Esto me lo inspiró un doujin muy sensual USxUK, bueno, si son de ellos todos son sensuales. Pero bien, vamos al fic.

Pareja: Estados UnidosxInglaterra.
Disclaimer: Hetalia y todos los personajes que lo conforman no me pertenecen. El respectivo dueño es Himaruya Hidekaz.
Advertencia: El Doctor.

Arthur se retorcía en su puesto como un resorte, no quería escuchar su puto nombre, por eso, cuando escuchaba "Michel, Sergio, Claudio, y Fulanito de tal" botaba un suspiro de alivio, el último que entró fue Romina…a Arthur le dio un estremecimiento ¿se llamaba Romina y entró a hacerse ese examen? ¿qué era exactamente? ¿transexual? no tenía nada en contra, pero él jamás tomaría como fetiches vestirse de mujer.

¿O sí lo haría?

Va, dejo de pensar en eso, su mente estaba concentrada en una imagen mental de dedos… dedos con guantes de plásticos en su ano… y ya se volvía a poner nervioso, odiaba esos exámenes, porque bueno, él era un tanto gay -muy gay- y que le tocaran allí era raro y humillante -y excitante-, qué pasaría si por casualidad, sólo por casualidad se excita ¿eh? ¿quién le paga el trauma al pobre hombre que lo atienda? ¿quién le explica que tiene un rarito amante norteamericano que le hace eso en las noches? ¡nadie!

Ayúdame reina, ayúdame.

–Siguiente, Arthur Kirkland–

Shit, kill me.

–Siguiente, Arthur Kirkland–

Mierda, enserio mátenme.

Y se paró, con el valor que tenía, él fue un pirata, un imperio, él podía con un examen de próstata, empezó a pensar positivo mientras millones de arcoiris homosexuales alumbraban su camino, la humillación llegó pronto en su mente al imaginar tan colorido y homosexual paisaje, pero bueno, al menos lo animaba un poco, abrió la puerta y vio al doctor, era rubio y estaba sentado de espaldas.

–Soy Arthur Kirkland… vine por…, ya sabe, el examen de próstata. –

–Sé quién eres…–susurra.

A Arthur esa voz se le hace endemoniadamente conocida, pero se niega a creerlo, no puede ser que sea…

–Hola, Iggy... –

–¿A-A-Alfred? –tartamudeaba el pobre inglés.

–En la camilla por favor…–susurró tratando de parecer profesional poniéndose los guantes de plástico

–¡Que te jodan, maldito pervertido! ¡te van a demandar por hacerte pasar de medico!–

–Te equivocas, ayer tomé el curso de: "Como ser doctor de Arthur en un día", y mi gobierno me lo aprobó. –se reía maléficamente mientras llevaba sus enguantados dedos al poco inocente trasero de ese sensual y cachondo inglés.

Ese sería definitivamente el examen de próstata más recreativo que tendría el mayor, pero al menos, no tendría que explicar el "por qué" se excitaba cuando le hacían esas cosas, pero también era claro, que nadie le aseguraba al estadounidense seguir con vida después de eso.

N.A: Y eso, Arthur odia a todos los médicos cuando tiene que hacerse ese examen, pero si hablamos de un estadounidense como aquel es incluso peor. Le deseo suerte en la visita, porque les aseguro fans del USxUK! que no sólo harán una inocente revisión!