Título: Sustitución

Rating: T

Fandom: Crossover: Sweeney Todd, el barbero demoníaco de la calle Fleet/Alicia en el País de las Maravillas (2010)

Pareja: Sweeney Todd/Alicia Kingsley

Summary: Era el Sombrero. Es decir, lucía como el Sombrerero, pero era diferente. Eran los mismo gestos, las mismas facciones, era él, pero diferente.

Disclaimer: No me pertenece ningún personaje de ambas películas anteriormente mencionadas.

Nota de autora: Este es mi primer crossover… He estado semanas, no, meses con esta idea en la cabeza. Así que si les gusta, déjenme una review y si no, déjenme una review para decirme lo mala escritora que soy, ey? Aprecio la crítica constructiva...

Una taciturna melodía

Alicia se despertó exaltada. Su respiración era horriblemente violenta. Se sentó en el borde de la cama y comenzó a pensar en su sueño. Alicia soñó que caía en un túnel sin sentido, con libreros desordenados y pianos que se tocan solos. Y luego, como pasa en los sueños, estaba en un lugar diferente. Estaba en medio de un bosque oscuro de ramas retorcidas y recordaba una voz peculiar "¿Eres esa Alicia?" y luego desaparecía dejando sólo una sonrisa sin gato. "¡Llegas tarde para el té!" le gritaba una liebre loca en una fiesta del té y aventaba una taza. "¡Cortéenle la cabeza!" gritaría una dama vestida de tal forma que parecía una Reina de Corazones.

Pero de todos esos extraños personajes, Alicia fijaba su mente en uno solo. Era un hombre pálido, de ropa andrajosa y medias de diferentes colores. Llevaba todos los instrumentos de su oficio encima, carreteles, dedales, tijeras, lazos, y muchas cosas que Alicia no sabía cómo se llamaban. Llevaba un sombrero de copa sobre su rojizo cabello y amaba tomar el té. "No te vas a acordar de mí", resonó en la cabeza de Alicia. Ella se llevó ambas manos a su corazón y se murmuró muy tristemente "Yo sí me acuerdo de ti".

La rubia decidió salir afuera de su habitación a pensar un poco, después de todo, seguramente no podría dormirse otra vez. Alicia se puso un gran abrigo de color esmeralda, se sujetó el cabello y salió silenciosamente. Afuera el viento corría como lo hace en los terribles inviernos. Alicia estaba en el barco que volvía de China, cuatro años después de que había regresado de Underland. El viaje de hecho, se tardaba un poco porque el barco tuvo que hacer varias escalas en otras partes: Australia, Singapur, India, Ciudad del Cabo y después llegaría a Londres. Aproximadamente, el viaje duraría tres meses o más. Hace sólo dos días que el barco había arribado en Australia y ahora se encaminaban a Singapur.

Alicia se apoyó en la baranda y miró el océano. Tan rebelde e indomable, justo como ella. El alba apenas se veía en el horizonte, recién se asomaba. Alicia se sentía terriblemente sola y miserable. Ella no quería estar allí. Ella quería estar con su Sombrerero. Pero dudaba poder encontrarlo pronto, de todas formas, la última vez había tardado más de diez años en volver a Underland, no tenía idea si la historia iba a repetirse.

Y allí, en medio del silencio, Alicia escuchó una lenta melodía de piano. Era sutil y hermosa. Se sintió conmovida, la melodía expresaba tristeza. La rubia siguió la música y eso la llevó hacia el salón comedor del barco. Había un gran piano de cola allí. Alicia se asomó lentamente por la ventana y observó a un hombre sentado allí, arrancándole bellos sonidos las teclas de marfil.

Alicia contuvo la respiración cuando le prestó atención a su rostro. Era el Sombrero. Es decir, lucía como el Sombrerero, pero era diferente. Eran los mismo gestos, las mismas facciones, era él, pero diferente. Su cabello era negro y rizado, con un mechón de color blanco contrastando a los demás. Su piel era tan pálida que el hombre parecía hecho de porcelana. Su expresión era dura y taciturna. Como si no tuviera... alma.

Alicia se quedó hipnotizada mirándolo, como se parecía a su Sombrerero. No podía explicar lo que sentía en ese momento. Sentía como si todo su interior quisiera saltar de alegría, pero al mismo tiempo, sentía como la oscuridad y la miseria de esa melodía la contagiaba para sentirse de la misma forma. Y entonces, él alzó su voz en una canción.

"Era un barbero y su esposa. Y ella era hermosa. Un tonto barbero y su esposa. Ella era su razón y su vida. Y ella era hermosa. Y ella era virtuosa. Y él era... ingenuo"

Esa voz, era igual a la de Tarrant, pero mil veces más apagada. Alicia, aún en su trance, observó al hombre que seguía en silencio, pero tecleando sin parar y sin darse cuenta, Alicia dejó salir un sonido de su boca. El hombre se detuvo en seco y Alicia se escondió del lado de afuera de la puerta. Se sintió asustada, tonta pero decidió marcharse. Corrió hacia su habitación y no se molestó en ver si la seguían.

Continuará...

Nota de autora 2: Aquí está... Veremos qué pasa con Alicia después de su encuentro con Tarrant o es decir... ¿Sweeney? Por favor, dejen una review...