Disclaimer: Los personajes no me pertenecen a mi, son creación de la única Stephenie Meyer... lastima, no me molestaría que Edward fuera mio aunque fuera por un pequeño lapso de tiempo xd Al menos la historia si es mía, ojala les guste.

Summary: Bella es una universitaria dedicada, gana una beca para ir a estudiar al lugar de sus sueños pero para ello debe dejarlo todo atrás. Un día antes de su partida conoce a Edward, un chico misterioso y reservado, ¿Que pasa cuando empiezas a creer en los cuentos de hadas y tienes que dejarlos también? ¿Que hará Bella con su reciente conocido?

Rated: M (Lemmons mas adelante; lenguaje adulto y escenas fuertes durante su desarrollo)

Ya había publicado esta historia antes y esta vez volví para quedarme. El fic esta casi terminado, tan solo falta editar algunos pequeños por menores. Estaré actualizando dos o tres veces por semana, todo depende de la cantidad de personas que esten leyendo.

No hay mejor recompensa para un autor que saber que unas cuantas personas le leen, por lo que espero que mi dedicación con este fic traiga los frutos que espero. Habrán muchas sorpresas a lo largo de este fic... Ya que no es mas, disfrútenlo.

Capitulo 1.

Dejándolo todo atrás.

Había ganado una beca escolar para ir a la Universidad de Londres, Inglaterra. Era mi mayor sueño desde que tenía ocho años, siempre había soñado con Londres, estar ahí y aprender miles de cosas. Nunca antes había estado en Londres, pero conocía lo suficiente como para tener planeado un riguroso y apretado calendario de visitas, nadie sabía los milagros que podías hacer con google earth cuando tenías la pasión por un lugar como yo la tenía, un buen ejemplo sería que en el momento en el que este en el London Eye me daré cuenta de por qué había soñado con esta ciudad toda mi vida, me haría fiel amiga de mi diario y de mi cámara para no olvidar ninguno de los momentos vividos aquí. Aunque sabía que no me olvidaría de nada, sería un más que agradable recuerdo.

Había dejado a mi madre, a mi pequeña media hermana, a mis amigos y todo lo demás… pero sabía que no podía arrepentirme. ¿Quién puede arrepentirse de convertir sus sueños en realidad? Mire por la ventanilla del avión que partía de lo que había sido mi hogar desde mi primer llanto, el suelo que había presenciado mis primeras caídas, que realmente no fueron pocas, una persona tan patosa como yo aprendía a ver al suelo como su mejor amigo… debía dejar a mis amigos, y toda la vida que conocía aquí, incluso mi mas reciente recuerdo.

Flashback.

Mi mejor amiga Ángela era la más orgullosa con mi decisión de irme después de mi dieciocho cumpleaños en septiembre, las clases darían comienzo hasta comienzos de Octubre por lo que tendría casi un mes para acostumbrarme. Estaba feliz de que pudiera cumplir mi sueño por fin, y me había dado como regalo de cumpleaños y despedidas una entrada para el concierto de mi banda favorita en Nueva York.

Viajamos junto con su novio hasta allí totalmente emocionadas, ella se quedaría conmigo esos tres días hasta mi partida, así que podríamos disfrutar del concierto juntas. Alquilamos un auto también, ya que la comisión educativa lo pagaba todo no tenía problema en gastar algo de dinero que tenía ahorrado.

Sonaba la canción más romántica, The Only Exception mientras luces moradas cubrían a la audiencia, cuando al vaivén de la gente que baila suavemente al son de la canción me hizo tropezar, al tener los ojos cerrados no lo vi venir, sentí el frio tacto tomarme por los hombros, abrí los ojos y lo vi por primera vez. Nunca había visto nada como él, aquel brillo en aquellos orbes dorados era indescriptible, capaz de consumir a un mundo entero con una mirada y sin siquiera pensarlo me hallaba deslumbrada bajo su hechizo. La sensación fue indescriptible, el roce de su cuerpo contra el mío me hizo sentirme atraída sin algún aparente motivo.

El me sonrió, haciendo que un escalofrió me hiciera estremecer, sentí cada parte de mi cuerpo adormecida, como si mis huesos se hubieran trasformado en gelatina de un momento a otro, y me sentí incapaz de sostenerme sobre mi propio pie, estaba siendo balanceada por las personas a mi alrededor, perdí el equilibrio nuevamente, tropezando con el dueño de aquella sonrisa perfecta, que me tomo por la cintura en un intento de ayudar a sostenerme. Cuando la canción termino el efecto repentino del romance desatado por solo el contacto de nuestros ojos me envolvió aún más. Cuando el concierto llego a su fin la banda se despidió, y un temor se apodero de mi interior temía no volverlo a ver… y era algo definitivo, partía mañana mismo a Londres. Me tomo de la mano y con determinación lo seguí, sin decir una palabra nos alejamos de la multitud…

Fin del flashback.

Vaya sermón me había ganado de parte de Ángela por irme así, dejándola junto con Ben totalmente preocupada. Había perdido la cabeza la noche anterior compartiendo risas con aquel chico que había llenado mis pensamientos, el dueño de esa hermosa sonrisa que tenía que olvidar… aunque algo en mi mente me decía que sería un intento fallido. Sonreí mirando el hermoso y admirable paisaje que se asomaba por la pequeña ventanilla del avión, cerré mis ojos reviviendo el momento en que sus labios chocaron con los míos… dejándome ir.

Estaba emocionada, pero asustada a la misma vez, cuando aterrizamos en el Aeropuerto de Heathrow que se encuentra en el distrito de Hillington al oeste, y a unos veinticinco kilómetros del centro, me sentía como caminando dormida. Estaba demasiado grogui como para pensar en donde me encontraba, pero supongo que me encontraba suficientemente consciente como para moverme por mi cuenta. Había un chico del hotel donde todos los chicos de la beca que veníamos de Estados Unidos nos quedaríamos, olvide su nombre inmediatamente lo dijo, era algo como Damien o Damon, algo con una D y una extraña pronunciación.

Íbamos en la van, tenía por lo menos a veinte personas rodeándome, todos demasiado dormidos hasta que salimos del parqueadero del aeropuerto, literalmente pegamos un brinco mientras íbamos camino al centro, esta ciudad era mucho mejor que en fotos, mucho mejor que mis más hermosos sueños. Por fin estaba en Londres, la ciudad de mis sueños… allí en medio de West End y Westminster, el núcleo de ocio de Londres, sentía como si estuviera a punto de pegar mi nariz contra la ventanilla de una forma ridícula y graciosa, pasamos por el centro financiero de Londres más conocido como La City donde pudimos observar a penas de reojo la Torre de Londres. Llegamos al hotel Holiday Inn London-Bloomsbury, pronto nos pasaríamos a una residencia llamada Beamont count un poco lejos de aquí cruzando Bayham street junto a la estación de Camden Town, teníamos una muy buena conexión de transporte.

Dormí demasiado en cuanto pose la cabeza en la almohada, no sé exactamente por qué ya que tenía muchas cosas para hacer aquí, por eso me levante rápidamente de mi cama en cuanto abrí los ojos, al punto de sentirme un poco mareada pero aún así seguí caminando por la habitación hasta que encontré a mis compañeros sentados alrededor de una pequeña mesa comiendo. Me senté junto a ellos y me serví un poco de café, un par de tostadas y un vaso de jugo de naranja. Me reí con ellos viendo algunas caricaturas, luego fuimos a arreglarnos para comenzar nuestro pequeño tour por Londres. Tomamos un taxi desde la calle Wigmore, atravesando Portman Square y luego volteando por Great Cumberland hasta Constitution Hill, y de ahí hasta llegar a los jardines del palacio de Buckingham. Suspire satisfecha, pagamos al conductor que tan solo nos sonrió y volvió a retomar su camino, en quince minutos nos encontraríamos un una guía que había que hacía parte del programa de becas para enseñarnos lo básico que debíamos conocer para no perdernos en Londres.

Llegamos a las once treinta de la mañana, a media hora del siguiente turno de entrada a los visitantes, se suponía que la guía se encargaría de nuestra entrada ya que al ser un grupo de estudiantes todo ya estaba arreglado para nuestra visita. El palacio es el despacho y residencia de la familia real desde 1837, donde también se encuentra el cuartel general de la Casa Real. Durante los meses de agosto y septiembre, cuando los Reyes hacen su visita anual a Escocia las diecinueve salas de estado del Palacio se abren a los visitantes, en este caso para nosotros el día de hoy.

-Buen día chicos, espero hayan descansado.- saludo una chica alta, rubia y despampanante.- Soy su guía, mi nombre es Rosalie Hale y los acompañare durante sus primeras semanas de estadía en Londres.- La chica tenía unas piernas impresionantes, y sabía que de poder babear en este momento todos los chicos a mi alrededor probablemente habrían creado su propio estanque. Rosalie iba vestida con un vestido rojo hasta la rodilla, un chaleco negro, y unas trampas mortales de varios centímetros de alto en sus pies. Una mujer realmente envidiable, suspire y forcé una sonrisa con el auto estima por los mismísimos suelos reales.

-Me gustaría que se presentaran para familiarizarme con ustedes, ya que estaremos compartiendo una importante cantidad de tiempo hasta su ingreso en la universidad.

La exposición de este año reunía obras maestras de Carl Fabergé hasta estuches con joyas incrustadas, también se exhiben piezas del gran orfebre y joyero ruso del mundo los Salones de Estado son el centro de actividad del palacio, y están opulentamente decorados con algunos de los tesoros más destacados de la Royal Collection: pinturas de Rembrandt, Rubens, Poussin y Canaletto, esculturas de Canova y exquisitos ejemplos de porcelana, y algunos de los mejores muebles ingleses y franceses. El recorrido duraba aproximadamente dos horas y media, a través de todo el palacio. Fue una experiencia magnifica, tuve que cambiar el rollo de mi cámara fotográfica varias veces, tenía fotos de cada esquina del palacio.

Una vez salimos, las chicas hablábamos animadamente con la guía, que no resulto ser una rubia frívola y hueca como narran los estereotipos, si no una chica realmente interesante con unos contactos realmente importantes en Londres. Era un poco pagada de sí misma, pero eso no le quitaba lo interesante que era escucharla.

Con el grupo fuimos caminando Noura Lounge un restaurante que Rose nos recomendó, quedaba detrás del palacio así que fuimos charlando y tomando algunas fotos de camino allí. Era un restaurante moderno que definitivamente podía ser adaptado a cualquier ocasión, me sentí algo mal vestida hasta que entre y vi que la mayoría de personas allí no iban tan formales, sin embargo seguía un poco cohibida.

-No te preocupes.- susurro Rose, como si hubiera leído mi mente.- no es una cena formal ni nada por el estilo, todos están igual que tu.- me voltee a verla y me crucé con sus ojos dorados, el mismo todo de mi chico del concierto. Me quede viendo sus ojos más tiempo del necesario y era obvio que Ella lo notaria.- ¿Isabella estas bien?- pregunto irrumpiendo mi ensoñación.

-Esto… si.- dije forzando una sonrisa y tomando asiento junto con los demás, ella se sentó al frente mío y por algún motivo no podía dejar de mirar sus ojos. No tenía mucha hambre, ya que habíamos desayunado demasiado como para pensar en algo muy grande, así que pedí un plato llamado Sfeeha, que era una pizza pequeña, con tomate, cebolla y algo de carne y de bebida una limonada. Comí en silencio, asintiendo y riendo a ciertos comentarios de mis compañeros para no parecer maleducada, de vez en cuando lanzando miradas furtivas hacia Rose y encontrándome con su mirada curiosa en ciertas ocasiones.

Cuando terminamos de comer cada uno puso su parte para pagar la cuenta, luego tomamos nuevamente un taxi camino a el palacio de Westminster situado en la orilla norte del Támesis en la bahía de Westminster, durante la exposición Rose nos hacía una charla privada, contándonos que en este palacio se reúnen las dos cámaras la cámara de Lores y la Cámara de los Comunes, las dos cámaras del Parlamento del reino unido. También nos conto varios otros detalles como que en el noroeste del palacio se encuentra la Torre de St. Stephen, la famosa torre del reloj, suspire ilusionada, no podía creer aún qué estaba aquí. El reloj mide unos noventa y seis metros, tiene cinco campanas que repican cada cuarto de hora, la más grande siendo el Big Ben que repica cada hora y estaba sonando en este instante como haciendo acto de presencia, el reloj es conocido como Big Ben, aunque el nombre se refiera exclusivamente a su campana. Esta torre era única y hermosa, construida algo tipo gótico victoriano, totalmente enladrillado y revestido en piedra, al final de la exposición salimos a admirarlo junto al rio Támesis desde el puente de Westminster.

Nos sentamos en una de las bancas que daba hacía al rio que reflejaba la torre del Reloj en el agua, era el crepúsculo. Estaba enamorada de esta vista, todos mis sueños estaban reflejados frente a mi y aún no podía creer que estuviera aquí, yo me encontraba demasiado nerviosa y feliz como para pensar en algo que no fuera esto.

-Es una hermosa vista, ¿no crees?- dijo uno de mis compañeros sentándose a mi lado.

-Si que lo es, creo que a partir de hoy puedo afirmar que creo en la perfección.- dije con un suspiro acompañándome, creo que había suspirado demasiadas veces en un día. Sonreí. Fue un corto intercambio de palabras pero no se necesitaba decir muchas cuando lo puedes describir en unas pocas: Esto es perfecto.

-Chicos el grupo quiere entrar al London Eye antes de medianoche, y aún hay tiempo para eso así que podríamos ir al Museo de Historia Natural, no queda muy lejos de aquí y tiene cosas muy lindas e interesantes para conocer, mas para ustedes que están explorando esta ciudad. – asentimos y nos levantamos de la silla, creo que ni siquiera me acordaba si mi compañero me había dicho su nombre, y de haberlo hecho tenía memoria a corto plazo. El me miro y sonrió.

-Jacob Black, un gusto.- dijo, algo pasaba con los chicos de aquí, era como si todos tuvieran la extraordinaria y sub normal capacidad de leerte la mente y responder a preguntas que no habías verbalizado aún.

-Isabella Swan, pero dime Bella… me siento como una vieja cuando me llaman Isabella.- el se rio junto a mí y nos reunimos con todo el resto del grupo, la van nos esperaba ya que no era algo muy económico trasportarnos en varios taxis por el resto de la noche. Nos subimos y tomamos un asiento, Rose adelante junto al conductor, le indico a donde llevarnos, dio un par de vueltas extrañas hasta llegar a Brompton Road, el museo quedaba a unos veinte minutos en auto del palacio de Westminster.

Al llegar una imponente construcción se poso ante nuestros ojos, todos sacamos nuestras cámaras en perfecta sincronía y atacamos toda su arquitectura con los flashes. Entramos y estuvimos en medio de varias exposiciones sobre dinosaurios, fósiles, plantas, animales y otros miles de eventos. Estuvimos más o menos tres horas allí, para cuando salimos el chofer nos esperaba, todos teníamos miles de comentarios para hacer, yo permanecí en silencio cual anti social mientras miraba las fotos que había conseguido tomar y borrando algunas muy malas y borrosas cuando sentí que apoyaban un brazo al respaldo de mi asiento, me voltee y la cara de Jacob estaba demasiado cerca a la mía haciendo que me corriera hacía atrás por impulso, el me tomo de la cintura para sostenerme y no caer sobre Anne, una chica demasiado egocentrista como para ser real, se quedo observando la escena con una mirada llena de odio.

-Lo siento Bella, no fue mi intención.- volví a acomodarme en mi silla y le sonreí sin soltar una palabra. Desanduvimos el camino que habíamos realizado hasta el museo para volver al puente de Westminster pero esta vez seguimos de largo para llegar al London Eye. Decidimos entrar a Subway para comer algo rápido antes de subir, ya que no habíamos probado bocado desde las tres de la tarde y estábamos muriendo de hambre. Pedí una hamburguesa sencilla y una soda, mientras mis compañeros se atragantaban pidiendo todo lo que veían en la carta. Salimos de allí y caminamos unas pocas cuadras hasta llegar a Belvedere Road, y ante nosotros la impresionante vista del London Eye que definitivamente podía dejarte sin aliento. El más hermoso mirador del mundo estaba frente a mis ojos. Nos subimos allí, en una cabina con otras tres personas más, inmediatamente entre me acerque al fondo del lugar, era amplio, saque mi cámara de video y empecé a grabar.

-Es perfecto.- me dije en un susurro para mi misma.

-Sí que lo es, no hay nada comparable con esto… a excepción de ti, naturalmente.- dijo una voz que aunque no conocía mucho sabía que reconocería incluso muerta.

-¿Edward?- dije volviéndome y encontrándome con una interesante sorpresa.

Bueno, gracias por llegar hasta aquí. ¿Que les pareció?

Se que los capitulos son cortos, únicamente para mantener la curiosidad. Con el tiempo se iran alargando y como mencione al principio actualizare dos veces por semana, por lo que no sera muy larga la espera.

Espero les haya gustado el primer capitulo y me den sus opiniones, el día de hoy subiré los dos capitulos que llevaba mas un tercero, así que pueden seguir dándole al botoncito de allí abajo que dice "Siguiente" el único requisito es que antes presionen el verde y dejen un Review!

Zapatos, rosas, vulturis? Lo que sea... Pero por favor den comentarios, son lo mas importante para seguir con el fic.

No olviden también que estoy participando en el Contest Sintiendo La Navidad con ¿Quieres ser mi regalo de navidad?

http: / / www (punto) fanfiction (punto) net/s / 7575367 / 1 / Quieres_ser_mi_regalo_de_navidad link del contest e imágenes en mi perfil.

Si no es mas, no olviden dejar sus opiniones... Nos vemos en el siguiente capitulo :D

Kamii-