Capitulo 45

"Así que-" Snape fulmino con la mirada a los niños. "Almuerzo y juegos no fueron suficientes. Nada menos que la derrota del Señor Oscuro era suficiente para ustedes."

"¡Y la búsqueda de la Piedra Filosofal!" dijo Charity sonriendo.

Las habitaciones privadas de Snape nunca habían contenido una reunión de este tipo. Había una mesa para diez, y el almuerzo tardío puesto encima era adecuado para la ocasión. Los niños observaban asombrados a Nicholas Flamel, que estaba divertido por sus comentarios susurrados.

"¡No parece que tuviera seiscientos años!" Neville le dijo a Harry. "¡No se ve más viejo que el Profesor Dumbledore!"

"Oh, bien notado, Longbottom," dijo Draco. "¿Como alguien puede lucir de seiscientos años?"

"Seiscientos sesenta y cinco, en realidad," corrigió Hermione. "Pero la tarjeta salió hace algún tiempo. ¡Tal vez realmente tiene seiscientos sesenta y seis!"

"Shh!" Harry los acallo. "¡Él los oirá! Y en todo caso, ¿qué importante un año o dos cuando tienes el Elixir de la Vida?"

Flamel hablo con una sonrisa. "La Srta. Granger tiene la razón. De hecho, tengo seiscientos sesenta y seis años, un mes, seis días ocho horas y cincuenta y dos minutos. Cada año importa Sr. Potter. Y ese es el punto del Elixir de la Vida."

"Come tus vegetales," Snape le dijo a Harry. "¡Es un milagro que hayas llegado a los once años!"

Los adultos rieron ante eso. Flitwick y Sprout quizás eran los más contentos, habiendo oído las noticias en vez de ver los eventos o lo que siguió después. Podía ser llamada una Victoria Conjunta, cosa que era inusual, quizás, pero todos podían sentir que habían puesto de su parte.

Minerva meneo la cabeza. "Y el evento mas recalcable. Tom Ryddle eliminado. Atrapado en ese horrible espejo, espero por toda la eternidad."

Snape se encogió de hombros. "¿Por toda la eternidad? ¿Quién puede estar seguro de eso? Sin embargo, él no tiene razón de marcharse, y nosotros no tenemos razón para liberarlo."

"Al menos Poppy cree que el pobre Quirinius sobrevivirá," dijo Charity.

Todos se quedaron en silencio por un momento. Quirrell había sido llevado con toda rapidez a la enfermería, y Madame Pomfrey comprendió porque sería un error enviarlo a San Mungo. Estos eventos debían mantenerse en secreto. Nadie tenía que saber lo cerca que Voldemort había estado de regresar. Y en realidad había estado cerca.

"Mis amigos," dijo Flamel levantando su copa, "¡Los saludo por su ingenio, su coraje y su magia! He visto muchas cosas extraordinarias en mi larga vida, pero este es un día para recordar. ¡Y para ustedes cuatro valientes e inteligentes niños de Hogwarts! ¡Atesoren su amistad, porque ya ha probado que es una fuerza poderosa en nuestro mundo!"

"¡Bebo por eso!" dijo Harry. Su cáliz de vino de jengibre elfico tembló un poco. "¡Por la amistad!"

"¡Por la amistad!"

Algo de la atención se fue hacia el almuerzo, en especial por los niños, que sentían que estaban muertos de hambre. Estaban muy complacidos consigo mismos. Neville derramo un poco de vino de jengibre en el vestido de Hermione, y ella estaba demasiado feliz para quejarse. Draco aprobó la comida, y privadamente se prometido que así serian sus comidas del día después de navidad por el resto de su vida. E invitaría a estos amigos, y conversarían y estarían orgullosos de todos sus logros.

Harry sabía que el Profesor Snape no estaba complacido con él, por correr al peligro como lo había hecho. No debió hacerlo, ahora lo sabía. Los adultos habían puesto una trampa brillante para Voldemort – realmente brillante.

"Estos muy feliz de que me haya dejado ayudarlo con esa poción, Professor," le dijo a Snape. "Aprendí mucho, y fue genial oír al Profesor Quirrell desafiando a Voldemort. Incluso se burlo de su nombre," le dijo a sus amigos. "Preguntó si era francés. ¡Sin ánimos de ofender!" le dijo con rapidez a Flamel.

"No hay problema," Flamel rio y asintió con la cabeza. "Yo también estaba allí y lo encontré de lo más divertido. Criaturas como Tom Ryddle no tienen verdadero sentido del humor, así que están indefensos ante él. Es bueno que el joven haya encontrado su valor al fin. Cuando uno puede respetarse a sí mismo, es más fácil seguir con la vida."

"No habría tenido éxito con la poción sin su consejo," Snape admitió. "Fue muy apropiado."

Flamel se encogió de hombros, alborotando su cabello cristalino. "Quizás me he mantenido alejado mucho tiempo de los eventos. Tus cartas me intrigaron. Y no estaba tan ignorante sobre los acontecimientos. Incluso en Paris, fui capaz de averiguar sobre ti, Severus Snape, y sabía que eras el guardián del Niño-Que-Vivió."

Harry estaba curioso. "Pensé que usted y su esposa estaban viviendo plácidamente en Devon."

La risa de Flamel era rica y musical. "¿Devon? ¿Donde oíste semejante cosa?"

Draco respondió bastante emocionado. "¡En su tarjeta de las ranas de chocolate! ¡Yo se la mostré a Harry cuando estábamos tratando de averiguar quién era usted! Dice que usted es un famoso alquimista y un amante de la opera y que usted y su esposa Perenelle, estaban disfrutando una vida tranquila en Devon. Pensamos que estaba escondido muy bien."

Flamel negó con la cabeza. "Una buena historia como cualquier otra. Dejen que los idiotas busquen en Devon. Nunca ceso de sorprenderme ante el mundo mágico británico, tratando de volverme un hombre ingles. Paris siempre ha sido la cuidad de mi alma. Si deseara aire de campo, tengo un chateau in Normandía. La opera si me gusta, así que hay un grano de verdad allí, como en todas las buenas mentiras."

"Y sabía sobre Voldemort-Tom Ryddle, supongo," considero Harry.

"Sí, por supuesto. He seguido su carrera con disgusto por algún tiempo, pero sabía que no duraría. Él fue una gran mago y un gran tonto." Flamel bebió un poco de su vino, reflexiono y les dijo, "Fue divertido para mí que él estuviera tras mi Piedra Filosofal, sin comprender que no le seria de utilidad."

Hubo un breve silencio, mientras Snape llegaba a su sorprendente conclusión.

Hermione, sin embargo, aun estaba confundida. "No entiendo. ¿Por qué no podría usarla?"

Flamel le dio una pequeña sonrisa irónica. "Srta. Granger, Perenelle y yo tuvimos hijos. Nietos y bisnietos. ¿Usted cree que nos los amábamos?"

"Por supuesto que sí."

"¿No cree que les habríamos dado el Elixir de la Vida para mantenerlos con nosotros si hubiéramos podido?"

"Bueno-por supuesto-quiero decir-" ella se detuvo. "Oh."

"Si," accedió él. "Oh. Perenelle y yo dijimos algo similar como hace seiscientos años, cuando descubrimos que solo los creadores de la piedra filosofal podían hacer uso de sus virtudes. No lo habíamos pensado muy bien, y estuvimos desagradablemente sorprendidos."

"Entonces todos ellos-"

"Si. Con el tiempo, todos murieron, alejándose por el camino de la Muerte. Fue muy angustiante, pero después de los primeros doscientos años, aprendimos a mantener la distancia de nuestra familia."

"¿Pero porque?" pregunto Draco.

"Porque, mon enfant, no puedo preocuparme por todos ustedes. Después de veinte generaciones, no hay muchos magos y brujas en Europa o América que no sean mis descendientes-a veces, como tú, por ambos lados de la familia. Aquellos que siguen el arte que amo-aquellos son con quienes comparto un idioma en común. Son muy apreciados por mí: ya que son los valientes, astutos, aquellos que harán el mundo mejor por quienes son. Los demás son extraños."

Juntando sus dedos, se apoyo hacia adelante y hablo con calma.

"Aquel que se llamaba a si mismo Lord Voldemort-¡qué nombre más tonto!-nunca me agrado. Un chico guapo de corazón frio que se volvió un hombre guapo de corazón frio. El fue Premio Anual de Hogwarts-¡Sí!-pero hay un Nuevo Premio anual todos los años. Hay muchas escuelas, y un suministro sin fin de guapos e inteligentes Premios Anuales. Vi algo de él durante la última gran guerra, pero él tomo sus EXTASIS de Pociones sólo por ambición y dejo el Arte apenas eso fue logrado."

"Así que aunque hubiera tomado la Piedra-" comenzó Harry.

"Pero sí tiene la Piedra," le aseguro Flamel. "¿Crees que Perenelle y yo solo hicimos una? Experimentamos bastante con la formula, y creamos varias, todas ligeramente diferentes. Si Tom Ryddle tiene una con él en su espejo prisión, a mi no me afecta. Déjenlo que tenga esa alegría ilusoria."

El postre fue servido, y probo no ser una alegría ilusoria. Snape esperaba que la enorme porción de Neville no se repitiera después que su abuela viniera a buscarlo. Los niños parecían estar conscientes de que habían sido unos tontos, pero a la vez Harry estaba preocupado por haber asustado a Snape, y estaba orgulloso de haber sido parte de la derrota de Voldemort. Quizás no seria malo dejar que el niño disfrutara hoy su victoria. Era improbable que se enfrentara a tal peligro otra vez.

Jugó con la comida en su plato, y le dio una ligera sonrisa a Charity, pensando en la nueva-y ahora única imagen que había visto en el espejo de Oesed: un mago pálido y buenmozo mirando embelesado la Piedra Filosofal que sostenía en la mano. Tom Ryddle al fin había logrado su ambición. Viviría para siempre-o al menos mientras durara el espejo-y sería joven, poderoso y el poseedor del artefacto mágico más grandioso del mundo. En su mundo del espejo, sería el mago más grande con vida, un momento de triunfo alargándose en una infinita felicidad.

Después, Flamel se dirigió a la enfermería, para ver los progresos de Quirrell y para dejar que los demás se reunieran con los padres, por así decir.

Madame Longbottom llego puntualmente a las cinco, y Snape dejo que Minerva tomara la iniciativa, mientras guiaba a la viuda a un lado y le confiaba la parte de Neville en el genial-pero necesariamente secreto-éxito del día. Harry se movió hacia un lado para observar los cambios en el rostro de Madame Longbottom: de desconcierto a alarma, finalmente suavizándose en orgullo y preocupación. Ella puso sus brazo alrededor de Neville y se lo llevo, sólo diciendo, "¡Mi querido muchacho! Mi querido, querido muchacho..."

El Profesor Flitwick fue con la Profesora Burbage a la casa de Hermione, para que él, como Jefe de su Casa, pudiera decirles algo de lo sucedido. Probablemente no sería la historia completa, que sería muy confusa para ellos y les tomaría una eternidad en explicar, pero sería suficiente para que los Granger comprendieran que Hermione había sido imprudente, pero había estado segura, y que un malicioso mago que había querido amenazar a los estudiantes había sido detenido.

"Espero Sr Potter," dijo la Profesora Sprout, "que confié en los mayores en el futuro. Claro que estamos muy orgulloso de lo valientes e inteligentes que fueron, pero usted no debe pensar que nosotros no estamos al pendiente de la cosas. Odiaría darle una detención por algo como esto, y de seguro no le quitare puntos, pero quiero su palabra de honor de que ir a donde un adulto-y esperara la próxima vez que se sienta inclinado a salvar al mundo."

Ella negó con la cabeza y sacudió su dedo índice hacia él, pero luego le dio una palmadita en la cabeza y se despidió.

"Es como ella dijo," dijo Snape arrastrando las palabras y levantando una ceja en dirección a Draco. "Ustedes tuvieron suerte. Eso lo saben. Pudo ir todo muy, muy mal en una infinidad de maneras."

"Supongo," gruño Draco, "Pero aun así, debe admitir-"

Tocaron a la puerta y los Malfoy entraron, luciendo grandiosos y satisfechos de los emocionantes eventos en San Mungo. Draco y Harry se miraron. Esto iba a ser brillante, espantoso, o un poco de ambos.

"¿Se ha ido?" volvió a preguntar Lucius Malfoy. "¿Ido como en ido para siempre? ¿Estas seguro?" se movió en su sillón, reacomodando sus piernas y su bastón, luego tomando la copa de coñac.

"Si-bastante seguro," Snape repitió con paciencia. "Poseyó a Quirrell, pero el espíritu del Señor Oscuro fue exitosamente exorcizado y contenido."

Narcissa aun se veía incierta. "Pero-él podría ser liberado-o escapar-y entonces-"

"Él no escapara esta vez," interrumpió Harry. "Ni siquiera va a querer escapar"

"¡Es suficiente, Harry!" dijo Snape. "Es inútil mentirles cuando Draco ya sabe suficiente sobre el asunto. Voldemort fue atraído por una Piedra Filosofal hacia un objeto llamado Espejo de Oesed. Él será muy feliz allí, y después de poco tiempo será incapaz de funcionar en el mundo real. Está encarcelado tan a fondo como sea posible, y aun mas porque esta completamente satisfecho de estar allí. Y no me pregunten donde ira el Espejo. Yo no lo sé. De verdad el Señor Oscuro se ha ido para siempre. Es hora de poner el pasado donde pertenece y avanzar."

"Quirrell se burlo de su nombre," Draco sonrió.

Harry también, "¡Eso es cierto! ¡Dijo que si él hubiera sido un señor oscuro se habría llamado Lord Blackdoom el cuarto! Dijo todo tipo de cosas graciosas. Yo creo que me gusta más Harco, señor oscuro de los Sith."

"¡Oye!" objetó Draco. "¡Harco es mi nombre de Señor Oscuro!"

"Draco!" su madre estaba horrorizada. "¡No es gracioso!"

"¡Claro que no!" accedió Lucius, haciendo una mueca.

"En todo caso Draco no necesita un nombre de señor oscuro," les recordó Harry, "ya que va a ser Ministro de Magia."

"Oh-ya decidieron eso entre ustedes, ¿No es así?" Lucius pregunto con sorna.

Draco sonrió un poco. "Creo que me gustara ser Ministro de Magia. Es algo que debo planear."

Lucius lo miro intensamente y luego se relajo. "En efecto. Una ambición loable, si se realiza con los objetivos adecuados."

"Pero por ahora," dijo Snape, "ustedes dos deberán estar satisfechos con su Club de los Exploradores y disfrutar la vida de escuela."

"Y una cena con nosotros en Año Nuevo, por supuesto," les dijo Narcissa. "Estoy tan feliz de que hayan estado practicando como bailar."

Harry se resigno. "Bailar."

"¡Oh, vamos, Harry!" Draco rio. "¡Sera divertido!"

Albus Dumbledore regreso a Hogwarts y encontró que los eventos ya habían sucedido. Después de considerar el asunto, decidió que eso estaba bien. Parado frente al espejo de Oesed junto a Snape, estudio el buenmozo rostro de Tom Ryddle, cuyos ojos oscuros estaban fijos para siempre en el objeto de su deseo.

"Él se ve-feliz," dijo finalmente.

"Supongo," accedió Snape. "Hace mucho tiempo que no lo veía lucir nada más que enojado o malévolo o petulante. Y nunca lo vi cuando era así de joven. Debe ser la forma en que seguía pensando de él."

"Si," Dumbledore dijo con tristeza. "Él no es el único que pensó que tendría veinte años por siempre." Se giro hacia Snape. "Has hecho algo maravilloso, Severus. Doblemente maravilloso porque salvaste a Quirinius. Estabas en lo correcto y yo estaba equivocado. Ahí esta, lo dije. Hay lecciones para todos aquí con esto. Harry debe estar orgulloso de ti. Yo se que lo estoy."

"¡Harry!" gruño Snape. "¡Ese niño me llevara a la tumba!"

Dumbledore rio. "Si tú no puedes controlarlo, Severus, entonces nadie puede. Asumo que Nicholas estaba complacido con él. Y contigo."

Snape no miro al Director pero sonrió brevemente para sí mismo. "Encontramos que teníamos intereses en común. Él es un gran hombre. Puedo aprender mucho de él. Nos ha invitado a Harry y a mí a visitarlo este verano. En el futuro, podría estudiar con él un tiempo. No mientras Harry este en la escuela, pero quizás algún día."

"Nicholas es un gran hombre, eso es cierto. Cuando era joven y trabaje con él, vi mi vida diferente de como la veo ahora. Quizás debí quedarme más tiempo con él, pero nada es mas fácil que jugar con lo que podría haber sido. Y tú eres mucho mejor que yo en el campo de las pociones, y me atrevería a decir que también serás superior en la alquimia."

"¿Encontraste un lugar seguro para el espejo?" pregunto Snape.

"Si. A una distancia considerable, en un lugar poco probable que lo molesten - más bien-nunca. Incluso si una persona tonta trata de remover a Tom del Espejo, creo que sería mucho más difícil de lo que fue meter a Tom allí. Y ya que Tom parece feliz allí. Dejémoslo ahí."

"Estoy de acuerdo."

Dejaron el lugar ya avanzando con sus vidas.

Snape ya tenía mucho en su vida con respecto a Harry. "Quizás podríamos reunirnos en un par de días," dijo. "A Harry le gustaría echarle una mirada a mas de sus cosas. Hare que comience con las cartas de agradecimiento mañana. Puede considerarlo un castigo por su comportamiento imprudente."

"Estaría encantado."

Lo que Snape no le dijo a Dumbledore fue que la respuesta del abogado de Fletwock había llegado, y había sido bastante interesante. Al parecer Harry tendría una casa después de todo.

Con la cercanía del nuevo año, Lucius Malfoy deicidio tener un Nuevo comienzo. Fuera lo viejo, bienvenido lo nuevo. Y como el Señor Oscuro Voldemort ahora estaba completamente eliminado, sería lo más prudente librarse de cualquier cosa que pudiera llevar a las personas a imaginar que alguna vez había sido un simpatizante.

Mascaras y túnicas: fueron discretamente destruidas en una cámara secreta en las antiquísimas mazmorras. Había encontrado bastante tonto jugar a disfrazarse, pese a lo emocionante que había sido en su juventud.

La varita extra, incapaz de rastrear la guardaría, junto con las demás varitas escondidas de la familia Malfoy. Algunas eran legados de sus ancestros; otra eran trofeos de batalla. Las miro a todas para ver si había alguna que pudiera resultar incriminatoria. Satisfecho, las guardo bajo llave con una sensación de satisfacción.

También estaba ese otro objeto: el artículo especial que el Señor Oscuro le había confiado con espeluznantes amenazas. Lucius Malfoy sabía lo que era, por supuesto: un diario en blanco muggle. Él no lo sabía, sin embargo, lo que significaba.

Claramente, el Señor Oscuro lo había considerado de la mayor importancia personal. Lucius sabía que el Señor Oscuro había confiado otros artículos a varios de sus seguidores: a Bellatrix, a Regulus Black. Lo que fueran ya no importaban. El Señor Oscuro ya no los necesitaría.

Y Lucius no se necesita nada con el nombre muggle del Señor Oscuro en él. Se tendría que ir. Él no quería ponerla en la bóveda familiar en Gringotts, donde otro Malfoy podría encontrarlo y saber sobre su pasado. Había tratado de desaparecerlo, pero fallo. Un intento de quemarlo resulto en una similar y aterradora falla. El diario brillo azul y verde en el fuego, pero resultó ileso.

Si no podía ser destruido, necesitaba salir de la casa y Lucius decidió hacerlo disimuladamente dejándolo en un polvoriento estante en Borgin & Burke's. No llevaría nada más y no haría compras ese día. No quería nada que asociara el objeto cuando fuera encontrado con él.

El Callejón Diagon estaba mas lleno de lo esperado, dos días antes del Año Nuevo. Había algunos estudiantes allí, complementando sus útiles escolares antes de su regreso a Hogwarts el dos de enero. También había magos y brujas mayores, sin ninguna duda estaban haciendo nuevos inicios y resoluciones. Lucius había salido temprano y a solas, no queriendo las preguntas de Draco sobre nada de esto. Sobre todo, Draco necesitaba negación plausible si todo salía mal.

Y entonces encontró cerrado Borgin & Burke's.

El viento soplaba en el Callejón Knockturn, silbando por las rendijas de las ventanas sucias y agitando los montoncitos de nieve en los adoquines. Lucius se quedo allí indeciso.

No quiero llevarme esta cosa de vuelta a casa conmigo.

Después de un momento, volvió al Callejón Diagon y noto los puestos con lamentables cosas de segunda mano. Mesas mostraban túnicas raídas y sombreros deplorables; montones de libros apilados en el disparejo pavimento.

¿Que mejor manera de esconder un libro, que entre otros libros?

En uno de los puestos, el vendedor, un viejo mago dormía en un rincón. Su inventario era una colección de libros no leídos y no queridos. Lucius deslizo el delgado volumen entre Recetas para un Vampiro en Negación y Squibs en el Siglo Diecisiete. Se marcho sin una palabra, sintiendo que había sido bastante astuto.

Pero Lucius Malfoy había practicado llamando la atención demasiado tiempo para ser desechado sin que nadie lo notara. Nunca se dio cuenta del joven visitante en el callejón que había seguido todos sus movimientos.

Por fin el ultimo capitulo, espero que les haya gustado esta historia, subiré una nota como capitulo extra cuando suba el primer capítulo de la continuación (luego que consiga el permiso) muchas gracias a todas las personas que leyeron esta traducción y en especial a aquellos que comentaron. Saludos.