Resultado de lo que un par de canciones y un luminoso árbol de Navidad pueden hacer. Pasen, vean y disfruten.

Death Note aún no me pertenece, aún.


La lluvia no cedía, negaba su piedad. Azotando la noche junto al viento, fiel compañero. Desde la habitación podían verse, entre las persianas de la ventana, la luz de la calle intentándose colar. Podía oírse también a las hojas de los árboles siendo agitadas. A lo lejos el sonido de algún automóvil a toda prisa sobre el húmedo asfalto.

Se retorció entre las sábanas, cubriéndose hasta la barbilla y girando el rostro para descubrir el de ella, yaciendo a su lado, pacífica. Apenas podía vislumbrar sus facciones. Sentía su cálida respiración cerca, lo cual le hubiera irritado sobremanera si se tratase de otra situación, pero en ese instante se le antojaba reconfortante, por el frío que le invadía más que por otra razón.

Frotó un pie con el otro mientras soltaba un suspiro y se armaba de valentía para descubrirse de las mantas. Con un suave movimiento ―intentando no despertarla a ella― se sentó sobre la cama, estiró su brazo derecho hasta alcanzar la ropa interior que residía a los pies del lecho. Manejó la situación hasta lograr ponérsela sin bajar de allí. Giró la cabeza sobre su hombro derecho ―repasando dónde había arrojado cada prenda― para buscar silenciosamente el par de medias que en ese instante le hacían falta.

Una afable mano se deslizó sobre su espalda, provocando que él se volteara, alarmado. Nuevamente se encontró con ese rostro, ahora con los ojos abiertos.

―Quédate hasta que amanezca ―como un dulce canto de canario las palabras dejaron sus labios―, solo si quieres.

Sonrió complacido de que lo detuviera. No deseaba abandonar esa calidez tan pronto; prefería que sucediera de esa manera, más duradera. Volvió a acostarse donde antes lo había hecho y, nuevamente, se cubrió hasta la barbilla. Ella hundió la cabeza en la almohada y lo observó, penetrante. Parecía poder distinguir bien su rostro, a diferencia de su compañero.

―Ya vuelve a dormir ―murmuró él esta vez.