Para quienes dejaron reviews anónimas...

Giane: Aw, agradezco mucho tus palabras. Empecé con esa pareja porque es de mis favoritas también, son muy tiernos. Espero que disfrutes de este escrito también, ¡gracias por tu review!

¡Sigo con vida! Pero Dios, he tenido tantas cosas que hacer... llevo ya un largo tiempo alejada del fandom en español y hoy estaba nostálgica... y escuchando canciones para inspirarme, ¡logré escribir el segundo escrito! Ah, ahora sólo me faltan ocho más...

Sin más que agregar, ¡al fic!


Título: Máscara de verano

Autora: dawnangel14

Fandom: Casi Angeles

Personaje: Jazmín Romero

Pareja: 2/10 Matt

Rating: K

Palabras: 401

Advertencias: Spoilers por la segunda temporada.

Disclaimer: Casi Angeles no me pertenece, pues si ese fuese el caso las últimas dos temporadas no existirían.


Durante un tiempo, una parte de ella se esforzo por retenerlo. O mejor dicho, retener el recuerdo bueno de él, ese que había obtenido gracias al verano. Su sonrisa cálida, sus tiernos ojos claros, su dulce voz, esa sensación de protección y seguridad que sentía a su alrededor, como si nada pudiese herirla cuando se encontraba entre sus musculosos brazos.

Pero ese tiempo llegó a un final. Porque hubo algo que logró herirla mientras él la sostenía, y fue él mismo. La carismática y agradable máscara de Matt se había caído ya, dejando a la vista lo horrible que era el monstruo que se escondía tras ella. ¿Era él, ese mismo Matt que la abrazaba, le sonreía y la besaba como si no hubiera un mañana, la misma persona que había encontrado con otra chica? Es más, ¿había sólo una? ¿O dos? ¿Tres? ¿Cuatro, quizás?

Después de todo, era bien parecido, y considerablemente mayor que ella. Jazmín debería haber sabido que una nena de dieciseis como ella no iba a retener por siempre a un hombre como él. Aunque en su interior, siempre lo suyo. Matt era una fantasía, una aventura (o como diría Malvina, un affair) que se llevó hasta el extremo, hasta el peligro.

Hasta el peligro que significaba perder un empleo.

Sus ojos se iluminaron por un momento ante la aparición de una nueva idea. Por supuesto que podía hacer eso, y con mucha facilidad. Sólo debía hablar con el director del colegio y Matt estaría en la calle en un abrir y cerrar de ojos. Era un premio digno de un hombre que osaba jugar con su corazón. Sí, podía ver el plan maquinándose en su mente...

Así como podía ver el recuerdo de ella y él, solos en la playa, compartiendo su primer beso; un momento mágico.

Se había puesto de pie y ya estaba junto a la puerta, a punto de dar comienzo a su plan maestro. Excepto que nunca lo realizaría. No era que no quería, en ese momento no había nada más que ella quisiera que provocar la ruina de ese hombre. No porque no pudiese, porque ello era lo más simple de todo. Simplemente no lo haría por esos recuerdos, para conservar ese pasado romántico. Y con esa decisión, abandonó la habitación y descendió las escaleras, dispuesta a enfrentar lo que tuviese que venir.

Tal vez era mejor dejar los recuerdos intactos.