Disclaimer by the author: I do not own Harry Potter or anything related to it. Never have. Never will.

Beautiful

a Harry Potter fan fiction

by TheAmericanWeasley


Disclaimer: Harry Potter no me pertenece como así tampoco este tierno escrito. Solo me adjudico la traducción con el permiso de TheAmericanWeasley.


Ronald Weasley abrió la puerta de la guardería, sólo lo suficiente para observar hacia dentro. Sonrió ante la vista.

Hermione estaba sentada en la mecedora, sosteniendo a la pequeña Rose en sus brazos. Su rostro era de color rosa y sonreía mientras miraba a su hija. Su camisa estaba desabotonada para que Rose se prenda, con su pequeña boca, a su pezón.

Rose sostenía el dedo de su mamá mientras succionaba, sus ojos estaban cerrados. Hermione acarició el cabello de su bebé con suavidad, adorando su textura.

Ron amaba la forma en lo mucho que Rose se parecía a su madre. Era como una miniatura de Hermione. Él ya sabía que iba a ser tan inteligente como su mamá. Le encataba como lucía el cabello de Rose: rizado, rojizo y marrón. Cada vez que miraba a Rose veía a Hermione en ella, y un poco de sí mismo también. Siempre le hacía sonreír, sabiendo que él era el padre de esa hermosa niña.

Hermoso. Ese fue el término para describir a las dos mujeres que veía.

Hermione colocó un mechón de cabello castaño detrás de su oreja y habló en voz baja. "Hola Ron."

Ron estaba totalmente sorprendido. Abrió la puerta en su totalidad y entró a la guardería.

"¿Tu sabías que estaba viendo?" Preguntó con una risa. Caminó detrás de la mecedora y frotó los hombros de Hermione, mirando a ella y a Rose.

"Si, me di cuenta."

Ella lo miró y frunció los labios. Ron se inclinó y la besó. La sensación de sus labios contra los suyos se sentía tan bien. Dios, amaba tanto a esta mujer. A veces se preguntaba cómo vivió la primera década de su vida sin saber de ella.

Él pasó el pulgar por encima de su piel perfecta, sin defectos.

"Hemos hecho a la pequeña niña que estás sosteniendo."

Ella le sonrió. "Lo sé."

"Se parece a ti."

"Creo que deberíamos tener un niño algún día. Un niño con cabello rojo y que ame el Quidditch al igual que su papá."

Ron se sonrojó y asintió con la cabeza. Se inclinó y besó a su esposa nuevamente, esta vez un poco más. Trazó su labio inferior con su lengua, pidiendo entrar. Hermione sacudió la cabeza y rompió el beso.

"No delante de Rose." dijo Hermione.

"Pero sus ojos están cerrados." se quejó Ron.

Ella se encogió de hombros. "Buen punto."

Hermione todavía seguía sosteniendo a Rose en sus brazos mientras sus labios volvían a unirse con los de Ron nuevamente. Ella abrió los labios, permitiendo que la lengua de su esposo entrara en su boca. Su lengua exploró cada rincón de su boca caliente y húmeda, antes de envolverla alrededor de su propia lengua. Ellos comenzaron una lujuriosa batalla por el dominio, Ron masajeó su cuello tiernamente.

Hermione fue la primera en romper el beso. Ron frunció el ceño.

"¿Por qué tienes que torturarme?" Le preguntó.

"Tengo que terminar de alimentar a Rose." Ella dijo con una sonrisa. "No debemos distraernos."

"¿Soy una distracción?"

"Una muy sexy."

Ron se rió, todavía fortándole el cuello y los hombros. "Te amo ¿lo sabes?"

"Si." Dijo Hermione. "También te amo."

Rose abrió los ojos, sus labios todavía unidos al pezón de su madre. Ella miró hacia su padre. La visión de su hija observándolo con su adorable carita casi hace a Ron llorar. Su grado emocional era definitivamente más grande que una cucharita de té en estos momentos.

Ron inclinó su rostro hacia abajo a la oreja de su mujer, besándole el lóbulo a la ligera.

Cinco palabras escaparon de sus labios. "Las dos son tan hermosas."