Disclaimer: Naruto es copyright de Masashi Kishimoto. El uso de los personajes en la historia es sin fines de lucro y solo con el afán de entretener.

La trama de la historia no me pertenece, le pertenece a Joha quien me ha dado previamente su consentimiento para la adaptación de la menciona historia, cualquier copia total o parcial de la misma sin permiso previamente del autor queda estrictamente prohibida. Muchas gracias por su atención prestada.

Advertencias: AU, OoC, Lenguaje vulgar.

Rating: " M+ " Aunque no haya ese rating, yo lo considero así.

N/A: Hola, pues dirán, que anda haciendo está loca por aquí ¿No? Bueno no les daré explicaciones ya que no soy muy dada a darlas, pero realmente espero y les guste esta historia. Un agradecimiento especialmente a Joha-sempai quien me ha dado su consentimiento, gracias nena sois la mejor. Bueno sin nada más que agregar las dejo.

Enjoy…


Capitulo 28

Me senté en la berma aun tiritando un poco, el celular se me movía mucho por los sollozos y no entendía nada de lo que me estaba diciendo Sasori.

- Sakura… cariño… tranquilízate por favor… - respire hondo cerrando los ojos y tratando de controlarme un poco

Lo peor de todo es que sabía que algo así iba a pasar, aunque quise confiar en Sasuke en el fondo siempre supe que para él no era llegar y estar en una relación, no dudo de su cariño por mí, pero sea como sea, malentendido o no, él prefirió ahogar sus penas en alcohol y juntarse con una cualquiera antes de gritarme, reclamarme, seguir peleando o lo que sea que se hiciera en estos casos.

O sea, una simple discusión no puede terminar en esto, él borracho en su casa, lo más probable es que siendo severamente regañado por Mikoto mientras yo estoy sentada en la cuneta de una solitaria calle muerta de frio rogándole a mi profesor que venga por mí, a un profesor que rechace por estar con Sasuke, pero que pese a todo tiene la delicadeza de cogerme el teléfono un día viernes a las 11 de la noche.

- Sakura, cariño, por favor, concéntrate y dime donde estas

- En… - mire a mi alrededor y busque alguna seña de donde me encontraba, como había salido corriendo no me percate de la dirección que había tomado – creo que en la cuadra siguiente al parque

- Bien, solo quédate quieta que en unos minutos estoy ahí

Corte sin siquiera darle las gracias por tomarse la molestia de venir por mí, lleve mis manos a mi cabeza y la afirme, por ahí había escuchado una vez que la primera es para los vivos, la segunda para los tontos y la tercera para los…, lo que sea peor que todo, a mí ya me había pasado dos veces con la misma persona y lo peor de todo es que no podía jurar que no me pasaría una tercera vez.

Había cambiado mi ropa, deje de lado mis preciadas coverse por estilizar un poco mas mis pies, trate de usar el pelo más suelto para no parecer una loca que no se baña… hice de todo, todo lo que podía hacer por ser mejor para mí y para que Sasuke viera que no era la misma niña tonta e inocente que perdió la virginidad en el asiento trasero de su auto… pero parece ser que aunque me maquille mas y me vista con ropas mas ajustas sigo siendo la misma niña estúpida que fui el día de mi cumpleaños.

Sasuke era la contaste de mi vida, algo así como un tótem capaz de volverme siempre a la realidad y al momento indicado, cada vez que me perdí o me sentía poca cosa él estaba ahí para sostener mi mano y secar mis lagrimas… que lastima, sabía que esto iba a pasar, me lo anunciaron años de libros, series y películas pero aun así no aprendí hasta que me paso, perdí a mi mejor amigo por no querer perder la oportunidad de sentirme querida como mujer… por querer ser su mujer.

- Saku… amor

Levante mi rostro rápidamente al escuchar la voz de Sasuke pero me equivoque una vez más, ante mí y totalmente empapado estaba Sasori

¿Cuándo se largo a llover?

Con un lento movimiento lleve mis manos a mi rostro y me di cuenta que mis salas lagrimas se habían mezclado con la fría lluvia.

- Oh por Dios, estas tiritando

Rápidamente me ayudo a ponerme de pie y me rodeo con una chaqueta que a pesar de estar mojada no lo estaba tanto como mi ropa.

- Tengo… frio

Mis sientes castañearon y recién ahí vine a darme cuenta que la fría tormenta estaba haciendo mella en mi cuerpo.

- Ven

Sentí como tomo mi mano y como me condujo hasta que me dejo sentada en lo que supuse era su auto, me hubiera gustado verlo pero mis lágrimas mezcladas con el agua de lluvia creaban una cortina casi perfecta.

- No te pediré que me digas que paso – ya estaba en el asiento de copiloto y un ruidito me indico que había prendido la calefacción – pero solo quiero saber si estás bien

Tome una bocanada de aire y me gire a verlo, se notaba que de verdad estaba preocupado así que me obligue a encontrar mi voz.

- Estoy… decepcionada – suspiré para no seguir llorando – tenias razón – le di una sonrisa que más que nada se parecía a una mueca de Chandler de Friends

- Sasuke – murmuro a la vez que volvía su vista al frente

- Todos tenían razón… no estábamos listos para una relación… yo no debería haber dejado que esto llegara hasta acá – apreté un poco más hacia mi cuerpo su ya más cálida chaqueta

- ¿Qué te hizo?

- Nada – me encogí de hombros – solo que no estamos listos para una relación más allá de la amistad

No sé porque pero sentía que tenia la misma responsabilidad que él en esto, yo sabía cómo serian las cosas y no las detuve así que no podría culparlo, no podía estar con él pero tampoco podía odiarlo, después de todo Sasuke es solo un chico que aun está tratando de conocerse, así como yo también quería hacerlo.

- No sé si es porque te conozco a ti o porque lo conozco a él que se que hay algo mas – por su mirada supe que eso era todo lo que iba a agregar – así que… ¿Dónde vamos?

- Siento haber interrumpido tu viernes por la noche – comencé a juguetear con las largas mangas de la chaqueta

- Tranquila – se encogió de hombros y vi aparecer la sonrisa que tanto me gustaba de él – estaba doblando mis bóxers así que… - se encogió de hombros

- ¿Doblas tus bóxers?

Y es por eso que llame a Sasori antes que a Yuuki o a mis padres, sabia casi con certeza que era el único capaz de sacarme una sonrisa como la que estaba formándose ahora en mi rostro.

- ¡No me mires así! – ni siquiera me había dado cuenta cuando puso en marcha el coche – pero es que mi mami siempre me los doblaba y ahora ya me acostumbre, además, así ocupan mucho menos espacio

- ¿Qué tantos bóxers puedes tener? – me recargue sobre el asiento para mirarlo mejor

- Si quieres puedo modelártelos uno por uno – movió las cejas de manera juguetona

- Ahora estoy soltera – me gusto poder bromear con un dolor tan reciente – así que puedes seguir probando – le cerré un ojo

Manejo por unos minutos más hasta que se paro en un bar que parecía no ser muy concurrido, pero aun así no me dio mala espina.

- ¿Pensé que íbamos a mi casa? – lo mire

- Y yo pensé que te gustaría quitarte un poco esos ojos de pena antes de llegar a tu casa – abrió la puerta y se apresuro a abrir la mía – digo, para que tus padres no hagan preguntas

Tome su mano y juntos entramos al bar, por dentro era otra cosa, tenía una onda ochentera en todos los rincones, quizás no había vivido en esos años pero por mis padres tengo una cultura bastante retro.

- Este lugar es genial – lo recorrí con la mirada

- Lo se – me tomo de la mano y me guio hacia una mesa – por eso es mi bar favorito

Nos acomodamos en unos sillones esponjados y nos quedamos ahí esperando hasta que una mesara vino a tomar nuestras orden, me decidí solo por una cerveza a lo que Saso se sumo, no quería nada para comer pero mi dulce profesor dijo que no era bueno beber con el estomago vacio así que le agrego a nuestra orden una de esas típicas tablas de bares con papas fritas, quesos, aceitunas, etc.

- ¿Ese es un afiche de Candy?

Me levante para ver un afiche que colgaba a unos metros de nuestras mesa y comprobé que era una foto de Candy y Anthony se veían tan lindo y felices y no pude evitar recordar que comparaba a Anthony con Sasuke.

- Si, mire – me apunto a una pared más lejana – allá hay uno de Robot

Recorrí nuevamente el lugar y estaba lleno de afiches por el estilo. Tuvimos que sentarnos porque llego nuestra orden.

Si la primera vez que salí con Sasori la había pasado bien lo de hoy era otra cosa, me había sacado de una posible depresión y me había llevado a recuerdos de mi niñez, tenía mucho más que agradecerle a mi profesor de literatura además de los conocimientos que me daba en clases.

Conversamos de todo un poco pero sin volver a tocar el tema que nos había unido esta noche, era tan fácil estar con él que hasta podía parecer extraño.

- Bueno, esa vez termine con una fractura en la muñeca y todo por pensar que si era irrompible – se rio dándole el último sorbo a su cerveza – me acostumbre a que todos pensaran que tenía una fuerza descomunal pero esa gigantesca roca no pensó lo mismo

Lo seguí en sus risas, me hubiera encantado conocer a ese Sasori más niño.

- Bueno – me acerque un poco más a la mesa – yo me hacia esos cachitos raros que tenia serena, estuve con esos por lo menos un año hasta que me di cuenta que no era rubia y que nunca iba a alcanzar ese largo

- Entonces veo que los dos nos parecemos en haber creído que éramos una especie de súper héroes

- Parece

Terminamos de comer y tomar lo que nos quedaba y ahora si que nos encaminamos a mi casa.

No sé cómo y no quise preguntar pero Sasori sabia mi dirección, aunque pensándolo bien es la casa de Jefe Haruno así que se podría decir que toda la población de Kiwasaki tiene la obligación de conocer su dirección.

- Muchas gracias por traerme – susurre recordando a Sasuke

- Cuando quieras cariño – acaricio mis mejillas

Nos sonreímos una vez más y me baje antes de que confundiéramos lo que estaba tan bien hasta ahora.

En mi casa estaban las luces prendidas de la cocina así que me saque la chaqueta, la deje en el sofá y fui a ver a mi mamá que estaba esperando que hirviera la tetera.

- Hola mamá – le sonreí

- Hola Sakura – a penas la vi supe que ya sabía lo que había pasado, después de todo era lógico que Mikoto llamaría - ¿Cómo estás?

- Bien – sonrió con sinceridad – ahora me voy a acostar

La salude con la mano y me apresure a las escaleras, muchas cosas habían pasado hoy así que hice lo de los sucios y no me bañe, solo me puse mi piyama y en cuenta mi cabeza golpeo la almohada caí en un profundo y reparador sueño.

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Me senté de golpe en la cama cuando sentí que una almohada llega en el pleno de mi rostro.

- ¿Qué…? – aunque me costó enfocar un poco la vista pude ver una menuda figura sentada en mi cama

- ¿Por qué no me dijiste que terminaste con Sasuke y que iras a la fiesta de hoy con Sasori?

- ¿De qué estás hablando Yuuki? – aunque me refregué los ojos solo logre aclarar mi vista pero no mis ideas

Continuara…