La noche era cálida. Un clima agradable para pasear. Un perfecto paseo junto al hombre perfecto. Y baya que lo era. Alto, guapo, de tés morena, ojos verdes y mirada retadora. Cuerpo de un adonis, pectorales bien trabajados ¿Qué más se puede pedir? Es el sueño de toda chica, y ese es el problema, que no soy una chica. No puedo salir con él en público, es tan vergonzoso. No lo puedo soportar.

¿Otra vez con esas tonterías?- me dijo kiyomine- deja frustrarte por eso, a mi no me importa, al fin y al cabo, pareces una chica.

Eso me enfurece de sobre manera y él lo sabe. No es mi culpa ser de baja estatura, no es mi culpa que mi cabello sea rubio y suave, no es mi culpa tener la piel blanca y suave como la seda, es culpa de mis amigas de la infancia por obligarme a usar esos productos raros para el cabello y la piel.

¿Dónde quieres ir a cenar esta noche?- me pregunto kiyomine en el oído, lo que provoco que me estremeciera.

¿cenar?- pregunte algo desorientado- ¿es una fecha importante o que ocurre?-dije de lo más inocente. No olvide su cumpleaños ni el mío ¿o sí?

Kiyomine me miro como si fuese el bicho más raro del mundo, aunque así me sentía realmente. Después de todo ¿Quién es capaz de olvidar porque saldría esa noche con su…? a un me cuesta decirlo. Con su novio.

No me dijo nada más y me jalo fuera de nuestra habitación, en el pasillo todos se voltearon a verme con una cara de complicidad, a parecer lo que sea que haya olvidado, ellos lo sabían.

Siguió jalándome fuera de la residencia sin darme tiempo a quejarme. Cuando menos me di cuenta estaba dentro de un auto en dirección a algún lugar que no conocía.

Kiyomine lo observaba cada 2 minutos. Sus iradas le estaban poniendo nervioso. Mientras el trataba con todas sus fuerzas de recordar que día era ese.

¿me puedes dar una pista?- dije con una sonrisa en el rostro.

Creo que no le gusto mi pregunta, porque freno de una en ese momento y me miro con furia en los ojos, se orillo en la carretera y no dejo de verme. Me sentía realmente nervioso.

Dime, ¿Cuándo sacaste tu licencia?- quise cambiar el tema, pero me ignoro.

En lugar de eso, se quito el cinturón de seguridad y se acerco a mí. No sabía que hacer. Paso una mano frente a mí, no me pude mover, solo cerré los ojos esperando que algo pasara, pero nada. Decidí abrirlos y su mano buscaba algo dl lado de mi puerta. Estuve a punto de preguntar que buscaba, cuando caí para atrás con el sillón.

Se coloco sobre mi y me beso tiernamente, pero solopor un segundo, y prosiguió con un beso mas salvaje desesperado,. Yo no podía reaccionar, me quede en shock. No le importo mi estado y siguió sus besos por mi cuello y comenzó a desabrochar los botones de mi camisa.

Fue entonces que reaccione y trate de detenerlo, pero sujeto fuertemente mis manos por sobre mi cabeza y las amarro con su corbata tras el asiento. No podía moverme. Sintiéndose satisfecho por su acción, continuo su camino de besos, los cuales se detuvieron en uno demis pesones. No lo pude soportar mas y deje salir un pequeño gemido.

Creo que le gusto oirmegemir, porque sonrio de medio lado y comenzó a lamerlos lentamente.

¿Tanto te gusta que te toque aquí?-me pregunto- ¿Dónde mas te gusta?-

No sabia si realmente quería una respuesta, pero en definitiva no se lo diría, era demasiado envarasoso. No conforme conmi silencio, termino de desabrochar mi camisa y seguir su recorrido hacia abajo.

Era insoportable, la exitacion que sentía me recorría todo el cuerpo. Yano aguantaba, sentía que iva estallar.

¿Ya te exitaste?- me pregunto Kiyomine en son de burla- crei que no querias que lo hiciera.

No respondi, no le daría el gusto de escucharme quejar.