Disclaimer: La mayoría de los personajes le pertenecen a L. J. Smith. No a mi… pero llegara el día en que dominare el mundo y me pertenecerán a mi =) – risa malvada –. Subway tampoco me pertenece, ni ninguna marca de gran renombre.

Summary: Bonnie lleva una vida humana. Un vampiro le acosa rogándole por el SI. No lleva una vida tan normal. Distintos capítulos que narraran cada uno de los intentos de Damon por conquistar a Bonnie.


Prologo

Matt, Elena – con la pequeña Margaret de la mano - , Stefan, Alaric, Bruno – para el desagrado del mayor de los dos Salvatore – Meredith, la tía Judith y su esposo Robert, los padres de Meredith, y la familia de ella estaban reunidos en el porche de la casa de los McCoullogh para despedir a Bonnie.

Bonnie se iba de Fell's Church a la gran ciudad. Todas las personas allí presentes habían intentado hacerle cambiar de opinión pero no había caso, la chica estaba empeñada en irse. Todos lo lamentaban, pero nadie más que Damon Salvatore, que observaba la escena subido en un árbol cercano, no quería que Bonnie se vaya, pero su orgullo estaba adelante, así que no se atrevió a aparecerse formalmente allí, porque no quería que vieran cuanto le afectaba.

Pero no se iba a quedar tranquilo sin verla por última vez.

Maldijo internamente el no haberle pedido que se quedara… había muchas cosas que no le había dicho, y pedido.

Se preguntó cuando Bonnie había pasado de ser una insignificante muchacha amiga de su obseción – quien ahora estaba felizmente comprometida con el llorón de Stefan – a importarle demasiado… Desde siempre, se respondió mentalmente, siempre me ha importado, pero justo ahora se me ocurre aceptarlo. Estúpidos sentimientos.

Bonnie se separó de su madre, que le miraba con suplica en sus ojos inundados de lagrimas. Pero la pequeña McCollough no cedió a las lágrimas de su madre. Les sonrió a todos, les prometió que volvería para las fiestas, volvió a sonreír y se subió al taxi.

Damon vio al coche partir y se desespero. No puedo dejarla ir, pensó con impotencia. Se transformo en cuervo y siguió el taxi a vuelo.

Bonnie miraba la carretera con nostalgia, luego, miró el cielo y vio al pájaro negro, sonrió.

Debes dejarla ir, le dijo su conciencia – si, aunque no lo crean, Damon tiene conciencia –.

Pero la amo. Y esa razón se convirtió en la justificación de todos sus actos.

En lo que a Bonnie respecta, claro.


Si les gusto, o si simplemente tienen curiosidad, la seguiré… la seguiré de todos modos, tengo dos chapters listos que no pienso desperdiciar.

Adiós, seguiré viendo El Príncipe del Tenis ; )

Forever A Freaky = Eva