Hola! Mil perdones por la mega tardanza, en serio me odio a mí misma por haberme tardado tantimísismo (y sí en mi diccionario sí es palabra) en haber actualizado, y sé que no es un pretexto válido, pero he estado ocupadísima con la escuela, en serio me explotan, pero bueno aquí les dejo mínimo unas 11 hojitas, espero que no me odien tanto como lo hago yo y pues como siempre que les guste, y no...o termina aquí, pero pues por el momento me despido, espero sus reviews, en serio me súper motivan y pues en caso de que algo no les guste díganme para ver si puedo mejorarlo.

Un beso enooooorme, Ciao.

P.D. : Hice un blog para la historia, la dirección es .com/ por el momento he subido muy pocas cosas, pero conforme avance la historia subiré más, espero lo visiten...si quieren y pues si quieres aportar algo o no sé lo que quieran, adelante. :)


Capítulo 9: Finally meet again.

Athena entró al departamento y las dos chica sólo voltearon a verla, ella sonrió ligeramente y entró a la cocina por un vaso de agua, de pronto un grito la hizo saltar. Volteó a ver qué pasaba y soltó una risotada, eran sus primas, que estaban muertas de miedo con una película.

Jaja, son una tontas, me espantaron horrible. –dijo entre risas. –Bueno, pues no me podía quedar callada. –contestó Renzy. –como sea, yo no quería ver esta película, así que mejor platícame, ¿por qué tardaste tanto? -¿Tanto? No tardé tanto, sólo lo normal…supongo. –Lo normal en qué, no es como que haya sido una cita. –dijo la castaña juguetona. –Ya te dije que no tonta, es más Liam tiene novia. –Aggh! ¿En serio no me van a dejar ver la película? –interrumpió Amanda. –No, ni siquiera te gustan esas películas y no pienso alojarte en mi cuarto cuando o puedas dormir. –contestó la ojiverde. Amanda apagó el televisor un tanto molesta. –Bien, pero no esperen que prepare la cena para ustedes hoy. –Como sea, la verdad es que te conviene escuchar… creo. –comentó la ojiverde. –El punto es que Liam insiste en que tengo que volver a ver Louis. –Bueno eso me parece evidente. –interrumpió Renzy. –pero no creo que te haya dicho sólo eso en qué…¿dos horas? –No, por supuesto que no, pero si me dejaran de interrumpir tal vez podría terminar. Le van a organizar una fiesta, y quiere que vaya, y bueno….a mí no sé, no me convence del todo, así que le dije que si, pues bueno van a ir conmigo. -¿Cuándo? ¿Dónde? –preguntó la castaña. –No sé, supongo Liam me dirá todo por el momento sólo sé que me tiene que acompañar ¿está bien? –Supongo –terminó Amanda parándose del sillón, ahora si no les molesta, me voy a dormir, a menos de que decidan ir a platicar también a mi cuarto.

Liam entró a la casa y subió a su habitación, al entrar se encontró con Niall y Zayn, quien estaba dormido, por su parte el rubio no hacía nada más que escuchar música recostado en su cama.

-¿Qué hay? –dijo el castaño mientras se quitaba una chaqueta y se sentaba en su cama. Niall se quito los audífonos y se sentó frente a él. -¿Cómo te fue? ¿Hablaste con Athena? ¿Le dijiste lo de la reunión? –Sí, creo que estuvo bastante bien, al principio no parecía estar muy convencida, pero –La convenciste –interrumpió el rubio. –Pues, no precisamente, se convenció sola, pero me dijo que la única condición sería que no fuera sola, así que llevara a sus primas. –Bueno a mí tampoco me gustaría ir solo a una fiesta en la que no conozco a nadie, es razonable, supongo. –Sí, le dije que no había problema, cuando tengamos todo arreglado le daré la información. –Bien, creo que será pronto, Harry ya consiguió un lugar, su tío saldrá el fin de semana y su casa es bastante grande. -¿Este fin? Es más pronto de lo que esperaba, pero no creo que haya mucho problema, en la semana le avisaré a Athena. –dijo Liam. –pero por lo pronto intentaré llamar a Danielle. -¿A Danielle? Creí que… -Creíste mal, bueno espero, no importa son unas cosas que tengo que arreglar. –Contestó el castaño mientras salía de la habitación. –Bien, buenas noches. –gritó el rubio desde se cama.

-Un par de días después-

¡Hey! Tengo buenas noticias. –Dijo Harry mientras se acercaba a la mesa de la cafetería del estudio. –Mi tío dijo que podemos usar la casa para la fiesta, así que ya tenemos lugar seguro. –Excelente. Ahora sólo tenemos que invitar a todos y pues arreglar los temas de la comida, música y el resto. ¿Este fin de semana entonces? –intervino Zayn. –Sí, creo el sábado estaría perfecto, dile a Athena cuanto antes, lo que menos queremos es que cambie de opinión y no vaya. –terminó Harry. –Está bien, le avisaré ahora mismo. –contestó Liam, un segundo más tarde cambiaron el tema, Louis se acercaba.

¡Athena! ¡Tu celular está sonando! –gritó Amanda saliendo de la cocina a buscar a la ojiverde. –En serio, es que nunca contestas a tiempo. –terminó mientras entraba a su cuarto y se lo entregaba. Athena estaba sentada en el suelo, leyendo un libro, como comúnmente lo hacía, tomo el celular y vio un mensaje "Chapel Street #68, sábado 17 a las 9:00, nos vemos ahí."

La castaña soltó un suspiro, dejó el libro y el celular sobre su cama, salió de su cuarto y entró a la cocina. –Creo...creo que ya tenemos plan para el sábado. –dijo. –Era Liam. –Sí, me envió un mensaje, ¿y Renzy? No tendrá plan ¿o sí? – Está en su cuarto, creo que estaba dormida, no tuvo un buen día en el trabajo. ¿En serio piensas llevarnos? –preguntó la rubia volteando discretamente los ojos. – ¿Tanto te molesta ir conmigo? –argumentó la castaña irónicamente. –No, tonta, sabes que no es eso, pero siento que es algo que tienes que hacer tú. –Yo sé, pero no conozco a nadie ahí, no me sentiría cómoda yendo yo sola, y además… -Además tienes miedo ¿no? –interrumpió Renzy quien llegaba adormilada de su cuarto. -¿Desde hace más o menos cuanto tiempo estás escuchando? -Pues, no es como que esté escuchando conversaciones ajena, que en realidad no son taaaan ajenas, pero ya no es difícil adivinar cuál es tema de conversación. –explicó en tono seco. Athena bajó la poco la cabeza ¿es que tan cansados habías sido esos 8 meses para sus primas? -¿Entonces no van a ir el sábado? –preguntó en voz baja. –lo que pasa es que…saben qué olvídenlo, basta de mí. –dijo mientras se paraba de la silla. Sin decir nada salió de la cocina y camino a su cuarto. -¿Está…enojada, a caso? –cuestionó la rubia confundida. –No tengo idea…no la entiendo.

Está bien –espetó la ojiverde poniéndose una chamarra. –Ten, y ten. -¿Por qué exactamente me das una chamarra si estamos dentro del departamento y no hace frío? –preguntó Renzy. Athena soltó un suspiro y sonrió burlona. –Porque no estás presisamente de buen humor. –contestó. –Sí, claro, esa es la respuesta más lógica. –intervino Amanda. –Cómo sea, apaga lo que estés cocinando, hoy vamos a cenar fuera. -¿Fuera? –dijeron las dos unísono. –Pero si nunca cenamos fuera. –Pero hoy sí, porque Renzy está de pésimo humor, y que yo sepa sólo hay un lugar en el planeta que hace que se olvide de sus problemas, so…let's go. – Creí que estabas conflictuada por todo lo del sábado. –comentó Amanda. –Pues tengo dos días y medio para solucionarlo, por el momento hay cosas más importantes. –Renzy sonrió para sus adentros, se recogió el cabello en una coleta y se paró del banco en el que estaba sentada. –Pues vamos. –Y…¿A dónde vamos? –preguntó la rubia. –Neal's Yard. –contestaron las dos castañas al unísono.

Neal's Yard era uno de lugares más coloridos en Londres, en Covent Garden, el lugar favorito de Renzy desde que ella y Athena tomaban clases de baile en uno de los estudios que había.

Las tres chicas se bajaron del auto y se sentaron en una de las jardineras que había de la plaza. –Entonces ¿Qué hizo que tuvieras tan mal día? –preguntó la ojiverde. Renzy dio un largo suspiro. –En realidad no tuve un péeesimo día, sólo que no fue el mejor. ¿Recuerdan a Riker? -¿Claudwell? ¿Tú ex novio como de secundaria? –preguntó Athena curiosa. -¿Qué novio de secundaria? –intervino Amanda. –Tú...bueno cuando nosotras íbamos en secundaria no nos llevábamos mucho contigo, pero sí, fue como mi segundo novio una cosa así. -¿Qué con él? –Es mi nuevo jefe. –explicó la castaña. Athena soltó una pequeña risa de ironía. -¿Quién iba a decir que tu ex novio también estudiaría relaciones internacionales o que trabajaría en el mismo lugar que tú? –comentó. –Aunque la verdad no le veo problema, es decir quedaron bien, ¿no? –Sí, terminamos bien, por eso no fue un pésimo día, pero no le quita lo incómodo, además me mató de coraje que de un día para el otro ya sea el jefe, sólo porque el dueño de la empresa resultó ser su tío. –Bueno eso cambia las cosas, pero tú tranquila, haz tu trabajo bien, como siempre y sigue haciendo lo que te gusta, no dejes que de la cambie todo tu entorno. –espetó Athena. –Sí, y por favor no vayas a sacar el tema de por qué terminaste con él, porque seguro te despide. –dijo Amanda burlona. –como sea vamos a cenar.

Después de una cena sencilla, un té y un par de horas platicando de temas sin mucha importancia, regresaron al apartamento. –En serio lo siento. –dijo Athena un segundo antes de abrir la puerta. –creo que no había pensando en lo pesado que podría ser tenerme hablando de lo mismo por 8 meses, pero bueno…gracias. –explicó sonriendo y abriendo la puerta al mismo tiempo. –No es que sea pesado, es…común, y sabes que no importa que tan común sea el tema, igual vamos a ir contigo el sábado. –contestó Renzy. Sí, y no es que tenga que ver con el hecho de que es una fiesta, una fiesta en grande. –intervino la rubia riendo.

-Sábado, 7:30 pm.-

Liam, estás seguro de que va a venir, ¿no? Digo prácticamente hicimos la fiesta para que se volvieran a ver. –dijo Harry un tanto preocupado. –Sí sí, bueno eso es lo que ella me dijo, que vendría, aunque para ser sincero…nunca me confirmo el mensaje. –contestó igualmente preocupado, el castaño. –No nos queda más que esperar. ¿Louis ya está listo? Por cierto, ¿qué le dijeron? –Pues que era una fiesta, nunca dijimos que fuera para él, pero no es como que hayamos planeado una fiesta sorpresa, ¿o sí? –interrogó Niall. –No, no importa qué le hayan dicho mientras esté listo.

Agghh! ¡Aranza, por favor ayúdame! –gritaba desesperada la ojiverde dentro de su cuarto, las dos chicas se acercaron a la puerta con la cara a medio maquillar. -¿Qué te pasa? –preguntó la rubia. –Pasa que mi prácticamente inexistente necesidad de ropa se está manifestando ahora, y no tengo ni la más mínima idea de que usar. –explicó apresurada la ojiverde. –Tienes que tener algo, ¿qué no compraste un vestido hace unos meses? Ya sabes ese que nunca estrenaste. –dijo Renzy buscado en el closet de su prima. –Esté, está perfecto, ¿por qué no lo usas? –Ok, tienes un vestido prácticamente nuevo, y dice que no tienes nada que usar, en serio estás mal. –comentó Amanda. –Cállate, lo que pasa es que no sé, no tengo la menor idea de con qué combinarlo, los zapatos, todos, además está muy corto. –¿Y por qué lo compraste? –Porque no se notaba y no me lo probé. –No, a ver, está perfecto, ten, póntelo con esto y creo que estos zapatos funcionan, vístete rápido y vas a mi cuarto, necesitas algo más que tu delineador usual. –espetó Renzy. –Y bueno estás son las consecuencias que trae el crecer sólo con un hermano y un mejor amigo. ¿Ustedes ya están? –Casi. –dijeron simultáneamente. –apúrate, es sábado, y no es que esté lejos, pero es la hora del tráfico.

Casi una hora más tarde Amanda esperaba un tanto desesperada en la sala, usaba un vestido salmón sin hombros junto con un par de tacones altos cerrados en un tono casi dorado, el cabello suelto y ondulado que casi le llegaba a la cintura, no era raro verla arreglada, pero definitivamente se veía atractiva.

¡Se pueden apurar por favor! tenemos más o menos una hora para legar, si es que queremos llegar elegantemente tarde a la fiesta, y como ya dijo Renzy, es la hora del tráfico considerando que es viernes. –gritaba la rubia desde la sala. -¡Te puedes calmar! Ya estamos prácticamente listas, pero tú no tuviste que arreglar a una persona extra. –contestó Renzy mientras caminaba hacia la rubia. –además, estamos bien de tiempo, normalmente hacemos media hora hacia allá.

La castaña lucía un vestido corto de un solo hombro en color amarillo con un cinturón negro que estilizaba su figura, unos zapatos altos del mismo color, el cabello recogido en un chongo trenzado. Renzy tenía tres hermanas mayores, por lo que, a pesar de ser bastante discreta, sabía arreglarse perfectamente sin perder la naturalidad.

¿Y Athena? –preguntó Amanda. –Athena sal ya, te ves bien ¿sí? –Dijo Renzy, -además se nos va a hacer tarde. –Acabas de decir que estamos bien en… -Cállate, ¿quieres que salga de una vez o no? –interrumpió Renzy. Se escucho un leve suspiro a lo lejos y la ojiverde por fin salió del cuarto y caminó un tanto insegura hacia a sus primas, no es que no fuera femenina, pero tenía un estilo definido, y en general los tacones y el maquillaje no una eran parte fundamental.

La ojiverde vestía un vestido corto blanco de encaje con mangas tres cuartos y la espalda descubierta sobre unas mayas negras que contrastaban y unos botines de tacón relativamente alto del mismo color, el cabello como casi siempre suelto, a excepción de una pequeña trenza que fungía como diadema, maquillaje…nada del otro mundo, bastante natural, sólo algunos pequeños retoques.

Ok ya vámonos. –dijo Athena tomando un saco negro informal que estaba sobre el sillón. –No sé por qué te altera tanto arreglarte, te ves muy bien. –comentó Amanda. –Gracias –contestó Athena. –no es que me altere, ni siquiera lo encuentro incómodo, simplemente no estoy acostumbrada, además…es la ocasión supongo.

Alrededor de las 9:45 las tres chicas bajaron del auto y entraron a la fiesta, el lugar era enorme, voltearon a todos lados sin reconocer a nadie. –Justo por esto no quería venir sola, me imaginan aquí sin conocer a nadie. Sería como la muerte. –comentó Athena. –Conoces a Liam y bueno a los cuatro chicos en general. –dijo Renzy. –No, bueno a Liam un poco, a los demás sólo los he visto una vez. -¡Athena¡ -una voz masculina se escuchó no tan lejos, las tres chicas voltearon a todos lados buscando el lugar de donde provenía.

Hola. –Liam llegó hasta ellas. –dijo tomando a Athena del hombro. –Hola, no sabes cuánto me alegra verte, como es evidente, no conocemos a nadie, pero bueno te presento, ellas son mis primas y bueno…mejores amigas, Renzy y Amanda. –espetó la ojiverde señalando respectivamente. –Mucho gusto. Bueno, no me sorprende entonces que sean familia, las tres se ven excelente. –Gracias. –contestaron las tres al mismo tiempo. Liam sonrió divertido. -¿Siempre hablan al mismo tiempo? –No, por supuesto que no. –se volvió a oír al unísono. -¡Basta! –se escuchó una vez más. –Ok…supondré que no fue más que una coincidencia. –volvió a comentar el chico. –Vengan, las presentaré. –Las tres chicas caminar detrás de Liam, entraron a un cuarto enorme, seguramente la estancia, pero sin mueble alguno, más un par de sillones en una esquina, y la barra con sillas de un mini-bar.

¡Hey, miren quién llegó! –señaló Liam. –cuatro chicos y una chica voltearon a ver a su amigo. Athena identifico rápidamente a Louis y nerviosa tomó la mano de Renzy, que estaba parada junto a ella, la castaña abrió los ojos como seña a su prima de que se tranquilizara. –Suéltame, y respira, va a estar bien. –susurró. La ojiverde la soltó lentamente, y las tres dieron un paso seguro hasta llegar hacia los demás. –Hola, ¿Athena, cierto? –dijo la chica con voz amigable. –Liam me habló de ti, soy Danielle, mucho gusto. –Athena saludo cordialmente, sonrió mirando rápidamente a Liam. –Sí soy Athena, mucho gusto, ellas son mis primas. –Hola, soy Renzy. –Yo Amanda. –dijeron sonriendo. –Mucho gusto. –contestó Danielle tendiéndoles la mano. –Bueno con permiso, nos veremos en un momento. Liam, vamos a bailar. –Claro vamos, con permiso. –terminó el chico sonriendo.

Bueno y como han estado. –intervino Harry para hacer conversación. –Bien gracias, ustedes. –contestó Athena, bueno como ya dije, Renzy y Amanda. –contestó presentándolas una vez más. –Encantados. –espetó Niall parándose rápidamente del banco en el que estaba. Miraba a Amanda un poco atontado, y por supuesto, las tres chicas no fueron las únicas que lo notaron. –Soy, Niall. –dijo. -Él es Harry, Zayn, a Liam ya lo conocen y bueno…Louis. Entonces, ¿viven las tres juntas? –Sí, desde hace unos 3 años, más o menos, contestó la rubia. Los tres estuvieron conversando amenamente con Renzy y Amanda, Athena sintió la mirada de Louis, ¿la habría reconocido? Pensó, la curiosidad la mataba, nos sabía bien qué hacer ni que decirle y de pronto el hielo se rompió.

¿Athena, dijiste? –preguntó Louis extrañado. –Sí, Athena. –contestó. -¿Por qué, te suena? –Me parece un poco familiar, perdón por la pregunta, es decir, seguramente te conozco, de otra forma no estaría aquí, pero estoy en una posición bastante desventajosa. –explicó el ojiazul con una sonrisa un poco tímido en la cara. Athena estaba un poco decepcionada, no era que la recordara, simplemente actúo lógicamente, si estaba en la fiesta debía conocerla, pero el simple hecho de estar con le pintaba una sonrisa en el rostro. –Sí, entiendo perfectamente, no te preocupes, ya me recordarás, y si no…podemos empezar de cero, supongo. –respondió la ojiverde alegre. –Sí, me gustaría. –un silencio gobernó por un par de segundos e inmediatamente se vio interrumpido. -¿Bailas? –preguntó el chico extendiendo la mano. –Encantada, vamos. –respondió Athena tomándola, caminaron al centro del salón, y bailaron por unos minutos, más o menos media hora después salieron a una pequeña terraza a platicar. -¡Athena, claro! Ya sé en donde he visto tu nombre. Es curioso, pero cuando estaba en el hospital alguien me regaló un libro, y cuando lo abrí vi tu nombre…y tu teléfono ¿fuiste tú? –explicó Louis. -¿La que te lo dio? No, no fui yo. –contestó la chica un poco desconcertada, no sabía qué decirle, ¿la verdad? –Es curioso, no hay muchas Athenas hasta donde yo sé, tal vez es una coincidencia. –mintió. –Sí, tal vez, tenía una serie de anotaciones con lápiz en algunas partes del libro y un curioso mapa de Nunca Jamás en… -¿La última página del libro? –interrumpió Athena pensativa. -020 4009… -empezó a dictar el chico en voz baja, pero la chica lo interrumpió una vez más. -45460. Curioso ¿no es así? –terminó con una sonrisa. –Es tu libro, pero dices que no lo dejaste tú, jaja, debe ser cosa de destino. –bromeó Louis. Athena abrió los ojos como platos cuando lo escuchó. –la próxima vez te lo devolveré, es decir si hay una próxima vez, aunque debo admitir que has escrito muchas cosas muy interesantes. –No no, quiero que te lo quedes, es mi libro favorito, jaja, tengo al menos tres copias, además ya no era mío cuando te lo dieron, debe ser su destino estar contigo, ¿no? Y sí…me gustaría que hubiera una próxima vez. –Concluyo la ojiverde tímidamente. Louis sonrió ampliamente, y volteó la cabeza hacia el salón, rió discretamente y señalo el centro de la pista. –Parece que Niall y tú prima conectaron bastante bien, ¿no? –comentó divertido. –Jajaja, eso sí no se me ve seguido, ella se ve…bastante divertida. –rió Athena mirándolos curiosa. -¿Es muy seria? –No, nada que ver, es simplemente…un poco ruda, sabe divertirse, pero a su modo, bueno…para ser sincera es un modo un tanto particular de las tres. –explicó. –¿Particular en qué sentido? –Pues…no sé exactamente, un poco sarcástico, bastante en realidad…a veces agresivo…o peligroso. –contestó ella riendo. –como una vez que…bueno Amanda es chef, y yo estaba harta de que siempre dejara la cocina desordenada, así que un día legue temprano y se me ocurrió llenar el piso de la entrada con mantequilla, para suerte de Amanda, Renzy llegó primero, después intentó vengarse, y bueno…estuvimos cayendo en la entrada del departamento tres días. –Louis soltó una carcajada y la miró divertido. –Supongo que debo cuidarme entonces, y que Niall también debería. –Sí, debería. –Athena…mira, sé que es una pregunta extraña, pero ¿nos veíamos antes?...es decir ¿seguido? –cuestionó Louis un poco más serio. Athena bajó un poco la cabeza y contestó del mismo modo. –Para ser sincera, apenas nos conocíamos... –respondió junto con un leve suspiro. -¿En serio? –comentó Louis extrañado. –Sí, ¿por qué la extrañeza? –No sé, se me hace raro…es decir, siento que te conozco, me siento…me agrada estar contigo, estoy cómodo. –dijo finalmente en tono alegre. –Sí, yo también. –Entonces, supongo que…espero que nos volvamos a ver. –espetó Louis un poco tímido, pero seguro de sí mismo. –Sí –contestó Athena con una sonrisa evidente, pero tímida. –Me gustaría.