Gracias por tí


Desperté con un olor flotando en el aire, que me resultaba muy familiar. Me froté mis ojos inútiles con mis manos en puños y volteé sobre mi espalda en el colchón, me tomó un segundo o varios caer en la cuenta de dónde estaba. La casa de la familia Swan.

Alcé mi mano y tanteé el lado derecho de la cama, Noah ya se había levantado y yo no tenía ni idea de la hora que era, me faltaban los recursos básicos que utilizaba en casa para ubicarme en el tiempo y el espacio. Bajé las piernas de la cama y me quedé esperando algo… no sabía qué, al menos la voz de mi hijo sacándome de mi leve pérdida espacial, pero no… decidí levantarme y hacer lo que podía hacer, actuar como un no vidente en un lugar nuevo, reconocer mi espacio y ubicarme mentalmente.

Ángela no estaba en este viaje, pero alguien me había dejado mi ropa preparada a los pies de la cama y los zapatos también, sonreí al saber que Bella tomaría esas pequeñas precauciones que me hacían la vida más fácil.

Me vestí rápidamente y tanteando a través de la habitación llegué hasta la puerta, cuando la abrí, los olores y los sonidos llegaron hasta mí. Olor a café recién hecho, pan casero y algo más… cielos, conocía ese olor, era como masa de galletas o alguna u otra especia, un olor con el que se me hacía agua la boca. Había música en el primer piso, sonaba como a canciones de época navideña pero suave e instrumental… como piano, también había risas y algo como los sonidos de una caricatura en la televisión.

No podía recordar la última vez que la televisión se hubiese encendido en casa, ni mucho menos con caricaturas en ella.

_Yo le pongo los confites! Yo Bella, porfa…_ la voz de mi hijo me sacó de mis pensamientos y me separé del marco de la puerta para ir tocando las paredes hasta que encontré la que bella me había dicho era, la puerta del baño.

En pocos minutos estaba preparado para bajar, con mi rostro lavado y afeitado y mi boca limpia y oliendo a menta. Bajé los primeros escalones con cierta inseguridad, recordaba que bella me había dicho algo a cerca de 25 de ellos… no estaba seguro. Cuando llegué al rellano me sentía más seguro, podía oír las voces de los habitantes de la casa en la parte de la cocina que estaba ubicada a mi izquierda.

_Mi nana les ponía confites rojos en las mejillas de Santa!_ Noah parecía muy entusiasmado con algo. Sonreí, era cierto… había pasado más de dos años, pero aún recordaba en esta época las galletas de jengibre de Esme, ese era el olor tan particular en el aire… galletas de jengibre.

_Entonces deberíamos ponerle confites rojos a sus mejillas ¿no crees?_ la voz de Bella me sacó otra sonrisa, era como si me bañara con un ungüento especial que me daba calidez y contención cada vez que la oía… estaba tan acostumbrado a ella.

Caminé hasta tocar el borde de lo que parecía una encimera y entonces el traqueteo de recipientes de aluminio dejó de sonar,

_Buenos días Edward… ¿deseas café?_ oí el sonido de una taza y el líquido vertiéndose en ella.

_Claro_ asentí _buenos días bella, hijo…_

_Buenos días papá!_ sentí las manos de mi hijo en mi mano y luego fui arrastrado por esa bola de energía, raras veces había sido testigo de un Noah tan alegre como este. Lo que fuera que estuviera haciendo le hacía tan bien. _Bella está cocinando galletas!... ven y prueba una, son deliciosas y tienen formas de renos y de Santas!_

_Buenos días Edward_ sentí la voz de Charlie desde algún lado de la cocina, ese hombre me había hecho sentir tan bienvenido que no podía más que estar muy agradecido por dejar que invadiéramos su casa.

_Hola Charlie… parece que esta mañana estuvieron muy ocupados_ sonreí tanteando la silla frente a mí y sentándome en ella.

_Si, Bella es especialista de galletas… estas, de jengibre y Noah no quiso esperar hasta navidad, por lo que…_

_Oh vamos papá… tú tampoco querías esperar hasta navidad_ se quejó bella entre risas, solo escuché un gruñido por parte de Charlie.

Sentí la mano de bella en la mía y sonreí inconscientemente, acaricié su piel suave con mi pulgar pero ella la levantó hasta que toqué la taza caliente de porcelana.

_Gracias_ musité tomándola.

_Mira!... este es un árbol de navidad_ mi niño puso en mi otra mano una galleta que por el contorno deduje que era un árbol. La llevé a mi boca y tras morderla percibí el sabor limonado e intenso del jengibre, la explosión de sabor estaba en mi boca.

Continuamos desayunando con normalidad, Charlie no trabajaba hoy, pues era día de acción de gracias y se quedaba en casa para cortar el pavo de la cena. Emmett estaba en el refugio de animales, curiosamente hoy se realizaban varias adopciones, por lo que vendría a cenar luego de terminar en el refugio, Noah y yo decidimos quedarnos a ayudar en lo que fuera necesario y en la medida en que pudiéramos, aunque Bella me aseguró que todo estaba organizado y saldría bien. No podía negar me había desilusionado un poco, me había imaginado batiendo un huevo al menos en la cocina mientras Bella rellenaba el pavo.

_Maggie vendrá por la tarde para ayudarme con la cena, por cierto… no arruines esta Charlie_ regañó con tono serio _ella es perfecta!, me gusta, me gusta mucho…_ tenía la sensación que Bella apuntaba a Charlie con algún tipo de artilugio domestico, tal como un cuchillo o tenedor de puntas filosas, por la respuesta que Charlie le dio con voz algo nerviosa.

_Te lo prometo, ella… también me gusta mucho, no lo arruinaré_

_Bien_ continuó Bella _porque Noah se ha enamorado de su pollo con salsa de setas al igual que yo ¿no es así Noah?_

Sentía que ella estaba utilizando a mi hijo como una manera de extorsionar a su padre, sonreí… ella era increíble.

_Si!... Maggie hace ico pollo, me gutó mullo…_ reí cuando me imaginé a mi niño con su boca llena de galleta.

_Hey, con calma hombrecito_ murmuró Bella cerca de mí, _toma un poco de leche así tragas eso, estas pueden ser un poco secas y te atoraras_

Estaba sorprendido con ella, parecía saber cada necesidad de mi hijo, no tenía hijos propios pero no podía dejar de sonreír al ver que trataba a Noah como si lo fuera.

Luego del desayuno Charlie y yo fuimos a dar un paseo por el patio trasero de su casa, tenía unas reposeras de madera y cojines en el exterior, bajo el porche trasero. Podía imaginarme el bosque al fondo como si protegiera la casa, tal cual muros de piedra. Hacía un poco de frío pero podía imaginar a lo lejos los picos nevados de las montañas de la península, podía imaginar el cielo nublado y gris y la calma que precede a una tormenta, la sentía… esa estática invisible en mi piel.

Tomamos chocolate caliente, preparado por Bella que cocinaba junto a Maggie y Noah, que no se separaba de su lado. Charlie me habló de su trabajo y yo le hablé de lo que solía hacer antes del accidente, mi voz tembló cuando reconocí haber sido uno de los arquitectos más reconocidos de Phoenix y que era mi pasión hasta que todo el desastre sucedió. Tragué grueso cuando dije "tuve que renunciar"… eso fue lo más duro que tuve que hacer en mi vida profesional y personal, mis metas quedaron truncadas y mis sueños aniquilados, no podía ver… mierda, era un hombre ciego, ¿de qué manera un arquitecto se las apañaba si no podía ver? Era como arrebatarle las piernas a una bailarina, la voz a un cantante…

Yo ya no era nadie…

Más tarde Emmett llegó mientras noah jugaba cerca nuestro con Marley, Charlie y yo compartimos anécdotas de Noah y Bella y nuevamente sentí un sabor amargo cuando di con la realización de que en realidad, no sabía mucho de mi propio hijo. No sabía todo lo que Charlie sabía de Bella… por dios, si el hombre podía nombrar de memoria las películas favoritas de su hija y las caricaturas que veía de niña. Respiré hondo, molesto conmigo mismo cuando la voz de Bella anunció desde la puerta del patio trasero que la cena estaría lista en una hora.

*o*

_Yo puedo hacerlo_ susurré con vehemencia, la mano de Bella tomó la mía y la separó de la mano de mi hijo _Bella… no me hagas sentir un inútil, yo puedo hacerlo_

Sentí su mano en mi mejilla, suave y dulce, ella sabía cómo calmarme… _Sé que puedes hacerlo, pero tardaríamos más ¿no te parece?, yo le doy su baño a Noah y tú te das el tuyo en el baño de mi recamara, para cuando termines Noah estará listo y solo faltaré yo…_ tenía lógica, ella suspiró y la sentí más cerca de mí, su aliento cálido pegando en mi barbilla _no quiero hacerte sentir inútil Edward, sabes que no… pero_ ella suspiró nuevamente _te quiero presentar a alguien que vendrá a cenar con nosotros y quiero que estemos listos para recibirlo_

No supe por qué… pero me alarmé.

_¿Jacob?_ pregunté simplemente.

_Sí, Jake_ afirmó ella.

Me separé haciendo que su mano cayera de mi rostro y asentí antes de caminar hacia mi habitación para tomar mi ropa que ella me había preparado, no sabía si estaba preparado para conocer a ese tal Jacob. Tenía una mala espina con él y no me gustaba el tono de voz de Bella cuando decía su nombre, no me gustaba para nada. Me hacía sentir… furioso. ¿Qué tan especial podría ser ese tal Jacob?, claro… seguramente no sería ningún inútil como yo.

Estuve preparado un rato después, tal vez unos veinte minutos, desde que no tenía mi reloj parlante conmigo se me hacía difícil situarme en tiempo. Salí de la habitación de Bella guiándome por las paredes hasta llegar al inicio de las escaleras. Me detuve cuando oí pasos pequeños en el corredor detrás de mí,

_Papá! Mira!... Bella me vistió con un traje como el tuyo, tengo una corbata!_ mi niño gritó con entusiasmo mientras tomaba mi mano para que mis dedos tocaran la suave corbata de seda que llevaba puesta,

_¿De qué color es?_ pregunté sonriendo.

_Mmm… azul!_ luego me soltó para bajar las escaleras con pasos rápidos.

_Despacio Noah, no bajes corriendo!_ oí a Bella que se acercaba detrás de mí, sus tacones resonaban contra el suelo de madera y su fragancia de fresas me envolvió cuando llegó a mi lado. _Está algo excitado…_ rió.

Asentí _Es así cuando hay festividades._ sonreí respirando profundamente con disimulo, quería olerla… todo el tiempo.

Cielos…

Alcé la mano tentativamente y tacé su mejilla con delicadeza, ella se apoyó contra mi palma y por el movimiento que percibí, pude decir que sonreía. Moví mi mano hacia detrás de su cabeza y entrelacé mis dedos con su cabello, estaba suelto y cayendo sobre sus hombros. Rastrillé mis dedos hacia abajo hasta que llegué a su hombro desnudo, tragué en seco… ella estaba usando un vestido de breteles y a juzgar por la textura era de raso, satén o algún materia parecido.

_Estás hermosa_ susurré, temía que mi voz me defraudara y saliera entrecortada. Ella rió suavemente…

_¿Cómo sabes cómo luzco?... no te lo he dicho y ciertamente no me has visto_ sentí la reticencia en su voz al decir lo último.

_Puedo percibirlo aunque no te pueda ver…_ dije con seguridad _llevas el cabello suelto cayendo por tu espalda en suaves risos, llevas vestido, hueles exquisita y usas tacones… solo puedo imaginarme lo hermosa que luces_

Sentí el silencio a nuestro alrededor y juro que podía oír los latidos de su corazón, corriendo en su pecho como el mío. Tragué pensando que tal vez había dicho algo que la había incomodado, arruinándolo como siempre…

Pero me sobresalté cuando la sentí moverse a mi lado, apoyó su mano en mi hombro y luego sentí un beso en mi mejilla, suave e inolvidable.

_Gracias_ susurró quedadamente _mi vestido es azul noche, como el color de tu camisa y la corbata de Noah_

Sonreí _Vamos a juego_

_Por supuesto _ sentí su mano en la mía, _vamos… llegan los invitados_

Justo cuando comenzamos a bajar las escaleras el timbre sonó en casa de los Swan… era tiempo de conocer al tal Jacob.

Bella no se separó de mi lado y por una parte eso me reconfortaba, Noah tomó mi mano y caminamos hacia la sala pequeña donde Charlie estaba saludando a los recién llegados junto con Maggie. Sentí las voces cuando nos estábamos acercando e hice el registro mental de la gente que estaba allí. Charlie, Maggie, Emmett y tres voces más que no conocía.

_Oh mira que niño tan bonito… Bella, nos habías contado pero no hay nada mejor que en persona_ la mujer que dijo eso se acercó a mí y pasé por un breve momento de pánico que esas palabras estuvieran dedicadas a mí _Noah ¿no es cierto?_ suspiré.

_Sí… _ mi hijo respondió, por su voz podía sentir que estaba algo tensionado, su renuencia a conocer gente nueva fue obvia para mí y para Bella que lo recogió en sus brazos, inconscientemente llevé mi mano en su cintura y la acerqué a mi cuerpo.

Noah nos necesitaba a ambos.

_Soy Rachel, Bella nos habló muchas cosas de ti, eres un niño muy hermoso_ continuó la mujer sin percibir el miedo en mi hijo.

_Rachel, deja de apabullar al niño_ una voz gruesa de hombre regañó con ligereza, Rachel rió y chasqueó con la lengua

_Oh vamos Billy, ¿o no me dirás que es lindo?_

El hombre coincidió y luego Bella se separó de mí, ¿por qué me sentí desilusionado?

_Jake cariño, que bueno verte otra vez!_ murmuró ella caminando hacia el Jake en cuestión. Tragué en seco y bajé la cabeza al notar como lo había llamado ¿cariño? ¿en serio?. _Te quiero presentar a unas personas, mira… él es Noah, mi nuevo alumno y el niño que atrapó mi corazón…_

_Hola Noah_

Y no pude más que alzar mi cabeza en dirección de su voz y abrir grande los ojos, aunque fuera inútil. Mierda… ¿qué carajo?...

La voz que había escuchado no era de un hombre, ni siquiera de un adolescente, era de un niño rondando los 12 años o menos. Me quedé estupefacto tratando de escuchar algo más de su voz para poder saber, pero la mano de Bella envolvió la mía nuevamente y me arrastró hacia adelante,

_Jake, mira… él es el papá de Noah, Edward…_ apretó mi mano _Edward, él es Jacob Black, fue mi primer alumno y es mi amigo._ colocó mi mano en la mano pequeña de alguien, que a pesar de su tamaño me estrechó fuertemente.

_Hola Jacob_ dije aún pasmado.

_Hola Señor_ murmuró él con voz seria. Bella tomó mi otra mano libre y la colocó sobre algo frio de metal delante de mí, haciéndome que me inclinara ligeramente. No lo pude reconocer en un primer momento, pero recorrí suavemente lo que era a modo de reconocimiento, Bella me iba guiando con su mano… hasta que toqué por detrás de la espalda del pequeño y luego por debajo de él, era una silla de ruedas.

Cielos…

No supe que decir…

Me incorporé aún más pasmado y sentí la mano de Bella en mi espalda. No entendía nada… o sí, era un niño en sillas de ruedas, refutando todo lo que había pensado del tal Jacob. Sentí las palabras suaves de Bella en mi oído…

_Jake tiene 13 años, cuando tenía 10 iba paseando con su hermano Paul en moto, tuvieron un accidente y Paul murió, Jake quedó con una lesión en la espina dorsal y sin poder caminar… fui su tutora por un año mientras él se recuperaba. Él es especial para mí._

Asentí… aún lívido por la información que ella me daba, pero maravillado también por la persona que tenía a mi lado, ella era increíble… ¿entraba más amor en su corazón? No lo creía, podía imaginármelo a punto de explotar de tanto que ya tenía.

_Jake… ¿quieres galletas de jengibre? Las hice esta mañana junto a Noah, se que te gustarán_

_Si Bells_ sentí su silla de ruedas alejarse del salón, tal vez siguiéndola hasta la cocina _pero sabes que me gustan con leche, Rachel no hace de estas en un tiempo._

Me quedé estupefacto allí en la mitad del salón, pensando en lo idiota que había sido, inseguro, celoso y enojado conmigo mismo. Por dios… mi condición parecía tan poca cosa al lado de la de un niño de 13 años que no podía caminar, que tenía que ir día a día relegado en una silla de ruedas y que tenía que vivir con ello. ¿En qué mundo había estado viviendo yo? En un mundo egoísta que pensaba que el único con un gran peso en la espalda era yo, el único desdichado e infeliz incapacitado era yo… idiota, tan estúpido.

Tuve la urgente necesidad de ponerme a llorar allí mismo, estúpido… era ciego, tan ciego, pero no a causa de mi ceguera física, fui ciego toda mi vida. Viví en la frivolidad que Tanya me imponía, no vi nunca más allá de mis narices, ni siquiera vi las necesidades de mi hijo hasta que Bella me las tiró en la cara miles de veces.

Apreté los dientes y retuve el gruñido que retumbaba en mi pecho, sentí la mano de Charlie en mi espalda y volteé hacia él, bajo la bruma de mis emociones percibí que me presentaba a sus amigos, Billy y Rachel, hermana y padre de Jacob. Pero no pude emitir palabras… estaba demasiado enojado conmigo mismo. Solo me senté a un lado de Charlie y participé pasivamente de las conversaciones, con mi mente revolucionada y mi corazón desbocado en el pecho. Una vez más Bella, me había abierto los ojos.

*o*

Tomé la mano de mi hijo, tan pequeña en la mía pero tan cálida y confortante ¿cuántas veces lo había hecho desde que había nacido? ¿el simple gesto de tomar su mano?... contaba esos momentos con los dedos de una de las mías.

Cerré los ojos y esperé, Jake comenzó con los agradecimientos y una vez más me sorprendió cuando lo hizo, solo agradecía tener una silla de ruedas adaptable para jugar basquetbol. Billy agradeció tener a su hijo a su lado y el titulo de enfermera de Rachel, ella agradeció su titulo y su nuevo puesto de enfermera en el hospital local. Charlie agradeció tener a toda su familia junto a él, la presencia de Maggie en su vida y la ensalada de alubias de Bella, Emmett agradeció la comida sobre la mesa, salir aprobado en todos sus exámenes finales y su nuevo Chevi que había adquirido con su primer sueldo como ayudante en la veterinaria local. Maggie agradeció la presencia de Charlie en su vida y la adquisición de nuevos amigos, sonreí por eso… Y luego llegó el turno de Noah,

_Mmm… gracias por las galletas de jengibre_ notaba la timidez en su voz, pero ya no el miedo por estar rodeado de personas nuevas _por mi perrito Obi, por Marley, por mis muñecos de Star Wars, por mi nana Esme y mi abu Carlisle, por mi papá y por mi… por Bella_ ella a mi lado suspiró.

Apreté la mano de Noah cuando lo oí dar su agradecimiento, era muy acertado lo que agradecía, había perdido a su madre este año, pero la llegada de Bella había iluminado su vida, yo igual estaba agradecido por eso. Carraspeé, me tocaba a mí, tragué saliva y tomé una profunda respiración, sentí la mano de Bella apretar la mía y me calmé gracias a su calidez y suavidad, ella estaba conmigo. _Doy gracias por pocas cosas este año_ sonreí tratando de alijarar el ambiente, no podía dejar de ser sarcástico _estas pocas cosas son grandes en realidad y compensan todo lo que faltó, la presencia de mi hijo en mi vida_ apreté su manita _la llegada de Bella a casa... y aunque lidie día a día con ello, la perdida de mi vista_ oí un jadeo por parte de Bella que estaba a mi lado, quiso separar su mano de la mía, pero la retuve y alcé mi cabeza en su dirección _porque si no hubiese sucedido, no estaríamos aquí contigo_

Suponía que Bella estaba mirándome, sentía la mirada de todos en la mesa sobre mí y sentí su respiración acelerada. Apreté su mano por miedo a que me me soltara, sabía que mis palabras no le había gustado, pero era así… prefería estar ciego a no haberla conocido nunca.

_Tu turno_ sonreí tratando de apaciguarla. Ella suspiró y apretó mi mano.

_Yo… agradezco la presencia de todos mis seres queridos en mi vida _ su voz temblaba y fui yo quien apretó su mano con ligereza _agradezco poder compartir esta cena con todos ellos._ su voz terminó suave pero rota y me contuve la necesidad de levantarme de mi silla y tomarla entre mis brazos. No quería oírla nunca más llorar, ella no se lo merecía y las veces que lo había hecho había sido por mi culpa.

Apreté su mano. Dios… quería tocarla, abrazarla o simplemente sentir la suavidad de su mejilla. Apreté mi puño sobre la mesa, era como una maldita atracción.

_Bien, a cenar!_ la voz de Charlie rompió el momento, el cual agradecí internamente. Las charlas del resto de los comensales fluían como el sonido de platos y sentí el sonido del cuchillo eléctrico de Charlie cortando el pavo. Bella soltó mi mano y se disculpó un momento al levantarse de su silla. Automáticamente traté de levantarme para ir con ella pero una mano en mi hombro me lo impidió.

_Déjala un momento _ la voz de Emmett me advirtió _ ella necesita un tiempo a solas, en estas fechas, la ausencia de mamá pesa_

Asentí, pero algo me decía que no solo la ausencia de su madre la tenía así…

POV Bella

Ahuequé mis manos como un cuenco y las puse debajo del agua fría, se llenaron de ella y me las llevé al rostro, refrescando mi cara. Volví a hacer lo mismo y me refresqué el cuello y la nuca, necesita espabilarme. Cerré los grifos y me sostuve del lavabo con mis manos apoyadas en la orilla, mi cabeza caída entre mis hombros, al levantarla miré mi rostro en el espejo. Mi maquillaje se había arruinado, ¿qué más daba?...

_Idiota…_ gruñí apretando los dientes. Tomé la toalla y me sequé palpando mi rostro suavemente, no quería que se me notaran mis ojos hinchados por las pocas lágrimas que habían alcanzado a caer antes de lavarme el rostro.

Esas palabras… aún estaban dando vueltas en mi mente.

"Agradezco mi ceguera… porque sin ella no estaríamos aquí contigo"… eso, mierda… era lo más hermoso que alguien hubiese podido decirme, por más escabroso que luciera. ¿Por qué Edward tenía ese poder de desarmarme con solo unas palabras?

Llevé una mano a mi pecho y acariciando ese lugar que molestaba me miré en el espejo. Mi corazón parecía tener algún tipo de crisis en mi interior. Un tipo de crisis que no necesitaba en este momento, no con él.

Suspiré profundo y me separé del lavabo para salir del baño, pero me sorprendí encontrarme en la puerta con mi hermano, mirándome fijamente, con las manos en sus bolsillos.

_Emmett… ya bajo, necesitaba ir…_ señalé el baño.

_Estas enamorándote_ dijo dejándome petrificada.

No…

Arrugué el entrecejo y desvié la mirada…

No…

¿Cómo podía sugerir eso?... ¿Por qué?

No…

_Deberíamos bajar a cenar_ dije pasando por su lado,

_Bella_ sentí su mano en mi codo deteniéndome, pero me negué a mirarlo _Estoy aquí y lo sabes… para cuando quieras hablar_

Asentí sabiendo que era cierto, tenía a mi hermano, pero no había nada de qué hablar.

Bajamos las escaleras y me senté en la mesa con la mirada fija en mi plato, pude ver en la periferia de mi mirada la mano de Edward a un lado de la mía, tenía ganas de tocarlo, al menos para hacerle saber que todo estaba bien… pero nada lo estaba, ese remolino de sentimientos me atormentaban en mi interior y no podía involucrarme más. No podía. ¿Por qué no me di cuenta de todo antes? Hubiese prevenido este dolor en el pecho.

Luego del postre, que fueron manzanas asadas de Maggie con crema, Noah se quedó dormido en mi regazo, sobre el sofá. Miré su pequeño rostro y sonreí, él era tan ajeno a la tormenta que se formaba en mi interior y era participe de ella, porque me había enamorado de ese pequeño, tan mal. Besé su frente y él se acurrucó más contra mi pecho, pasé mis dedos sobre su cabello y cerré los ojos oliendo el perfume de niño en el hueco de su cuello.

_Te ves bien con un niño en brazos Bella_ murmuró Billy. Alcé la vista y sonreí… Charlie, Billy, Emmett y Edward estaban sentados en el sofá mirando algún partido en el televisor, excepto por Edward claro, que tenía su mirada perdida en mi dirección.

_Me gustan los niños, lo sabes… a demás él es especial, se ganó mi corazón desde el primer segundo_

_Sí, recuerdo cómo fue con Jake…_ rió Billy. Miré hacia Jake y estaba en la mesa de la cocina frente a su inseparable notebook, jugando una especie de juego en línea. Todos rieron menos Edward que escuchaba con confusión en el rostro.

_Jake fue difícil…_ dijo Billy dándose cuenta de la incertidumbre de Edward _le hizo la guerra a Bella hasta que se cansó, por supuesto ella salió ganando… pero para cuando sucedió, Jake ya le había escondido miles de veces su bolso, había quebrado cientos de lápices, había arrugado cientos de hojas, había tirado cientos de tazas de café sobre Bella…_

_Entiendo el punto…_ rió Edward.

_Pero luego, fue solo Bella. Así como la conoces y se ganó el corazón de mi hijo. Hasta el punto de haber amenazado a más de un hombre o niño que se acercaba a ella… supongo que en algún momento lo hará contigo_

Emmett rió… _Mantente alejado de Bella que algún día se casará conmigo_ reí ante la imitación de la voz de Jake _o sea… el niño tiene ¿Cuánto? ¿Diez?_

_Trece_ dijimos Billy y yo al mismo tiempo.

_Exacto!..._ Emmett movió la cabeza riéndose _iluso…_

_No lo culpo…_ murmuró Edward por lo bajo _no es tan difícil querer a Bella_

Cielos… sentí el calor subir a mis mejillas. Miré a Emmett y él me estaba mirando con una sonrisa escondida en la comisura de sus labios, alzó las cejas ligeramente.

_Humm… yo no se ustedes, pero tengo sueño y estoy cansada_ miré a Maggie que venía de la cocina secando sus manos con un paño seguida de Rachel.

_Ve a dormir querida, ya está todo limpio…_ Maggie era muy cariñosa, acarició mi cabello _guardamos las sobras dentro del microondas _

_Bien_ me levanté del sofá llevando conmigo a Noah, Emmett hizo el amague de ayudarme pero negué con la cabeza _estoy bien. Edward?... lo pondré en tu cama y le colocaré el pijama_

_Claro… yo me acostaré en unos minutos más_

_Bien… buenas noches a todos_

_Buenas noches_ dijeron al unísono. Sonreí… había sido un día muy bueno…

*o*

Algo me despertó. No supe qué… pero algo había penetrado en mi inconsciente y me había puesto en alerta… ¿qué fue?. Me removí sobre la cama y volví a hundirme entre mis cobijas, era una noche fría y procuré taparme hasta la nariz.

_Noo… por favor_

Abrí los ojos expectante y oí… alguien había hablado en la casa silenciosa. Levanté la cabeza y miré el reloj sobre mi mesa de luz, las cuatro de la madrugada. ¿Quién estaría levantado a esa hora aún? ¿o fue el televisor?

_Tanya… por favor… no_

Oh cielos…

Era la voz de Edward. Parecía tan rota, como si estuviera sufriendo.

Me levanté de un saltó y bajé de mi cama, el frio de la noche sobre mis brazos desnudos me estremecieron pero no atiné ni a colocarme el albornoz, solo abrí la puerta y caminé con rapidez a la habitación a un lado de la mía,

_Noo! Sal de ahí… por favor… Bella, sal de ahí_

Abrí la puerta sin siquiera tocar y me quedé paralizada al ver lo que sucedía frente a mí. Noah dormía aún en su lado de la cama, pero Edward… cielos, estaba acostado, pero su cuerpo estaba en extrema tensión, como si en sus sueños estuviera luchando con algo o alguien, sus manos en garras se aferraban a la sábana debajo de él y vestía una camiseta blanca que estaba empapada en sudor, su frente y su cabello también. En su rostro solo había una mueca de dolor,

_Bella, sal de ahí!... nooo_ gimió retorciéndose sobre la cama.

Corrí a su lado y tomé su rostro crispado entre mis manos, sus ojos cerrados se movían debajo de sus parpados, estaba en una pesadilla.

_Edward… despierta_ murmuré acariciando sus mejillas con mis pulgares. _Edward, despierta… abre los ojos_

_Bella… Noah_ gimió retorciéndose.

_Estoy aquí… estamos aquí Edward, despierta_

_No Bella, no, no… no tú_

No podía despertarlo, mierda… Me arrodillé en la cama junto a él y tomé sus hombros para sacudirlos,

_Edward despierta!_ murmuré como una orden, mis ojos se estaban llenando de lagrimas al verlo sufrir así. El dolor en su rostro era indescriptible. _Edward, por favor… aquí estoy, vuelve a mí_

_Bella!_ gritó antes de jadear como si le faltara el aire, abrió los ojos sobresaltado y vi las lágrimas en ellos. Se quedó pasmado por un segundo mirándome con sus ojos ciegos,

_Estoy aquí_ susurré con voz ahogada.

_Oh cielos Bella_ gimió antes levantar su torso y tomar mi cintura con ambos brazos, me sobresalté cuando hundió su rostro en mi pecho, pero no lo separé. Me asusté más bien, cuando lo sentí llorar sobre mí, ahogando sus sollozos en mí. _Bella… Bella, tú no… tú no cariño_

Oh dios…

_Edward, sshhh… no sucede nada, fue una pesadilla_ murmuré en su oído, las lágrimas corrían por mis mejillas pero traté, juro que traté de disimularlas al hablar. Al menos él no podía verme llorar por su dolor.

_Fue horrible, Bella… tú estabas allí, junto a Noah… oh dios_ lloró.

_Estamos aquí Edward_ murmuré moviendo mi cabeza hacia él y besando su sien. _Estamos aquí…_

_No… estaban allí, entre los fierros retorcidos, sangrando ambos… no pude hacer nada… no, no pude…_ sus manos me apretaron más hacia él y literalmente quedé recostada en su cama, abrazándonos.

Vi un movimiento por el rabillo de mi ojo y alcé mi cabeza, Charlie estaba en la puerta, adormilado pero preocupado. Alcé la mano y asentí, señalándole que estábamos bien. Él asintió y rascándose la cabeza se fue cerrando la puerta tras él.

_No quiero que nada te suceda… si estás conmigo…_

_Oh Edward_ sollocé alzando unos centímetros mi cabeza para mirarlo, su rostro estaba bañado en lágrimas y su cabello era un desastre. Acaricié con la palma de mi mano sus mejillas secando las lágrimas, me hubiera gustado arrastrar con ellas su dolor, pero parecía tan intenso. ¿Qué fue tan horrible lo que había vivido esa noche? Mi pobre Edward…

Él me abrazó con más fuerza y terminé recostando mi frente en la suya, él soltó una de sus manos de mi cintura y la subió por mi contorno hasta tazar mi mejilla,

_Yo, no quiero que te suceda nada… eres tan importante para mí_ susurró con voz gruesa, respiró con voz temblorosa _no puedo soportarlo más Bella, eres… tan importante_

_No sucederá nada_ susurré recorriendo su cabello con mis dedos, me aferré de los cabellos de su nuca con fervor.

_Bella…_ susurró antes de alzar su cabeza hacia mí. Sus labios tocaron mis labios y no pude más que entregarme. Lo besé con las mismas ansias con las que él me besaba, la misma urgencia y pasión… era necesidad, prima y total… necesidad pura. Uno del otro. Como nunca había sentido por nadie…

Su lengua cálida invadió mi boca y la mía lucho contra ella, gemimos cuando todo se hizo más intenso y palpable. Su mano recorrió mi rostro con devoción y las mías se aferraban a su cabello, nuestros dientes chocaban y nuestros gemidos se ahogaban en nuestras boca.

No…

Me separé jadeante, pero él no me soltó…. Mi corazón galopaba en mi pecho y mi mente me decía que tenía que salir de esa habitación en ese mismo instante, pero no… no quería, no podía dejarlo con esa angustia. Era solo angustia, solo eso… no era otra cosa, no podía serlo.

_Duerme Edward…_ susurré llevando su cabeza en el hueco de mi cuello, besé su sien y suspiré _duerme… mañana será otro día._

_No te vayas_ murmuró con voz gruesa

_No me iré_

Cerré los ojos consciente de lo que su cercanía me hacía, no podía negarlo más… me había involucrado demasiado y era hora de dar un paso al costado.


Perdónnnnnnn por haberme tardado, es que la verdad la cantidad de reviews que recibo por este fic no me incentiva a subir. :s

Las invito a leer mi nuevo fic que encontraran en mi perfil, EXÓTICA. Summary: Edward Cullen, era uno de esos hombres que creían que todo en su vida era perfecto... la mujer ideal, el trabajo ideal y hasta la familia ideal y que nada podía llegar a tambalear esa perfección. Pero en una noche con amigos una hermosa bailarina exótica le hace abrir los ojos.

Gracias y espero verlas por ahi, palabra clave. lemmon ;)