Los personajes de Naruto no me pertenecen.

Rojo.

Inusualmente para él todo se veía de un color rojo, un rojo profundo, un rojo sucio, un rojo deprimente, pero todo era rojo. Desde aquella pequeña ave que caía con gracia en las ramas, desde los arboles grandes y fuertes, todo era rojo. Se sentía raro. Tan raro como inconsciente. Todo ese tiempo después de que su mano se tiñera de rojo por la espesa sangre de Karin le aturdió. El tiempo solo era nada. La vida en sí era nada. Los sentimientos se reducían en nada.

Todo era nada.

Y en su mente solo había una frase.

'Itachi' y eso le hacía moverse, casi sin pensar solo en seguir, en cumplirlo. Pero no podía de sacar de su mente la mirada de Karin, tan profunda, con lágrimas obstruyendo el color rojo pero dando más dramatismo a su mirada, en su boca manchada de sangre mientras movía los labios.

Solo quería verte de nuevo.

Y en sus ojos rojos se veía el dolor, tan grande e incontable como los pequeños granitos de arena. Tan grande como el odio de los shinobis, tan grande y profundo como gotas de agua teñidas de sangre. Tan grande que era difícil abarcarlo todo.

Sasuke mira sin ver en realidad a la nada, sus pasos siguen, lo sabe porque el camino cambia, árido, desolado, oscuro, cambia, verde, rojo, naranja… da más pasos y su mirada negra recuerda los ojos rojos. Sangre. Lágrimas. Palabras. Frases cortas. Blanco. Rojo. Recuerda y cierra los ojos negros.

Rojo. Como Karin.