Pues hola a toda esa gente hermosa que me lee.

Flor dorada está por terminar y estás vacaciones pretendo ponerme al día con los fics, pero deben saber, estoy trabajando en un manga, está en inglés, pero si de verdad quieren apoyar a esta wannabe artista por favor visítenle :D es amor entre chinos y rusos ¿qué más se puede pedir en esta vida? Jajajajaja . La dirección está en mi perfil.

No tienen idea la cantidad de textos que tengo tirados por mi pc. Este es otro, han de saber que, para entender propiamente este fic y porque soy la diosa del trolling, deben leer mis demás fics (bueno, no es una obligación pero todo tendría más sentido si es así).Este fic es lo que pasa cuando ves demasiado INCEPTION y juegas mucho ASASSINC CREED. Por lo que todo se conecta, uno con otro. Es complicado (y no me sorprendería que nadie en la humanidad quiera que continue esto jajajaj pero ya saben VOTEN VOTEN! )

blah blah beyblade no es mio yada yada.

Noda, te quiero, en serio.


Capítulo 1.
De Adentro hacia afuera.

"¿estás despierto Stepka?"

Abrió sus ojos rojos de golpe y miró a su alrededor al borde de un colapso nervioso, ¿dónde estaba?; lo primero que visualizó fue un enorme jardín de un edificio blanco e impecable con ventanas semi abiertas y una estructura lo suficientemente grande para acomodar a una gran cantidad de personas, una cancha deportiva donde habían varias personas practicando en uniforme. Se miró a si mismo ¡el también llevaba ese uniforme!, buscando un respiro y un aire de cordura al entorno supuso que se encontraba en alguna escuela secundaria.

-"¿Stepka?"-alguien le hablaba a su lado, pero no tenía idea de quién era esa persona y mucho menos porque le llamaba "Stepka", su nombre era Kai. Kai Hiwatari ¡eso no lo había olvidado!

-"¿qué hay con esa cara, tonto?"-escuchó y una suave mano acariciaba ahora su mejilla y le obligaba a mirar al interlocutor: un hermoso joven asiático de ojos más azules que el océano algo rasgados por lo que le daban la apariencia de un gato, cabello largo y negro como la noche y atado en una cinta blanca, ligeros colmillos se asomaban entre sus labios que le sonreían cálidamente. Sentía que lo había visto antes pero no podía recordar donde, ni siquiera su nombre.

Simplemente le observo en silencio, sintiéndose extrañamente relajado y acostumbrado al suave roce, instintivamente sus ojos se cerraron un poco.

-"me ha gustado mucho como quedó…"- continuó hablándole, por lo que volvió enfocar su rostro hacia él –"no me había dado cuenta que nuestros nombres formaban S+S"- rió suavemente y beso sus labios con suavidad, ¡no sabía por qué no tuvo el valor para empujarle por tal atrevimiento!, para su cuerpo ese beso fue algo tan natural como respirar.

El asiático volvió la mirada al árbol que les daba cobijo, más específicamente al tronco y no pudo evitar hacer lo mismo en una curiosidad increíble: tallado en el árbol se encontraba tallado "S+S", suponía que una de las S debía ser Stepka y, ¿la segunda?. Llevó su mano hasta el tronco, como si eso le ayudaría a entender que es lo que estaba pasando en ese momento.

-"¿oye Stepka quieres comer algo?"-escuchó de nuevo, la verdad le parecía que el asiático hablaba demasiado aunque su voz era increíblemente hermosa suponía que por eso no le molestaba escucharlo.

Asintió por inercia aun tocando el árbol más sus ojos se abrieron en sorpresa al notar que había algo rojo tiñendo sus dedos.

-"¿esto es…sangre?"- se preguntó y giró su rostro al chico mirándole sorprendido de nuevo, había algo diferente en él; un hilillo de sangre salía de sus labios –"oye, ¿estás bien?"- al ver aquello su corazón se oprimió como una pasa, ¿por qué?, ¡ni siquiera lo conocía!. Le tomó entre sus brazos e intento despertarlo en vano al ver que se desmayaba–"¡oye, despierta!"- miró a sus alrededores ¿dónde podía llevarlo?, no conocía ese lugar ¿dónde estaba la enfermería?

Corrió un poco, o al menos lo que le permitía su cuerpo al cargar el peso del otro, pero no había nadie en ese lugar y se preguntaba a donde pudieron haber ido los estudiantes que practicaban deporte hace menos de unos segundos.

-"¿por qué Stepka?"-
se escuchó levemente de los labios del chico –"¿por qué no viniste?"

-"¿qué?"

-"¡¿por qué no despiertas?"

De nuevo abrió sus ojos y se sintió ahogado y cegado por una terrible luz blanca: el pitido del electrocardiógrafo era más molesto que cualquier otro sonido en el mundo y al menos tres pares de manos le sostenían firmemente contra una camilla.

-"¡señor Hiwatari!"

Enfocó mejor los rostros pero eso le dio igual, su cuerpo busco girarse solo para vomitar a un lado de la cama pues el universo entero le olía a sangre y todo giraba a su alrededor en esa repugnante luz blanca. Luego de sacar su estomago por la boca y extrañamente que ahora todo sabía a bilis y no a sangre recordó que sucedía, estaba en el hospital psiquiátrico.

Miró su muñeca y vio las cicatrices de un intento fallido de suicidio, por supuesto verticales: cuando él hacía las cosas las hacía en serio pero el mentado de su vecino había logrado dar con él y "salvarlo" haciendo que fuese internado en ese lugar. Pero las heridas no estaban abiertas: creyó que lo había intentado de nuevo ¿de qué fue entonces ese estado?

-"creer que el sueño es la realidad durante la prueba no es algo de un profesional"- se escuchó la voz de alguien a través de un comunicador que se encontraba en la esquina de la habitación, Se trataba del médico en jefe en ese psiquiátrico: al que nadie le había visto nunca el rostro.

Parpadeó confundido –"¿estaban haciendo una extracción de mi mente?"- preguntó Kai, acomodándose en la camilla. La extracción u origen consistía en indagar en la mente de un individuo a través de los sueños, por lo general para obtener información valiosa. La victima a la que se le realizará la extracción duerme en proximidad con sus extractores, conectados con sedantes a través de una máquina, donde todos comparten el mismo sueño.

-"piénselo bien Hiwatari"- se escuchó la voz por el intercomunicador

-"¿yo realizaba la extracción?, ¿de quién?, ¿Quién era ese chico?"-preguntó frunciendo el ceño deseando que ese mentado director estuviese en frente para darle un golpe en el rostro.

No hubo respuesta, el coraje bullía en el interior del ruso japonés, mas una enfermera de cabello rosa intento calmarlo –"Señor Hiwatari…"- dijo la chica tomando sus hombros –"Creemos que eso era su subconsciente"

-"no hagas respuestas apresuradas Mao"- dijo el otro doctor de cabello negro y nariz enorme y piel ligeramente bronceada, respondía al nombre de Lee y era el hermano mayor de la enfermera –"Señor Hiwatari, ¿no recuerda de que trata todo esto?"

Kai se intentaba masajear las sienes buscando que todo tuviese más sentido, lentamente la cordura volvía a su cabeza. Él era un extractor que trabajaba para la policía indagando en la mente de criminales para buscar el origen de crímenes: para ahorrar toda la cháchara y el ensuciarse las manos –"hm…si… esto ¿es un trabajo que me están pidiendo que haga?"

-"es un experimento para utilizar la máquina de las extracciones de sueño para obtener información incluso más profunda…" –explicó el asiático

-"¿qué clase de información?" –preguntó insistente Hiwatari.

-"eso es información clasificada"

Kai frunció el ceño –"¿Por qué realizaba una extracción sin mi equipo? ¿Dónde están Ivanov, Kuznetsov, Papov y Spencer?"- preguntó cerrando los puños: la extracción nunca se realizaba con una sola persona, eran varios los que indagaban la mente de la víctima para esta clase de casos. Ninguno de los médicos respondió, simplemente bajaron el rostro -"pues no veo porqué he de aceptar realizar una extracción si no sé que estoy buscando y además estoy solo…"- hizo ademán de levantarse de la camilla para salir de allí pero ambos hermanos asiáticos le sostuvieron

-"pero si lo realiza se le retirarán todos los cargos"-dijo el Doctor Lee sosteniéndole

-"¿qué cargos?"-preguntó enojado Hiwatari ante su creciente amnesia que no quería remitir en ningún momento, más bien todo se tornaba más confuso

-"¿no lo recuerda?"–Preguntó Mao preocupada mirándole con sus ojos brillantes

-"Kai Hiwatari, usted fue acusado de asesinato"


Estaba en una habitación completamente blanca, sin ventanas, solo con una pequeñísima rejilla para que pasara la ventilación. Su cama parecía una especie de extensión de la pared acolchada; ni siquiera bordes tenía era como una enorme caja algodonada pegada a la pared. La pared opuesta al mueble estaba hecha de una especie de vidrio opaco que le permitía ver la silueta de su vecino y al parecer hablar con él a través de unos pequeñísimos agujeros donde no cabían si quiera sus dedos.

-"¿Kai?"

-"Ivanov?"- preguntó, acercándose con prisa a la pared –"¿qué haces allí?"

-"cargos de homicidio... ¿tú sigues con la depresión?"

-"¿a quién matamos?"–dijo cambiando el tema, su depresión era algo que no comprendía demasiado bien: simplemente quiso terminar su vida, no es que estuviese deprimido.

-"ninguno de nosotros recuerda mucho desde la última extracción"- dijo el ruso, Kai podía ver su silueta recostada contra el muro, él le imitó y apoyó su espalda contra el vidrio, escuchándole –"a los dos días de realizar la extracción de Kinomiya recibimos la noticia de que estabas aquí, luego de tres días encontraron cargos de que nosotros habíamos asesinado a alguien: un tal Masefield…terminamos contigo en un psiquiátrico"

-"¿cómo lo hicimos?, ¿en una extracción?"

-"probablemente, eso explicaría porque no podemos recordar nada de eso…"

-"¿también te están haciendo ese experimento extraño?"

-"¿en el que estoy en un campo de guerra persiguiendo a alguien?"

-"….no...Mi extracción fue diferente"

Ivanov quedo en silencio unos segundos como extrañado –"ya, debe ser cosa del subconsciente… aunque Kuznetsov dice que ve lo mismo…"

-"¡¿por qué ustedes ven un campo de guerra? ¡La última fue hace más de 50 años!"- dijo Kai estresado, cada vez más confundido con la situación

-"solo, sigamos con esto… eventualmente encontraran que no asesinamos a nadie y saldremos"

Kai quedo en silencio, esperaba que Ivanov tuviese razón.