3. Reencuentro.

Pov. Hachi.

Ayer al llegar a casa, con la misma pasé la entrada me dirigí a mi habitación todavía con las lágrimas corriendo por mi cara. Ni siquiera bajé a cenar. Ahora tampoco tengo ganas de levantarme, y he decidido que nadie me convencerá para salir de esta cama.

-¡Nana! ¡Si no te das prisa llegarás tarde!- a excepción de mi madre.

-¡Ya voy!- le respondo mientras comienzo a prepararme.

Ya preparada y, todavía sin haber probado bocado. Me voy corriendo ya que nuevamente llego tarde. Por suerte llegué antes de que sonara el timbre para que comenzara la clase. Hasta el profesor se quedó sorprendido de que estuviera en clase. La clase no fue nada fuera de lo normal, solamente aburrida.

A la hora del descanso me di cuenta de una cosa…. ¡Se me quedó el obento* en casa! ¿Qué hago? Si llamo a casa nadie lo cogerá. No puedo pedirles a mis amigas. ¡No sé que hacer!

-Tu- en cuanto me giro veo a Nana que me ofrecía parte de su comida.

Yo solo pude aceptar dándole las gracias.

-¿Sabes? He estado pensando que debería de llamarte de algún modo- con esas palabras me puse a pensar.

-"Tiene razón. Pero el caso es que no puede llamarme por mi nombre, sino nos confundirán por nuestro nombre"- después de pensarlo asiento.

-Veamos… Humm… ¿Qué te parece si te lo digo después de clases?- me dijo a lo que yo asiento.

Al terminar las clases, me preparo para irme. Antes de que terminaran las clases Nana fue llamada por nuestro tutor. En fin… ¡A casa!

Ando por la esquina que da para mi casa. Estaba a solo cinco pasos cuando me pareció oír a alguien llamar a un tal Hachico.

-"¿Se habrá escapado algún perro?"- me pregunto mientras entro a casa.

Al día siguiente no sabía por qué pero tenía el presentimiento de que algo iba a pasar. No sabía si sería algo bueno o algo malo, pero lo que si sabía era que por fin iba a saber el mote que me había puesto Nana.

Me voy a la escuela sin mucha prisa ¡Por fin no llego tarde! En cuanto llego al cruce me topo con Nana que venía del camino de la escuela, lo cual me pareció extraño.

-¡Hey!- me saluda, se le ve muy entusiasmada hoy.

-Hola Nana, ¿Sabes que vas en sentido contrario a la escuela?- pregunto.

-Sep, es que voy a ver a un amigo que vive cerca de aquí- me explica.

-Ah… Entonces ¿no iras a la escuela?-pregunto, ya que me si va a ver a su amigo dudo que le de tiempo.

-Claro que si- eso me dejó intrigada.

-¿Cómo? Pero si vas a donde tu dices no tendrás tiempo- la verdad es que es imposible que le tiempo.

-Todos los días hago lo mismo, y… me gustaría que vinieras conmigo- me dice con un brillo en los ojos que no me gusto para nada.

-No se…- le digo insegura.

-¡Vamos Nana! Enrróllate que estoy totalmente segura que le vas a caer simpática- que ella diga simpática no le va.

-Eh… esta bien- me rindo.

Ha Nana se le formó una sonrisa que para mí no presagiaba nada bueno. Tal vez no debí aceptar.

Me guió unas casas en dirección contraria a la escuela. En cuanto llegamos, me fijé que el amigo de Nana vivía en un complejo de apartamentos. Toca al timbre y tras la puerta se oyó bastante ruido, como si se estuviera colocando todo al no saber que se recibía visitas hasta que llega el momento en el último minuto.

La verdad no me esperaba un reencuentro, ya que la persona que abrió la puerta era aquel chico que conocí pajo la lluvia.

El mundo puede llegar a ser un pañuelo ya que no se puede saber cuando ni en que momento te puedes encontrar con alguien que ya conozcas.

Nota de autora.

Obento: tarrina para guardar la comida que vas a comer fuera.

Lamento la tardanza, mi inspiración tardó en venir y cuando venía me daba ideas no solo para uno sino tres one shots de bleach que van a ser nada más y nada menos que ishihime.

Espero que os haya gustado el capi y ya saben que acepto criticas buenas y malas, también acepto sugerencias de lo que quieren que salga en el próximo capi.