ANGELES Y DEMONIOS

CANDY CANDY


Disclaimer:Hola otra vez Fanfictión, he vuelto de nuevo con otra locurilla, bueno, en realidad es una parte de mi nuevo Fic, de cómo una serie de sucesos llevaron a una estirpe al borde de la muerte, y bueno, los personajes ya sabemos, son los de Candy Candy, pero bueno, es algo que quiero publicar antes de irme de vacaciones, pero mi correo va a estar abierto esperando sus respuestas al fic y sus comentarios, y si me quieren ayudar Bienvenidos sean! Los Fic, "Los Pasos de Mi Amada" y "Los Hijos de la Noche" estarán cerrados hasta que regrese de vacaciones, ósea como el 12 de Enero, pero iré adelantando algunos capis, no me queda mas que desearles una Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo….! Ah! No se crean eso del 2012., que el mundo no se acaba hasta que Dios lo diga


Summary:la vida de Candice gira drásticamente al conocer a un joven de extraños ojos zafiro, ambos caen en el peligroso juego del amor, pero el oculta un oscuro secreto que la llevara a ella y a su familia al borde de la muerte.


Prólogo

Sabia que iba a morir, al sentir las calientes manos de ese sujeto en mi cuello con la daga en su mano, para con ella darme fin, Anthony, Albert y Archie habían sido atrapados por ese hechizo que los dominaba a no sentir, mis lagrimas caían a borbotones de mis ojos, rodando por mis mejillas, las cuales estaba rojas por el llanto, solo por mi mente pasaron todos y cada uno de los sucesos que me llevaron a esto, como varias personas habían muerto, y como una terrible profecía se iba a cumplir, esa profecía estaba delante mío todo este tiempo, haciéndose pasar por un personaje normal, el vaho que salía de mi boca susurraba su nombre, lo anhelaba con el alma, que era algo que estaba a punto de perder

-Candy…, Candy…. – gritaba Anthony con su mirada cabizbaja y su bello rostro empapado en sangre, no pude evitar llorar de nuevo, el luchaba contra ese hechizo que lo tenia aprisionado dentro de su cuerpo

–Anthony! – grite con todas mis fuerzas cuando Damián me agarro por el cabello, de mi boca salió un grito de dolor y agonía, sentí como sus labios de acercaron a mi oído, su jadeo era insoportable y me asustaba

- dime Candy… ¿aun crees en Dios? ¿Crees que el te salvara? – articulo este con sus ojos negros como el carbón mirándome, por un momento me preguntaba si Dios se había olvidado de mi, pero tenia la confianza de que estaba conmigo y mis amigos, el no nos dejaría, jamás

–si creo, y creeré en el hasta que mi corazón deje de latir – respondí fuertemente, este se airó y me golpeo hasta lanzarme al suelo casi inconsciente, este se aprovecha y se me monta encima con la daga en su mano, alzada al cielo

–nada te salvara Candice – susurro Damián, quien sonrió amistosamente, preparándose para acabar con nosotros, cuando de la nada una puerta salió disparada como si una enorme fuerza la hubiese impulsado, un silencio magnífico profundiza el éxtasis celeste.

-Candyyyyyy! – grito el personaje de extraños ojos zafiro y cabello castaño, mis ojos se cerraban lentamente, pero sabia quien era, el se había vuelto mi todo, era la persona mas bella que cavia imaginar, pero en ese instante su odio irradiaba el lugar, proyectaba verdaderas llamas y la primera impresión es casi de miedo en presencia de tan enorme diamante, el propósito que lo guiaba no era imposible, aunque sí sobrenatural, el quería amar incondicionalmente, el quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad, ese proyecto mágico había agotado el espacio entero de su alma, si es que el la poseía, sonreí al verlo y alce mi mano para que el pudiese tomarla, lo ultimo que vi fue la daga de Damián, y el corriendo velozmente hasta mi -Oh no, Candy no, no! —gritó la voz horrorizada del ángel.

Se produjo un ruido, un terrible tumulto que me asustó detrás de aquel sonido musical de su voz, un sonido grave y despiadado, un sonido seco, espantoso y un lamento lleno de agonía, que repentinamente se quebró, yo en cambio decidí concentrarme en la voz de el, quien corrió hacia mi y me tomo entre sus brazos, me aferre a su camisa, con mis manos ensangrentadas, y lo mire por ultima vez.

-Candy, por favor!, Candy, escúchame…, por favor, por favor, Candy, por favor! — suplicaba, sí, quise responderle, quería decirle algo, cualquier cosa, pero no encontraba la manera, sentí un punto de dolor, dolía mucho, pero entonces, mientras ese dolor irrumpía a través de la oscuridad para llegar hasta mí, acudieron otros mucho más fuertes, no podía gritar ni nada, el hechizo se apoderaba de mi tambien, mientras intentaba aspirar aire y emerger de golpe del estanque oscuro, lo volví a mirar y susurre lo que creí que eran mis últimas palabras

-Te amo - los ojos zafiro derramaban lagrimas, algo que creí que no podía hacer, porque estaba marcado…


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