedo Lita, debo regresar…-

-No, no lo hagas Serena te necesita por favor…-

-Mi Bombón…- menciono aquel tierno nombre por el cual llamaba Serena, mientras su puño se cerraba con fuerza –Debo irme, debo protegerla a ella, no dejaré que nadie lastime a mi dulce Bombón- vi como su cuerpo comenzó a brillar, debía detenerlo, decirle la verdad de Plut, pero aquella mujer que sostenía inconsciente en mi regazo, me impidió moverme más ágil, la oportunidad de devolverle la paz y la alegría a Serena estaba allí.

-Seiya no, por favor es mentira todo lo que dijo e hizo Plut…- intente decirle, pero Andrew solo vio por la mujer que realmente lucia muy mal, el auto arranco a toda velocidad rumbo al hospital, mientras Seiya se volvió una estrella perdiéndose en la inmensidad de la noche. Aun no podía creer que después de tanta búsqueda al fin Kaori estuviera en nuestro poder, solo que su aspecto realmente era deplorable, su cuerpo helado realmente parecía la del alguien sin vida, miré su vientre abultado y entonces pude sentir el pequeño poder que emanaba del frágil ser que vivía allí –Rini- en cuanto Andrew se estaciono frente al hospital, llegaron los paramédicos a auxiliarnos.

-Ve con ella Lita, yo llamo a Darien y a las muchachas-

-Gracias mi amor- corrí tras aquella camilla que ahora llevaba a una moribunda Kaori y una pequeña que no dejaba de aferrarse a la vida. –Resiste Kaori ya está por llegar Darien-

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En cuanto llegue a ese lugar me dejé caer de rodilla, dejando salir todo el dolor que aquella verdad me trajo desgarrándome el corazón una vez más, ¿Cómo pude caer en aquella sucia mentira? ¿Cómo no me di cuenta de tu estado?

-Kaori mi amor perdóname, perdóname por no haberme dado cuenta de nada ¿Qué clase de médico soy si ni siquiera me di cuenta que estabas embarazada? ¿Qué clase de rey pretendo ser si deje que una mentira destruyera mi voluntad y dignidad que siempre creí eran inquebrantable?….- Me arrastré hasta aquella mesita cerca del sillón tomando la única foto que teníamos juntos, tus ojos tenían guardado todo ese amor que siempre me diste en cada nueva entrega y que hoy más que nunca necesito, ¿Por qué no te puedo encontrar? ¿Por qué nos separaron así? ¿Por qué? Entonces la recordé, recordé a nuestra pequeña.

-Rini mi pequeña Rini, no me siento digno de ti menos cuando deje que aquellas palabras envenenaran todo mi amor por ti- mis puños se cerraron de impotencia de haber sido tan débil e incrédulo, ante quien pensé fuera una persona digna de mi respeto y confianza. Golpee el suelo con todo el sentimiento de impotencia que sentía, mientras lentamente me fui acomodando en el suelo para que el frio de está lluviosa noche me intentará consolar pero tan pronto mi cabeza toco el suelo el teléfono comenzó a sonar pero no tenía ganas de hablar con nadie. Solo quería que está noche el sueño me llevará a los brazos de la mujer que amo.

Hola habla Darien Chiba en estos momentos no me encuentro

Pero deja tu mensaje y te devolveré el llamado…

Escuché como mi grabadora se prendió ¿Quién podría ser? ¿Qué importaba si aunque quisiera no sería ella?

-Darien, Soy Andrew por favor si estás allí contesta o devuélveme tan rápido como oigas este llamado por favor, es urgente…-

¿Qué será eso tan urgente que tienes que decirme Andrew? Intenté levantarme tan pronto como pude pero al levantar el auricular me cortó, de pronto una extraña sensación de angustia se apoderó de mí tras aquella extraña llamada. No dude más en devolverle el llamado, pero nadie respondía en su casa. Cuando una vez más el teléfono volvió a sonar, antes que terminará el primer timbre levante el auricular, torpe y lentamente lo fui elevando hasta mis oído, mi corazón se aceleró y un escalofrío me recorrió la espalda.

-¿Darien? ¿Darien estás ahí?-

-Si…-

-Al fin te encuentro amigo, por favor debes venir urgente al hospital central de Tokio-

-¿Al hospital? ¿Qué ocurrió Andrew? Dímelo…-

-Darien, será mejor que vengas por favor…-

-Andrew dímelo…-

-Darien lo haré, pero mejor acá. Procura venir ya-

-¡No! Habla ahora ¿Qué sucede?-

-Darien es… es… Kaori- en cuanto dijo su nombre, sentí como el auricular se resbalo de mis manos, como de pronto mi corazón paro en seco, como mi respiración se detuvo, como todo hasta mi flujo sanguíneo dejo de moverse por una milésima de segundo, el mismo tiempo a mi alrededor se detuvo y un golpe mi corazón me devolvió a la realidad, no pensé más no sentí más solo tome las llaves de mi moto y salí huyendo de aquel lugar que se volvió mi todo, mi casa vacía, mi refugio y mi prisión.

-Kaori mi amor ya voy por ti…- tan pronto llegue a estacionamiento me embarque en mi moto y a toda velocidad partí a su encuentro, de pronto mi alma volvió a mi cuerpo y el hecho de volver a verla me lleno de ilusión de al fin poder vivir juntos los tres nuestras historia.

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Antes de llegar a la fortaleza, me provoque unos cuantos golpes para que pareciera que hubiese defendida de un ataque doble, llegue al dormitorio y rompí la ventana y algunas otras piezas de allí, dejé que el mueble cercano me atrapará para que los guardias me encontraran

-Su majestad…Príncipe Kiiro- dijo uno de los que después de un rato logro abrir la puerta.

-Acá- dije intentando sonar lastimero y moribundo.

-Pero ¿Qué ocurrió? ¿Dónde está la prisionera?- pregunto Nodo al momento de que los guardias rompieran la puerta de aquella habitación donde Kaori padeció Solo espero que te recuperes y logres disfrutar a tu hija como tanto deseabas

-¡¿Qué fue lo que ocurrió Kiiro?-fue ahora la Reina Aka la que me cuestiono al llegar al lugar.

-Estaba en la habitación, cuando vi un extraño movimiento afuera de la fortaleza, pero le reste importancia, cuando de pronto entraron por la ventana me atacaron por la espalda y no recuerdo más….-

-Eres un completo imbécil…- menciono antes de golpearme en la mejilla izquierda tan fuerte causando que el sabor a metal de mi sangre se agudizara en mi boca. –Creo que lo que me dijo Ika era verdad, llévenlo al calabozo-

-Pero Madre…-

-No me llames Madre cretino, ahora sabrás responderme como un digno hijo… ¡Guardias!- llamo con una gran irá en su voz, y entonces comprendí que quizás había sido descubierto, que quizás debía haber escuchado a Lita y haber vuelto al lado de mi amada Bombón. Pero ya no había marcha atrás no dejaría que me derrotaran no al menos sin volver a ver a mi dulce Bombón, solo debía impedir que en su cumpleaños la tierra fuera atacada. –Enséñenle a mi hijo como ser un verdadero guerrero… Tortúrenlo-

En cuanto, la vi ponerme aquella tiara en mi cabeza y sentir como todas mis fuerzas eran absorbidas descubrí que quizás este sería mi fin.

Mi dulce bombón perdóname, por no haberte evitado tanto dolor.

-Vamos principito a entretenernos un poco- eran las palabras burlescas de Kaeru. Mientras los otros guardias me arrastraban hasta los calabozos.

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En cuanto Michiru, me llego a ayudar nos dirigimos hacia el hospital central de Tokio para que Haruka fuera atendida, aquel golpe sorpresa que le dio Setsuna fue realmente devastador, y por más que lo intente no lograba hacer que recuperar la conciencia.

-Michiru, por favor acelera-

-No podemos exponernos más de lo que será llevarla al hospital, queda poco- si bien era cierto que aún tenía respiración y pulso no dejaba de preocuparme aquel golpe, esperando no traiga consigo consecuencias fatales, más ahora que no sabíamos en que momento el enemigo haría su aparición. Solo esperaba que todo pasará rápido para volver por…Seiya, de pronto recordarlo trajo consigo una gran angustia a mi pecho y sentimiento de preocupación solo espero se encuentre bien.

Ni cuenta me había dado cuando llegamos al hospital, ni cuando los paramédicos habían abierto la puerta para sacar a Haruka, de pronto todo se volvió confuso, baje tras ella. Pero al entrar al hospital me encuentro con las chicas, Andrew, Nicolas inclusive Taiki y Yaten quienes estaban con Amy y Mina.

-Muchachos como se enteraron de los de Haruka-

-¿Haruka? ¿Qué paso con ella?- pregunto algo intrigada Mina.

-Pues se enfrentó a Plut y ella la dejó mal herida. Pero entonces si no están acá por ella, ¿Qué hacen aquí?- pregunte curiosa de ver como todos estaban a la espera de alguien. Cuando de pronto, mi respuesta fue resuelta.

-Andrew, Andrew- fue la voz de Darien quien comenzó aclarar mi curiosidad

-Aquí estoy Darien-

-¿Dónde está? ¿Cómo la encontraron?- fueron las pregunta que terminaron por confirmar mis supuestos.

-¿Encontraron a Kaori?- pregunté

-Fue Seiya, Darien él fue quien la libero pero…- en cuanto escuche su nombre mi corazón se aceleró curiosa de saber donde se encontraba él ahora, pero aquella duda en la voz de Lita me hizo callar pues definitivamente Kaori y su estado eran la prioridad.

-¿Pero qué…? ¡Respondan!-

-Amigo, su estado es grave. Llego muy mal, estábamos esperándote para que hablaras con el médico… debes ir con ella- aquellas palabras golpearon a Darien al punto de que no dijo nada más, su rostro perdió todo tipo de expresión, si más volteo dándonos la espalda y camino en dirección a la estación de enfermeras, sin conocer su rostro, ni su forma de ser solo quería que está noche la Luna las cuidará a ambas.

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Su estado es grave…

Llego muy mal…

Debes ir con ella…

El eco de aquellas frase retumbo como el sonido de una campana, lo poco que quedaba mi mundo terminaba de derrumbarse antes esas palabras, ante cada paso queda en dirección a la estación de enfermeras donde aguardaba el médico, por momentos sentí mis piernas temblar, mis brazos como verdaderas rocas y mi corazón agotado. Aquella ilusión que se sembró en lo poco de corazón que me quedaba se rompió como un frágil cristal. Pero necesitaba saber que paso…

Flashback

-La Señorita Yagi, presente un gran cuadro de deshidratación, una baja considerable en él peso…-

-Pero eso es un diagnostico tratable aún…-

-Joven Chiba, lamentablemente sus riñones han sufrido más que cualquier otro órgano de su cuerpo la deshidratación, sin contar que el estado de hipotermia con la que llego nos arrojó una neumonía-

-No…no eso no es verdad…-

-Lo siento, pero no quiero mentirle el estado de la señorita Yagi es crítico sobre todo en su estado, pues con el embarazo es difícil tratarla, aunque extrañamente el bebé no presente ningún problema…-

-Debe hacer algo por favor debe hacerlo, la necesito, las necesito… por favor. Yo igual soy médico yo podría…-

-Lo sentimos muchos señor Chiba, pero en su estado mental y emocional no lo puedo dejar atender a señorita Yagi, en unas horas más determinaremos su situación. Por ahora lo autorizo a entrar con ella, con permiso-

Fin Flashback

Como maldigo el día en que decidí venir hasta sin ti, nunca me perdonaré el haberte dejado sola, mucho menos el no haberme dado cuenta que estabas embarazada, ojala me perdones mi amor.

-Por favor mi amor, te amo… te amo como jamás imagine amar a nadie. Llegaste a mi vida a rescatarme de mi oscuridad, ahora por favor déjame ser yo quien te rescate…- le suplique mientras tomaba nuevamente su mano y concentraba toda mi energía.

-Por favor cristal dorado dame el poder para aliviar su dolor, para volverla a ver- en cuanto mis suplicas se hicieron escuchar el cristal dorado se mostró sobre Kaori, vi como la brillante piedra la envolvía en una brillante luz que tan solo duro unos miserables minutos –¿Qué ocurre? Vamos cristal dorado- no podía ser, era imposible que no pudiera ayudarla.

-Señor Chiba, el médico requiere de usted para informarle de la dedición del equipo médico a cargo de su novia- me hablo una enfermera que tras desaparecer el cristal dorado abrió la puerta.

-Gracias…- le respondí mientras me acerque a sus pálidos labios y la bese con todo el amor que ella misma se encargó de cultivar en mi corazón.

}I{

-Ni toda la calidez de ese brillo, me dará una segunda oportunidad- aquellas lágrimas contenidas, se desprendieron de mí, podía oírlo, podía sentirlo. Pero estaba cansada, esos meses de encierro, de pena, de angustia, me fueron matando. Quería regresar, pero había algo en mí que no me dejaba hacerlo, no quería que aquella mujer que me visito tiempo atrás para confesarme de la identidad de Darien fuera la que me sentenciara al olvido.

Quería abrir los ojos, solo quería volver a verle una vez más, pero estaba inmersa en está oscuridad, una oscuridad que no me causaba miedo, ni alegría. Pero estaba desesperada, por salir de allí…

-¡Darien!...- comencé a Gritar, con fuerza, con aquellas lágrimas contenidas por todo este tiempo… -¡Darien!- sentí perder la fuerzas en mis piernas y me deje caer, sobre ellas.

-No quiero morir, no quiero hacerlo, no sin verte mi pequeña, no sin amarte… no quiero…. Nooooooooo…- sentí mi corazón acelerado, mi desesperación llevarme hasta la locura.

De pronto, a lo lejos de mi oscuridad una luz plateada comenzó a brillar intensamente, cerré mis ojos cuando note como toda esa oscuridad era absorbida por aquella platinada luz. Pero no pasa nada, seguía en el suelo, seguía llorando, seguía desesperada por volver a la vida.

-Tranquila- aquella desconocida voz me hizo abrir mis ojos de golpe y fijarme en mi alrededor, de pronto la oscuridad, era una perfecta noche estrellada, un hermoso palacio de fondo y a mi costado, una delgada y alta mujer de cabellos platinados, de piel blanca y el símbolo de la Luna en su frente.

-¿Quién es usted? ¿Qué quiere? Por favor, no me haga daño- ella sonrió con elegancia y majestuosidad.

-No podría hacerle daño a la mujer que ama el joven Endymion, además no soy una mujer de violencia-

-Por favor solamente dígame ¿Qué hago aquí?-

-Soy la Reina Serenity, gobernadora del ya desaparecido reino lunar y testigo del amor que alguna vez se profesaron Endymion y mi hija Serenity…-

-Yo… discúlpeme nunca fue mi intención separarlos-

-No estoy aquí para juzgarte, ni nada por ese estilo. Mi hija igual ama a alguien más y eso era algo probable, dado que al darles una nueva vida, no significo explícitamente darles el mismo destino, mucho menos el mismo sentir, al devolverles sus vidas y algunos recuerdo de sus vidas pasadas, también le deje la libertad de forjar sus nuevos destinos, en aquella época, los reinos y sus leyes regían la vida de todos nosotros, pero ahora los tiempos son otros y también los sentimientos-

-Nunca lo había visto de esa manera, pero este sentimiento de culpa…por favor discúlpeme-

-¿Y qué debería disculparte?-

-El haberme enamora de él-

-El amor no es un sentimiento por el cual debas pedir perdón, tu curaste a Endymion cuando una de mis Sailors enveneno su alma, lo salvaste y con eso salvaste a este mundo, Lamentablemente las mentiras que aquella Sailor solo han ocasionado pena y dolor. Y a ti, joven Kaori te arrogo a los brazos del abismo-

-Yo no quiero ese destino, quiero ver a mi pequeña crecer, quiero amar con más intensidad…-

-Por favor discúlpanos a todos, hoy la luna, te acompañara en esté día, para que puedas ver a quienes amas, pero la luna no puede devolverte lo que me pides, pero te doy mi palabra que está Luna protegerá a tu pequeña por toda la eternidad-

-Lo sé Reina, yo fui quien aceptó este destino. Pero le agradezco está oportunidad. Así como también le agradezco su protección yo conocí aquel futuro prometedor que le espera a mi pequeña, todo el amor que con el que vivirá, pero solo quiero verla antes de partir-

-Así será señorita Yagi, hoy la luz de está luna le devolverá la fuerza para que pueda verla, pueda amarla y prometerle que desde donde este brillará solo para ella, así como yo lo hago para mí siempre pequeña Serenity..-

-Gracias, ahora debo irme-

-Si el tiempo avanza y es hora de que logres aquel deseo de tu corazón, pero recuerda que aunque nuestros cuerpos no sean eternos, nuestro espíritu seguirá vivo para las personas que amamos -Aquella palabras me llenaron de una gran fuerza, un pequeño calorcito que me inundo desde mi vientre hasta corazón –Ahora ve, es momento de conocer a tu pequeña-

-¿Nos volveremos a ver?—

-Te aseguro que así será- me regalo una cálida sonrisa, di media vuelta y emprendí mi viaje de regreso, me aleje de aquella plateada luz para volver a la oscuridad que me envolvió, era momento de regresar junto él, verlo una vez más y quizás por última vez. Quería grabarme cada línea, cada latidos de su pequeño corazón, cada ruido que haga al respirar, quería acunarla hasta verla dormir en paz en mis brazos aunque sea por una única vez solo una vez pedía junto a ella, junto a mi pequeña Rini. Gracias Reina Serenity, y a ti también joven guerrero, espero puedas volver a los brazos de esa mujer de la que me hablabas, lástima y no alcance a agradecerte Seiya Kou.

Nuevamente, me encontraba en aquella oscuridad. Era momentos de regresar cerré mis ojos esperando el regreso, lentamente intente abrirlos pero una luz fuerte no me lo permitía, pestañe rápido, para intentar acostumbrarme a la luz, podía escuchar el movimiento a mi alrededor, el ruido de la máquinas que seguramente controlaban mis signos, intente nuevamente abrir mis ojos y cada vez costaba menos hacerlo, y allí lo vi a mi lado. Aun cuando el no notaba que ya había podido abrir mis ojos con algo de molestia pero podía verlo allí con su mirada perdida. Sin que lo notara, llevé como costumbre mi mano a mi vientre y fue entonces que la angustia se apodero de mí. Quería hablar y no podía, mis lágrimas comenzaron a salir y fue entonces que mis movimientos lo alertaron.

-¡¿Kaori?!-

-Da…Dari… Darien-

-Kaori, mi amor despertaste- me llamo, pero la angustia por saber que paso con nuestra bebé no me dejaba decir mucho más -¡Doctor!... despertó, ¡Enfermera llame al doctor!-

-Da…Darien-

-Aquí estoy mi amor, aquí estoy…-

-Mi…mi… nues…nuestra hija… Darien- ¿Qué paso? La duda, el miedo, se apodero de mí y mi corazón acompañada con las lágrimas que eran hasta ahora la única forma de demostrar mi angustia.

-Tranquila amor, ella está bien…ya está aquí y es tan hermosa y bella como tú- un tranquilidad se apodero de mí, mientras el me abrazaba fuerte dejándome a la vista el resplandor de la luna.

-Quiero verla- dije sin ya dificultad.

-Tranquila una vez que te vea el doctor, ella vendrá con nosotros-

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-Con que la insípida de la reina muerta le ha dado una oportunidad a esa mujer…-

-Así es… lo sentimos reina, de no haber estado ocupados en ver lo del ataque…-

-Ese descuido se los cobraré a todos, pero por ahora solo quiero una cosa…-

-Lo que usted quiera Reina Aka-

-Maten a esa mujer y a su recién nacida, roben los malditos cristales y destruyan cuanto antes este miserable plante.-

-Pero…-

-No quiero peros Ookami, ahora ve y cumple con tu misión ahora mismo-Nuestros destinos fueron sellados, cunado nuestro egoísmo por evitar nuestras propias muertes, no hizo hacer este pacto. Ahora no había vuelta atrás, ya habíamos invadido varios planetas, pero nunca se nos había pedido destruirlo en su totalidad, al menos no completamente habitado.

-llego la hora, él día exacto para acaba con está raza, con esas estúpidas guerreras…- fueron las ordenas finales antes de retirarse y de ver como varias Onis al mando de Kitsune, Ika, Kaeru y el príncipe Kiiro comenzaban a moverse a sus respectivas posiciones.

-Amita, ¿A qué hora partimos nosotros?- me saco de mis pensamientos uno de los Oni a mi cargo.

-En seguida, solo… déjame ordenar mis prioridades- ya no había vuelta atrás, si antes no salve a mi pueblo, ni a mi familia menos debo tener compasión por este miserable lugar.

-Onis vamos, a cumplir las órdenes de nuestra Reina-

-¡Si vamos!-

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Cuando la vi abrir sus ojos sentí una dicha y una esperanza tan grande, que no podía describir, solo quería besarla pero su angustia fue grande y la entendía no sabía nada de su liberación. Pero aquella dicha se veía empañada con aquella mirada seria y preocupada que el médico tenía.

-Yo quisiera tenerle buenas noticias, pero me temo que…-

-¿Qué? ¿Qué me va a decir Sr. Takashi? Por favor hable, no alargue más mi sufrimiento, haga entender a mi corazón que ya ni las esperanzas son suficientes-

-Durante la cesaría de su pequeña hija, notamos que varios órganos vitales presentan un deterioro irreversible de causa desconocía, por lo que me extraña tanto que haya despertado, si al terminar la operación su condición era la de un paciente en coma, por la septicemia desarrollada…-

-¿Septicemia?-

-Lo siento Joven Chiba, ahora solo nos queda esperar- aquella palabras me derrumbaron por completo, camine de regreso a su pieza, con nuestra pequeña Rini en mis brazos, cuando allí en un pasillo vi a Serena.

-¿Serena?-

-¡Darien! ¿Cómo estás? ¿No me digas que esas es la pequeña Rini?-

-Así es…la… la ¿Quieres tomar en brazos?-

-Claro- me dijo al abrir sus brazos para recibirla –Mira Darien, es tan pequeña y frágil, duerme como un angelito, quien la viera así no pensaría que se convertiría en una niña odiosa y gritona…-

-Jajajaja…- no imagine que en medio del dolor, Serena aun pudiera sacarme algunas sonrisas.

-Yo… que tonta soy… lo siento… solo andaba por acá esperando le den el alta a Haruka-

-No te preocupes, yo… le llevaba a Kaori a Rini… despertó hace una hora-

-¿En serio? Eso es genial, quiere decir que se recuperar-

-Espero lo mismo, pero el médico me dijo que solo quedaba espera-

-Darien yo…-

-No te preocupes, bien te dejo. Nos vemos pronto…- recibí de nuevo a mi pequeña hija, y la envolví con mis brazos –Y Serena…-

-Dime Darien-

-Gracias por todo, espero tu igual puedas encontrar pronto a Seiya-

-No tienes nada que agradecer- de pronto sentí que me veía reflejada en su rostro, pues aquel brillo se apagó de golpe –Yo igual espero lo mismo Darien, nos vemos.- seguí avanzando hasta su pieza, llegando justo al momento que una enfermera salió con una deje en su mirada de preocupación

-¿Sucede algo?-

-Tiene un poco de fiebre, pero pase no deja de llamarlo ni a usted, ni a la pequeña- No respondí nada solo entre y la vi ahí, algo más apagada, algo más enferma y la angustia se dejó liberar en mi pecho.

-Kaori… amor, ya estamos aquí mira… mira a nuestra pequeña…- la vi abrir pesadamente sus ojos, buscarnos con la mirada.

-Es tan hermosa Darien, mírala. Mira sus pequeñas manos…- decía mientras estiraba sus brazos para recibirla –Ella es la prueba más grande de este amor- me dijo mientras con un brazo la sostenía y con su otra mano sostenía la mía.

-Ya verás que la veremos crecer juntos- intenté decirle con un nudo en mi garganta que no me dejaba hablar –será tan bella cuando sea una hermosa niñita-

-No trates de engañarte más Darien, yo conozco mi destino y también conozco el final de esta historia…-

-No hables así por favor…-

-No lo haré no aun… quiero disfrutar de este momento, quiero llevarme el recuerdo de tu sonrisa, grabarme en el alma cada línea, cada latido, cada pequeña cosa de nuestra hija…-

-Kaori…- dije mientras mis lágrimas no dejan de caer. –No quiero… no quiero perderte…-

-No lo harás Darien yo siempre estaré a tu lado y al de nuestra pequeña hija…-

-Pero quiero sentirte cada noche, cada mañana, quiero abrazarte, besarte… no quiero despedirme de ti, no quiero enfrentar este mundo sin ti… a mi lado, tocándote, sintiéndote…-

-Yo deseo lo mismo, pero donde yo esté te estaré esperando. Sé que Serena será una buena madre para nuestra hija y tú sin duda el mejor de los padres…-

-No quiero…-

-Darien, puedes llamar a Serena-

-¿Serena? ¿Para qué?-

-Solo dile que venga…- hice lo que pidió, mientras ella quedo acunando a nuestra pequeña Rini, en cuanto regrese con ella pensé que me pediría salir, pero sin embargo, me quede allí con las dos.

-Serena, eres un jovencita muy linda…-

-Gracias…-

-Igual que tu mamá, sabes tuve la oportunidad de conocerla. De saber por ella porque eres una mujer tan importante, pero sobre todo a entender que ni yo ni mucho menos Seiya somos intrusos en sus vidas, ni llegamos a ellas para separarlos. Amo a Darien tanto o más de lo que en el pasado Serenity amo a Endymion y hoy que el fruto de ese amor descansa en mis brazos, quiero pedirte que la ames como una hija más de la Luna que mi pequeña Rini, que nuestra pequeña Serena sepa que acá no solo tiene una débil madre y hermoso y atento padre, sino una alegre y fuerte madre con la que crecerá y se volverá en toda una dama… y un padre guerrero que arriesgo su vida para salvarla y traerla de vuelta al lado de su papá…-

-Kaori…-

-Serena… solo prométeme que velaras por ella y la amarás como si fuera tu hija…-sus palabras solo causaban más dolor.

-Claro que te lo prometo, pero no hables como si no fueras a estar a su lado…-

-Solo cumple con este deseo, pues a través de ti podré amar a mi hija y estar a su lado.

-Discúlpame Kaori…-fueron las únicas palabras que salieron antes que rompiera en un llanto. Que la hizo salir de la pieza.

-Al menos se que ella guiará tus pasos terrenales mi pequeña Rini…-

-No hables más… no te despidas no aun…por favor quédate junto a mí, junto a Rini-

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Sus suplicas eras como dagas en mi pecho, en mi malogrado corazón. Deseaba tanto quedarme, poderla sentir cada noche real, no como una sombra ni como el aire a su alrededor.

-Te amo Darien, te amo como en mi vida pensé que amaría a alguien. Pero todo ese amor está aquí entre mis brazos, porque mi amor es como nuestra pequeña hija, frágil, cálido, sincero, trasparente, desinteresado…-

-Yo igual te amo Kaori… amo a nuestra hija fruto del amor más sincero que pude darte… pero te necesito a mí lado, te necesitamos-

-Y yo a ustedes, pero el destino quiso otra cosa. Y en cualquier momento seré llamaba para brillar sobre ti y sobre nuestra pequeña Serena, mi Rini. No quisiera abandonarte, no quisiera verte sufrir. Pero recuerda, mírala están pequeñita, tan frágil si me voy yo necesitará más que nunca a su padre.

-Kaori…- vi como sus ojos se empañaron, y las lágrimas se dejaron escapar de sus ojos.

-Yo siempre viviré en ti, en nuestra hija. Siempre estaré a su lado, velando sus sueños, sus emociones, su salud…mi cuerpo morirá más no mi espíritu el que se quedará con ustedes….- comencé a sentir un fuerte dolor n mi estomago, en mis pulmones.

-Hijita de mi alma. Luz de mis ojos, recuérdame ahora y siempre, al menos una vez al mes te visitaré en tus sueños, para que me lleves siempre junto a ti.- le di un beso en su pequeña frente, la miré una última vez, vi como entre lágrimas la acomodaba en su pequeña cunita, para luego volver a mi lado.

-Te amo y te amaré siempre…- me dijo mientras sus labios me envolvieron haciéndome olvidar aquel doloroso malestar. Gracias a la Reina, me llevaría el sabor de sus labios, el aroma de su piel.

-Y yo a ti…- de pronto, sentí un fuerte tirón en mis pulmones, un extraño calambre que entre los brazos de Darien me retorcí de dolor.

-Yo…Darien….- lentamente me fui acostando en el cama, mientras podía ir sintiendo más intenso el dolor en varias partes de mi cuerpo… - viviré eternamente amándote…-

-Kaori no… ¡Doctor!...resiste, aun puede seguir luchando, aun puede volver a mi lado y al de nuestra hija, por favor ¡Enfermera!-

-Siempre estaré… estaré a tu lado… seré ese aire que te sorprenda al caminar, esa lluvia que repentinamente moje tu rostro al buscarme entre las estrellas… seré ese sol con el que te despertarás cada mañana, y la luna que alumbre tu oscuridad, seré el agua que te abracé… y seré el ave que te cante…-

-Mi vida, mi amor…Por favor… ¡Doctor!-

-Mi mayor consuelo es que al irme, lo haré amándote de esta forma, con esta fuerza y con nuestra hija…- de pronto aquel dolor que me recorrió de los pies a la cabeza comenzó de desapareciera en mis pies, en mis tobillos y así fue subiendo.

-No lo olvides…- fueron mis palabras mientras el dolor iba cesando a medida que ese calor me iba envolviendo. –Yo… yo… siempre… te… amaré…Darien… mi Darien, mi pequeña Rini. En otra vida podremos ser felices los tres, en otra vida.- y fue entonces que aquel calor me termino por envolver…. Me termino por llevar al mismo oscuro lugar donde estuve horas antes despertar.

Gracias vida, gracias destino poder dejarme irme de este mundo conociendo lo que realmente es el amor, por dejarme amar y ser amada, por dejarme acunarla, ahora…llego la hora de velar su sueño y el de nuestra pequeña hija pero en la eternidad.

Te amé, te amo y te amaré siempre Darien Chib igual mi pequeña Rini que sin saber que estabas en mi vida te amaba con todas mis fuerzas.

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Y allí entre mis brazos la vi darme su última sonrisa disfrazando su dolor, vi como el color se esfumo y como su respiración de pronto se detuviera…

-Noooooooooooooooo Kaori Noooooooooooooooo- suplique al viento, al aire para que sus ojos volvieran a mirarme, para que su labios volvieran a besarme, para volver a escuchar su voz y sentir el palpitar de su corazón.

Continuará…

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:*~°..:~.°….Polvo de Estrellas….°.~:..°~*:

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EstrellaDeLaSoledad gracias por tu compañía y si es para eso más lo que da el actuar de Sailor Plut, pero al fin descubrimos que fue la soledad la que la volvió loca. Espero este capítulo haya cumplido de la misma forma que la historia hasta antes de este capítulo.

Sonrics Lorena Blue Que grato leer tan buena crítica, más viniendo de una fiel lectora, espero este capítulo cumpla con todas tus expectativas, estoy aún intentando recuperarme, pero aún sigue siendo difícil.

Princessnerak siempre tan asertiva con sus comentarios, es como si leyeras mi mente ;) pero si la verdad es que Plut se volvió loca y ahora tiene su esperado descanso y pues ya sabes lo que paso con Kaori. Y pues, es entendible el sentimiento de Amy y Mina, pues al desconocer lo que el enemigo planea quieren aprovechar cada instancia como si fuera la última.

YuzuritaYaz Gracias por escribirme, sé que es difícil entender el actuar de Setsuna, pero la soledad vuelve loco a cualquiera ya vez que paso aquí, solo que Plut no pensó que en el camino de crear su mundo perfecto tendrían que sufrir todos. Me imaginé que estarían medias raras, pero siento que no podían ser de otra forma los encuentros en Mina-Yaten y Amy-Taiki.

Sammy3 Por eso mismo decidí que el verdadero Padre de Rini debía ser Darien, es que igual nunca han congeniados, y por lo general las hijas son como las madres, y pues ya sabes que Rini y Serena no juntaban ni pegaban.

Shauny Yo igual quisiera que tuviera un final feliz, pero aún no sabemos lo que pasará finalmente. Algo te puedo asegurar sea como sea el final de esta historia, existe en mi cabeza un precuela de la historia. Y no te preocupes por el final sea como sea será feliz.

Sailor Alissa Amiga shuuuu, jajajaja como le dije a nuestra amiga Shauny haré una precuela de la historia, donde todos serán felices ;) Ahora no reveles a nadie lo que te conté confió en ti.

Kentauride Jay Gracias por darme el ánimo ;) y pues ya murió alguien y no fue Seiya ;) y no te preocupes después de la tormenta llega la calma lo prometo. Gracias por seguir leyéndome.

Needolfin21 Querida amiga aquí te dejo uno de los capítulos finales, espero haber cumplido tus expectativas.

Alex Moon Tus palabras son verdaderos halagos en mi vida, nunca imagine causar tanto impacto al escribir, debo ser franca que no me tenía mucha fe pero gracias a ti, me haces confiar más en mí. Espero con esté capítulo haber respondido en parte tus preguntas, quisiera trabajar en todas las parejas pero el tiempo se me está agotando, pero no te preocupes que todas tendrán su tiempo amar y ser amadas.

Cecilia Disculpa la tardanza y gracias por tu Review, espero haberte quitado un poco la pica, y no haberla aumentado. Suerte y espero tu opinión.