Capitulo 28

Luego de que Endimión vino a dejarme a mi departamento, acosté a mi pequeña en mi cuarto, ya que su cama quedó repleta de ropa, porque antes de salir desordeno todo para verse linda.

-mamá quiero verme linda para tu amigo.

-pero Saya, con ese vestido te ves más linda que con esos pantalones, porque no te pones estos jeans –le digo levantando unos pantalones de color rosa.

-¿tú crees que me veré linda mama? -pregunta tomando su boina.

-claro Saya, eres hermosa pequeña con lo que te pongas te veras linda.

-está bien me pondré eso -me respondió dando uno de esos tantos grititos que da cuando está feliz.

Y pensar que yo hace unos años era igual de desordenando que ella y desde que supe que llegaría a mi vida, tuve que controlarme para darle el ejemplo a mi pequeña.

Además, aun me tiene inquieta ver a Endimión, es como si toda la tarde estuviese con Darien, en varios momentos casi lo nombro como el hombre que tiene mi corazón, pero como puedo pensar que es el, además como dicen "en algún lugar del mundo todos tenemos un doble" a lo mejor Shields es el doble de mi Darien…

-¿donde estarás darien? -pregunte con melancolía desde el balcón observando la crecente de luna que había en el cielo estrellado.

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Son las once de la noche y no logro conciliar el sueño, en la televisión no están pasando nada nuevo o interesante que logre llamar mi atención, cerré los ojos para ver si lograba conciliar el sueño, pero el sonido del timbre comenzó a hacerse presente, hasta llegar a ser insoportable, sonaba y sonaba con tal que me separo de los brazos de Morfeo.

-Dios quien puede ser a esta hora –exclame enfadado levantándome de mi cama.

Cuando abrí la puerta me encontré que eran nada más y nada menos que mis guardianes, como les suelo decir…

-hasta que nos abres Dar -me dice Neflyte nada más verme.

-buenas noches joven Darien -dijo Zoycite

-y ustedes, ¿que los trae por acá? –pregunte llevándome la mano a la boca para ir fingiendo un bostezo

-ese bostezo que acabas de hacer es tan falso como Endimión Shields -me dijo Jedite que traía una botella de champaña con cinco copas, este se encontraba sentado en el piso, por lo visto llevaban esperando un buen rato.

-Darien que andamos simpáticos hoy -hablo por fin Malachite que venía vestido de negro completo, aun que suele vestirse así desde que lo conocí –tienes una cara que literalmente podría tocar el piso.

-¿mi padre sabe que andan por estos alrededores? -pregunte nuevamente ya que ninguno me ah dicho el porqué llegaron sin aviso.

-tu padre no sabe nada, llegamos hace unas horas desde España - respondieron los cuatro a la vez, llegaron a parece unos robot al momento de hablar y me causo risa, por más que intente aguantarla, esta se me escapo.

-Darien te conocemos hace dos años cuando estuviste en España organizando las acciones de la empresa y tu padre nos contrato para ser tus guardas espaldas…y ayudarte a destruir a Diamante Black Moon y su empresa -dijo Neflyte.

-lo se, lo sé, pero ustedes deben de andar asiendo su gira musical –cambie de tema rápidamente ya que aun no tengo nada planeado contra él.

-es por eso a que venimos a celebrar, conseguimos una presentación en un bar en el centro y… -dijo Jedite moviendo las manos igual que niño pensando en una maldad, sin antes pasarle las copas y la botella a Malachite.

-¿y?, ahí no me mires con esa cara Jedite –le dije mirando ya que estaba colocando cara que por su mente estaba pasando cualquier maldad.

Estos cuatro siempre que aparecen de improvisto es porque traman algo, en este corto tiempo aun no me acostumbro a tenerlos de mi lado, me contaron como a los dos meses que los contrataron hace años para ser los guardas espaldas de una de las amiga mas cercanas de mi padre, su nombre si no recuerdo mal era "Serenity".

Era una mujer de negocios, era la mano derecha de SHIELDS inc, por las fotos que me mostraron era bellísima, cabello rubio como el de mi princesa, su piel era tan blanca como la nueve y sus ojos eran de un color gris, básicamente la señorita Serenity era una de las mujeres más bellas que pude haber conocido.

Ella se encontraba amenazada de muerte, llevaba meses preocupada, sintiendo que era observada en cada movimiento que daba, por lo que contrato a los chicos para que la protegerán…lamentablemente la pobre mujer falleció de manera desconocida, aun no se sabe la causa de su muerte pero todos sospechan que fue intencional, su accidente fue solo tres años después del accidente de mis padres… a causa de la muerte de aquella mujer, el mas herido tras lo sucedido fue Malachite, él y Serenity habían comenzado a tener un romance, los chicos dicen que ambos se veían realmente felices, pero su noviazgo solo duro seis meses ya que luego ocurrió la tragedia…

Al mes que me contaron todo lo sucedido, mi querido amigo nos mencionó tras una noche de copas, que Serenity tenía cuatro meses de embarazo cuando murió, aquello lo destrozo más aun, su sueño era ser padre…

-queremos que cantes la nueva canción en el bar –dijeron nuevamente los cuatro a la vez.

Aquella propuesta me cayó como balde de agua fría, y me trajo nuevamente a la realidad.

-¡Que! -dije dando un grito que a lo mejor se escucho en todo el piso -¡Deben estar locos, yo canto pésimo!.

Recuerdo el día en el que nos presentamos en un bar en España, fue después de una de mis tantas borracheras en las que me sumergí por la pena de haber abandonado de la nada a Serena, me sentía el hombre más miserable que puede pisar este mundo.

-ahí por dios Darien, cuando estuvimos en España juntos cantaste de lo mas bien, nos llamaban a los bares solo porque tú eras el vocalista -Neflyte hablo con mucha seguridad en su voz.

-si lo sé, pero eso ya es pasado, además tengo que estudiar, no tengo mente como para aprenderme la letra de un par de canciones - respondí dirigiéndome a la cocina de mi departamento.

-ahí Darien, te necesitamos, eres y siempre serás el cabecilla de Los guardianes de la Tierra.

-Malachite, cuando me uní a su grupo oficialmente fue después del accidente y además me sirvió como terapia.

-Darien por favor únete nuevamente a nuestro grupo, te necesitamos.-rogo esta vez Zoycite

-chicos lo pensare pero no les aseguro nada -dije resignado...

Las tres horas siguientes nos la llevamos brindando y cantando, me obligaron a cantar los antiguos temas que teníamos en el karaoke, después de un rato, todos ellos ya estaban pasados de copas mientras que yo solo me permití beber cinco y con eso ya es suficiente, pero aun así me sentía mareado.

Luego de que los chicos me dejaran solo nuevamente, fui a recostarme ya que su llegada me trajo viejos recuerdos… recordé mi accidente, ellos me ayudaron a salir de la depresión en la que me consumí luego de abandonar a Serena.

Flash Back

-por favor hijo deja de beber, te lo suplico.- decía mi madre con voz afligida.

-mamá es que ya no soporto hacer esto, fue la peor idea que pudo cruzarse por mi mente, quiero volver a estar junto a Serena la extraño demasiado pero estoy seguro que me odia, y yo, me odio por ser tan poco hombre.-dije llorando y llevándome el vaso de Ron a la boca -esta cosa sale horrible -exclame de mala manera, lanzando el contenido lejos.

-Darien hazle caso a tu madre y pásame esa botella.-dijo mi padre entrando a mi cuarto alterado -mírate estas hecho un desastre –agrego nada mas verme.

Llevábamos tres semanas en España, viajamos los tres ya que mi madre quería conocer los alrededores y yo junto con mi padre iniciaríamos una sede de la empresa en Barcelona, pero nada más llegar me bajo el remordimiento, llevaba teniendo mis recaídas cada cierto tiempo y comencé a beber lo que se me pusiera por delante.

Muy rápidamente baje de peso, volvieron mis ojeras, gracias a dios no me eh puesto violento y no eh perdido la lucidez, porque ahí sí que no me lo perdono, no quiero preocupar más a mis padres, todo este corto tiempo se han portado demasiado bien conmigo, pero ahora ya estoy haciendo problemas…

-papá déjame en paz por favor, necesito estar solo -le dije colocando mi cabeza en la almohada.

-darien no es la primera vez que te veo así hijo, debes ser fuerte, esta fue tu decisión y hazte responsable de las consecuencias…

Todo el resto que dijo mi padre para mí fue escuchar bla bla y más bla bla. Me levante bruscamente y salí del departamento dando un portazo, ya en el subterráneo tome mi auto y anduve sin rumbo fijo, no soy consciente de cuánto tiempo estuve dando vueltas, pero de un momento a otro deje de mirar la carretera hasta que un fuerte ruido me hizo perder la conciencia….

-por favor hijo despierta. -sentía la voz muy lejos de mi madre desesperada

-Darien abre los ojos por el amor de dios.-esta vez era mi padre, también el tono de su voz era de preocupación.

Sentía sollozos lejanos, muchas voces que no reconocía, bulla de gente quejándose, y conversaciones que no lograba identificar bien lo que se decían.

FIN Flash Back

Aun no puedo creer que haya salido con vida después de que un autobús chocara mi auto por mi costado, pero a causa de eso me rompí seis costillas, una fractura radial como humeral en el brazo izquierdo y desgarros musculares en las ambas piernas como cortadura de ligamentos en la pierna izquierda, cortes en la cara y cuello, gracias a dios que llevaba el cinturón de seguridad puesto porque sino ahora sería otra mi historia, válgame dios lo que pudo haberme sucedido si no lo llevase puesto.

Las terapias fueron duras, ya que no tenía muchas ganas de continuar así, por mi abría preferido haber muerto en el choque, me operaron cinco veces por las cortaduras de ligamento y lo de mis brazos.

Aun recuerdo las cachetadas que me dio mi madre después de despertar, sus ojos llorosos mirándome con tristeza, me pego y luego me abrazo muy fuerte que las enfermeras tuvieron que doparla para que se separara de mi…

En la rehabilitación se me unió Jedite, llego allí ya que esquiando se fracturo la tibia de su pierna derecha, así que llevaba cerca de cinco meses en rehabilitación cuando amenazo con dejar el grupo, el muy estúpido con todo el apoyo que le daban los chicos él, entro en depresión, no nos hacía caso y se escapaba y se escondía en los baños hasta que terminaba su hora…

Con todos esos recuerdos, el sueño me venció y me entregué a los brazos de Morfeo.

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Los rayos del sol se escabullían a través de las cortinas de mi cuarto, me quise mover un poco pero mi pequeña dormía abrazada a mí, pegando su pequeño cuerpo al mío, no me canso de verla dormir, es tan idéntica a Darien cuando duerme, y esa manchita en su oreja, la misma de mi príncipe, definitivamente es más idéntica al padre que a su propia madre…

Me levante cerca de las once, es domingo o como solía decir Mina fomingo, con Saya solemos quedarnos con las pijamas todo el día holgazaneando, viendo televisión y lo que ambas adorábamos… comer helados y dulces.

-Mamá, sabes me gustaría saber el nombre de mi papi –pregunto de pronto.

Aquella sugerencia me dejo estática por unos segundos, ahora que lo pienso nunca le he dicho que su padre es Darien, las chicas y mis padres como amigos, dejaron de mencionarlo ya que sabían que me hacía daño recordarlo.

-este….Saya el nombre de tu padre es…

-¿cuál? –pregunto mirándome con los ojos muy abiertos y con sus manitas hechas puño en sima de la mesa, como cuando uno se coloca impaciente y alegre por saber algo.

-tu padre se llama….Darien –dije por fin, no pasaron más de medio minuto cuando volvió a hablar.

-¿y cuando veré a mi papi? -pregunto mi pequeña de repente, mientras le servía un tazón de cereales con leche de chocolate

Me quede sin habla, pero luego reaccione

-Pues hija, Papi está muy ocupado, apenas tiene tiempo de dormir- le respondí, vi que frunció el ceño

-¿Y por qué lloras de pronto?- por lo visto mi hija despertó muy preguntona.

-Porque siento pena amor, deje en Tokio muchas cosas que extraño a veces -tome mi vaso de leche para acercármelo

-Tú nunca me hablas de papi -me miro con esos grandes ojos

-Pues… por que muchas veces pasa algo que nos distrae y tu casi nunca preguntas por el -respondí.

-¿Cómo es él?- y aquí vamos con las preguntas

-Pues, el es alto, mucho más alto que yo, de cabellos negros como la noche, liso demasiado liso así como lo tienes tú, sus ojos azules son muy profundos que llegan a hipnotizar cada vez que los miraba -tome un sorbo de leche recordando a mi darien.

-¿Me parezco a él? -trague mi leche sin siquiera saborearla

-Pues sí, solo que eres rubia-

-Entonces, ¿mi manchita la podría tener él también? -Suspire resignada –Si mi niña, él también la tiene -esa manchita que tanto odiaba darien cuando éramos pequeños hasta que un día le dije que se dejara el cabello un poco más largo y así logro esconderla del mundo.

De pronto ella dejo de hacer preguntas, eso fue solo por un momento

-Mami, ¿Por qué papi no quiere estar con nosotras?-

-Pues…- ¿Qué decirle? ¿Por qué defender a Darien enfrente de su hija? ¿Hasta cuándo sería capaz de esperar por él? –La verdad amor, Papi tiene un trabajo que lo absorbe mucho y te dije recen, muchas veces solo tiene tiempo para dormir-

-Mami, ese amigo tuyo que sale en aquella fotografía ¿Qué como se llama? Y ¿Dónde está ahora?

Suspire, de una manera indirecta le contaría a mi hija la verdad

-se llama Alex –le respondí ocupando el segundo nombre de Darien -él se fue muy lejos como te conté el otro día cuando viste la fotografía, no sé a qué país, me dejo llorando, porque lo quería mucho y pues nunca más supe de él, tal vez este con alguien en algún país o continúe viviendo en algún lugar de Tokio -

-Que mal amigo es- dijo arrugando el entrecejo luego soltó un suspiro-Endimión es simpático -comento luego

-Pues si, me dijo que eras una niña muy tranquila-

Ella solo sonrió con esa sonrisa traviesa y malvada que coloca de pronto.

-¿Y tu como lo encuentras?-

-mmm simpático al igual que tu.-dije de pronto.

-pero yo también lo encuentro guapo.-aquella frase me dejo más que impresionando con tal que casi escupí mi leche.

-hija pero que dices, eres muy pequeña como para fijarte en alguien aun.

-lo se mama, pero no mal interpretes yo le dije que era feo, ahora dije lo de guapo para ver tu reacción, además se parece mucho a tu amigo de la fotografía.

Si ella también lo había notado, aun me inquieta el parentesco que tiene a Darien es su viva imagen pero mas mayor…

-pero mami, ¿no lo encuentras lindo?

-si es lindo pero no estoy buscando novio hija, mi corazón lo entregue hace unos años… a tu padre.

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Han pasado solo una semana desde que Saya me pregunto por su padre, luego de eso no me hizo más preguntas, además, por las noticias me entere de que veré a Seiya y a los demás en unos días, por lo que mencionó la periodista, en unas semanas tienen un concierto acá en Londres, días antes de mi cumpleaños junto con Saya, lo triste es, que no se han puesto en contacto conmigo como para decirme donde se quedaran o para ir a buscarlos, mi pequeña se reencontrara con su amiguito Haji se veía tan feliz cuando vio la noticia, me ha dicho que lo echa mucho de menos…

En cuanto a la universidad, acababa de reprobar un examen, me encontraba deprimida, sin ánimos, había estudiado bastante pero al momento de que me entregaron la prueba, se me olvido todo, gracias a dios aun quedan algunos para pasar el semestre.

Ahora estoy observando el lago con la mirada perdida desde el balcón de mi departamento cuando un ruido en mi computadora me distrajo…era Mina contactándose por Messenger.

-¡Serena Tsukino donde te has metido! -puso agregando los típicos monitos que solía ocupar en cada conversación.

-estoy aquí Mina, no eh desaparecido de la faz de la tierra…y tu ¿cómo has estado amiga?, te he extrañado un montón -coloque

-mmm bueno eh estado bien, yendo de aquí para allá, Haji sacándome canas verdes con sus travesuras y ahora mismo no deja de escribir tranquila ya que quiere un juguete que está en mi bolso.

-ah ¿no estás desde tu computadora? -pregunte recordando que ella también se conectaba desde su celular.

-no, estoy desde mi celular así que ven y ábreme la puerta porque me estoy cansado de estar parada.

-Mina ¿donde estas? - no creo lo que estoy pensando.

Nada mas escribir aquello, un golpe fuerte en la puerta que llamo mi atención, fui a ver que era, el sonido no fue tan fuerte como para despertar a Saya, mi pequeña estaba durmiendo su siesta ya que eran cerca de las cinco de la tarde y duerme tan profundamente que ni con gritos mi pequeña despierta….

Al momento de abrir la puerta se me tiro en sima un remolino rubio dando gritos como loca

-¡MINA! -dije llena de alegría.

-Mi conejita no sabes cuánto te extrañe -respondió llorando mientras su pequeño nos observado como diciendo "que les pasa a este par de locas"

-porque no me dijiste que ya habían llegado, hubiéramos podido ir a buscarlos al aeropuerto -dije limpiándome las lágrimas que comenzaron a recorrer por mi rostro.

-los chicos no me dejaron, era una sorpresa, pero yo no me aguante y me puse en contacto con Maka para que me diera la dirección de tu departamento.

-eres mala lo sabías, yo extrañándote como loca y a este niñito que mi hija quiere tanto -dije tomando en brazos a Haji que ahora me miraba sonriente -ve a despertar a Saya esta en el pasillo la primera puerta.

Nada mas decirle donde se encontraba su amiga se fue corriendo dejándonos sola, segundos después escuche un gritito de Saya nombrando a Haji y luego risas y más risas.

-y amiga ¿cómo te has sentido en estos meses? –pregunto Mina sentándose en uno de los sillones de la pequeña salita de mi departamento.

-bueno bien, estudiando, cuidando a mi diablilla, conociendo gente nueva…simplemente me siento de maravilla.

-amiga te apuesto cualquier cosa que aun piensas en Darien, las veces que me pasaba por tu casa para ayudarte con Saya, te encontraba mirando una de las pocas fotografías que tenias con el.

-como no voy a pensar en el, es el padre de mi hija, el hombre que le entregue mi corazón –respondí encogiéndome de hombros –además Saya me ah estado preguntando por él y termino recordando los buenos momentos.

-pero tienes que conocer hombres, salir, no sé, rehacer tu vida.

-bueno conocí a alguien, pero mi amigo Solomon me quiere presentar a alguien más.

-Solomon es el que encontró a mi sobrinita cuando llegaste verdad -dijo haciendo que recordara el ese día en que sentí que mi corazón se destrozaba una vez más.

-sí, ese mismo, me llamo ayer para contarme que uno de sus amigos quiere conocerme, pero yo en ese momento me encontraba con Endimión Shields y Saya paseando.

-y ¿quién es ese Shields? –Pregunto –nunca lo mencionaste cuando llegaste.

-este, Endimión es un amigo también de Solomon, tienen algo con sus empresas, y me invito a salir con él cuando estábamos en una fiesta de la empresa Sanflex.

-y ¿cómo es? ¿Guapo?, ¿feo?...

Mina le encantaba invadirme con preguntas cuando menos me lo esperaba.

-bueno como decirlo…para serte sincera me incomoda un poco porque se parece a Darien, pero es guapo -dije de golpe dirigiendo mi mirada hacia el balcón donde me encontraba hace unos momentos.

-¡QUE SE PARECE A DARIEN! -la voz de mi amiga subió tres octavas de lo habitual.

-así es, me incomoda verlo, pero trato de no demostrarlo para no incomodarlo a él, pero aun así, hace que me sienta bien a su lado, en varias ocasiones estuve a punto de decirle Darien en vez de Endimión.

- aun no caigo en la sorpresa de que se parezca a Darien, pero dejemos eso de lado, cuéntame sobre lo que dijo Solomon.

-ah eso, me llamo para decirme que su amigo Diamante Black Moon quiere conocerme, según lo que le entendí por teléfono, quedo prendado de mi belleza en ese baile donde conocí a Endimión.

-y que piensas hacer al respecto, tienes dos hombres a tus pies amiga -dijo Mina dándome codazos en las costillas.

-no lo sé, ni siquiera conozco a ese tal Diamante y Endimión bueno como te dije, me incomoda un poco, aun que se gano el cariño de Saya.

-te recomiendo que conozcas mas a ese par de hombres, además usted señorita tiene que rehacer su vida, no puedes estar todo el tiempo sola, ¿qué hay de tu felicidad?

-¿mi felicidad?

Todo el tiempo me la eh pasado sufriendo por extrañar de sobre manera a mi Darien, pero Mina tiene razón, que hay de mi felicidad, todos los días vivo el momento pero en las noches lloro por él y eso ya me está cansando.

-mi felicidad es Saya -dije muy segura de mi.

-te propongo algo amiga -dijo después de unos segundos de estar observándome detenidamente.

-¿qué cosa? –pregunte de pronto, cuando mina hacia ese tipo de preguntas era porque algo se traía entre manos.

-que llames a Solomon ahora mismo, le pides el numero de ese Black Moon y por ultimo tendrás una cita con él, yo cuido a mi sobrinita linda, Haji estará de lo más feliz en quedarse con ella en la N- O- C- H- E.

Lo último hizo más que énfasis a cada letra, ella ya pensaba que si resultaba todo pasaría la noche con él, debe de estar loca, yo no soy de esas mujeres.

-Mina debes estar loca en pensar que pasare la noche con ese tipo -dije levantándome de golpe y dirigiéndome a la cocina.

-no me mal interpretes, a lo que me refería era que posiblemente llegues tarde.

Estuvimos conversando de cualquier tema hasta que me convenció de llamar a Solomon y pedirle el número de ese tal Black Moon. Mi amigo felizmente me lo dio y me dijo antes de colgar "es un buen hombre", no se porque hago esto, yo no quiero estar con nadie por el momento, pero Mina insiste tanto que quise complacerla.

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No muy lejos de aquel departamento un hombre de cabellos blancos como la nieve se encontraba hablando por teléfono.

-tiene que conquistar a esa muchacha sea como sea -dijo la mujer a través del auricular.

-para qué demonios quieres que la conquiste, ni siquiera he hablado con ella solo la eh visto, además ya hice lo que me pediste el otro día, que es querer juntarme con ella para conocerla -dije comenzando a alterarme, esta mujer no me habla hace años y ahora de la nada comienza a darme ordenes para conquistar a la amiga de Solomon.

-Diamante, gracias a mi estas donde estas en este momento, quiero que esa chiquilla sufra, ya que por culpa de ella, Darien se alejo de mi, ella lo incentivo a investigar sobre sus padres, y venga el diablo a saber donde se encuentra ese idiota ahora mismo.

-Mikoto, aun no entiendo por qué quieres seguir haciéndole daño a ese muchacho, no te basto con dejarlo sin padres, y todo lo que yo hice fue para ayudarte en tu venganza mujer -mencione irritado -nunca me mostraste una fotografía de cómo se encontraba el en estos años, yo solo recuerdo a un niño de seis años de ojos azules.

-después hare eso, no tengo tiempo como para gastarlo en estupideces -dijo la mujer a través del auricular.

-ya Mikoto, después hablamos, tengo que continuar trabajando.

Corte sin esperar respuesta desde el otro lado, esta mujer me irrita, me coloca mal genio y me deja pensando en ese niño…

Con la conversación que acababa de sostener, las ganas de trabajar se fueron de mi cuerpo, ver la ciudad de Londres desde los grandes ventanales de mi empresa que cada vez va creciendo mas y mas, al igual que SHIELDS inc., me pregunto quién será ese tal Endimión Shields, apareció de la nada para hacerse cargo de tal empresa hace unos años, nadie había aparecido siendo el presidente desde el accidente que provoco Mikoto, y ahora de la nada aparece ese chico Endimión, o será que él es, no lo creo, debo de estar loco….

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-Ahí dios, ustedes quieren volverme loco -Dije viendo a mis cuatro guardas espaldas.

-por favor Dar, te necesitamos, hace unas noches cantaste de lo mas bien y el evento es en unas semanas - respondió Jedite que se encontraba sentado en uno de las coderas de los sillones de mi oficina.

-ya les dije que no quiero volver a pisar un escenario, debo pensar un plan para destruir a Black Moon. -respondí apretando el puente de mi nariz ya que los anteojos de descanso me incomodaban un poco…

Llevo usando lentes para leer seis meses y aun no me acostumbro a ellos, en la universidad también suelo llevarlos pero mucho más tiempo y cuando me los saco, quedo con manchitas rojas alrededor del puente de mi nariz, hasta gota para los ojos eh tenido que usar.

-¿qué debemos hacer para que aceptes? –pregunto Malachite

-no deben hacer nada, ya les dije, no quiero volver a cantar.

-bueno si no quieres cantar por voluntad, haremos que lo hagas, llegaras a nuestro lado lloriqueando igual que un nene -me dijo Zoycite

-¿porque lo dices? - le pregunte ya que lo decía de manera en que sospechara algo.

-no lo sé, dígamelo usted, joven Darien, generalmente siempre que le pedíamos favores sobre a banda, usted se negaba y a los días sucedía algo que lo hacía cambiar de opinión, bebía hasta no poder mas y llegaba a nuestro lado y cantaba como loco.

El tenía razón, la mayoría de las veces, eso pasó, me avergüenzo ahora de haber bebido tanto.

-ya les dije que no volvería a pisar un escenario, y si gustan, me encantaría estar solo, tengo que revisar unos papeles y después tengo clases.

-está bien Darien, pero le sugiero que lo piense bien, nos vemos a la noche en su departamento -dijo Neflyte antes de salir de ni oficina seguido de los otros.

Como se supone que debo volver a cantar si ya no tengo una fuente de inspiración, encontré a Serena, ella era mi valor para pararme enfrente de toda esa gente y cantar con el corazón, debo de buscar la forma de saber la verdad sea como sea.

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-¿diga? -mencionó la voz a través del auricular.

-perdón Señor Black Moon, soy Serena Tsukino, soy amiga de Solomon, el me menciono que quería contactarse conmigo y me dio su número.

Espero que me crea, aun que el si quería contactarse conmigo, pero Mina tenía que meter sus manitos y convencerme de yo dar el primer paso.

-así es Señorita Tsukino, la conocí en la fiesta que realizo mi amigo Solomon y eh estado pensando en usted ya que su belleza me ha cautivado.

-ahí pero que cosas dice señor Black.-dije sintiendo como los colores suben a mi rostro, aun no me acostumbro a que me elogien tanto.

-lo digo en serio y dime Diamante y yo te diré Serena, no me gusta mucho ser tan formal al momento de hablar-comento -sabes Serena me encantaría poder invitarte a salir.

-¿invitarme a salir?

-así es, que me dices, hoy a la noche, ¿te parece?

Su vos a través del auricular sonaba tan seductoramente sexy que en la fiesta no logre hablar con él en ese momento.

-¿esta noche?

-así es, te puedo pasar a buscar, claro si quieres.

-que le parece mañana en la tarde, salgo de clases a las cuatro, ¿usted puede?

-claro, mañana a las cuatro quince paso por ti.

Luego de eso, le di la dirección, por alguna razón quede inquieta, de un día para otro dos hombres me invitan a salir, y yo acepto, claro Mina me dijo que tenía que rehacer mi vida, buscar mi felicidad, tener un hombre al lado, claro lo ultimo lo pienso yo, pero aun quiero a Darien, aun que me hizo sufrir mucho pero también lo extraño, por ultimo me encantaría saber algo de él.

El solo recordarlo con las rosas de tallo largo en sus manos y sus ojos mirándome con infinito amor, como aquella vez que se quedo dormido en la entrada de mi casa, ahí dios las lagrimas comenzaron a recorrer mi rostro y solo recuerdo mas y mas…

-¿mami que te pasa? -pregunta mi pequeña que viene con su pijama rosa con conejitos estampados.

-nada Saya, solo que me entro algo a los ojos –respondí.

-no te creo, lloras todo el tiempo y estoy segura que es por papa.

-Saya ya te mencione que tu padre tiene mucho trabajo y no puede vernos -si claro mucho trabajo, ni siquiera se si Darien está trabajando.

-ven a dormir conmigo, acabo de tener una pesadilla, en la que aparece una mujer muy fea que quiere separarte de un hombre.

-mi niña ven aquí -dije para tomarla en brazos -son solo sueños, si apareciera una mujer que quiera hacerme daño, te aseguro que paliaría con todas mis fuerzas para que no me hiciera nada.

Después de que mi niña se quedará dormida, yo me quede mirando por el balcón, aquello se volvió como una costumbre, me relajaba y me hacia escapar de todo el mundo, es el mismo sentimiento que tengo cuando observo la luna, el sonido de mi celular me hizo volver a la realidad.

-¿Diga?

- hola Serena, soy Endimión, perdón por la hora, pero es que necesitaba hablar contigo.

Lo menos que me esperaba era hablar con él, eso me impresiona bastante.

-no te preocupes, aun no duermo, en realidad no eh podido conciliar el sueño, porque me han pasado muchas cosas últimamente.

-¿muchas cosas? Si yo te vi de lo mas bien hace unos días, eh querido contactarme contigo para conversar y conocernos mas pero por motivos del trabajo eh desaparecido de las faz de la calle.

-ah no es nada importante, y sabes es malo trabajar mucho, te pondrás viejito y feo -le dije recibiendo una carcajada de su parte -lo digo enserio Endi.

-si tu lo dices, te hare caso, trabajare menos, bueno iré al grano, te llamaba porque me encantaría tener una cita nuevamente contigo, mañana si se pudiera, no me molesta si llevas a tu hija, me encanto la forma de ser de Saya, me recuerda a mi cuando era pequeño.

-Endimión pues me encantaría mañana pero….

-¿tienes algo que hacer? -pregunto

-no es eso, es que como decirlo.

-no te preocupes Serena, yo no puedo pedirte explicaciones, además nos estamos recién conociendo.

- gracias por entender, si quieres en unos días o el fin de semana podemos pasarlo juntarnos y mi hija.

-¿como ha estado la pequeña?, ¿no te da muchos problemas?

-ella ha estado de maravilla, muy feliz, hace unos días vino el hijo de una amiga, y ni te imaginas como dejaron mi habitación llega de juguetes.

-sabes me llamo mucho la atención la manchita que tiene el su oreja.

-ah su manchita -respondí desanimada

-¿es hereditaria?- pregunto

-sí mi padre la tiene - mentí, no sé pero me inquieta decirle que es de parte de su padre.

-ah bueno, es que cuando se la vi, me dijo que no me burlara de ella.

-es que Saya solo sabe que la tiene, pero nunca se la ha visto, le da nervios.

-¿nervios?

-si, dice que prefiere verla cuando este mas grande, ahora cuando se mira al espeje inconscientemente no se mueve el pelo de esa oreja.

Estuve conversando con Endimión hasta después de las una de la mañana, pese a la inquietud que me trasmite cuando lo tengo cerca, hablar con el por teléfono es agradable, me comento que ah estado agotado con el asunto de los nuevos contratos para las pequeñas empresas nuevas a las cuales les compra a acciones y ayuda a crecer, por lo que me cuenta y por lo poco que lo conozco es una gran persona….

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-me aburro -dije apoyando mi cabeza en mi asiento de la universidad.

-no eres el único, siento que si cierro los ojos me quedare dormido.

-Ichigo, haz algo chistoso porque si no, ni con inyecciones me despiertan -comente recordando mi fobia por las inyecciones.

-ahí Darien, ya eres mayorcito como para tenerle miedo aun y no soy tu payaso personal - respondió haciendo voz de niño chico.

-lo sé, pero les tengo miedo, y no me digas Darien, para todos soy Alexander, si se llegan a enterar que Darien Chiba estudia acá, los Black Moon buscaran la manera de atacarme o mi misma madrastra que anda mandando investigadores privados para saber mi paradero.

-¿quién te dio esa información? -pregunto atónito

-Kaname, el investigador que contrato Ann hace unos años, ahora trabaja para mi…

Ichigo es una de las pocas personas que sabe lo que ha pasado, mi padre le está pagando sus estudios, claro que por petición mía, en realidad a las semanas de que yo me fui y encontré a mis padres, le pedí a mi amigo que se me uniera con la destrucción de Black Moon por lo cual el accedió de inmediato, el también estudia Administración.

No podía creerlo cuando le contamos que el señor Takamura era en realidad mi padre, mi madre lo quiere como un hijo, lo mima tanto como a mí, él y su prima Rukia se reencontraron hace como un año y volvieron a retomar la relación que tenían, se ven realmente felices, hasta me da envidia verlo llegar cada vez con esa sonrisa de tonto enamorado.

-Y lex, ¿has descubierto algo sobre tu sabes quién? –pregunto en susurro Ichigo simulando que leía sus apuntes.

-no aun no, pero sé que el rubio oxigenado también tiene firmado unos contratos con su empresa para no sé qué cosa, pero tengo el presentimiento de que pronto harán su jugada…

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Son recién las cuatro de la tarde y Saya corre de un lado a otro, le conté que saldríamos con otro amigo, se coloco feliz diciendo que yo tenía muchos amigos con los cual salir acá en Londres.

Solo conozco a diamante de vista, pero la única conversación fluida que tuvimos fue cuando lo llame, me siento incomoda saliendo con otros hombres teniendo una hija, que al verla veo a Darien, mi corazón lo tiene el, pero yo quiero ser nuevamente feliz…

-mami ¿cuánto falta para que llegue tu amigo? -pregunto mi pequeña interrumpiendo mis pensamientos.

-en unos minutos, Saya no tengo para que decirte que te portes bien ¿verdad? -mencione tomándola en brazos y dirigiéndome a la cocina por un vaso de agua.

-no, yo soy una niña buena y me porto bien siempre.

Pasaron los minutos y el recepcionista me aviso que estaba Diamante ya había llegado, por alguna razón me encontraba nerviosa; tome a mi pequeña y salimos a encontrarnos con el…en la recepción se encontraba Diamante con un traje a medida de color blanco, hacia que resaltara tanto su cabello como sus ojos color purpura.

-Hola - dije nada mas acercarme

-Hola Serena -respondió con una gran sonrisa y desviando su mirada a Saya que se encontraba en mis brazos aun, sus ojos cambiaron rotundamente y su sonrisa se transformó en una mueca -¿cómo se llama esta pequeña?

-Saya, me llamo Saya – respondió mi pequeña con desagrado, la sonrisita que llevaba antes de bajar desapareció nada mas verlo.

-Serena me gustaría llevarte a un parque que hay aquí cerca si te parece –pregunto.

-si claro, vamos.

Durante toda la tarde Diamante se porto excelente conmigo, conversando de varios temas, pero lo que más me impresiono fue el comportamiento de Saya, se las empeñaba con llevarle la contraria o si le preguntaba algo, solo lo ignoraba.

Hubo un momento que Diamante se alejo ya que su celular sonaba y debía contestar, tome a mi diablillo en brazos y le pregunte.

-hija ¿Por qué te estás comportando así?

-¿así como? –Respondió haciendo una mueca que solía hacer darien- ¿mal? –volvió a preguntar

-claro, sabes que no me gusta regañarte, pero te estar comportando pésimo con Diamante, el a tratado de llevarse bien contigo y tu solo lo ignoras.

-pero mamá, el no me cae bien, prefiero conversar con Endimión que estar con Diamante.

-¿Endimión? –pregunte atónita

-sí, el es simpático y agradable, diamante es feo, y antipático, tiene algo que no sé cómo explicarlo.

-pero hija, el es solo un amigo, recién lo conoces, y déjame decirte que Endimión me llamo anoche.

-¿te llamo?

-sí, y pregunto por ti, me dijo que quería volver a salir con nosotras -respondí colocándole un mechón de su cabello detrás de una orejita

-y ¿cuándo saldremos con el mamá?

-en unos días, necesito colocar mi mente en orden, además recuerda que tengo que estudiar.

No pasaron más de cinco minutos cuando Diamante llego a nuestro lado con su cara totalmente cambiada; se excuso de que tenía que volver a su oficina ya que un nuevo accionista había aparecido y necesitaba verlo personalmente.

Nos dejo en la entrada de mi departamento cerca de las siete de la tarde, se despidió de nosotras y se marcho a toda velocidad

-por lo menos Endimión se despidió –dijo mi hija con su seño fruncido.

-¿y tu como sabes eso?

-porque no estaba dormida, solo me hice, ves que soy buena actriz –dijo pasándose por la nariz el dedito índice.

-así que me engañaste –respondo colocando mi risa de malvada que suelo utilizar cuando jugamos.

-mama no me mires así –comento –¡ahí no! –grito entrando a la recepción.

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Endimión me llamo al día siguiente cerca de las cinco de la tarde, en ese momento me encontraba repasando unos apuntes para mi clase de trastornos emocionales, esta materia ya la domino pero ya empecé a tener mi típico problema de preparatoria…estudiar mucho y me va pésimo en las pruebas.

-mami, ¿cuándo vendrán las tías a Londres? –pregunto de pronto mi pequeña apagando la televisión, se encontraba viendo las chicas súper poderosa en uno de sus canales favoritos.

-por lo que me dijo tu tía Mina, vendrán días antes del concierto –respondí interrumpiendo mi conversación con Endimión.

-¿concierto? –pregunto al escuchar la interrupción.

-ah perdón Endi, es que Saya me pregunto sobre el concierto de sus Tíos.

-¿no me digas que eres amiga de los Kou? –Pregunto –porque Miranda me la pasa preguntando sobre cuando estarán las entradas a la venta.

-Sí, los conozco desde hace años –conteste – y Miranda ¿no es la chica que bailo con Solomon en la fiesta verdad? –pregunte frunciendo el seño, ni yo se porque hago tal gesto.

- Ella misma, es que el otro día vino a mi despacho a traerme información sobre los nuevos contratos para mi empresa y justo en la televisión dieron una propagando sobre el concierto de los Kou, aun que ya eh escuchado un par de canciones de ellos, y no me llamaron la atención.

-no lo puedo creer –dije asombrada –eres el primero que no le gusta el grupo Three Light.

-no te sorprendas mucho, yo escucho mas música pop y románticas –comento, por alguna razón cuando dijo eso, me recordó a Darien haciendo esos pucheros que me enamoraban de él cada vez mas.

-yo una vez cante con ellos en la boda de una de mis amigas –comente sin pensar.

-¿cantaste?

-así es, la canción la hizo Seiya durante unas semanas antes y a último momento, me eligieron a mí para cantarla, creo que la tocaran en el concierto –comente.

-entonces te invitare al concierto, ¿vayamos juntos? -pregunto de pronto- vamos Sere, di que sí –insistió.

-Endimión, pero es que yo…

-vamos Serena, el concierto es en unas semanas, llevamos a Saya con nosotros y además, después yo te puedo pasar a dejar.

-lo pensare Endi…Saya quiere hablarte -dije viendo como mi hija me hacía señas para poder hablar por celular.

-dámela para saludarla –dijo en tono alegre

-hola Endimión –menciono mi pequeña alegre.

No sé de que hablaban los dos, pero cada vez que se quedaba escuchando lo que le decían, me miraba con ojos cómplices, deduzco que Endimión le dice que me convenciera para salir juntos el día del concierto

Verla conversar amigablemente con una persona que apenas conoce, da la impresión de que siempre han hablado, su risita inocente y coqueta, es idéntica a la mía cuando conversaba con su padre…Dios, como amo a su padre, desearía que todo lo que sucedió no haya pasado…aquel beso con Seiya en el parque, ver la desilusión en los ojos del único hombre que eh amado, esa rosa que llevaba en sus manos aun la tengo guardada en uno de mis libros, no sé que le habrá hecho, pero aun se mantiene casi intacta…

-mamá toma –me trajo a la realidad la voz de Saya

-Serena, mañana es viernes, ¿qué te parece salir a dar una vuelta los tres? –pregunto

-podría ser –dije pensativa -mañana salgo temprano y saya igual –respondí recordando mi rutina de los días viernes

-mañana me parece perfecto

-Endimión te puedo preguntar algo –dije de pronto.

-claro, pregúntame lo que sea.

-¿tú tienes algún contacto o investigador privado que me recomiendes? –no sé en qué estoy pensando en este momento, pero las preguntas de Saya y las ganas de saber de Darien son cada vez más fuertes que yo.

-perdón la pregunta, pero ¿para qué quieres eso? –dijo preocupado.

-mira no te mentiré, pero es que quiero investigar sobre el padre de Saya, llevo tres años sin saber de él y mi pequeña comenzó a preguntarme y ya sabes, siempre uno tiene el bichito de la curiosidad.

-si conozco a alguien –respondió –pero ahora mismo no tengo su número, si quieres te lo doy mañana si quieres.

-gracias Endimión, no sabes cuánto te lo agradezco.

-no me agradezcas nada, somos amigos, y los amigos se ayudan –respondió.

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La clase están como para cerrar los ojos y dormir, pero el profesor de Filosofía es tan atento, que un simple cabeceo te llama la atención y te hace quedar en ridículo en frente de la clase.

Maka, Winly y Yuki me tiran papelitos para interrogarme sobre la cita con Diamante, se enteraron ya que Winly nos vio bajarnos de su auto y se lo conto a las otras.

-ya Serena, cuanta ¿Cómo es Black Moon?, todo el mundo sabe que es un soltero empedernido como ese Shields –comento Winly mientras estábamos sentadas en el casino de la universidad.

-¿Cómo saben que también conozco a Endimión? –pregunte recordando que no había contado nada de esos dos hombres.

-Amiga, acá todo se sabe, esta parte de Londres toda la gente se conoce, además donde vivimos son muy entrometidos con la gente que entra y sale de los edificios, y el de recepción dijo que vio a Shields como a Black Moon salir contigo –comento Yuki

-y yo que llegue acá sin querer llamar la atención y lo primero que me pasa es conocer a un hombre conocido por todos –comente tomando un sorbo de mi capuchino.

-Ahí Serena, no te preocupes por lo que dice Yuki, si sales con esos dos hombres, es cosa tuya, nosotras siempre te vamos a apoyar.

-Endimión se parece al padre de Saya –mencione bajito y mirando por la ventana.

-¿qué se parece a tu ex? –preguntaron las tres a la vez.

-así es, pero no salgo con el por eso, sino porque es un buen amigo y es de Japón también.

Continuamos conversando, haciéndome preguntas, las clases no fueron tan interesantes, el clima no animaba a nada, nublado y los rayos del sol peleando con hacerse notar.

Después de salir de clases, fui a buscar a mi diablita para prepararnos para juntarnos con Endimión, durante el camino al jardín recordé mis días con Darien, las veces que almorzamos juntos, nuestro primer beso, nuestra primera vez, las rosa de tallo largo que me regalaba, las conversaciones interminables que solíamos tener, cuando éramos pequeños, cada junta familiar…

-mami, ya llegaste –me dijo Saya dando un gritito de felicidad nada mas verme entrar a la salita.

-hola bebe –conteste tomándola en brazos

-mami, ¿a qué hora iremos con Endimión? –pregunto colocándose su mochila de conejito.

-ahora que lo recuerdo, no dijimos la hora para juntarnos –comente –mejor cuando lleguemos al departamento lo llamaremos, ¿te parece?

-¡YA! –Contesto saltando de felicidad –mami, ¿me puedes comprar un helado de chocolate?

-pero Saya, el clima de hoy no está como para comer helado.

-pero…-dijo haciendo pucheros –ah no mejor, ¿me puedes comprar un chocolate?

-está bien.

Camino a nuestro departamento, le compre su chocolate, de paso también me compre uno para mí, observo a Saya disfrutando el suyo, le gusta tanto que cuando da una mordida, cierra sus ojitos, luego los abre y me regala una sonrisa.

Luego de una caminata de quince minutos llegamos a nuestro departamento y nos encontramos con Endimion saliendo de la recepción.

-como han estado mis dos princesitas –dijo al momento de vernos.

-¡Hola Endimión! –grito mi pequeña para luego tirarse a sus brazos, desde mi perspectiva, parecían un padre y su hija, sin verse desde hace tiempo, aquel pensamiento me lleno de nostalgia.

-hola pequeña, ¿Cómo te has portado? –pregunto.

-bien, muy bien, yo soy un angelito –respondió Saya sonriente y para luego darle un beso en la mejilla.

-Hola Serena –dijo verme llegar a su lado.

-hola Endimión, ¿qué te trae por acá? –pregunte.

-pues, me descubrieron, quería darles una sorpresa – la forma de ser de Endimión, me hace sentir tan familiar.

-y yo que iba a llamarte para ver a qué hora nos juntaríamos, porque esta diablita me preguntaba cada cinco minutos la hora para estar contigo.

-así que esta princesita quería juntarse conmigo –dijo elevando sobre su cabeza a Saya, la cual sonreía.

A los minutos de habernos topado con Endimión a las afueras de mi departamento, este nos acompaño a dentro para luego salir juntos.

Saya corría de un lado a otro mostrándole sus muñecos y peluches, inclusive mientras me daba una ducha, lo invito a tomar te junto con el conejito blanco que me regalo Darien hace años.

Desde dentro del baño lograba escuchar risas de ambos, Endi siempre le decía princesita y saya le respondía como príncipe…ver la diferencia de comportamiento de mi hija con Endimión y Diamante, ahora sí que me quedo claro que le cae mejor Shields que Black Moon.

Almorzamos la comida preferida de Saya, Espagueti con papas fritas, Endimión comento de qué hoy se había escapado de la empresa porque iba a ir un accionista que no le caía muy bien, así que dejo todo en manos de su asistente.

Cuando ya eran cerca de las cuatro de la tarde, decidimos ir a dar una vuelta a un lago no muy lejos de central park, mi hija era la más feliz ya que arrendamos un bote para navegar en el interior del lago, muchas familias y parejas se encontraban haciendo lo mismo que nosotros, me alegraba de sobre manera ver a Saya feliz, sonreía en cada momento.

Endimión le compro un peluche de panda, era cómo de un metro de altura, yo no sabía cómo agradecerle todo lo que estaba haciendo, pero el solo contesto que lo hacía porque le nacía, se sentía bien ver a Saya feliz, inclusive a mí, me compro un peluche más pequeño con forma de conejo en una luna. Eran cerca de las siete cuando su celular comenzó a sonar y se disculpo alejándose de nosotras.

-mami mira, el panda es como de mi porte –dijo mi pequeña para llamar mi atención, ya que me encontraba mirando atentamente cada movimiento de Endimión.

-te ves muy linda con ese peluche Saya –dije mirándola sonreír –si quieres puedes dormir con él en tu cama.

-yap, así dormiré con el señor copito y pandita.

Estaba haciéndole unos cachitos a Saya cuando llego nuevamente Endimión a nuestro lado.

-Serena lo siento pero me salió una emergencia y debo volver a mi departamento con urgencia –menciono un poco enojado.

-¿sucedió algo? –pregunte preocupada por su expresión, era la primera vez que lo veía de tal manera, con el ceño fruncido y su mandíbula apretada.

-el idiota de la recepción dejo entrar a mi departamento a mis guardaespaldas pasado de copas.

-ah, entonces vamos, debes ir a verlos –dije comenzando a tomar mis cosas.

-discúlpame, no era mi intención arruinar nuestra salida –dijo cambiando totalmente el semblante de su cara.

-no te preocupes, además ya está siendo tarde –le conteste sonriendo.

Íbamos camino a su auto cuando nuevamente sonó su celular, el llevaba a Saya en brazos y yo su mochila con los peluches. Cuando colgó ya iba un poco más relajado.

-si quieres podemos pasar a tu departamento primero para que veas la situación –dije para apaciguar el ambiente que había en el auto –mi departamento queda más lejos que el tuyo y puede que te atrases mas.

-¿no te molestaría? –pregunto quietando la vista de la carretera ya que nos encontrábamos en un disco pare.

-claro que no, además tu te has portado excelente con nosotras, es lo mínimo que puedo hacer yo por ti –respondí regalándole una sonrisa la cual tubo de regalo otra de parte de él.

-te lo agradezco mucho serena.

Sin previo aviso me beso en la mejilla, pero sentí que sus labios rosaban la comisura de los míos. Mi vista periferia me permitía ver a Saya como nos observaba con su boca abierta de la impresión y mi cara lo más seguro que estaba tan roja como un tomate.

Estábamos bajando de su auto cuando le dije:

-nosotras te esperamos en recepción para no molestarte.

-¿estás segura?

-totalmente.

Saya estaba realimente inquieta, observaba cada movimiento de Endimión y cuando tomo este se encontraba adentro del ascensor y las puertas se cerraron, Saya corrió y observo el numero de piso..

-¿Saya que haces? –dije tomándola en brazos.

-vamos mama, bájame, quiero conocer el departamento de Endimión –respondió moviéndose y haciendo que la dejara en el piso nuevamente.

Yo era tan curiosa como Saya, también una parte de mi quería saber cómo era el departamento de Endimión, con tal que mis ganas de saber me ganaron y tome en brazos nuevamente a saya y tomamos el otro ascensor.

Mi hija presiono el número pero yo estaba con los ojos cerrados, avergonzada de lo que estaba haciendo, en cambio saya iba riéndose y colocando sus manitos a través de mi cuello.

Llegamos al piso que correspondí y me impresiono bastante el observar que solo había una puerta….Nos encontrábamos en el Pent-house. Mi quijada se salió de la impresión, el lugar era hermoso. La puerta que había en una esquina que deduje que era para entrar al departamento principal estaba abierta un poco y se escuchaban las voces como murmullo.

-mami entremos –mencionó Saya muy bajito, sus ojitos estaba muy abiertos

-está bien vamos –conteste, me estaba comenzando a sentir realmente nerviosa.

Empuje la puerta para abrirla y me encontré con una sala mucho más grande que mi propio cuarto, era el doble que la mezcla de mi cuarto en Japón como el de mi departamento de acá de Londres.

Las voces nuevamente se hicieron notar, pero estas ves eran carcajadas, pero de esas carcajadas irónicas que hace uno cuando comienza a tener una discusión. Nos acercamos a una de las puertas que estaban en el pasillo cerca de la puerta de entrada y esta también se encontraba entre abierta y logre escuchar más claro. Saya gracias a dios estaba callada, ya que justo cuando entramos al departamento me hizo señas con su dedito para que mantuviéramos silencio.

-ya les dije que no iré a ese bar.

La voz de Endimión estaba dura y centrada, demostrando disgusto.

-te lo hemos pedido mil y una vez, te necesitamos –dijo una voz profunda.

-ustedes no entienden, un no es un no, ya tome mi decisión y si me permiten tengo que irme luego, me esperan –dijo ya un Endimión irritado.

-espera Darien –otra voz se hizo presente y mis ojos se abrieron como platos.

¿Habré escuchado mal? ¿Nombraron a Darien?, no, creo que lo estoy imaginando, si fue así solo tiene que haber sido coincidencia.

-vamos, di que si di que si –insistió otra voz más alegre que la anterior.

-como no entienden, dije que no –ya sonaba de mal genio la voz de Endimión, Saya aun me miraba con un dedito sobre sus labios para que guardara silencio.

-Vamos hombre –ahora hablo una voz más suave pero dura a la vez

-saben algo, me largo, sigan haciendo lo que hayan estado haciendo yo me marcho –ya la voz de Endimión era más desmotivada.

-espera ahí Darien Chiba –dijo nuevamente el que tenia la voz profunda.

Mis ojos ya estaba abiertos como platos, Saya me observaba igual que yo, escucho el nombre de su padre y yo escuche el nombre del hombre al que le entregué mi corazón y lo destrozo años atrás.

No sé como mi cuerpo que se encontraba temblando y me encontraba fría, abrí esa puerta sin que se dieran cuenta, mientras las personas que se encontraban dentro seguían discutiendo.

-Darien, ¿Quién es ella? –el que dijo eso fue un chico de cabellos cortos de color rubios.

Tras de decir eso Endimión o mejor dicho darien se da la media vuelta y me queda observando sorprendido, pálido y con los ojos muy abiertos.

-¿Por qué? –fue lo único que pude pronunciar.