Reto: Cuatro Elementos / 10 parejas
Claim: Tenjouin Asuka
Pareja: Takuma Saiou
Tema: 01. Fuego

Notas: Precuela de un proyecto mayor al que he llamado 'Saga de los Reyes', un fic más o menos de la categoría General sobre duelos y guerras. Mundo alterno de las doce dimensiones.


EL DESPERTAR DE LA LUZ.

No importa cuántas veces tire las cartas, el destino sigue eligiendo a la misma una y otra vez, una y otra vez, como una sombra persistente que danza bajo sus párpados nada más se acuesta y un fantasma benévolo una vez se ve ocupado con las tareas del día a día cotidiano. La carta está ahí, el fuego, la renovación. Saiou no puede explicarse su presencia, no puede saber a ciencia cierta porqué ha aparecido de pronto, cuando antes los augurios eran de paz o de victoria, pero aún así le aterroriza, trepa por su espina dorsal causándole escalofríos, la posibilidad de cambio y resistencia, de renovación y renacimiento.

¿Qué hay que cambiar si el mundo parece correcto? ¿Qué hay qué cambiar cuando los planes apenas están formándose? Él es el Heraldo de la Luz en el mundo lleno de sombras, en el mundo de arena y todos aquellos que existan bajo el estandarte del rey desconocido, pero temido, que planea derrocar. Él es el Heraldo de la Luz, aquél que se despertó una mañana para encontrar un espectáculo asombroso, un mundo brillante y suyo, donde ningún secreto quedaba oculto en la oscuridad. A él le habló la voz luminosa una vez hubo salido de su shock, a él le pidió que guiara el mundo hacia su utopía, que destruyera naciones si era necesario, que reconstruyera ídolos de luz. Y si es así, si siempre ha sido así desde que tiene memoria, ¿por qué tiene que cambiar algo? ¿Por qué está cambiando algo?

—Saiou, es hora de movernos —no se sobresalta cuando la voz de su amo y maestro llena las paredes del refugio inhóspito que ha sido su hogar durante años, una cueva pequeña pero cómoda donde ha acomodado todas sus cosas, que consisten en algunos cambios de ropa, una hamaca donde dormir, su preciada baraja de duelo y su mazo de cartas del tarot. El maestro siempre ha estado a su lado, el maestro vive dentro suyo, el maestro lo es todo.

—¡Pero, amo...! —las cartas nunca fallan, él lo sabe. El cambio se sobreviene como una avalancha buscando enterrarlo, el cambio, indecible e irreparable una vez comienza a moverse.

—Necesitamos aliados, Saiou. Necesitamos más poder —su voz no admite réplicas, pues a pesar de que es incorpórea contiene un gran poder, alarmante y quemante—. Hay una chica en el pueblo más cercano. La quiero a ella.

Hace años que Saiou no sale de su refugio, a pesar de que su alimento ya sólo consiste de ratas y nabos que crecen en los campos lejanos, la luz proverá a su debido tiempo. La luz que atraviesa sus párpados para mostrarle la figura de una jovencita, casi niña, de cabellos dorados. Insulsa a simple vista, indigna del poder supremo de la luz.

—La quiero a ella. Tenjouin Asuka —repite la voz y en secreto, en esa parte de su mente que no comparte con el hombre, planea que sea su reemplazo una vez llegue el momento, una vez las cartas tiren enteramente a su favor.