Capítulo 1

Hi, soy Andy y soy nueva por aquí, la verdad esta es la primera vez que escribo cualquier cosa, nunca he sido buena para ello pero después de leer tatos fics geniales e interesantes de esta encantadora pareja, me decidí por intentarlo, así que por favor tenga piedad ok =)

*Disclaimer: Hey Arnold no me pertenece, Hey Arnold es propiedad de Craig Barttlet y todos los derechos le pertenecen a él.

*Para evitar confusiones las letras estarán en negrita cuando un personaje está hablando en voz alta.

Bueno comencemos….=)

Era una mañana como cualquier otra en la pequeña ciudad de Hillwood, el viento soplaba dulcemente sobre las flores que revoloteaban con el pasar de la gente, los niños juegan sin ninguna preocupación por esas apacibles calles que son fieles testigos de su tierna infancia; pero en alguna parte de esta pequeña ciudad la tranquilidad se ve afectada.

-Qué piensas hacer que? – grito entre sorprendida y enojada phoebe por lo que su amiga acaba de confesarle.

-Vamos chica baja la voz que no es para tanto- especto con su ya habitual rudeza Helga a su mejor amiga.

-pero Helga como que no es para tanto?, después de haber estado enamorada de Arn.. Perdón de mantecado durante tanto años, llegas como si nada y me dices que te has decido a olvidarlo?- la niña aun trataba de asimilar la información.

-Que es tan difícil de comprender pheb´s?, yo ya hice todo lo que estaba a mi alcance, sabes que siempre he estado ahí para él, he vivido para él, para salvaguardarlo, animarlo cuando más lo necesita, regañarlo cuando es necesario, lo he acompañarlo en las buenas como en las malas, incluso le he confesado mi gran amor por él, y todo para qué?- susurro una muy cabizbaja Helga, pues incluso para ella misma el tener que enfrentar esa realidad era demasiado. Pero por mucho que lo evitara tenía que darse de cara con la realidad, Arnold era un chico de naturaleza amable que buscaría una chica que sin lugar a dudas fuera bonita y agradable, algo que según ella, no sería capaz de ofrecerle, especialmente por la primera parte.

Phoebe observo fijamente la cara de su amiga, en ella pudo observar resignación pero más que nada denotaba cansancio; fue entonces cuando lo comprendió, Helga ciertamente merecía algo mejor que pasarse la vida viendo por el mantecado, ella era niña de buenos sentimientos que por azares del destino le había tocado una vida poco más que complicada, más que amar merecía ser amada, de ello de no tenía la más mínima duda; dio un fuerte suspiro y dijo:

-Helga sea cual sea tu decisión sabes que siempre estaré ahí para apoyarte, pero..- no pudo terminar su frase ya que Helga le había dado un gran abrazo al encontrarse tan conmovida para con ella, Phoebe respondió al abrazo, a pesar de tener ya tanto tiempo como amigas a Helga G. Pataki ciertamente le era algo muy difícil el dejar al descubierto sus emociones por ello el que esta la abrazara le demostraba lo mucho que la apreciaba, entonces Phoebe recordó que aún no había podido decirle lo más importante a Helga así que se puso seria y hablo calmadamente.

-Helga- la chica de lentes de siso su abrazo para retomar su lugar al lado de su amiga- como dije apoyo la decisión que tomes pero quiero que sepas que tú eres una persona hermosa, fuerte confiable y muchas otras cosas más, que te quede claro que si dejas de intentarlo con mantecado no es porque eres inferior a el sino al contrario es porque tu mereces un gran amor, uno que te va a amar tal como eres y que te va a ofrecer todo de sí sin esperar nada a cambio.

Nuevamente Helga ahogo a Phoebe en un fuerte abrazo- gracias- susurro en su oído.

-No es nada, para eso están los amigos.

-jajaja eso es cierto amiga pero ahora tengo que regresar a casa antes que el viejo Bob empiece a gritar como loco "Olga porque llegas a estas horas?"

-jajajaj de acuerdo, nos vemos mañana en la escuela.

-y Phoebe.

-si Helga?

- Esta conversación nunca ocurrió ok?

-jajajaja, olvidando.

Helga iba a toda prisa, de verdad se le había hecho tarde esta vez pero había valido la pena, estaba punto de llegar a su casa cuando al girar la esquina sintió un fuerte impacto y se vio con la espalda sobre el pavimento- hay que golpe, pero que te sucede imbécil? Porque no te fijas por donde andas hee?

-L –lo siento Helga, es que estaba un poco distraído,- dijo Arnold ofreciéndole una mano para levantarse.

-Arnold!- recuerda Helga estas tratando de olvidarlo así que compórtate.- no hay problema arnold yo también iba distraída.

-Bueno ahora si me disculpas debo irme, ya voy tarde a casa, nos vemos.- paso a su lado con la mayor tranquilidad sin dirigirle una última mirada.

-he, esto, es decir claro Helga hasta mañana- Arnold la vio alejarse totalmente sorprendido, por su culpa ella había salido dispara al suelo y ni siquiera le había dirigido una mirada de enojo. Al contrario se había comportado amable y es que esta vez sí que había sido su culpa, después de lo de industrias futuro no había podido dejar de pensar en Helga, cada vez que la veía se ponía como bobo, no sabía por qué razón pero ahora no podía dejar de mirarla en todos lados, su bonito moño rosa, su lindo cabello rubio, pero lo que más le atraía eran sus hermosos ojos azules, dicen que por los ojos se conoce el alma de una persona, si esto fuera cierto la de ella sería la más hermosa de todas, el colmo fue cuando al pasar por la esquina de su casa se quedó totalmente estático mirado su puerta, quizás con la esperanza de verla, pero se llevó una gran sorpresa al verse junto a ella de un momento a otro tirado en la calle.

Por alguna razón el hecho de que no hubiera ningún "fíjate cabeza de balón" o algo por el estilo lo entristeció un poco pero decidió que era más sano el tratar de no buscar el por qué y regresar a su casa, de seguro sus abuelos ya se encontrarían preocupados.

Lo que ninguno de los dos advirtió fue a un hombre alto con gabardina negra que los observaba desde la orilla de un callejón cercano, justo en el momento que vio a ambos alejarse saco un celular y dijo: señor este es el momento que estábamos esperando.

-perfecto- dijo un hombre de edad avanzada al otro lado de la línea. Tras decir esta simple palabra dio por terminada su llamada. –Henri por favor llama al abogado Chang- indico el hombre a su mayordomo- enseguida señor Lee.

Bueno he aquí el primer capítulo, por favor no me maten todavía, ya verán que los próximos capítulos serán más interesantes. A todos los que leyeron gracias por su tiempo.