16. Pequeños Momentos

Al día siguiente era Domingo, pero no se trataba de un Domingo cualquiera en casa de los Rodríguez Ortiz, pues Leire, la benjamina, cumplía 3 años. Puede que el día anterior hubiese sido ajetreado, pero el acontecimiento llevaba toda la semana en la cabeza de sus padres, que pensaban sorprenderla con una festiva merienda y una gran tarta de cumpleaños. Con la finalidad de que la sorpresa fuese mayor, habían encargado la tarta, de nata y chocolate, a Benito y Noelia, padrinos de la niña. Todos los preparativos estaban ya a punto para esa tarde, pero de momento eran las 11 de la mañana y aunque estaban cansadísimos, Santi y Bárbara ya estaban en pié peleando con sus hijos. De buena mañana, la pequeña Leire blanquita, pecosa, morenita y con ojos verdes claros, había entrado en su dormitorio como una exhalación, gritando que era su cumpleaños, y a ella la habían seguido sus hermanos, entre gritos y saltos. Isabel, bastante alta para su edad, de pelo cobrizo casi rubio y ojos claros color miel y Santi Jr. de pelo castaño y vivaces ojos marrones oscuros. Todos en pijama, tirándose unos a otros un osito de peluche. Viendo el divertido panorama, hasta Lolo se había despedido ya de ellos, diciendo que tenía reunión con su grupo esa misma mañana. Así que allí se encontraban, sirviéndole el desayuno a su tropa medio dormidos.

- Mamaaaaaaa yo quiero cereales de chocolate

- De chocolate no hay, Isabel. Tienen que ser copos de avena

- Bueno… pero podríais hacer tortitas, venga papá… ¿tortitas? ¿Sí?-suplicó con gracia Isabel.

Entre susurros, Santiaguín le decía a Leire al oído:

- Pídelas tú, que como es tu cumpleaños seguro que les convences…

La chiquilla, valoró por un momento el razonamiento que había hecho su hermano, y poco después pidió en el tono más inocente que supo articular:

- La nena en su cumple quiere tortitas…

Santi y Bárbara se miraron desconcertados y se entendieron al instante, el complot que sus hijos organizaban contra ellos estaba funcionando. Estaban demasiado cansados para discutirlo y preparando las tortitas acabarían antes. A fin y al cabo era Domingo, no pasaba nada por obsequiarles un desayuno especial. Eso si no fuera porque esa tarde se iban a poner hasta arriba de pizza, pastel y chucherías varias... *No, demasiadas porquerías*. Santi se negó en redondo y en su tono más autoritario se dirigió a sus niños.

- ¡Ya está bien! Os vais a comer esos cereales de avena antes de que cuente 3, porque si no, esta tarde no va a haber ni cumple, ni pizza ni nada ¿está claro?

Los 3 niños se levantaron ipso facto como movidos por un resorte y se dirigieron en fila a recoger su bol de cereales uno por uno. No osaron decir nada más en toda la mañana. A la hora de comer tampoco rechistaron, se comieron el pollo con patatas sin decir ni mu. Y como todos los Domingos a la hora de la siesta, eligieron una película de dibujos para ver en la tele. Para que no se eternizara la discusión que solían tener a la hora de elegirlas, decidieron que fuera Leire quien la escogiera y pusieron "Buscando a Nemo". Santi se quedó con ellos a verla y Bárbara decidió acostarse un rato. Se levantaría pronto para arreglar a los niños antes de salir.


La rubia acababa de levantarse y atravesó el pasillo. Cuando se encontraba próxima al salón le sorprendió no escuchar la típica algarabía que montaban los niños cuando veían películas en familia. Sólo se oía el rumor de la televisión con la película. Al entrar en el salón, entendió por qué. Se enterneció ante la escena que presentaban Santi y sus 3 hijos, dormidos en el sofá. Las niñas descansaban sobre el pecho de su padre, una a cada lado, rodeadas protectoramente por sus brazos. Isabel a la izquierda. La pequeña Leire, a su derecha. Santi Jr apoyando su cabeza sobre el bracito de su hermana melliza. A Santi se le caían las gafas de la nariz entre pequeños ronquidos. Mientras se acercaba poco a poco a los cuatro bellos durmientes, sus ojos repararon en el famoso premio y supo que no cambiaría la escena que estaba presenciando por veinte cenas como la de ayer. Le daba pena despertarlos, pero también sabía lo mucho que tardaban en arreglar a los pequeños para salir de casa. Así que suspiró, contemplándolos una vez más en silencio, y acto seguido despertó a su marido zarandeándolo levemente con cariño.

Habían decidido celebrar la fiesta en una pizzería del barrio en la que hacían masas gigantes estilo americano que tanto les gustaban a los niños. Allí esperaban a Benito y Noelia con su hijita Rosalía de 2 años y a Wada y Jorge con Luisito, de 1 año. No podían faltar. Benito y Wada junto a sus parejas, eran los padrinos de la pequeña Leire. Iki y Manu se iban a pasar un rato, pues querían felicitar en persona a la pequeñina. Chali y Claudio se presentaron en la fiesta como felices abuelos, Amalia, la madre de Santi, seguía en Benidorm y desde allí llamó para felicitar a su nietecita en ese día tan especial. La doctora Judith Esteve acudió a la fiesta con su hijo Mauro de 4 años, pues por nada quiso perdérsela. Al igual que Diego y Adriana con Dieguito, Beita y Benito. Por supuesto, Be y Cesar también estarían con su pequeña Eva.

Los únicos invitados que no pudieron acudir fueron Bea y Álvaro, los padrinos de Santiaguín y sus hijos Quico y Alba, pues seguían viviendo en Miami. Pero si que habían tenido el detalle de llamar por teléfono y felicitar a la pequeña.

Cayetana que tenía trabajo en el balneario junto a la familia de su hermana Sandra, tampoco pudo acudir, aunque sí que estuvo Richard. Richard y Caye eran los padrinos de Isabel. Nacho trajo a Mateo de 8 años, pues lo tenía ese mes con él de vacaciones. Isabel estaba en Galicia recogiendo a Paloma de casa de su padre.

Santi y Bárbara llevaban a los niños arregladitos cual príncipe y princesitas: los mellizos con ropa idéntica, Santiaguín un pichi de pantalón corto e Isabel un vestidito en tono azul con adornos de ovejitas. Tenían que aprovechar antes de que crecieran más y pidieran individualidad en su ropa. Leire llevaba un vestidito naranja que terminaba en un volantito verde y con una jirafa estampada en el centro. Estaba graciosísima.

Al atravesar las puertas de cristal de la pizzería, el olor característico de la masa le devolvió a Santi el recuerdo vívido de uno de sus primeros trabajos. Juntos a sus tres hijos, se paró ante el aparador acristalado de la barra. Miró a las pequeñas, a las que llevaba cogidas de la mano y al pequeño Santi, que venía de la manita de su madre, un poco más atrás y les preguntó:

- Bueno ¿Qué pizza queréis?

- Yo quiero carbonara.-respondió Santi sin dudar

- Yo capichosa.-dijo Leire con su media lengua

- Y yo de champiñones.-gritó Isabel

- Me alegro de que os hayáis puesto de acuerdo tan pronto los tres.- bromeó con los pequeños y dirigiéndose al empleado de la pizzería pidió una pizza familiar mitad carbona y mitad caprichosa y otra familiar de champiñones.

Una vez hecho esto, cogió a Santi e Isabel aparte y les dijo que se adelantaran con mamá al fondo del local, donde estaban los invitados. En cuanto llegaron, los abuelos y los padrinos se deshicieron en abrazos y besos con los pequeños. Allí había de todo, serpentinas, globos, regalos envueltos en papeles de colores y hasta platos de papel pintados con dibujitos animados. Y entonces, cuando la pequeña Leire de la mano de su papá empezó a caminar hacia ellos, sonaron los acordes del "Cumpleaños Feliz", se sentaron en el centro de una larga mesa. Los adultos empezaron a hablar de sus cosas y los niños a jugar entre ellos a mil y un juegos que se les ocurrieron sobre la marcha. Santi y Benito no paraban de hacer fotos y grabar videos con sus mini-cámaras digitales para tener un recuerdo de la infancia de los niños. Noelia, Wada, Bárbara, Iki y Judith comentaban entre ellas los últimos avances de sus pequeños. Y todos los invitados conversaban alegremente en medio de la algarabía y los juegos infantiles. Al rato, los camareros les trajeron la pizza y sentar a los niños para darles de merendar, se convirtió para todos en una auténtica odisea. Chali sostenía en sus brazos a su pequeña tocaya Rosalía y le daba un potito de frutas. La criaturita, a la que amadrinaba, era la primera hija de Benito y Noelia.

Poco después de dar buena cuenta de la pizza, Leire con sus hermanos a su lado, contempló con absoluto deleite, como su tita Noelia, a la que la niña quería con locura, se acercaba con una sonrisa de oreja a oreja con una enorme tarta cuadrada de nata y chocolate en las manos. Todos los presentes entonaron a voz en grito el "Cumpleaños Feliz" mientras Noe depositaba su cargamento encima de la mesa ante la carita de asombro de la niña. En la tarta había 3 velas y un cartelito escrito en letras de chocolate que rezaba "Feliz Cumpleaños Leire"

- ¡Feliz Cumpleaños, cariño mío!-expresó Noelia Abad con todo la ternura que sentía por su ahijada.

- Ahora tienes que pedir un deseo y soplar, chiqui.-le dijo su madre, sonriente

La niña miró alegre a su alrededor, contemplando las caras ilusionadas de las personas que más la querían en este mundo y sopló con fuerza las velas, que no se apagaron a la primera. Pues no tenía suficiente fuerza. La segunda vez, la ayudaron sus padres sin que ella se diese cuenta. Todos aplaudieron cuando las 3 velitas se apagaron. Bárbara y Santi se miraron emocionados.

Y entonces la rubia cayó en la cuenta de cómo había cambiado la vida para todos los presentes en pocos años y en cómo esta seguiría su curso inexorable. Las cosas que les habían sucedido, primero en "Bulevar 21", donde Santi y ella se encontraron, uniendo sus destinos, no sin antes haber tenido que superar varias pruebas. Después cuando cambiaron de trabajo. Pero siempre habían seguido en contacto con sus amigos. Eran su familia. El contraste de aquella tarde de celebración familiar con la noche anterior de lujo y glamour en el centro de convenciones del "Hotel Palace", le hizo analizar el hecho de que hubo un tiempo en que pudo haber sido noble, famosa y rica. Miró a Santi y después una por una, las caritas alegres y emocionadas de sus tres hijos. Al observarles tan felices, compartiendo algo tan sencillo como una pizza, una tarta y una merienda familiar rodeados de amigos, constató que eran precisamente aquellos momentos los que hacían que nunca se hubiera arrepentido de su decisión de elegir amor en vez de gloria. Su familia era lo que hacía que la vida mereciera la pena. Sonrió mientras tomaba un buen bocado del enorme trozo de tarta que sostenía en su plato. Y se sintió feliz de poder olvidarse de la dieta que había estado llevando durante esos meses para poder caber en el vestido que Richi le prestó. *Los pequeños momentos como estos son los que nos hacen realmente felices* pensó complacida.

*** FIN ***


"Es la historia de un amor

Como no hay otro igual,

Que me hizo comprender

Todo el bien, todo el mal

Que le dio luz a mi vida

Apagándola después.

Ay qué vida tan oscura

Sin tu amor no viviré…"

"Historia De Un Amor" Bolero de Carlos E. Almarán


"La vida es coleccionar

Pequeños momentos de felicidad

Que son como el día que siempre se van

Pero regresan

Canciones de amor

Historias que nunca tendrán vencedor

Te tengo en mis brazos junto al corazón

Somos dos estrellas

Más grandes que el sol"

"Pequeños Momentos" La Oreja De Van Gogh


Dedicado…

Al maravilloso equipo de profesionales que trabajaron en la serie de TV "Yo Soy Bea" durante más de 3 años, por haber alegrado nuestras tardes y habernos hecho reír durante tanto tiempo.

Gracias por vuestro trabajo, talento y esfuerzo.

A mis chicas yosoybeistas por vuestra amistad sincera. Y porque mi vida hoy no sería la misma sin vosotras.

A todas las personas que en algún momento sintieron que una simple serie de TV les había cambiado la vida para mejor y llevan en su corazón recuerdos, vivencias y amistades unidas sin remedio a todo este tiempo de emisión.

A Roberto y a Norma por su trabajo y talento al dar vida a dos personajes únicos que siempre tendrán un sitio en mi corazón. Por haberme regalado tantas risas y emociones.

Y por último,

A todo aquel que haya disfrutado leyendo este relato, como yo he disfrutado ideándolo y llevándolo al papel.

GRACIAS POR LEER, ¡espero que os haya gustado! (Los comentarios serán muy bien recibidos) ^_^