STROBE EDGE

Desclaimer:los personajes no me pertenecen son obra y propiedad de Yamaha, así mismo la historia es genialidad de la increíble Akisaka Io.

-diálogos-

"pensamientos"

Narración de Rin

Narración

Notas de Autor al final…


Mamá me pidió que fuese a comprar.

Me dijo que no comprara nada inútil, es por eso que fui a Yaoya a comprar patatas y zanahorias.

"Wow, estas manzanas relucen" pensó una chica rubia de hermosos ojos azules al ver colocadas en forma de pirámide unas manzanas rojo carmesí.

-¡hey, señorita!-

La rubia al alzar su vista de las manzanas, se encontró con el rostro sonriente de un hombre, que llevaba un delantal y una gorra a juego, indicando que era uno de los vendedores.

-¿Qué le parece esta manzana? Es deliciosa- continuó el vendedor mientras tomaba una de las frutas que había en la pirámide y se la extendía a la chica.

Al tomarla entre sus manos comenzó a girarla sin apartar sus ojos de la superficie rojiza.

"así que deliciosas…"


-¿huh?- dijo una mujer mientras sacaba una manzana de una bolsa plástica –Rin-

Sentada en la mesa de un comedor la misma chica rubia había apartado sus ojos de la televisión para observar a su madre que se había acercado con la manzana en su mano.

-no te pedí manzanas, ¿no?- continúo la mujer señalando la fruta

-¡ah! ¡Esas manzanas están muy buenas!- dijo Rin con una gran sonrisa

-¿en serio? ¿Las probaste?-

-no, pero me lo dijo el vendedor de Yaoya-

La madre soltó un suspiro.

-Rin… si el vendedor no dijera eso no vendería, ¿no crees?- dijo la madre mientras volvía a la cocina con manzana en mano –usa tu cerebro por una vez-

Rin frunció el ceño mientras inflaba las mejillas, en un gesto infantil de enojo por haber sido reñida de esa manera.

"Pero eso fue lo que el vendedor dijo"

Eso fue lo que pensé…


Lunes, por la mañana, Secundaria

Una chica de cabellos verdes corría a toda velocidad por el pasillo hasta dar con la puerta abierta de la clase 1-1.

-¡Hey!- dijo a la vez que entraba acelerada al salón de clases y algunos de los que estaban dentro volteaban a verla

-Gumi, ¿qué te…?- comenzó preguntando una chica de largos cabellos rojizos cuando fue interrumpida por la recién llegada

-¡Chicas noticias!- dijo Gumi acercándose al grupo de chicas donde se encontraba la pelirroja

-no me digas…- dijo una joven de cabellera castaña descifrando la noticia de Gumi a través de sus ojos chispeantes -¿de nuevo?-

-así es, Meiko- dijo Gumi asintiendo repetidas veces con la cabeza –Len-kun rechazó la confesión de otra chica-

-ugh… lo sabía- soltó Meiko componiendo una cara de cansancio mientras que la peliverde tomaba asiento cerca de una chica rubia

-¿cuántos rechazos van con este?- preguntó entonces una joven de ojos azules con el cabello rosa sujetado en una cola -¿cien? ¿Doscientos?-

-incluso rechazó confesiones de chicas súper atractivas- agregó la pelirroja acomodándose el gancho con forma de estrella que sujetaba parte de su flequillo

-oye Miki, ¿crees que tiene novia?-

-¡Ehh! No he oído nada de eso-

-geez… ¿qué tipo de chica es buena para él?-

-puede que le atraigan las chicas oscuras y tenebrosas-

-o que no le interesen las chicas- interrumpió la rubia con absoluta seriedad provocando unos segundos de silencio entre sus amigas

-¿¡Qué!- gritaron todas al unísono

-nunca, nunca jamás en tu vida vuelvas a decir una cosa de esas Rin- dijo Gumi completamente ofendida

-¡cierto, como si a Len-kun pudieran gustarle estos chicos tan desagradables!-

Las chicas continuaron con sus alegatos clasificando lo que había dicho Rin como una especie de barbaridad, mientras eran observadas por algunos de sus compañeros de clase.

-¿no crees que se está calentando por allí?- opinó un chico de gafas

-¿sería sobre Kagamine otra vez?- opinó otro observando el revuelo de las chicas que se encontraban sentadas cerca de la ventana que daba con el pasillo

-¡ah!- soltó Miki observando la ventana captando la atención de las demás -¡es Len-kun!-

Caminando por el pasillo en compañía de otros chicos, un joven de intensos ojos azules andaba fundido en sus pensamientos, vistiendo el uniforme de deporte masculino. Su cabello era de un rubio brillante y dorado, que se encontraba recogido en una pequeña coleta, que apenas sobresalía.

-¡Len-kun, Len-kun está pasando!-

-debe ser hora de gimnasia-

Al igual que sus amigas Rin también se le quedó observando.

Kagamine Len es un chico de la clase 1-2,

y probablemente el más popular de toda la escuela media.

Él es a quién siempre observamos.

-¡qué guapo!- dijo Gumi y una especie de corazones se le formaron en los ojos

-debo admitir que hoy estuvo tan genial como siempre, ni una sonrisa en su sereno rostro- agregó Meiko con una mano bajo su mentón

Ahh, me regañaron por ser sincera

-parece que hoy eligió un look duro, y de nuevo es increíble- opinó Miki sonriendo

-¿no se parece Len-kun más a un ídolo que a un chico normal?- preguntó la de cabellos rosa

Pero eso fue…

-¡lo sé!- correspondió Gumi emocionada

-deberíamos especializarnos en su observación- acotó Meiko riendo

Divertido para mí

-me pregunto, ¿qué hay que hacer para enamorarse?- dijo Rin observando a un punto muerto en el techo, distraída en sus pensamientos

Todas sus amigas la miraron unos segundos y luego comenzaron a reírse.

-¿pero qué cosas dices?- dijo la chica de ojos aguamarina sonriéndole

-Luka tiene razón Rin, tu ya tienes a Mikuo- le comentó Gumi dándole pequeñas palmadas en la espalda

-¡y deberías estar pensando en él!- agregó Meiko poniendo una cara de perversión

-que cara tan espantosa has puesto Meiko- mencionó Miki observando a la castaña que se reía extrañamente

Ehh…

Sólo pensar que es guay va bien, ¿no?

No digo que le quiera ni nada, es decir, todo el mundo tiene un novio, así que será la única regla.

Y además…

-Mikuo y yo no estamos saliendo- dijo Rin con total cara de inocencia mientras ladeaba un poco la cabeza haciendo que el moño blanco que siempre usaba se inclinara unos centímetros.

-¡sólo es cuestión de tiempo!- dijo Meiko dándole una palmada en la cabeza que dejó a la rubia aturdida

"Meiko creo que te has pasado la mano…" pensó Miki suspirando

-hey-

Todas voltearon y al hacerlo, observaron cómo se acercaba a ellas, un chico alto de cabellos aguamarina al igual que sus ojos y el uniforme un tanto desarreglado.

"Mikuo" pensó Rin al verlo con sus ojos azules

-¿estaban hablando de mí?- preguntó Mikuo con las manos en los bolsillos del pantalón

-¿eh? no, para nada- dijo Gumi pero su cara contradecía completamente sus palabras

-¿qué acaso quieres que alguien hable de ti?- preguntó Meiko tomando a Mikuo por el cuello y con una sonrisa socarrona –alguien especial-

-¿huh? ¿Qué se supone que significa eso?- preguntó el chico mientras trataba de zafarse de Meiko pero inexplicablemente la chica tenía una fuerza descomunal -¿a quién te refieres con alguien?-

Miki y Luka sólo podían taparse la boca para contener la risa, mientras Rin veía toda la escena desde su asiento.

-¡suéltame Meiko!- se quejó Mikuo ya exasperado

-está bien, no tenías que gritar…- dijo Meiko con una sonrisa mientras soltaba al chico

Mikuo soltó un suspiró mientras se sobaba el cuello

-¿qué demonios pasa con ustedes? No las entiendo-

Entonces en ese momento, su vista se topó con la azulina de Rin durante unos breves segundos antes de que Mikuo la apartarse pero con un pequeño sonrojo en las mejillas.

Por acto reflejo, Rin se sorprendió abriendo un poco los ojos y poniéndose un tanto nerviosa.

De repente Mikuo sintió como las demás le clavaban miradas extrañas, con sonrisas socarronas que le incomodaron en demasía.

-¿q—qué?- dijo Mikuo y su cara se coloreó completamente

-¡no te rías!- agregó mirando a Rin mientras con su mano le revolvía un poco los cabellos

"¿eh? pero si no me estaba riendo" pensó Rin mirándolo con extrañeza

-bah, si no hay nada… me voy- dijo marchándose de aquel lugar pero ya era muy tarde porque todas las chicas habían visto su rostro rojo.

-es tan obvio- dijo Miki observando la silueta del chico con una sonrisa mientras Luka asentía con la cabeza dándole la razón

-es divertido- agregó Meiko con una sonrisa burlona

-yo no me reí- dijo Rin frunciendo el ceño e inflando las mejillas

-geez… pero es demasiado tímido- dijo Gumi en un suspiro para luego observar a Rin con una sonrisa -¿por qué no se lo dices tú, Rin? No tienes que esperar-

-¿eh?- soltó la rubia sin comprender

-a ti te gusta ¿verdad?- preguntó Luka con una sonrisa amable

-bueno, es verdad que Mikuo y yo somos amigos desde la escuela- comenzó diciendo Rin llevando un dedo encima de su labio mientras sus ojos observaban el techo del salón de clase

Y yo entiendo sus sentimientos…

-también cuando estoy con él me divierto, y es un buen chico- continuó componiendo una sonrisa –además no es como si le odiase o algo…-

-eso es lo que el amor es, ¡te lo digo yo!- interrumpió Meiko con un aire de suficiencia

Los ojos de Rin se abrieron de par en par.

-¡¿en serio?- preguntó verdaderamente sorprendida

-¿a qué viene tanta sorpresa?- soltó Meiko observando a la rubia con una cara de incomprensión y decepción al mismo tiempo

-ustedes están mutuamente enamorados ¿no?- dijo Gumi componiendo una sonrisa

En ese momento sonó el timbre que anunciaba el final del receso.

-¡ah! ya sonó la campana todas a nuestros puestos- dijo Miki empujando a rastras a Rin fuera de su lugar

-¡huh! No me di cuenta- dijo Rin aun con su cara de sorpresa

-bueno, entonces yo tengo que irme a mi clase- se despidió Meiko mientras se acomodaba un mechón de cabello

-a veces se me olvida que Meiko es un año mayor- dijo Gumi sonriendo y yendo a su puesto –como siempre anda con nosotras-

-tienes razón- le secundó Luka tomando asiento al lado de Gumi

Rin se dirigió al penúltimo puesto de la primera fila cerca de la ventana que daba con los patios de la escuela.

Sus ojos automáticamente se dirigieron a la espalda de Mikuo sentado unos puestos en diagonal a ella.

Así que era eso, así es como se siente estar enamorado.

En algún lugar tras la línea, me enamoré de Mikuo ¿no?

Apoyó sus codos sobre la mesa y con sus manos sostenía su cabeza mientras sus pensamientos volaban en una acelerada velocidad.

Entonces, ¿significa que empezaré a salir con Mikuo?

Jo…

Su mirada comenzó a trasladarse del frente donde el profesor que recién había llegado comenzaba a copiar unas fórmulas, al paisaje tras la ventana y sus manos caían sobre la mesa.

Estuvo cerca, si no me lo llegan a decir no me habría dado cuenta de que esto es "amor".

¡Ah!

En el patio, apartado de un corro de estudiantes vestidos de gimnasia, se encontraba Kagamine Len con su dorada cabellera y sus azules ojos.

Una sonrisa divertida se formó en los labios de la chica.

Vaya, puedo ver la clase de deporte del ídolo.

Jajaja, se le ve un poco lento

Pensando en ello…

Una expresión taciturna y pensativa se apoderó de las facciones de Rin, sin que está apartara la vista de la ventana, de la figura de Len.

Nunca le he visto sonriendo.

Realmente parece un chico frío y serio…

Pero

Poco a poco sus parpados comenzaron a cerrarse y su cabeza se fue inclinando más hacia la mesa, cayendo lentamente en el sopor que llega antes del sueño.

Si sonriese, ¿qué tipo de sonrisa sería?


El traqueteo de las vías del tren hacía vibrar cada uno de los vagones que lo componían, e hizo que una joven rubia que estaba dormida en uno de los asientos comenzara a despertar, abriendo sus parpados lentamente.

¿q-qué?

¡Me dormí sin darme cuenta!

¿Me pasé de mi parada?

Con sincera preocupación en sus ojos azules, Rin terminó de despertarse y observó a su alrededor varios segundos hasta que se dio cuenta de que aún no había llegado.

No parece, gracias a dios

Soltó un suspiro ya un poco más relajada, y al acomodar mejor su bolso sobre sus piernas, notó una cabellera dorada que conocía bastante bien.

Sus ojos se abrieron de par en par.

A una persona de distancia, se encontraba Kagamine Len profundamente dormido.

¡Wow! ¡Es Len!

"¡estoy tan cerca de él!" pensó Rin mientras a una velocidad sorprendente sacaba su celular del bolso y comenzaba a escribir un mensaje para todas sus amigas "tengo que contarles a todas"

-Shin Sakuta- anunció la voz del tren mientras algunos pasajeros se acomodaban para salir -Parada en Shin Sakuta-

"Su caracuandoduermees muylinda y" narraba la rubia en su cabeza mientras sus dedos se movían por el teclado del aparato.

Las puertas se están abriendo- repitió nuevamente la voz

Despertándose de golpe, con el corazón acelerado y maldiciéndose internamente por haberse quedado dormido, el joven rubio se levantó de su asiento y tomando su bolso apurado, se lanzó hacia las puertas de salida.

-¡mierda!- soltó Len y sin darse cuenta al pasar frente a Rin, su bolso dio con el celular tumbándolo al piso del vagón.

-¡ah!- se escapó de los labios de Rin mientras su mano se estiraba hacia el objeto caído.

-¿eh?-

Len que había llegado a escuchar la exclamación de Rin, se detuvo y al hacerlo su pie aplastó el adorno que colgaba del celular de la chica, rompiéndolo en varios pedazos.

-Las puertas se están cerrando- anunció la voz del tren y para cuando el joven se dio cuenta, ya las puertas se habían cerrado y el tren se había puesto en marcha nuevamente

Ambos se observaron durante unos segundos silenciosos, hasta que Len reaccionó y se inclinó para recoger el celular y lo que quedaba del antiguo adorno.

-lo siento- dijo Len mientras tomaba las cosas en sus manos –yo te lo compensaré-

Los ojos azules de Rin parecieron brillar más de lo normal a la vez que se abrían sorprendidos.

¡Ah!

Es la primera vez… que oigo su voz.

Al levantar su vista Len también se sorprendió de la forma en la que aquella desconocida se le había quedado observando.

-¡ah! ¡n-no hay problema, el teléfono está bien!- dijo Rin y las palabras salían una tras otra de su boca, con un poco de nerviosismo mientras tomaba el celular que le ofrecía el rubio –y ese adorno era un souvenir de un jugo de hace mu~cho tiempo, así que era viejo-

Algo en las palabras de la chica pareció afectar a Len porque enseguida su rostro pareció oscurecerse por una sombra repentina.

-¿eh?- Rin lo miraba confusa y con una sonrisa en los labios

-o sea que ya no puedes conseguir el mismo… ¿y ahora qué hago?- soltó Len mientras bajaba su vista y se cubría el rostro con las manos, como si estuviese avergonzado de si mismo

¡Wow, se deprimió de veras!

Que inesperado.

-um… en serio, por favor, no te preocupes por esto- dijo Rin sintiendo un poco de tristeza por él, después de todo, en parte también había sido culpa de ella por estar con el celular fuera.

-Llegando a Higashi Sakuta- anunció la voz del tren por los altavoces –Parada Higashi Sakuta-

-tengo que bajarme…- dijo Len mientras se incorporaba y se giraba a ver a la joven con sus azules ojos -¿qué clase y año?-

Rin parpadeó un par de veces sin entender a que se refería el ídolo.

-¿de qué clase y año eres?- repitió serenamente el rubio sin apartar su mirada de la de ella

-¡ah! clase uno del décimo año, Kasane Rin- dijo Rin y al final de sus palabras compuso una sonrisa

Len se la quedó viendo un par de segundos, hasta que las puertas del vagón se abrieron y se bajó de él, sin voltear a atrás, dejando a una Rin un poco alterada y anonadada.

¡Lo dije! ¡Me preguntó mi clase!

¡y aun más, nunca había oído mi nombre!

Casi exploto

Su cara reflejaba cada uno de sus pensamientos en extrañas muecas que captaban la atención de las personas a su alrededor.

Y él no sabía que estábamos en el mismo año, eso demuestra que tengo una existencia muy pequeña…

Es un poco deprimente

"Bueno, que se le va a hacer" pensó recostándose nuevamente del espaldar de su asiento y soltando un suspiro "después de todo, ese chico es el ídolo de la escuela"

Pero

Sus ojos se perdieron en un punto muerto del techo del vagón que nuevamente volvía a vibrar por el traqueteo de las vías.

Pensé que sería una persona más fría…


Al día siguiente

-¿huh? ¿Dónde está el adorno que te regalé?-

Rin apartó su vista del reflejo de la ventana donde llevaba algunos minutos acomodando su lazo blanco, para observar a Mikuo que se había acercado a su mesa y tenía en sus manos el celular de ella.

-¡lo siento, lo pisaron y se rompió!- dijo Rin mientras juntaba ambas manos en una disculpa

-ah bueno, de todas formas era un souvenir- dijo Mikuo tomando asiento en el puesto vacío delante del de Rin

-¡lo siento Mikuo!- se volvió a disculpar la rubia recibiendo unas palmadas en la cabeza

-ya te dije que no importa- dijo Mikuo con una sonrisa –oh, ¿sabes? Ayer vi a mi hermana por primera vez en mucho tiempo-

-ah ¿de veras? ¿Y tu mamá? ¿La viste a ella?- preguntó Rin con una sonrisa invitando a Mikuo a que continuase

-bueno, estaba en su trabajo así que no la vi-

-ya veo… que mal…-

Mikuo la miró unos segundos con una sonrisa y luego le agitó un poco los cabellos, desajustando el moño blanco de su cabeza.

-¡no pongas esa cara Rin! Puedo verlas cuando quiera- le dijo el joven sonriendo

Cuando Mikuo estaba en la primaria, sus padres se divorciaron.

Su madre y su hermana se fueron de la casa, y ahora Mikuo vive con su papá.

Mikuo estaba triste durante todos esos días.

"pero ya es un adulto" pensó Rin asintiendo con la cabeza mientras salía de los baños femeninos secándose las manos en pequeñas agitadas y con su moño blanco nuevamente arreglado.

-¡ah!-

Rin se giró al escuchar esa voz que se le hacía familiar, llevándose una pequeña sorpresa.

¡Es Len!

Sus rubios cabellos recogidos en la pequeña coleta y el flequillo desordenado cubriendo parcialmente sus ojos de un azul intenso, el uniforme perfectamente limpio y arreglado. Un aura de serenidad rodeaba toda su figura.

-justo a tiempo- dijo el joven acercándose más hacia donde estaba ella

¿¡Me está hablando a mí!

-yo estaba de camino a la clase uno- continuó Len al ver que la chica no decía nada

-¿eh?- soltó Rin un poco anonadada y teniendo que levantar un poco su vista pues el chico, aunque no lo parecía, era unos centímetros más alto que ella -¿me necesitabas para algo?

-yo… no pude encontrar el mismo, pero…- explicó Len mientras llevaba una mano al bolsillo de su pantalón y sacaba algo que Rin no podía llegar a ver –aquí tienes-

Guardado en una bolsa de plástico, completamente nuevo, Len le había entregado un adorno para celular con forma de clave de sol. Era de un brillante tono dorado, con algunas piedras de colores decorándolo.

Rin no había alejado sus ojos del objeto que ahora tenía en sus manos.

-es porque te rompí el otro- agregó Len sacando a Rin de su distracción

-¡oh! No tenías que haberte molestado- dijo ella rápidamente y sin evitar que sus mejillas se sonrojasen un poco

Entonces la campana resonó por el pasillo, anunciando el final del receso.

-no importa, perdona por la otra vez- dijo el chico mientras comenzaba a girarse para irse rumbo a su salón de clase –por favor, quédatelo-

-ah… ¡gracias!- alcanzó a decir Rin antes de que la figura del ídolo se perdiera por uno de los pasillos

"qué persona más honesta¡wow!" pensó Rin mientras sacaba el adorno de la bolsa y lo sostenía frente a sus ojos "este adornoes muy femenino, es la primera vez que tengo algo como esto"

Len…

Me pregunto, si estaba avergonzado cuando lo compró y si le habrá costado elegirlo…

Pensar que tuvo que ir a una tienda para conseguir esto…

Una dulce sonrisa se formó en sus labios a la vez que abrazaba el adorno contra su pecho.

La verdad, estoy muy feliz…


Al día siguiente, por la mañana

El moño blanco de Rin se balanceaba al ritmo de cada uno de sus pasos mientras caminaba entre el resto de los estudiantes rumbo a la secundaria.

Entonces su bolso comenzó a vibrar bajo su brazo, llamando la atención de la rubia, quien al revisar dentro, descubrió que le estaban llamando al celular.

"Es Mikuo" pensó la chica contestando a la llamada

-¿alo?- habló Rin deteniéndose en mitad del camino

-¡cuidado! ¡detrás de ti!- dijo la voz de Mikuo a través de la línea

Nerviosa Rin se giró rápidamente encontrándose con un Mikuo sonriente tras de ella con el celular aún cerca de su oreja.

-¡Buenos Días!- dijo el chico y la frase se repitió por el celular de Rin quien lo miraba con las mejillas infladas en parte molesta y en parte avergonzada de su amigo

-Mikuo… no hagas tonterías- dijo la rubia mientras colgaba la llamada haciendo que el adorno de celular emitiera un pequeño parpadeo

-¿huh?- soltó Mikuo dando un paso hacia Rin y quitándole el celular de las manos -¡le pusiste uno nuevo!-

Mikuo examinó unos segundos la pequeña clave de sol que colgaba del celular, haciendo que emitiera más parpadeos debido a su superficie brillante.

-pero… ¿no es diferente de tu estilo usual Rin?- agregó Mikuo –no te queda…-

Eso pareció molestar a la joven pues sus mejillas volvieron a inflarse pero esta vez acompañadas de un sonrojo.

-¡A mí me gusta! Así que devuélvemelo- dijo quitándole con brusquedad el aparato y reanudando su camino a la secundaria

Debido a su altura no fue muy difícil para Mikuo alcanzar a Rin y caminar a su lado, a pesar de que la chica hacia un considerable esfuerzo por adelantarse.

-¿qué? ¿Te enojaste?- preguntaba Mikuo sin entender la actitud de la rubia –oh vamos Rin, ¡yo pensé que no te gustaban las cosas brillantes como esa!-

-hmp- bufó Rin aún con las mejillas infladas

Unos pasos más atrás, caminando en absoluto silencio y sin que ninguno se diese cuenta, Kagamine Len iba escuchando toda la conversación lo cual lo hacía sentir sumamente incómodo, al punto de llegar a sentirse un poco avergonzado.

Después de todo, estaban hablando del adorno que él había comprado.


Hora del receso

-¡Yay! ¡Se acerca el momento en que Len-kun pasa por aquí!- dijo Gumi completamente emocionada

-¡si!- coreó Miki mientras Meiko, Rin y Luka se reían de lo cómico de la situación

Todas se encontraban sentadas en sus lugares de siempre, es decir, cerca de la ventana del pasillo, esperando la figura del ídolo de la secundaria.

-¡ah! ahí viene- anunció Luka llevándose un mechón rosado suelto tras su oreja

Caminando por el pasillo en compañía de otros chicos, Len mantenía su serenidad característica que acentuaba aún más la limpieza y orden de su uniforme.

-sshh…- soltó Meiko mientras todas se acomodaban y fingían hacer otra cosa, en vez de estar observando al ídolo

Él siempre emite un aura brillante y serena.

Pero hoy no lo es tanto.

Rin observaba como el rubio se llevaba una mano a su flequillo y comenzaba a agitárselos un poco, de forma pausada mientras cruzaba por el marco visible de la ventana.

De alguna forma, puedo sentir a Len muy cerca…

Entonces, en un segundo que pareció una eternidad, los ojos azul zafiro de Rin se encontraron con la mirada azulina de Len bajo sus mechones rubios.

La sorpresa abrió de par en par sus ojos y coloreó levemente sus mejillas de rosado.

¡Ah!

Nuestras miradas…

A su alrededor todas sus amigas se encontraban igual de sorprendidas mientras observaban la silueta de Len alejarse por el pasillo, perdiéndose entre el gentío.

¿Se encontraron?

-¡kyaaa! ¡Nuestras miradas se encontraron recién!- gritó emocionada Gumi con corazones en sus ojos

-¿¡qué! ¡claro que no, se cruzaron con los míos!- dijo Miki a su vez mientras negaba con la cabeza

-lo siento mucho pequeñas, pero a ustedes les falla la visión, Len cruzó miradas conmigo- dijo Meiko sumamente arrogante llevándose sus brazos al pecho

-¡eehh! ¡eso no es cierto!- se quejaron Gumi y Miki simultáneamente

Luka no podía hacer nada más que reír con lo ridículo de la discusión, aunque a ella también le pareció que se había tropezado con la mirada del rubio.

"¡Vaya! parece que todas creen lo mismo" pensó Rin sonriendo avergonzada mientras agitaba su mano de un lado a otro "¡Al parecer ha sido mi imaginación! ¡Qué vergüenza!"


Más tarde

-rayos se viene un examen…- dijo Miki un tanto deprimida parada cerca de la puerta del vagón

-eso apesta…- agregó Rin con voz deprimente al lado de Gumi quien lucía de la misma forma

-¡a mí que me va mal en matemática!- dijo la peliverde casi con lágrimas en los ojos

-no se pongan así chicas, digo, no es para tanto- dijo Luka sonriendo amablemente y tratando de subir los ánimos

-es que tú no tienes de que preocuparte Luka, tú si tienes un cerebro que funciona a diferencia de nosotras- dijo Miki con resignación siendo apoyada con los asentimientos de Rin y Gumi

-llegando a Betsuma- anunció la voz del tren por los altavoces –parada Betsuma-

-¡ah! tenemos que bajar- dijo Gumi saliendo de su depresión momentánea

El tren se detuvo y abrió las puertas de cada uno de los vagones.

Miki, Gumi y Luka se despidieron de Rin efusivamente y bajaron a la estación.

Unos minutos después, en los que subió y bajó gente, el tren volvía a ponerse en marcha.

"voy a sentarme en el próximo vagón, tal vez él esté allí" pensó Rin muy contenta y con una sonrisa en los labios cambió al vagón de la izquierda.

Al deslizar la puerta, ésta emitió un leve chirrido que captó la atención de las demás personas. Inclinando la cabeza varias veces y juntando sus manos, Rin pidió disculpas a un par de hombres que habían estado leyendo el periódico cuando ella les interrumpió al entrar al vagón.

Caminó por el pasillo observando todo a su alrededor, hasta dar con lo que estaba buscando.

Sentado en uno de los asientos, se encontraba el ídolo de la secundaria completamente dormido con los brazos cruzados sobre su pecho.

¡Es Len!

Dormido otra vez.

Eso le divirtió a Rin, quien no pudo evitar ensanchar su sonrisa.

Y además el asiento a su lado está vacío…

¿Qué debería hacer?

Durante unos cuantos segundos, estuvo mirando varias veces por todos los rincones del vagon, para luego con la cara un poco sonrojada ir acercándose hasta dónde estaba el joven.

No hay ningún otro asiento vacío, así que…

¡Perdona el atrevimiento!

Con una gran sonrisa tomó asiento al lado del rubio haciendo el menor ruido posible, para no despertarlo.

"Como supuse, sentarme a su lado me pone nerviosa" pensó Rin mientras sus ojos lentamente se dirigían al rostro adormilado de Len.

¡Wow!

Tiene las pestañas tan largas, la estructura de su nariz es hermosa

Y huele tan bien…

Sus mejillas se colorearon intensamente y los latidos de su corazón aceleraron su ritmo.

¿Huh?

Por alguna razón me estoy poniendo aún más nerviosa…

¿Qué es esto?

¡El poder del ídolo es asombroso!

¡oh! Es cierto, tengo que contárselo a todas…

Pero…

Si toco mi teléfono y se despierta, me sentiría mal…

Mejor no.

Entonces, debido a un movimiento del tren y el cuerpo del rubio se inclinó hacia Rin, quedando ambos hombros uno pegado del otro, algo que no pasó desapercibido para la chica.

¡Waah! ¡Nos estamos tocando!

Su cara adquirió el color de los tomates y ahora su corazón estaba realmente acelerado.

Uh, pensar en eso me pone más nerviosa…

¡Ya sé!

Trataré de pensar en otra cosa

El traqueteo de las vías del tren acompañado del sonido de las voces de alguna que otra conversación, llenaba el silencio entre ambos pero no los pensamientos de la rubia, que parecían concentrarse solamente en el contacto de su hombro con el del ídolo.

Con la cara desviada hacia otra parte, los ojos de Rin, poco a poco comenzaron a llenarse de lágrimas.

¿Eh?

¿Lágrimas?

¿P-por qué…? ¿Por qué estoy llorando?

¿Huh?

No entiendo…

Con la mano que tenía libre comenzó a quitarse las lágrimas del rostro, aún sin comprender del todo el significado de las mismas.

-hmm, ¿sabes?-

Al escuchar esa frase, Rin giró su rostro y lo que vio fue a un Len con los dos ojos abiertos observando el piso del vagón.

El nerviosismo se disparó rápidamente a través de su cuerpo, haciendo arder sus mejillas de rojo intenso.

¡E-está despierto!

¡No puede ser! ¿Cuándo se despertó?

Urgh, ¡qué vergüenza!

-ese adorno…- continuo Len llamando toda la atención de Rin –no es necesario que te obligues a usarlo, está bien si no lo usas-

-eh… ¿q-…?- intentó pronunciar Rin sumamente confundida de las palabras del rubio

La mirada azulina de Len aún se mantenía clavada en el piso del vagón, mientras que él seguía hablando.

-ahora que lo pienso, como que te forcé a aceptarlo… yo… no sabía cuál era el mejor-

Len…

Él, él no sabía cual elegir…

-pero terminé eligiendo ese que te di-

Pero igual me trajo uno, a mí, una completa desconocida…

-claro que… cada persona tiene su estilo propio, por eso digo que no uses esa cosa…-

-¡no es "esa cosa"!- le interrumpió Rin atrayendo la atención de los ojos azules de Len –¡no es "esa cosa" ni un poco! Porque si alguien hace algo por mí, aunque sea algo pequeño e insignificante, ¡me hace feliz!-

Los ojos de Len se abrieron de par en par, mientras observaba sorprendido el rostro sincero de Rin, con los pequeños sonrojos adornando sus mejillas.

-¡es por eso que no se lo voy a sacar!- dijo Rin y seguido puso una cara de ofendida –además ese adorno ahora es mío, así que no lo llames "esa cosa" ¿entendiste?-

Durante unos segundos Len no supo que decir, hasta que simplemente hizo algo que dejó a Rin fuera de cualquier combate, algo que jamás se hubiera esperado.

Len sonrió, una sonrisa que para nada desarmonizaba con las facciones del rubio, una sonrisa que pareció encender un mundo colmado de luz ante los ojos de Rin.

-eres extraña- dijo Len sin que aquella sonrisa se fuera de su rostro.

¿Qué es esto?

Mi pecho, como que me duele…

-parada Shin Sakuta, parada Shin Sakuta-

Len se incorporó de su asiento sin apartar ni un momento sus ojos de Rin.

-nos vemos- se despidió al tiempo que el tren se detenía y abría sus puertas.

¿Por qué?

Me pregunto, si comí algo raro esta mañana

Len se bajó a la estación.

Me duele…

El tren cerró sus puertas y volvió a iniciar su trayecto.

Ahora que lo pienso, esa manzana que parecía "muy deliciosa"…

La verdad estaba bastante ácida…

Y sólo me di cuenta, cuando yo misma la mordí

Esta mañana…

Continuará…


N/A: ¡Yay! ¡Lo he terminado! Bueno, primero que todo debo presentarme, ¿Cómo están? Mi nombre es Sakatomo-Kirumi y esta es la primera vez que escribo en la sección Vocaloid, además de ser la primera vez que adapto un manga en un fic, verán yo soy una autora con que tenía cinco historias, una de Digimon y las demás de Naruto, por eso me siento bastante primeriza con el uso de los personajes de Vocaloid y ¡espero no haberlos decepcionado!

En lo particular amo a los hermosos Kagamine y verlos juntos como pareja ¡me fascina! Por eso estuve un tiempo queriendo escribir una historia con ellos, pero nunca me terminaba de animar y el miedo vencía, entonces comencé a leerme este manga "Strobe Edge" el cual me enganchó desde el principio y pensé ¿Por qué no?

¡Así que aquí lo tienen, este es el primer capítulo, ahora los animo a presionar el hermoso botoncito de allí abajo y dejarme su sincera opinión con respecto a este fic!

Un beso,

Kirumi