Capítulo 1- El principio

Era como los días normales, Booth había ido a recoger a Brennan para un caso, ésta estaba en la plataforma mientras él estaba en la puerta.

-¡vamos, huesos!, no tenemos todo el día -Gritó Booth apurándola a salir de la plataforma.

-¡espera Booth! Señor Fisher, quiero que recoja estos huesos y se los lleve al limbo, entregue eso a Cam y prepare la plataforma, porque como ves, tenemos un nuevo caso.

-¡hay, huesos! ¡Bájate ya de ahí! - Gritó Booth ya impaciente.

-ya voy - Dijo Brennan bajando de la plataforma.

-¡por fin!, vámonos.- Dijo yendo hacia la puerta e indicando con la mano la salida.

-espérate, tengo que coger mi bolso y las cosas que necesito…-Decía mientras se quitaba la bata y se dirigía hacia su oficina, al entrar vio a Ángela que estaba como loca moviendo las cosas en la oficina de Brennan.

-¿qué haces, Angi?

-hay cariño, ¿no has visto por ninguna parte mi carpeta rosa? – preguntó azarada Ángela.

-no, creí que ya habías arreglado mi ordenador.

Dijo apuntando hacia su mesa donde debería esta su ordenador.

-no lo he arreglado aún, pero me pondré a ello cuando encuentre mi carpeta, estoy segura que la traje cuando vine a coger tu ordenador.

-¿estás segura de que la dejaste aquí?

Preguntó mientras seguía a Ángela con la mirada, ya que esta no se quedaba quieta.

-pues no lo sé, estaba con ella en la mano, llevé tu ordenador a mi sala, y desde esto no la he visto más. - Ángela hablaba mientras imitaba sus propios pasos.

-Angi, no habrás parado en la mesa de cierto experto en bichos, ¿verdad?

Ángela puso cara de que iba a decir que no, pero remedió sus palabras, puso una sonrisa de "Aaaahhh, ya caí en cuenta…".

-Sí

-Angi…- Brennan puso cara de "¿no se te ocurre donde puede estar?"

En ese momento se oyó un alarido afuera de la oficina:

-¡huesos! ¿¡Vas a venir hoy!

-¡voy Booth!… Ángela, deberías preguntarle a Hodgins sobre tu carpeta- le dijo Brennan

-Está bien, ¿tenemos un nuevo caso?- preguntó Ángela.

-¡huesos! -se oyó otro grito de un muy desesperado Booth:

-sí, tenemos un nuevo caso, Booth está impaciente.- Le contestó Brennan a Ángela

Ángela sonrió y salió junto a Brennan de la oficina, se dirigían hacia Booth.

-por fin…-Replicó Booth levantando las manos hacia arriba.

-estás demasiado impaciente- dijo Brennan pasando al lado de él. Booth se quedó parado mirándola desconcertado.

-¡ya!…ahora vas a decir que la culpa es mía

Brennan suspiró fuerte y puso una sonrisa irónica.

-pues sí - Afirmó caminando y revisando su bolso.

-como si fuera yo el que tardó demasiado, parece que en lugar de ir a ver un muerto vamos a visitar al "emperador Shanshinlau"- Protestó Booth haciendo burla del nombre.

-no existe ningún emperador con ese nombre en la historia - lo corrigió la antropóloga parando de pronto, Booth venía tras ella y vio su cara de "se me quedó algo".

-bueno, ¿¡y ahora qué!- Preguntó Booth a punto de explotar.

-olvidé una carpeta- contestó Brennan sabiendo que lo había hecho irritar

-¡huesos!- explotó el agente del FBI.

-no te enfades, me das solo un minuto, solo la voy a coger y vengo, ¿vale?

-no, no, no, voy yo, no va a ser que te encuentres al emperador shanshinlau y te quedes allá con él.

Salió caminando hacia la oficina de ella y al entrar fue hacia la mesa del ordenador, la carpeta de Brennan estaba encima de la mesita pequeña frente al sofá, él cogió la carpeta, pero al levantarla vio que tenía una carpeta rosa de bajo, así que se dispuso posarla sobre la mesa pero se cayó y de dentro de ella se cayeron unos folios. Se dispuso a recogerlos, pero el texto que estaba escrito le llamó la atención:

"…La gente dice que sólo se vive una vez, pero la gente se equivoca en eso, igual que se equivoca en todo. En los momentos de mayor oscuridad, antes del aura, una mujer regresa a su cama, ¿qué vida lleva?, ¿Es la misma vida que esta mujer llevaba hace media hora?, ¿hace un día?, ¿hace un año? ¿Quién es este hombre?, ¿Llevan vidas separadas o comparten la misma vida?...

Conocía estas palabras. Todas y cada una de ellas eran el capítulo final del libro que Brennan estaba escribiendo cuando él estaba en coma, su sueño volvió a su cabeza y junto a él varias preguntas, pero sólo en una se dio más vueltas: "Brennan había cambiado el final original de su novela, ¿porque lo había hecho?" pero sus preguntas se deshicieron al oír la voz de Ángela:

-¡ahí está! ¡Sabía que la había dejado aquí! -dijo entrando en la oficina y dirigiéndose hacia Booth, este estaba parado como si se hubiera llevado un susto.

-¿estás bien Booth? – dijo Ángela cogiendo la carpeta de la mano de Booth.

-sí… sí… ¿has hecho tú lo de la carpeta?

-no… estaba en el ordenador de Bren. Espérate Un minuto ¿lo has leído?

-¿sabe huesos de la existencia de esto?- dijo muy serio.

-no, pero tenía pensado dárselo ¿porque?

-no lo hagas, ahora no, hazme este favor- dijo el agente saliendo de la oficina.

-pero… ¿lo has leído o no? - preguntó un poco confusa, pues eran muchas hojas para que él las hubiese leído todas.

Booth paró y sonrió mirándola:

-lo he soñado Angi, lo he soñado…- replicó la segunda frase como si le aliviara decírselo y se fue. Ángela con su respuesta miró hacia la carpeta y consintió como si supiera la intensidad de los sentimientos que provocaban aquellas palabras. Booth salió de la oficina y se fue hacia la puerta, parecía feliz.

-¡vamos, huesos! – Dijo dándole la carpeta, pero Brennan lo miró extrañada, sus facciones habían cambiado, estaba como relajado.

-¿qué te pasa? ¿Acaso has visto a Shanshishau?

Booth sonrió.

-Shanshinlau, huesos, pero ¿por qué preguntas?

-pareces… no sé, contento o como si hubieras visto algo- decía ella observándolo. Él sonrió y se aproximó a ella.

-sí que he visto algo… ven, tenemos que irnos.

Ella se puso con cara de "no tuvo gracia" y lo siguió. En la SUV Brennan estaba mirando hacia la ventanilla.

-Booth, ¿aun estás enfadado conmigo?- Preguntó volviendo la mirada hacia él.

-no estoy enfadado contigo huesos, es que tardabas mucho

-pero tú también te tardaste y parecías enfadado.

-no estoy enfadado ¿está bien?

-está bien…-dijo Brennan en tono aburrido y se giró nuevamente hacia la ventanilla.

-Rebeca no quiere dejar a Parker venir conmigo a un partido este fin de semana y esto me pone de los nervios, es solo esto, no es por ti.

-¿y por qué no hablas con ella cuando estés tranquilo? puede que así la convenzas…

Booth soltó una risa irónica.

-Rebeca no eres tú, huesos, no se puede hablar con ella, pues ella no entiende las cosas y piensa que yo no tengo derechos.

-es que no los tienes

-¿Qué?

-que no tienes derechos.

-Parker es mi hijo, vale huesos. Tengo todo el derecho de estar con él.

-ya sé que piensas así, pero Rebeca es una mujer independiente y para la sociedad ella es madre soltera, así que tus derechos, Booth, se resumen solo a la donación del esperma empleado para que naciera Parker.

-¿eso es lo que piensas, huesos? ¿Que solo soy un simple donante de esperma? ¿Como querías que fuera para el hijo que querías tener conmigo?- replicó Booth en alto tono, como si le importara un pepino lo que estas palabras provocarían en Brennan.

-no… no he dicho esto pero...- Brennan se giró de nuevo hacia la ventanilla.

En este momento habían llegado y Booth estacionó la SUV, no se percató de la cara que traía Brennan.

-¿pero?, no hay pero ¿bueno? ¡Y ya está! - en este momento la miró, ella se estaba preguntando por qué diablos le había pedido a Booth semejante tontería.

-¡yo no soy Rebeca, tú mismo lo has dicho! - Brennan dijo esto mirándolo y bajando del coche y cerrando la puerta tras sí.

Booth la siguió, quería disculparse, pero un agente le interrumpió.

-¿agente Booth? – se dirigió el agente a Booth.

-sí

-soy el agente Charley, fui el primero en acudir a la escena del crimen.

-¿y que quiere? ¿Las felicitaciones por eso, agente?

Estaba enfadado consigo mismo y ahora con el agente por interrumpir que le pidiera perdón a Brennan.

-no… no, agente Booth, sólo se lo he dicho para informarle.- Booth se dio cuenta que había sido arrogante.

-no, perdone usted agente, es que estoy con la cabeza… ya sabe, un poco caliente, pero infórmeme lo que tiene.

-lo han encontrado un grupo de mendigos que buscaban cosas en la basura y se han asustado, uno ha informado en la policía ayer, pero son mendigos, nadie les cree. - decía mientras conducía a Booth al lugar del crimen. La víctima estaba dentro de un contenedor de basura grande, Brennan ya estaba allí próximo del cadáver, subida en una pequeña escalera, ya que no podría ver bien al cadáver si lo miraba desde abajo. Booth se aproximó.

-¿qué tenemos, huesos?

-es un cadáver ¿Por qué le preguntas a él y no a la forense? – preguntó el agente Charley. - Brennan y Booth lo miraron con cara de "¿que estupidez dice este?", pero aún así Brennan respondió.

-mujer entre 17 a 20 años, parece que le han roto la ropa…- Brennan intentó aproximarse al cadáver pero casi se cae dentro del contenedor, si no fuera por Booth que la detuvo al enlazar sus brazos a la cintura de ella.

-¡eh! huesos cuidado, no te vayas a hacer daño, estos contenedores son viejos, te podrías cortar, o algo así. - Brennan lo miro y sonrió.

-no te preocupes, pero por si acaso sujétame para que pueda… - Decía mientras se curvaba hacia delante para estar más cerca del cadáver.

-¿crees que fue una violación?, huesos.

-¿Por qué crees que sea una violación?- Preguntó Brennan que tenía casi la mitad del cuerpo dentro del contenedor.

-sólo interpreto lo que dijiste. Estaba con la ropa rota y eso indica violación. - Dijo él intentando mirar hacia dentro del contenedor, pero al hacerlo aflojó los brazos he hizo que Brennan sintiera como si se fuera a caer.

-¡ah! ¡Booth!. – gritó Brennan.

Booth, que también se asustó, le agarró muy fuerte de las piernas y tiró de ella de vuelta.

-tranquila

-¿tranquila? me ibas a dejar caer. - Dijo ya poniéndose de pie.

-no te voy a dejar caer ¿vale?

Booth estaba no sólo sujetándola, ahora estaba agarrado a ella.

-me voy poner hacia delante nuevamente, no me sueltes. – dijo ella metiendo el rostro dentro del contenedor.

-no te voy a soltar, vale, me quedare aquí quietito. - Dijo sonriendo, pues estaba muy a gusto ahí.

-hay marcas en el cráneo. Probablemente de cuando la tiraron al contenedor.

-¿crees que fue un asalto?

-no, no fue un asalto - Dijo volviéndose a poner de pie.

-vaya… ¿Por qué lo dices tan segura?

-porque seguramente se habrían llevado esto…- Explicó mostrándole a Booth un reloj muy caro que llevaba la víctima encima, Booth lo miró sin soltar a Brennan.

-vaya… sí que no fue un robo…

-te lo he dicho - Replicó ella dándole el reloj a un ayudante que le extendía una bolsita de pruebas y quitándose los guantes.

-ya sé que lo has dicho, pero ven, bájate de ahí que te vas acabar haciendo daño.- Dijo él levantándola de la escalera por donde la estaba abrazando y girando para bajarla del otro lado muy despacio como si la deslizara por su cuerpo, y como estaba abrazándola, así se quedó.

-no era necesario que me bajaras así.

-es divertido. ¿O vas decir que no te gustó?... - Dijo poniendo cara de perrito, pero ella estaba seria. -bueno, huesos, ya, perdóname, no te quise comparar con Rebeca y mucho menos hablarte de aquella forma, perdóname…

-lo hago si me sueltas.

-te suelto si lo haces…

-¿Por qué? Si yo lo he dicho primero.

-porque soy yo quien te tiene sujeto

-bueno, te perdono, ¿satisfecho?, ahora suéltame

Booth la soltó y se dirigió a los técnicos.

- hay que sacarla de ahí y llevarla al Jeffersonian.- les dijo Booth.

- no…-negó Brennan. Booth la miró extrañado.

- ¿cómo que no?

-que no. A ver… hay que llevar todo el contenedor al Jeffersonian. - Dijo ella dirigiéndose a los técnicos, Booth solo se rió.

-ya la oyeron… que se lleven todo el contenedor