Capitulo 27

Me levante más temprano de costumbre son las ocho de la mañana y siempre me levanto después de las nueve con treinta, hice un poco de ejercicio para mantenerme en forma, es sábado y el rubio oxigenado de Solomon quiere que me pase por su empresa a ver lo del nuevo contrato, sobre la distribución de los medicamentos que se mandarían a África…

Gracias a Sanflex que hace los medicamentos y mi empresa Shields inc. que consta de veinte jets privados para mandar alimentos, medicamentos o todo tipo de cosas por todo el mundo y además de ser una de las empresas más grandes tanto en infraestructura como gente trabajando y además una de las mas cotizadas por su buena paga y les damos trabajos a personas en todo los países que hay alguna sede nuestra, yo me eh movilizado bastante para crear nuevos contratos y vender un poco de acciones obviamente dejando que mi padre tenga más del sesenta por ciento…

Estaba tomando mi desayuno cuando recordé que hoy tenía mi gran cita con Serena y si hija, me pregunto como será la pequeña Saya, aun no caigo en la sorpresa que haya seguido con su vida aun que es obvio, yo la abandoné de la peor manera posible, dando la mas estúpida escusa de que me haya engañado….y tenga una hija, ¡dios! Una hija de Serena, una pequeña conejito, me la imagino pequeñita, rubia con sus ojos, pero que digo, tiene que ser idéntica a ella…

Son las diez menos quince y me dirijo a la empresa de Solomon, si el contrato resulta, los medicamentos que llegaran a áfrica, salvaran miles de vidas, en especial ahora que hay una plaga de varicela...

-buenos días señorita, tengo una cita con el señor Goldshmith, mi nombre es Endimión Shields, presidente de las empresas Shields –le digo a la secretaria que se encontraba sentada sola en la entrada de la empresa.

Por lo visto al rubio oxigenado no le gusta mucho el desorden debido a que la pobre mujer está sola, en medio de una gran entrada la cual está pintada de color blanco, ni siquiera hay una planta…en comparación son mi empresa, mi madre la tiene llena de flores y cosas verdes.

-buenos señor Shields, el señor Solomon se encuentra en su oficina, dijo que si usted venia le dijéramos que subiera en seguida, solo tiene que llegar al último piso la primera puerta a la derecha.

-muchas gracias señorita –respondí dirigiéndome a los ascensores.

Cuando llego a la oficina en el último piso, me encuentro que todas son iguales, blancas, con pocos muebles del mismo color y no hay platas, me volvería loco si trabajara acá…

-hola Shields, bienvenido -me dice el Solomon al verme entrar.

-hola ox…Solomon. -ops ojalas no haya escuchado el principio de mi oración.

-amigo tengo cosas que hacer en unas horas, si no te importa comencemos en seguida a revisar el contrato.

-claro, yo también tengo cosas que hacer…

Las tres últimas horas nos llevamos revisando el contrato, cambiando normas, viendo los pilotos, cuál sería la paga y esas cosas…

-cambiando de tema, ¿cómo conociste a la señorita Tsukino? -pregunte

-¿a Serena?, bueno cuando llegue de Estados Unidos, nos topamos en el aeropuerto, en realidad encontré a su hija, la diablilla quería un dulce y cuando se dio cuenta que estaba sola aparecí yo -contesto con una sonrisa recordando aquel momento.

-se le perdió la hija -dije atónito.

-no, no es eso, es que había mucha gente ese día y Serena estaba esperando para tomar el taxi y se dio cuenta que Saya no estaba, gracias a dios no paso nada.

-menos mal, el momento que estuvimos juntos en la fiesta, me hablo un poco de ella, y me imagino que debe ser una preciosura.

-lo es, te lo digo yo que eh estado con ellas desde que las conocí, las ayudo en lo más que necesiten, además Saya es despierta e inteligente igual que la madre…

-y ¿no sabes nada del padre? -pregunte con mas curiosidad.

-bueno a Serena no le gusta mucho hablar del tema, solo me conto un día que era de un novio que tu hace un tiempo y nada mas…

Si es un novio de hace tiempo, el único que sé que era novio de ella aparte de mí, es Seiya, pero no quiero pensar nada aun, hasta saber más que hizo de ella y que fue de su vida en estos años.

-pobre muchacha, debe ser duro ser madre soltera

-además me dijo que sus padres eran los más felices con la pequeña y sus amigos, puedes creer que la pequeña tiene cuatro madrinas y tres padrinos.

-¡Tantos! -dije abriendo los ojos como paltos.

-sí, yo reaccione igual que tu -responde con una carcajada a la cual me uní enseguida.

Luego de conversar un poco mas con Solomon eran más de las dos de la tarde y a las cuatro volvería a ver a Serena…me dirigí nuevamente a mi departamento, siempre a la hora de almuerzo llamo a mi madre para preguntarle que tal esta, quien pensaría que en menos de tres años me reencontré con mis padres que se suponía que estaban muertos, y en poco tiempo recuperamos el tiempo perdido, pensar que el señor Takamura era mi padre…no quise preguntarle nada sobre Serena, ya que el continuo trabajando en el restaurante, mientras que yo me ocupaba de organizar la empresa con la ayuda de mi madre, ella ya recupero la memoria completamente y me conto cosas que yo no recordaba y aun no recuerdo….

Mientras almorzaba recordé que tenía que llamar a alguien, mientras espero que conteste me coloque a mirar por la ventana hacia el lago, había muchos niños jugando en el pasto que estaba alrededor del lago, recordé cuando un caballero nos mojo mientras caminábamos, tantos recuerdos que tengo con ella son los que me mantienen amándola como lo hago…

-diga

-¡Porque demonios no me dijiste que tenía una hija! -dije dando un grito

-¿de quién estás hablando?

-ahí por favor no te hagas el tonto Andrew, sabes perfectamente que hablo de Serena -dije aun mas alterado

-¿cómo sabes que serena tiene una hija? -pregunto mi amigo impresionado.

-wow será porque vivo en Londres y ella vino a terminar sus estudios acá, amigo el mundo es pequeño…

Con el único que continúe teniendo contacto era con él, me regaño demasiado cuando lo llame y le conté que me había ido a vivir con mis padres, le roge que no contara nada ya que si decía algo, todos comenzarían a hacer preguntas y en aquel momento no quería saber nada de nadie, por lo menos Andrew lo entendió, pero ahora mismo lo odio porque no me conto que mi princesa estaba embarazada…

-eh Darien no te enojes, fue mera coincidencia, además tu me dijiste claramente que no querías saber nada de ella

-pero podrías haberme contado que estaba embarazada por dios.

-lo siento amigo, pero si te decía ibas a insistir en saber quién era el padre, y te digo en seguida que ni yo sé, pero Saya es un amor de niña.

-lo sé, todo me han dicho lo mismo, además una persona me dijo que a Serena no le gusta hablar del tema…

Estuvimos conversando mucho tiempo, almorcé y veía televisión, no me di cuenta de la hora que eran, me fije que el reloj marcaba las tres con cuarenta y me apresure en darme una ducha rápida e ir a buscar a la chica que me quita el sueño y por soy demasiado miserable como para decirle que soy yo y que Endimion es solo mi nombre de fachada para no correr peligro…

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Llegue al edificio donde mi diosa vive, estaba nervioso pero confiado que todo saldría bien, ya faltaban cinco minutos para la hora acordada, conociendo a Serena ella llegara tarde, pero prefiero esperarla pacientemente así los nervios se irán desapareciendo, eso pensé cuando de pronto siento una risita feliz, gire mi cabeza y ahí venia, mi conejita con su hija en brazos.

La niña tenía puesto unos jeans, una chaqueta y una boina, se veía linda, mientras que la dueña de mis sueños venia con jeans sweater y un abrigo que la cubría completamente. Sentí nuevamente la risa de la pequeña era contagiosa, su sonrisa tan hermosa me produjo ciertos sentimientos.

-Hola -me saludo antes de que su madre hiciera lo mismo.

-Hola, eres linda ¿lo sabías? -ella miro a Serena y sonrió.

-¿Cómo estas Endimion? -me saludo ella la dueña de mi corazón con una sonrisa tan hermosa como la recordaba

-Muy bien, tu hija es preciosa -le respondí

-¿Dónde iremos? -pregunto la niña.

-Saya -dijo Serena y la niña la miro con unos ojitos que me derritieron.

La niña es adorable igual que la madre, como me gustaría ser el padre de tan dulce criatura, una niña con mi conejita…

-¿estás enamorado? -me pregunto Saya ya que luego de tener ese pensamiento di un gran suspiro

-No…- sonreí -¿Por qué me preguntas eso? -le pregunte mientras le colocaba un mechoncito de su cabello rubio atrás de la oreja.

-es porque mami siempre dice que los enamorados suspiran –respondió inocentemente.

Mire a Serena quien se sonrojo un poco

-será mejor que te deje en el suelo -la bajo y la niña se quedo entre nosotros.

La mire mientras que ella le sonreía a su madre de una manera cómplice, mire sus ojos, de un azul intenso, ella me sonrió coqueta, me agache para mirarla más, tenía algo que me llamaba la atención pero ¿Qué?

-¿Vamos al parque? –propuso Serena

-Si al parque –salto la niña y tomo la mano de su madre, ambas comenzaron a caminar, el cabello de la niña era de un color rubio como el oro, la viva imagen de mi conejita, tan madura para su edad, y además se la viste elegante pero inocente.

Subimos al auto, Serena y Saya se fueron atrás por que como no tengo silla para niños, ellas se irían juntas. Durante el camino la niña tenía la atención de Serena, ella se mostraba atenta a la pequeña mientras que en mi cabeza daba vueltas las ganas de haber sido yo el padre de ese ser tan lindo que esta con mi diosa.

-Llegamos al parque -les comunique

-Si… parque -Saya subió los brazos feliz y dando un gritito que me lleno de alegría.

-Vamos -Serena desabrocho el cinturón, yo hice lo mismo y fui a abrirles la puerta

-Si quieres puedes dejar el bolso acá -dije mirándola a los ojos, aun puedo ver su alma en ellos, pero me fije que ya no tienen la misma luz de antes, es muy leve pero muestran tristeza.

-No me es molestia -estábamos tan cerca.

Ganas de besarla de decirle que soy Darien que la amo como siempre la he amado no me faltaban en cada minutos y decirle que esa pequeña será la segunda mujercita que ame en mi vida.

-Mami, mira allá hay palomas ¿Vamos a verlas? -llego Saya a nuestro lado.

-Claro que si, toma Endimion, aceptare tu oferta, dejare el bolso acá -me entrego el bolso y comenzó a correr detrás de la pequeña.

-Oigan espérenme –dije dejando el bolso en el auto y apresurado por salir detrás de ellas, el seguro del auto no quiso responder después de algunas protestas se activo.

Corrí con dirección donde las había visto ir, cuando llego a un sector vi a ambas jugar corriendo detrás de las palomas.

Luego de un rato, Serena traía de la mano la niña y pude notar un gesto algo familiar, arrugo su nariz y luego movió el labio superior de un lado a otro, luego estornudo. Lo he visto en algún lugar ¿pero dónde?

Partimos al restaurant a comer ya que a Saya le dio hambre. Al sentarnos note otro gesto de Saya familiar, bueno se mordió el labio como lo hizo Serena alguna vez, sonreí ante ese recuerdo, ella se mostraba más madura. La contemplaba mientras ella sentaba a Saya en la silla, luego de pedir que comeríamos, el ambiente era más relajado.

De pronto sentí que la niña me miraba demasiado, me era incomodo que ella se comportara de esa manera, si lo sé es una pequeña niña de ¿Cuánto? Unos dos o tres años, pero aun así me es inquietante esa mirada profunda. La miro y le sonrió, ella me devuelve la sonrisa en un acto de reflejo pero aun así pareciera que me examina.

-Saya ¿ocurre algo hija? - le pregunto Serena

-No nada mami -movió su cabecita de un lado a otro fingiendo inocencia.

La niña tiene algo que me atrae, me dan ganas de tomarla en brazos y besar su frente, actuar como el padre que no tiene

-Saya ¿Tienes amiguitos? -le pregunte en una forma de conversar con ella

-Sí, tengo algunos -respondió cortante pero sonriendo a la ves

En eso comenzó a sonar el celular de Serena, ella lo tomo nerviosa

-¿Quién es mami? -pregunto la niña, "se te adelanto" grito una voz en mi cabeza

-Es Solomon hija, iré a hablar allá, espérame aquí con Endimion, mientras llega lo que comeremos -el celular seguía sonando

-Claro mami, con Endimion te esperaremos - ¿esa era una sonrisa de maldad?

-Permiso - Serena camino ligero y mientras se alejaba contesto.

Saya y yo la quedamos mirando, luego baje mí vista a la pequeña niña que estaba justo enfrente de mí, en eso ella volteo y siguió mirándome detenidamente.

-¿Por qué me miras así? Me pones nervioso -le dije entre broma y en realidad era la verdad

-Endimion… tu cara me parece conocida -siguió sin mover un solo musculo

-No lo creo, yo apenas te conocí hoy.

-¿Entonces por qué apareces en una foto con mi mami? Te pareces mucho al amigo que ella tenía, él vive muy lejos, además es lindo… te pareces mucho.

No supe que responder en ese momento, el mesero por suerte interrumpió dejándonos la comida que habíamos pedido, apenas se fue el muchacho el interrogatorio por la mini detective siguió

-No me respondiste.

-¿Yo en una foto junto con Serena? Imposible yo no la conocí antes- mentí de una manera espectacular.

-Pues sí, apareces con ella, es obvio que el paso del tiempo hicieron que te afearas un poquito.

Levante mis cejas con sorpresa ¿yo afearme un poco? ¿Qué pasa con esta niña? Sigo siendo guapo, "a quien le mientes, te afeaste un poco viejo" me dijo mi subconsciencia.

-¿Y tu Papá? ¿No se afea con el tiempo?

-No le he preguntado eso a mi mami.

-¿Cómo? -pregunte inquieto

-Nunca le he preguntado a mi mami por mi papi, a veces cuando es de noche la veo triste y prefiero no preguntar algunas cosas, a veces llora y yo me hago la dormida para no preocuparla, otras me sorprende y seca sus lagrimas diciéndome "Todo está bien mi amor" -me respondió inocentemente.

Por dios mi princesa llorando, cuanto detesto verla así, cuando la deje en el hospital me maldije a mi mismo por hacer que llorara, recordar esos gritos me atormentaron varios meses, soñaba cada vez esa tarde…

-Además, no me importa mucho mi papá, porque siempre hemos sido mi mami y yo -dijo cuando tomo un poco de jugo que Serena le pidió

Pequeña si yo fuera tu padre… suspire, la mire con determinación ella miraba hacia otro sector, todo le llamaba la atención, de pronto hizo gestos que el cabello le molestaba ¿Por qué se demora tanto Serena?

-Endimion -su voz salió en una suplica

-Dime Saya.

-¿Me puedes… hacer una coleta? -busco en los bolsillos de su abrigo un listón de color rojo.

Cuando vi el color del listón, me recodo a Mina, ella era idéntica a Serena cuando usaba el cabello suelto, así que desde pequeña prefirió usar una coleta con el listón rojo característico. Sonreí ante el recuerdo….

-Pequeña yo no sé mucho de esas cosas.

-Por favor… después le digo a mami que me arregle, me molesta el cabello.

-Está bien -me levante para llegar a su lado

-Mami me lo toma así -tomo su cabello explicándome, luego hice lo mismo, su cabello era tan delicado, sedoso, sonreí, era tan rubio como el de Serena, tome con cuidado algunos mechones que estaban detrás de la oreja, en eso me percate de algo

-Una mancha -dije casi en un susurro, pero ella me escucho.

-¿La viste? No te burles de mí, mami me dice que es una marca de nacimiento.

-No claro que no me burlaría de ti -tome el listón entre el impacto del momento amarre su cabello.

-Gracias Endimion -me sonrió feliz

-¿Puedo ver tu mancha?, Digo solo si quieres -me acomode a su lado.

-Está bien, la verdad no sé como es, mi mami me dice que la tengo desde que era un bebé.

De pronto todo cayo, el gesto al estornudar es el gesto que hace Armando, las muecas, lo despierta y que cuando quiere es muy persuasiva, la mancha en la oreja, es la misma que tenemos Armando y yo, la misma que tiene los Chiba ¿Sera posible que Saya sea mi hija? ¿Mi pequeña conejito? ¿Una hija con Serena? Pero como, si fuera así, no puede ser, siempre nos cuidamos, en realidad yo me cuidaba, ella no tomaba anticonceptivos pero siempre me preocupe de ello…

-Endimion ¿Te sientes bien? -sentí la voz de mi diosa.

-Si… estoy… bien -dije aun impresionado y distraído.

-¿Pasa algo Endimion? Te noto blanco -dijo la niña

-No, no pasa nada Saya tranquila -sonreí

-Disculpen mi demora.

-No te preocupes mami, con Endimion nos dedicamos a conversar ¿cierto?

-Sí, Saya me dijo algunas cosas- No conoce al padre, posiblemente Saya sea ¡tu hija! Me dice mi subconsciencia…

-Que bueno, disculpa si te dio algún problema.

-No para nada, amarre su cabello -ella sonrio y beso la frente de la niña

-Gracias.

Comenzamos a comer en silencio, pero luego comenzamos a reírnos por distintas cosas, seguía siendo mi conejita, mientras miraba a Saya como sus gestos, sus ojos, sus pequeñas manos ¿Sera posible que sea mi hija?

-Mami, iré a los juegos.

-Saya… ten cuidado -le dijo Serena sacándole el abrigo

-Si mami, nos vemos Endimion.

Salió corriendo con dirección a unos juegos que al centro tenían una especie de piscina llena de pelotitas de color. Me quede mirando a Serena, ¡Demonios! hasta eso me hace pensar que la pequeña es mi hija, la forma en que la miro.

-¿De veras Saya no te dio problemas?

-No, ninguno es muy tranquila.

Ella sonrio

–Cuando quiere, hay veces que es inquieta.

-Serena… ¿Qué paso con el padre?

-Es un tema un poco delicado, en verdad quiero y prefiero que en otra oportunidad hablemos de él.

-¿Te hizo daño? -pregunte mi ira estaba creciendo, ella bajo la mirada

-Como no tienes idea -dijo bajando la mirada y viendo sus manos.

Maldita sea, todo esto paso por culpa del mal nacido de Seiya…Si algún día vuelvo a Tokio te partiré la cara.

Estuvimos conversando, conociéndonos, pero no logre sacarle información sombre el padre…solo conto que no tubo novios después de que se entero de que iba a ser madre… luego de comer fuimos a el lago que estaba muy cerca y la niña sonreía en cada momento.

-Endimion creo que ya es tarde –dijo mirando a Saya que miraba los patos muy alegremente en el lago.

-tienes razón, son las siete, como pasa el tiempo –dije dirigiendo mi mirada al cielo.

-ni te lo imaginas, siento que fue ayer cuando me entere que esperaba a Saya.

-ahora que lo recuerdo, la pequeña me dijo que me parecía mucho a un amigo tuyo, menciono una foto.

-ah eso, bueno es que en verdad te pareces mucho a un primo mío –respondió cambiando el color de sus ojos a un azul cielo que mostraban dolor y vacio

-¿un primo? -me estremecí al ver su reacción.

-así es, no lo veo desde hace unos años, hubo un problema y él se marcho sin mirar atrás.

-se ve que lo querías mucho -oh eso lo dije sin pensar

-lo quise mucho, era mi mejor amigo, mi confidente, sin mentirte cuando se marcho me rompió el corazón ya que estaba pasando por una anemia y otras cosas.

-lo siento mucho -dije cavis bajo

-no lo sientas Endimion, las cosas pasaron por algo, y si vuelvo a topármelo nuevamente, no sé cómo reaccionare…sabes no sé porque me siento tan cómoda hablando de este tema contigo….

Luego de continuar con nuestra conversación, las fui a dejar a su departamento, la pequeña se quedo dormida a mitad del camino y verla dormir en brazos de Serena me lleno el corazón de alegría…

Cuando estacione el auto en la entrada, Saya no despertó ni con el mayor ruido, Serena se despidió y subió a su apartamento, me hizo señas desde una ventana y me fui a mi hogar, llegue y encendí la televisión como de costumbre, estaban dando las típicas propagandas hasta que una canción me llamo la atención…

El grupoThree Lights conformado por los famosos hermanos Kou llega a nuestro país para dar un gran concierto este veinte y cinco de junio…

Escuchar eso fue la gota que rebalso el vaso, vería a ese mal nacido una vez más, y justo cinco días antes del cumpleaños de Serena…camine a la cocina a servirme un vaso con agua y me fije en el calendario, no recordaba que hoy era treinta de mayo…tengo un buen tiempo para pensar que hare en este tiempo….

Continuara…