Holi =) he vuelto con una nueva historia, espero que les guste tanto como la anterior. Parece una teleserie pero siempre he pensando que cuando sitúan a Kaoru con Kenshin o mejor dicho Batoussai siempre lo hacen con una Tomoe inexistente o ya con Kenshin y la kendoka como alguien que viene a destruir su unión, así que decidí crear un enredo y no matar al prometido de Tomoe :D

Espero que les guste! Es un K/k y un Tomoe/Akira, con unos pequeños toques de Kenshin/Tomoe (muy a mi pesar u.ú pero es necesario para el desarrollo de la historia) y un poco de Kaoru/Akira

RK no me pertenece…y jamás lo hará =(

ACLARACIÓN: Enishi NO existe en esta historia, y Kenshin al contrario de la serie original tiene 18 años al igual que Tomoe, Akira 20 y Kaoru 13.

DEDICATORIA: quiero dedicar este fic a mis fieles lectoras de mi primer fic Amores que no se olvidan, me alegra que les haya gustado el final y espero que no sea distinto con esta historia :D ellas son:

KosKaoru, Miss Heart of Snow, Ranka Hime, Cony, Miss Dib, Chli, Setsuna 17 y Mirita-uchiha-himura

El secreto de sus ojos

Capítulo 1: Máscaras

Corría la era Meiji y Kenshin Himura mejor conocido como Battousai Himura un asesino a sangre fría dueño de unos increíbles ojos dorados era el mejor espadachín de los Ishin Shishi y vivía junto con su esposa Tomoe Yukishiro en una casa escondida en el bosque. Al ser un temido asesino, al mismo tiempo era un hombre al que la valía la pena asesinar no sólo por honor pero las enormes recompensas que pedían por su cabeza.

Su esposa Tomoe, hija de una familia de clase humilde era una mujer sumisa, y elegante dueña de una belleza tradicional. Siempre atenta a los mandatos de su marido, y a pesar de que había comenzado su relación con Himura para poder infiltrarse como espia al poco tiempo se dio cuenta que se había enamorado de él y que no sería capaz de traicionarlo; o por lo menos no ahora. Aún así inevitablemente un rastro de melancolía se escondía detrás de sus ojos recordando a su antiguo prometido y primer amor Akira Kiyosato . sentía un amor distinto por Akira y no sabía porque a pesar de estar al lado de Kenshin no era capaz de olvidarlo; pero al ser la mujer de Himura no tenía más opción que permanecer al lado de su esposo. Ella usaría una máscara para aprender a olvidar.

Él de mala gana había aceptado su rol de espía, pero cuando supo que su prometida nunca volvería juro vengarse de Battousai, pero algo que ella no sabía es que una mujer cambiaría su destino para siempre…

Kenshin por su lado también se sentía un poco incompleto al lado de su esposa, a pesar de ser todo lo que él pudiera pedirle a una mujer ya que era sumisa y muy bella. Era como si le faltara vitalidad o pasión, expresividad? O quizás paz interior, la vida de un asesino no era fácil si no tenía la funda correcta para apoyarse.

El asesino suspiró resignado, cada vez que se ponía a pensar cosas así perdía la concentración por lo que prefería evitar todo tipo de dialogo con su consciencia. Si era feliz o no, no importaba; el velaba por la paz y la felicidad de otras personas. Además que a nadie tenía porque conocer los dilemas de un asesino, todos menos la misma Tomoe. Era mejor esconderlo todo en la máscara de la indiferencia.

En otro lado de Kioto

Un furioso Akira caminaba en círculos en el salón de su lujoso dojo tratando de sacar el dolor de la traición de su pecho, alma y corazón pero no podía. Se le quebró el corazón cuando supo que su prometida Tomoe Yukishiro quien supuestamente haría un trabajo de espía para poder atrapar a Battousai se había terminando enamorándose y casándose con él. Sentía rabia y unos deseos enormes de venganza.

Akira medito un rato más hasta que se dio cuenta que la ira no lo dejaría pensar racionalmente pero a pesar de eso su orgullo herido no le permitía pensar en otra cosa que no fuera asesinar al maldito que le había arrebatado al amor de su vida.

Cuando regreso uno de los espías que había contratado para encontrar a Himura, tomo su espada preferida y salí rumbo al bosque con el único objetivo de asesinar.

Era una noche oscura y bastante helada por lo que poca gente salvo algunas geishas clandestinas, uno que otro apostador y los infaltables curados de las cavernas.

Caminaba concentrado en como ejecutaría su plan de venganza hasta que escucho unos gritos de una mujer.

4 hombres tenían encerrada a una jovencita que no parecía tener más de 13 años, su kimono estaba manchado de sangre y en bastante mal estado. Se veía una persona frágil cuyos cabellos negros azulados que hacían contraste con su piel blanca no dejaban ver sus ojos. Trataba de luchar inútilmente pero la tenían fuertemente sujeta de las muñecas y sus patadas tampoco surgían efecto. Los hombres reían maldadosamente, pobre niña pensó Akira lo más seguro es que abusen de ella y luego la maten. Muchos curiosos que igual que él miraban sin hacer absolutamente nada.

El espadachín iba a seguir con su camino ya que sus deseos de venganza eran más fuertes, por curiosidad se dio vuelta por última vez para encontrarse con unos penetrantes ojos azules que lo miraban suplicantes. Por unos segundos se quedo perdido en esos hermosos ojos que reflejaban angustia, soledad y mucho más; que sin saberlo tenía deseos de conocer.

Por un impulso y sin saber como se olvido del espacio y del tiempo, se olvido de sus deseos de venganza y sólo quiso volver a perderse en esos zafiros aunque sea una vez más. Como un acto de reflejo tomo su espada y en unos pocos minutos los 4 hombres se encontraban inconscientes en el suelo, se acerco un poco temeroso a la chiquilla quien estaba en el suelo llorando llena de moretones y sangre en su rasgado kimono.

''gracias'' murmuró casi Kaoru en un tono casi inaudible mientras tapaba sus ojos con su chasquilla.

Akira sonrió tiernamente sin saber porque, ''no te preocupes, pero dime qué haces aquí tan sola a estas horas de la noche?''

Kaoru levanto la mirada temerosa sin saber si confiar en él, pero le había salvado la vida. Antes de hablar las lágrimas siguieron cayendo por sus ojos; '' vine a buscar a mi padre, me habían dicho que estaría por aquí pero cuando supe que había muerto e intenté regresar a mi casa me atraparon esos hombres, nuevamente gracias por salvarme''

''es decir que estás sola? Tienes donde vivir?'' sin saberlo esa niña le producía ternura, pero también enormes deseos de seguir conociéndola, es como si detrás de esos enormes ojos azules escondiera un secreto, era como un hechizo que lo tenía hipnotizado y lo hacía olvidarlo todo. Aparte, a pesar de ser una niña su belleza era comparable con la de Tomoe sólo que ella reflejaba vitalidad e inocencia.

''vivo sola en el dojo Kamiya, aunque un doctor amigo de mi padre siempre me viene a visitar igual que una amiga nuestra dueña de un restaurant, disculpe las molestías y no se preocupe por favor…''

'' Por favor permíteme acompañarte a tu casa, es muy tarde para que una jovencita como tú camine sola por las calles, por cierto cómo te llamas?''

''Kaoru, Kaoru Kamiya'' por primera vez en toda la noche la joven sonrio dejando a Akira aún más complacido.

''bueno pues mi nombre es Akira Kiyosato y es un placer conocerte Kaoru. Te molestaría mucho si voy a visitarte?'' ni él mismo supo de donde salió eso.

Kaoru lo miró sorprendida pero sonrió, ''si tu quieres, eres bienvenido en mi dojo''

CONTINÚARA…

Que les parece mi nueva historia? =) estoy un poco loca lo sé xD, falta todavía para el encuentro entre Kenshin y Kaoru.. :B necesitamos contexto jajajaja, espero que les guste y si lo desean dejen reviews ;)

Con cariño BUBU 30!