dejo claro que los personajes no son míos y la historia es una adaptación.


Los padres de Bella se habían separado, quedando ella viviendo con su madre. Renee se había vuelto a casar con otro hombre, Edward, que pasó a ser el padrastro de Bella. Este tipo era muy estricto y mandón. Renee vivía trabajando fuera y dentro de la casa, por lo que Edward era el que mandaba en casa.

Bella iba a un colegio privado religioso, también muy estricto, por lo cual no tenía mucho contacto con la vida social, pero su vida cambiaría totalmente al cumplir sus dieciocho años. Su cuerpo se estaba desarrollando, ya tenía el cuerpecito de una mujercita apetecible, con sugerentes pechos y una prominente cola. Bella tenía el pelo largo castaño, unos grandes ojos color miel con largas y muy negras pestañas, algo que había heredado de su madre además de su cuerpo.

Siempre cuando llegaba del colegio, cerca del mediodía, tenía la casa para ella sola por unas horas, hasta que su fastidioso padrastro llegara de trabajar. Ese día, llegó como siempre, no había nadie en casa, comió algo y también alimento a su perro, un husky siberiano bastante grande. Estaba con su uniforme de colegio, un jumper azul oscuro con camisa blanca, y su cabello atado con una cola. Entró al cuarto de su madre, buscando los perfumes que ella nunca usaba, solo para probarlos un poco, su padrastro decía que había que ahorrar dinero, y por eso Bella no tenía muchas cosas.

Buscando en los cajones de la cómoda encontró unas revistas, unas que nunca había visto en su vida. En la tapa había mujeres desnudas, y cuando la abrió vio fotos de ellas teniendo sexo. La curiosidad le picó, agarró una y se la llevó a su cuarto, procurando dejar todo como estaba.

Una vez en su cuarto comenzó a ojearlas en la cama. Se sorprendió de las fotos, las chicas no parecían ser más grandes que ella. En algunas fotos estaban masturbándose o metiéndose consoladores. Bella sin darse cuenta había empezado a acariciarse la entrepierna, a pesar de que ella nunca se había masturbado. Siguió viendo la revista con más atención, hasta que vio algo que la dejó sorprendida, eran fotos de hombres con el pene erecto. Bella nunca había visto un pene, y menos una escena de sexo. Las fotos mostraban a las chicas teniendo sexo, con esos penes en sus conchas o anos, siempre con caras de placer.

Bella tenía su manita entre sus piernas y se acariciaba la bombacha, frotando su vagina suavemente, algo que le producía una sensación que no había tenido antes. No dudo meter su mano dentro para tocarse mejor, le gustaba, la hacía sentir un placer indescriptible.

-Mmm...aaahhh...aaahh...-

Se quedó tirada boca abajó, alzando un poco la cola con su mano entre las piernas, la bombacha por las rodillas, masturbándose por primera vez. Lo hacía mirando una foto de una chica con un pene en el ano y otro en la boca. Sus deditos acariciaban su clítoris, y sentía que estaba por estallar, hasta que sucedió-.

-¡Que haces pendeja!-era su padrastro, vestido de traje porque venía de la oficina más temprano de lo debido. Bella al ver su cara furiosa se paró de golpe, se subió la bombacha y trató de esconder la revista en su espalda, pero era demasiado tarde-.

-¡Para eso te educamos, para que mires revistas pornográficas y te pajees en la casa!-a Bella se le llenaban los ojos de lágrimas y trataba de explicar algo, pero solo tartamudeaba-.

-¡Ahora vas a ver pendeja de mierda!... ¡masturbándote en mi casa!-y dicho esto, su padrastro se sentó en la cama, la agarró y la tiró sobre sus piernas boca abajó. Dejando la cola de Bella en pompa y su carita justo encima de su entrepierna. Este agarró la revista que había caído en la cama, la enrolló y la levantó bien alto-.

-¡A ti lo que te hace falta es un castigo como los de antes!- Bella se imaginó lo que iba a hacer y trató de pararlo entre llantos-.

-¡No!..¡Por favor!...no lo voy a hacer más...por favor...¡Aaayyyyyy!-

Su padrastro había comenzado a azotarle el culo con la revista. A Bella no le dolía mucho, pero la estaba humillando, se sentía un pequeño conejito enfrente de un gran lobo. Edward seguía con las nalgadas, haciendo vibrar los cachetes de la cola de su pequeña hijastra. Con la otra mano no dejaba que Bella se levantara, y ella solo podía aguantar esa humillación-…

-¡Ayy!...¡aayy!...¡aaayyy!-gritaba ella con cada golpe de la revista

Edward le decía cosas como "así vas a aprender" o "te la buscaste pendeja de mierda". Bella en un momento recostó su cabeza en la entrepierna de su padrastro, y sintió algo duro que palpitaba dentro de los pantalones. Se le vino a la cabeza la imagen de la chica de la revista chupando una polla. Y no supo porque empezó a excitarse, los golpes y las puteadas que le decía su padrastro la estaban calentando. Y él no se quedó atrás, su bulto era más que evidente-…

-¡Aahh, así que quieres verga!-le gritó Edward cuando Bella había rozado con su mano el bulto-.

-¡verga vas a tener!-

Edward se bajó el cierre del pantalón y sacó su polla. Bella se alejó con cara asustada, la polla de su padrastro era mucho más grande que las que vio en la revista. Ésta era larga y gorda, con las venas palpitando y la cabeza muy rosa. Edward la agarró de la cabeza y la empujó hasta su pene, agarrándola fuertemente de su cola de su cabello-.

-¡Ahora chúpala nena!- Bella se retorció tratando de soltarse, pero él la tenía firmemente sujeta-.

-¡No!...¡Déjame!-Edward la agarró del cuello y apretó, dejándola sin poder respirar. Bella abrió la boca asfixiándose-.

-Ahora chúpala o ya veras... ¿entendiste?-

Bella contestó que "sí" con la cara roja por la falta de aire, y Edward de un empujón agachó su cabeza y le metió medía polla en la boca a su hijastra. Agarrándola nuevamente del pelo comenzó a subir y a bajarle la cabeza a Bella por su imponente polla. Solo la mitad entraba en su pequeña boca, y esa mitad le llegaba hasta la garganta. Sus mandíbulas estaban abiertas al máximo, y su lengua saboreaba forzosamente el gran pene de su padrastro-.

-¡Mmm...mmmm!...¡mmmmm!

Edward con la otra mano comenzó a mandarles dedos en la conchita, y a ella por más que le dolía un poco, volvía a sentir la sensación placentera de cuando se masturbó

-Te conviene que no me muerdas pendeja...¿ves como te gusta?, estás toda mojada-le decía mientras seguía subiendo y bajando su cabeza agarrándola de los pelos. Al rato ya tenía dos de sus grandes dedos entrando y saliendo de la concha de Bella, y ella no podía evitar excitarse-.

-¡Ahora abre la boca!...¡y te conviene que te tragues todo!-

Bella no entendió eso, hasta que Edward le tiró los pelos hacia atrás sacándole la polla de la boca. Se masturbó unos instantes y comenzó a eyacularle en la cara. Bella por miedo abrió su boca y recibió los chorros de semen, algunos iban a parar a su boca, pero otros salpicaban su carita y su pelo. Los chorros eran potentes, y le dejaron la cara completamente embadurnada de leche-.

-Límpiame la polla-le dijo.

Bella tragó el semen de un largo trago, y tímidamente agarró el pene con sus manitas y se lo llevó a la boca. Lo chupó lentamente hasta dejarlo limpio, mientras su padrastro gemía de placer. Bella mamó esa gran polla hasta dejarla limpia de saliva-.

Bella estaba confundida y agitada, pero antes de que reaccionara su padrastro la agarró y la tiró en la cama bruscamente, quedando ella boca arriba. La miró con su polla entre las manos, todavía la tenía dura, imponente.

-¿Quieres más polla?...ahora la vas a tener-

ella lo miró asustada, pero Edward de un rápido movimiento se colocó entre sus piernas apuntando su polla a la pequeña vagina de su hijastra. Bella se quedó dura del miedo, se imaginó siendo atravesada por semejante mástil, pero tampoco podía olvidar la cara de placer de las chicas de la revista-.

Él le agarró las piernas y las pasó alrededor de su cintura, agarrándola de las nalgas. La niña no sabía cómo reaccionar, quería correr pero estaba paralizada.

-Ahora vas a aprender lo que es una polla-le dijo y pegó un empujón, ensartándole la mitad de su polla en su conchita. Ella pegó un gritó tremendo, cerro fuertemente sus ojos cuando sintió un dolor indescriptible-.

-¡Aaaaaayyyyyyy!-su padrastro la había penetrado hasta los huevos, rompiéndole el himen bruscamente. Se le caían las lágrimas, el dolor era terrible. Arqueó su espalda y se agarró de las sábanas, aguantando la lenta penetración de su padrastro-…

Ella cerró la boca apretando los dientes, sentía que la polla de Edward le llegaba hasta el estómago, era demasiado grande para su cuerpo tan chiquitito. Edward la bombeaba cada vez más rápido, con fuertes estocadas, sacando casi toda su polla, para luego introducírsela salvajemente hasta los huevos.

-¡Aayyy!...¡aaaaayyy!...¡aaaayyy!-

Bella no podía evitar gritar, su padrastro la estaba partiendo en dos. Sus grandes pechos bajó su camisa bamboleaban con las embestidas, su carita estaba roja y llena de lágrimas. Cada vez la penetraba más salvajemente, más rápido, y a pesar del dolor, comenzó a sentir un leve placer que iba creciendo-…

-Hace mucho que te quería follar pendeja...la tienes tan apretada-le decía su padrastro jadeando como un toro mientras la follaba sin parar. Bella sentía como su vagina poco a poco se amoldaba al tremendo tamaño del pene y poco a poco comenzó a jadear de placer-.

-¡Aaahhh!...¡aaahhh!...¡aaahhh!-su padrastro al notar esto comenzó a penetrarla más rápido, más salvaje, con una brusquedad que hacía que Bella se moviera de atrás hacia adelante por las embestidas-…

-¡Aaahh!...¡aaaahaaaahhhhhhh!- Bella se retorció sobre la cama, su padrastro la estaba haciendo acabar, sentía como su cuerpo era invadido por una electricidad y un placer que nunca antes había sentido-…

-¡Ahora traga la leche!-gritó Edward, sacó su polla y se colocó encima de Bella, poniéndole su pene justo en la cara. Se masturbó un poco y comenzó a venirse a chorros. Bella, no supo porque, abrió su boquita para recibir la leche. Su carita quedó nuevamente embadurnada de semen, y lo que cayó en su boca se lo tragó sin problemas, no le disgustaba el sabor-…

Quedó jadeando en la cama por el esfuerzo, su padrastro se levantó y se guardó el pene. Fue hasta la puerta y le dijo severamente antes de salir.

-Si cuentas algo te mato a golpes, ¿¡entendiste!-

Bella afirmó asustada con la cabeza, todavía jadeando. Cuando se fue Bella se tocó la vagina, le dolía un poco, y también encontró restos de sangre, pero estaba tan cansada que se quedó dormida pensando en que la follada brutal que le pegó su padrastro le había gustado-.


¿que les parece todo? ¿la sigo o la dejo?

aun faltan cosas muy calientes