Hola! Después de un tiempo algo largo vuelvo a Hogwarts ... espero que guste a todo el mundo esta historia ... intentaré hacerla un multichapter si gusta.

Disfrutad!

Aviso: Femslash ... aunque para qué engañarnos, si habeís llegado hasta aquí y aún así leeís esto Y luego mandaís algún mensaje estúpido... yo que vosotros me lo miraría..

A todos aquellos que van a seguir leyendo esto porque sí... Bienvenidos.

Nota: En la historia digo que Gin tiene los ojos azules..sé que son marrones,al menos en los primeros libros creo que lo dicen... pero me parecía más adecuado ponérselos azules.

Disclaimer: En esta historia, a partir de este capítulo y en adelante hasta que yo la dé por finalizada, se utilizarán personajes y mundos que no son míos. La historia, en cambio, es mía.

Capítulo 1: Adivina que pasó esta noche

"Me caso con Harry!"

Esa frase, corta y simple, hizo que mi cerebro se parara durante unos instantes antes de poder volver a ser capaz de razonar. Obviamente yo sabía que mi cerebro no se podía parar, es imposible, pero fue exactamente eso lo que sentí aquella mañana cuando una excitada pelirroja se apareció en mi apartamento.

Todo había empezado tan bien... una mañana normal; despertarse pronto, desayunar, prepararse para el trabajo (conseguí trabajo en el Ministerio de Magia,por si os lo estabaís preguntando..) cuando, de pronto, la hermana de uno de mis mejores amigos; Ginny Weasley, se decidió aparecer en mi salón con los ojos brillantes y las mejillas rojas. No me saludó, su alegría era tal que saltó directamente a la noticia que me quería contar... y yo quería escucharla, claro, cualquier cosa que hiciera feliz a Ginny también me haría feliz a mí... excepto eso.

De pronto me dí cuenta que me había quedado callada un segundo de más, intentado aparentar que no había pasado nada abrí la boca para decir algo, lo que fuera.

- Es genial Gin- articulé, creo que incluso conseguí sonreír.

- Verdad que sí?- y por un instante casi conseguí creer que lo era; sus ojos, su cara, todo su cuerpo estaba lleno de una inmensa felicidad. Pero... esa felicidad no podría ser la mía. Incluso aunque aquella chica fuera, como ella misma decía, mi mejor amiga.

- Cómo ha pasado?- si conseguía hacer que ella hablara quizás no se diera cuenta de mi rostro, del vacío que, estaba segura, mostraban mis ojos.

- Esta misma mañana él ha llegado de un partido, ya sabes que ayer hubo la semifinal en Hungría... hoy a las... seis de la mañana? Ha llegado, nervioso, me ha despertado y después de estar cerca de una hora dándole vueltas se ha decidido a pedírmelo. Le he dicho que sí y me he aparecido aquí.

Mientras lo decía se tumbó en su sitio del sofa, aquel sitio que yo guardaba con especial cariño para cuando ella venía a mi casa, para cuando las dos hablábamos de todo y de nada, auqel sitio que aún mantenía su aroma. Con los años se lo había cambiado y ya no olía a las flores que trajeron loco a Harry durante nuestro sexto curso sino a la pureza del mar...

- Vaya "mantén la conversación, mantenla..." no es algo que yo me esperara de Harry.

- El que estuviera nervioso?- su sonrisa ladina me decía que sabía muy bien por donde iba yo.

- No, el que te lo pidiera...- y era cierto, Harry y Ginny habían estado juntos de forma intermitente, unas veces era por el trabajo de uno, otras porque ese mismo uno decidía que quizás lo mejor fuera romper, y las terceras porque Ginny necesitaba más espacio. Siempre volvían, en cambio, pero siempre creí que un día, simplemente, no lo harían. Parece ser que me había equivocado.

- Tienes razón- la risa resonaba en esa frase, ella tampoco se lo podía creer...- pero no es por eso por lo que estoy aquí.

- Mmm? Y yo que creía que estabas aquí por mi irresistible compañía.. "muy bien Granger, si te mantienes en los chistes fáciles no se dará cuenta"

- Chiste malo Herms.

Rodé los ojos.

- A ver, porqué estás aquí, calamidad?

- Te acuerdas de hace unos años?

Claro que me acordaba... me acordaba muy bien de a lo que ella se refería; después de todo recordaba muy bien TODO a lo que ella se refería.

Flashback

Séptimo curso, post muerte de Voldemort, alrededores del castillo.

Dos chicas caminaban por los escombros de lo que antes hubiera sido la alta torre de Astronomía. Cansadas, con ligeros cortes y magulladuras ambas caminaban una al lado de otra sin decir ni una palabra.

Hasta que al final la pálida pelirroja decidió hablar a la morena que se enontraba a su lado.

- Me parece increíble que ya no esté.

- Tu hermano?

- Sí, será como si... una parte de mí...

No encontraba palabras para explicarlo pero Hermione la entendió. Siempre la había entendido, incluso cuando decía tonterías o cuando no acababa las frases Hermione parecía tener la facultad de traducir aquello a una lengua comprensible.

- Tranquila- dijo- tranquila

Sus ojos se ciñeron a la figura que se encontraba a su lado, de la misma altura pero diferente, sus hombros hundidos, su mirada perdida, su rostro blanco y sin vida.. hicieron que los ojos de Hermione mostraran una preocupación genuina. Con mucho cuidado, casi como si esperara que Ginny se deshicera por el contacto, Hermione la rodeo con el brazo derecho y la acercó a si misma.

Permanecieron juntas durante mucho tiempo, en algún momento la pelirroja comenzó a llorar y al rato de otro tiempo indefinido fue la morena quién empezó. Cuando sus ojos estuvieron secos ambas se separaron.

Gracias- masculló la ojiazul.

No tienes porqué darlas- fue la respuesta.

Y era cierto, si alguien hubiera podido ver esa escena desde lejos, con otros ojos hubieran visto el cariño inmenso que se desprendía de la castaña, en oleadas, a la figura aún ligeramente enconrvada que era su mejor amiga. Pero no había nadie y Gin no vió los ojos, ni sintió el cariño con la intensidad que Hermione proyectaba.

Hermione se mordió los labios, quería encontrar un tema que diera esperanzas a Ginny, que le diera ganas de sonreír, no de entristecerse. Y, aunque una parte de ella (la egoísta) no quería hacerlo decidió sacar el tema a colación.

¿Qué tal Harry?

Ginny sonrió, sabía porque Herm estaba haciendo aquello, para animarla. Precisamente por ello intentó focalizarse en el moreno.

Me ha dicho que me quiere.- murmuró, su voz adoptó el acento que tomaba cuando hablaba de él. Dulce, suave.

No vió como la cara de Hermione se contorsionaba en dolor durante los escasos segundos en los que no fue capaz de controlarse.

Y...

Me ha pedido una nueva oportunidad.

Se la vas a dar?

Creo que sí, le quiero, le he querido siempre...

Sabía que esa frase, esa acción tenía un punto discutible, sabía que su relación con Harry no iba a ser un camino de rosas, que el chico era inconstante, temeroso y que en las relaciones tendía a ser algo cobarde y lento, pero ella le quería. Quizás fue por eso por lo que Hermione no dijo nada después de esa última frase... o quizás no.

Herm...- dijo al cabo de un rato. Las nubes despejándose dejaban ver claros en el machacado suelo de piedra, cascotes, fragmentos y polvo creaban una atmósfera lúgubre pero el color del pelo de Ginny parecía brillar con más y más fuerza, como un faro. Intentando no quedarse demasiado embobada Hermione contestó.

Mm?

Si todo va bien... si todo acaba bien y él me lo pide... serás mi dama de honor?

No te parece muy rápido pensar en el matrimonio?- la cara de Hermione estaba pálida, sus labios parecían haber perdido color y sus ojos estaban perdidos más allá del recinto del castillo. Pero Ginny no lo vió.

Sabes que siempre he sido una romántica... además te prometo que yo seré la tuya cuando te cases con Ron...

Hermione no le dijo a Ginny que su relación con Ron estaba predestinada al fracaso, no le dijo que ella sabía que ella y Ron no durarían, no le dijo que al final iba a romper con su hermano. No lo dijo porque requeriría demasiadas respuestas. Solo dijo,

De acuerdo...

Fin flashback

Al final yo había tenido razón; la relación con Ron había acabado en ninguna parte, después de un mes con él le dejé aduciendo que aquello era un error. Tres años después y con mucha charla en medio Ron y yo habíamos conseguido retomar la amistad que en algún punto de nuestro tercer y cuarto año había comenzado a cambiar... Aunque por razones distintas.

Con el paso del tiempo había visto más y más improbable cumplir la promesa de Gin,y aunque yo no le dije nada me alegraba de ello. Y ahora, tres años después de esa conversación Ginny me daba la noticia de que, al final, debería hacerlo.

Sé que yo no seré tu dama de honor en tu boda con Ron...- decía en ese momento la ojiazul. Pero me gustaría que tú si fueras la mía...

Cuan.. cuando os casaís?- la corté.

Me lo ha propuesto hoy, habrá que avisar a la familia y seguro que mamá la monta gorda...(Hermione no pudo sino sonreír) luego, una boda mágica no es lo mismo que una muggle... Supongo( aún lo deberé de hablar con él) que dentro de tres meses. Are you with me?

Me hubiera encantdo decirle que sí, que estaba con ella... pero no nos referiríamos al mismo tipo de estar. Por ello solamente sonreí lo más posible y asentí ligeramente. Con un pequeño chillido se acercó en dos zancadas donde estaba yo y me abrazó.

Su pelo, su piel, el calor de su cuerpo.. todo demasiado lejos de mí...

Me voy- dijo tras un instante demasiado corto para mi gusto...- sé que debes entrar a trabajar en media hora.. y todos sabemos lo mucho que odias aparecerte...

Supongo que se deberá a la enrome cantidad de veces que lo hice en su momento.- respondí medio en broma medio en serio. Pero era cierto, si podía iba andando a todas partes y el Ministerio sólo estaba a 20 minutos de mi casa... además tu también deberás de estar a punto de entrar en tu turno ¿no? O ya has avisado a San Mugo?

Sí, Ginny había conseguido trabajo allí, no como enfermera (menos estereotipo...) sino como doctora. El régimen de interna por poco la mató de agotación pero hacía ya un año que había conseguido el título.

No, aún no lo he hecho, respondió, pero no entro hasta las nueve, conseguí que Parkinson me cambiara un turno...

Seguro que no le hizo mucha gracia.

No... pero como Draco y ella aún no tienen lugar propio necesita esas horas extra más que yo.

Aquello acabó con la conversación, con una amplia sonrisa Ginny se desapareció de mi salón.

En cuanto lo hice me tumbé en el sofá gruñendo de exasperación y dolor:

La mujer de la cual estaba enamorada desde hacía demasiado tiempo como para contarlo se iba a casar con alguién a quien yo consideraba mi hermano.

Bueno... sí, sé lo que alguno andará pensando; anda que no hay fics con ese mismo planteamiento... bueno sí. Pero tengo un par de ideillas en la cabeza...

Ya sabeís; leeís, presionaís el botón y comentaís... sin presión, eso sí. Que no es obligatorio...( aunque me haríais muy feliz..)