Big Time Rush y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a Nickelodeon. (Imagen del fic: goo . gl/te8RI)


Kendall cerró la puerta detrás de él y dejo caer su pesada mochila al piso del recibidor. La ronda de trabajo había sido agotadora y el frio más que insoportable, era su primera semana y no sabía si sería capaz de soportarlo mucho más pero tenía que hacerlo. Debido a Big Time Rush había descuidado sus estudios poco a poco hasta que finalmente los dejo, y después de la terrible separación de la banda, solo le quedo el puesto como leñador que su padre le había conseguido después de meses buscando trabajo.

La verdad es que aunque ya hubiera pasado más de un año, añoraba y cada vez más aquellos tiempos, añoraba los escenarios, los fans, todo eso que dejo atrás y que jamás volvería a tener, pero toda valía la pena, era un precio que estaba dispuesto a pagar para estar al lado del amor de su vida, su amado Logie.

Aun recordaba perfectamente esa noche en el octavo piso del Hotel Plaza en New York, la noche en la que todo acabo, o como le gustaba pensar, la noche en la que comenzó su nueva vida. Los recuerdos eran vividos, él y Logan en una habitación para ellos solos. Y como los juegos inocentes de "amigos" los llevaron a la cama, terminando por amanecer desnudos y enamorados.

Ese primer beso, esa primera vez, esa carita de ángel que veía cada mañana al despertar era lo único que le alegraba la vida, la única razón para seguir respirando, lo amaba más que a nada en el mundo. Logan era esa razón por la que su mundo giraba… siempre lo había sido.

Esa misma mañana en New York, ambos decidieron dejar de fingir para siempre. Se lo contaron a los chicos durante el desayuno y esa misma noche le demostraron su amor al mundo entero durante su concierto en vivo. Logan tenía guardado en un cajón miles de fotografías, recortes de periódicos y revistas en las que se podía verlos en el beso más pasional jamás dado en televisión. Según decía era "la foto del recuerdo"

La verdad es que a Kendall no le agradaba tanto la idea de guardar todas esas cosas, pero si eso hacia feliz a Logan, lo hacía feliz a él. Los recuerdos eran importantes, pensaba el rubio. Aunque algunos lastimaran en lugar de alegrar. A la fecha le seguía rompiendo el corazón el recuerdo de la cara llena de lágrimas de Carlos, hincado frente a James rogando por la verdad, rogando por que aceptara decirle al mundo sobre su relación al igual que los otros dos, pero James se negó rotundamente a pesar de cada lagrima que Carlos derramo a sus pies. James eligió su música antes que a su amor.

Kendall en cambio, sabía la verdad. A pesar de que la sed de fama de James era inmensa (fama que había conseguido como solista), habría cambiado todo, todo por el amor, pero no el amor de Carlos, si no el de Logan. Kendall era el único que los tres que conocía los verdaderos sentimientos de James. Pudo ver todo el dolor que James soporto esa noche en NY, e inclusive al verlo en cada concierto por televisión, podía ver todo el dolor que aun guardaba. En el fondo ambos sabían que dejaría todo lo que tenía por tener el lugar de Kendall junto a Logie.

En cuanto a Carlos, después de haber llorado a los pies de James hasta que se quedó sin lágrimas, se levantó con el corazón roto, dio un último beso a su amado que este correspondió y salió huyendo de la habitación… jamás le volvieron a ver.

Kendall se quitó los zapatos con esfuerzos, estaba demasiado cansado. Subió las escaleras de madera con sus calcetines blancos sin importarle dejar tirados los zapatos en el corredor. Cada escalón le parecía aún más difícil subirlo. Quizá no estaba hecho para esa clase de trabajo, pensó, pero su enorme orgullo no le permitiría renunciar, debía demostrarle a su padre que ser gay no le hacía menos hombre ni le impedía hacer ningún tipo de trabajo, esa fue la verdadera razón para aceptar el trabajo y no se dejaría vencer por ello.

Se deslizo por el pasillo hasta llegar a su cuarto y encontró a su Logan recostado en la cama leyendo un libro, tenía sus lentes puestos pero no llevaba uniforme, usaba ropa casual y calcetines negros, había olvidado que era su día de descanso. Logan trabajaba como interno en el hospital más prestigioso de la ciudad, él fue el único de la banda que no abandono los estudios, estaba tan orgulloso de él, no se cansaba de verlo caminar por la casa en scrubs después del trabajo.

Logan volteo para ver a su novio y ambos dibujaron una sonrisa en sus rostros pero no dijeron nada. Kendall se deslizo literalmente sobre la madera pulida y se dejó caer en cuanto sus rodillas tocaron el borde de la cama, como si no pudiera dar un paso más, se quejó. Logan se quitó los lentes y junto con el libro que minutos antes leía los deposito en la mesa de noche que tenía a su lado. Con una mano comenzó a acariciar el cabello castaño de Kendall

-¿Como te fue esta vez?- preguntó tiernamente

-No mejor que la anterior- respondió Kendall con una voz que apenas le pudo salir de su garganta

-Tienes que dejar ese trabajo-

-No… estoy bien-

-No es una sugerencia, sabes que cuando sugiero algo, nunca es sugerencia- dijo Logan acentuando la palabra "nunca"

-No puedo, estoy bien, en verdad, solo necesito una ducha caliente y un gran tazón de sopa de pollo-

-Si puedes, sabes que podemos vivir perfectamente con mi trabajo, solo tienes que dejar ese enorme orgullo de hombre tuyo de lado-

Kendall giro la cabeza hacia arriba para ver a Logan a los ojos, su mano aún se movía entre su cabello

-No pasará, justo ahora solo quiero una sopa de pollo caliente estilo Logan- dijo Kendall mientras giraba para mirar al techo y se arrastraba por la cama para estar al mismo nivel que Logan, este último puso su mano en su mejilla y lo beso apasionadamente.

-Hay algo aún más caliente que puedo darte- le susurro Logan a oído. Le rodeo con sus brazos y comenzó a besar lentamente el cuello de su rubio amante

-No, Logie-

-En verdad estoy muy caliente-

-Por favor, trabaje durante 15 horas-

-Y yo te espere sobre esta cama durante 15 horas- dijo logan mientras continuaba lamiendo su cuello

-Logie…- se quejó quedamente Kendall al tiempo que trataba de alejarlo, pero no lo logro, antes de que pudiera saberlo Logan se encontraba montado arriba de él y casi había terminado de desabotonar su camisa –Logie, por favor- rogó Kendall, pero Logan parecía no escucharlo, le despojo de su camisa y después de la suya propia. Kendall se esforzó nuevamente por detenerlo pero Logan le tomo por las muñecas y las apreso contra la cama, lucho con toda la fuerza que pudo, pero sin el más mínimo esfuerzo logan lo devolvió contra la cama rápidamente.

Una sonrisa malévola se dibujó en el rostro del más pequeño y lo beso apasionadamente una vez más, Kendall correspondió el beso al no tener otra salida. Fue mucho las largo y salvaje de lo acostumbrado.

-He esperado esto mucho tiempo- le dijo con una voz ebria de lujuria

-Logan, te lo pido- rogó nuevamente Kendall con sus ojos irresistiblemente verdes, sabía que siempre que usaba esa mirada, no había nada a lo que Logan pudiera resistirse, pero en esta ocasión parecía solo empeorar las cosas

Logan sostuvo ambas manos de Kendall sobre su cabeza con una sola mano, este luchó nuevamente en vano, comenzaba a preocuparse realmente, nunca se había encontrado tan débil. Con su mano libre Logan hurgó en un cajón cercano y sacó un rollo de cinta de un color gris metálico

-¿Qué haces?- Preguntó Kendall más asustado que intrigado

-Ya verás- respondió Logan, el chico siguió sosteniendo las manos de Kendall con sorprendente facilidad y las ató fuertemente con cinta sobre su cabeza, le dio varias vueltas alrededor de sus muñecas antes de cortarlo, se aseguró de que estuviera lo suficientemente apretado para que Kendall no pudiera liberarse y lanzo la cinta al piso

-Logan, esto es demasiado- se quejó Kendall pero el pelinegro no le prestó atención, bajo lentamente acariciando, besando y lamiendo cada parte del cuerpo de su amante. Se detuvo en los pezones y Kendall no pudo evitar lanzar varios quejidos de placer que le fue imposible reprimir.

La excitación de Logan crecía al mismo tiempo que los gemidos lo de Kendall lo hacían. No paso mucho tiempo antes de que Logan lo despojara de todo lo que le quedaba de ropa, le fue un poco más complicado pero de igual manera que había hecho con las manos se encargó de amarrar los pies de Kendall por sus tobillos, sin importar cuanto protestara este último. Una vez que termino se deshizo de lo su propia ropa también, dejando solo su ropa interior y comenzó a lamer nuevamente, desde sus pies fue subiendo hasta su abdomen y finalmente a su cuello. La cara de Kendall estaba roja cuando su amante lo volvió a besar.

-Logie, por favor, ya fue suficiente, desátame-

Logan rió suavemente en su oído – Si apenas ha comenzado- contestó. Se colocó con una rodilla a cada costado de Kendall, a la altura de su cuello. Kendall trato de detenerlo pero con una sola mano Logan devolvió sus muñecas amarradas contra la cama. Ágilmente se deshizo de sus boxes y su duro y excitado miembro golpeo la cara de Kendall, este cerro los ojos y giro la cabeza.

-Vamos- Logan sonrió –No me vas a decir que nunca quisiste probarme, yo lo hago contigo todo el tiempo- Logan movió su miembro por toda la cara de humillado Kendall –Abre!- gritó, todo lo que su novio abrió fueron los ojos, verdes y cristalinos. Se miraron a los ojos por unos segundos y después Logan empujo a la fuerza aquel miembro erecto hasta la garganta de Kendall. Casi se ahoga la primera vez pero poco a poco fue acostumbrándose, prefirió cerrar los ojos de nuevo y obedecer.

Logan en cambio se recostó sobre él, con una mano sostenía las muñecas de Kendall y con la otra lo tomaba por el cabello para que siguiera el ritmo de sus caderas que se movían rápidamente. Después de varios minutos en esa posición, Logan el fin libero la boca de Kendall, este giró la cabeza y tosió varias veces

-Por favor, no es tan difícil- reclamó Logan quien aún mantenía su grande y ahora húmedo miembro sobre la cara del rubio –Yo lo hago todo el tiempo… aunque, debo admitir que el mío es más grande- rió nuevamente, Kendall no lo volteo a ver e intentó ignorar las risillas.

De un solo movimiento giro a Kendall para ponerlo bocabajo sobre la cama y se recostó sobre él. Comenzó a jugar con su oreja y los quejidos de Kendall seguían aumentando. Con una mano comenzó a acariciar el miembro de su compañero que crecía cada vez más entre las sabanas y acerco la otra a la boca de Kendall.

-Chúpalos- dijo sin más, en un tono autoritario cuando puso dos dedos en la orilla de sus labios.

-Log…- fue lo único que el ojiverde alcanzo a pronunciar antes de que Logan le metiera los dedos a la boca, esta vez no fue necesaria una segunda orden, Kendall comenzó a lamer los dedos de su novio. Los gemidos de Kendall ante la hábil mano de Logan acariciando su miembro eran ahogados, podía sentirlo creciendo, y podía sentir también el miembro de Logan creciendo entre sus piernas.

El más pequeño dejo de besar el cuello de Kendall al tiempo que saco los dedos de su boca

-Respira y relájate-

-No- se quejó Kendall con su rostro hundido en la almohada, los dedos húmedos de Logan se movieron ágilmente por su espalda –No Logan!- gritó Kendall recobrando por un momento su lucha –Por favor- giró su cabeza lo más que pudo y lo miro nuevamente con su cara de súplica, esperando que esta vez pudiera funcionar, pero no fue así.

Logan lo hizo callar con un beso lo suficientemente largo como para lograr su cometido sin ser interrumpido. Rápidamente puso su mano en la entrada de Kendall y de un solo movimiento introdujo todo un dedo dentro de él. Kendall no pudo controlar un enorme grito de dolor a pesar del beso.

-¡Sácalo!, por favor, ¡por favor!- suplico Kendall desesperado, Logan lo tomo por el cabello y alzo su cabeza enterrada en la almohada hasta que estuvo recostada en su cuello, sus ojos estaban entrecerrados y sus dientes igual de apretados que sus puños.

-Nunca habías hecho esto ¿verdad?- preguntó Logan pero continuo sin esperar una respuesta –Nunca quisiste intentarlo- Logan comenzó a moverse dentro de Kendall y un nuevo grito emano de sus boca

-Por favor!- suplico nuevamente con los ojos cerrados.

-Es demasiado estrecho- le dijo Logan al oído sin dejar de moverse –Si no lo hago te dolerá demasiado al después- Kendall no pudo contestar, estaba sudando y respiraba agitadamente. –Te amo- dijo Logan inesperadamente justo antes de empujar un segundo dedo dentro de su amante, todo su cuerpo se retorció a causa del dolor, temblaba, una lagrima cayo por el rostro de Kendall.

-Por favor, detente!- gritó contra la almohada que ahogaba sus gritos pero los dedos de Logan seguían moviéndose en su interior cada vez a mayor velocidad, era como si ni siquiera lo escuchase.

Después de unos minutos Logan se detuvo, en la habitación solo se podía escuchar la respiración agitada de Kendall, quería pensar que al fin Logan había entrado en razón, pero por supuesto no fue así. Sin sacar sus dedos del interior de su novio Logan lo giro debajo de él hasta ponerlo bocarriba. Kendall volvió a apretar los dientes y paso sus manos detrás del cuello de Logan.

-Por favor detén esto- rogó cara a cara a Logan

-Te gustara, ya lo veras- respondió

Cuando Logan introdujo un tercer dedo en el interior de Kendall fue más de lo que pudo soportar. Lanzó un suspiro sordo y se recostó en el hombro de novio, los brazos y las piernas le temblaban demasiado.

-Mírame- susurro Logan, pero Kendall no pudo mover un musculo, los dedos comenzaron a moverse en su interior. Abrazo con fuerza a su novio por el cuello conforme tomaba ritmo -Mírame- repitió Logan, esta vez Kendall obedeció, se dejó caer sobre la almohada para verlo de frente sin apartar sus manos de él. Los dedos de Logan que se movían ágilmente volvieron a detenerse y esta vez para fortuna de Kendall, salieron de su interior muy lentamente.

-Recuéstate- ordenó quitándose las manos del cuello. Kendall obedeció las una vez más y se acostó lateralmente. Su amante pelinegro se colocó detrás de él y lo abrazo por la espalda.

El enorme y erecto miembro de Logan se posiciono en la entrada que sus dedos habían liberado, no hubo tiempo para que Kendall protestara, ni siquiera lo haría, sabía que era completamente inútil. Giró para ver a Logan y mirándose a los ojos Logan introdujo muy lentamente centímetro por centímetro en el interior de Kendall, cuando finalmente estuvo todo dentro ambos se acercaron y se unieron en el más largo y apasionado beso de la noche y probablemente de toda su vida.

Las caderas de Logan comenzaron a moverse lentamente, esta vez fue más cuidadoso y pronto los quejidos de Kendall se mezclaron con gemidos incontrolables que aumentaban conforme aumentaba la velocidad.

Tomo los mechones húmedos de Kendall con una mano y aumento el ritmo, las embestidas cada vez eran más fuertes al igual que los gritos de Kendall que no lograba reprimir por más que lo intentaba, unos por dolor, otros por placer, la mayoría por ambos. A Logan le excitaba escuchar cada grito y ver cada expresión que provocaba en su novio. Siempre había deseado poder hacerlo suyo a su voluntad, pero Kendall nunca accedió, Logan sabía que se debía al estúpido machismo que Kendall aun guardaba, pero al menos tendría esta noche para lograr su cometido. Las embestidas cesaron y Logan salió de Kendall, este soltó una bocanada de aire y los gemidos terminaron.

-¿Qué haces?- preguntó el rubio con una sonrisa al sentir como le desataban los pies. Logan no contesto, termino de desatar los tobillos de Kendall y metiéndose entre sus rodillas se acercó para besarlo.

-Quiero verte a la cara al hacerte el amor- respondió al finalizar el beso. Subió las piernas de Kendall a sus hombros y se colocó en posición.

-Logan- dijo Kendall. Logan pudo ver el cuerpo sudado de su novio quien respiraba rápidamente, con una mano aparto el cabello húmedo de su rostro y pudo recordar al mirar esos ojos verdes cuando lo amaba en verdad -Logan- repitió Kendall

-¿Si?-

-Te amo- dijo finalmente en rubio y unieron sus labios ansiosamente una vez más.

De una sola vez Logan se introdujo en Kendall, los besos silenciaron a Kendall la mayor parte del tiempo. Los movimientos de Logan se tornaron más fuertes cada minuto, sus manos acariciaban el cuerpo y miembro de su novio quien aún se esforzaba por no gritar. El tiempo pasó rápidamente entre embestidas y gemidos.

Chocaron frente a frente y mirándose a los ojos los gemidos de ambos resonaron por la habitación. Logan se vino dentro de Kendall y este último lleno el abdomen de Logan y el suyo propio con su esencia. Permanecieron inmóviles por un largo tiempo, únicamente viéndose a los ojos, sudados y en posiciones que jamás imaginaron. No se necesitaron palabras para expresar el amor que sentían ambos en ese momento.

Logan salió finalmente de Kendall y lamio todos los "restos" de su abdomen. Se acercó y compartió con Kendall su propia esencia en un último beso lleno de amor y lujuria.

-Yo fui, mucho más delicado, en tu primera vez- dijo Kendall entre respiraciones agitadas cuando Logan se recostó junto a él

-Totalmente- contesto Logan –nunca he sido muy bueno en iniciaciones- ambos rieron y cayeron dormidos, acurrucados en la cama.