– ¿Qué pasó? –susurró Satou con los ojos entrecerrados. Se había despertado. –¡Oh, lo siento! –exclamó de pronto, bastante sonrojado, al ver que se había quedado dormido en los brazos de Todoroki. Pero al notar que ella también dormía, se apartó cuidadosamente y la observó por un rato.

"¿Porqué sigues aquí?" le preguntó en su interior. Era demasiado dulce cuando dormía. En aquellas ocasiones, la miraba por largos lapsos de tiempo, a veces le ponía la cajetilla de cigarros en la cabeza; y pensaba "deben ser lo que más amo en el mundo". Fumar y verla dormir. Los cigarrillos y ella. Bueno, más la amaba a ella. Y ahora era distinto, no estaban en uno más de los descansos del restaurante, estaban en su casa. "¿Qué hora es?" pensó alarmado. Vio el reloj y marcaban las 10 de la noche. Se levantó y fue a buscar a la cocina su cajetilla de cigarros. Volvió al living, encendió un cigarrillo y comenzó a caminar de un lado a otro, tratando de pensar qué debía hacer, pero a la vez de ser silencioso para no molestar el sueño de Todoroki. "¿La despierto? ¿La llevo a su casa? ¿Y si se asusta, o se preocupa? ¡Su familia debe estar preocupada! ¡Qué pensarán si la llevo a su casa a esta hora! ¿Y si le ocasiono problemas? Pero si se durmió debe estar cansada… debe haber trabajado todo el día… ¿qué hago?" A pesar de que tenía una verdadera batalla mental, ya no le dolía la cabeza. "Me hace tan feliz verte…" pensó, deteniéndose y sentándose en el sillón a mirarla. No había otra persona más valiosa y más hermosa en el mundo que ella. Sonrió.

De pronto, el sonido de su celular que venía desde su pieza lo sacó de sus pensamientos. "Justo ahora…" pensó. Se levantó y fue corriendo a buscarlo. Lo tomó rápidamente y contestó.

– ¿Sí? –preguntó algo aflijido.

– ¡Satou-kun! –exclamó Souma desde la otra línea. –Te llamé en la mañana pero no contestabas y… perdóname, no debo llamarte a estas horas, pero ¡cuéntamelo todo! Así que Todoroki-san te fue a ver ¿eh? Ah sí, me pidió tu dirección muy preocupada… –dijo con un tono pícaro.

– ¿E-enserio, idiota? –balbuceó Satou curioso.

– ¡Sí! –dijo Souma entusiasmado. –Vamos, pero me tienes con muchísimas dudas, no seas así Satou-kun, dime que pasó, que hicieron, cómo te fue. ¡Cuéntamelo todo!

– Souma... –Satou recordó que tenía que resolver lo de Todoroki en ese momento. –Habla más bajo. Ella está durmiendo y yo, no sé qué hacer, ¿debería despertarla para que se vaya a su casa? –resumió al fin, preocupado.

Un silencio se produjo desde la otra línea. Un silencio prologado y luego una risa explosiva.

– Satou-kun, ¡nunca pensé que fuesen a ir tan rápido! ¡Pobre Todoroki-san, le robaste toda su inocencia! Pero te diré que no es de caballeros echar a las damas después de…

– Souma, ¿de qué diablos estás hablando? –lo interrumpió Satou desconcertado.

– ¡Ya lo dijiste todo, Satou-kun! Pagaría por ver la cara de los demás cuando se enteren. ¡Jajajajajaja! Sabía que Satou-kun sería recompensado por tantos años de amor no correspondido, ¡pero nunca pensé que fuese tan rápido! ¡Eres todo un conquistador! –respondió Souma de manera seductora. Satou se acababa de dar cuenta en qué pensaba exactamente su amigo. Se sonrojó y no pudo evitar comenzar a toser.

– Idiota, ¡claro que no es…!

– Pero está bien, Satou-kun. No los interrumpiré más –murmuró Souma aguantando la risa. –Descansen muy bien –dijo recalcando sus palabras. –Nos vemos mañana, Romeo, ¡bye bye! –dijo antes de colgar.

– Souma, ¡Souma! –exclamó Satou, pero su amigo le había colgado. Y para colmo pensaba que él y Todoroki habían… ¿era su idea, o últimamente todas las personas que lo rodeaban pensaban cosas que no eran?

Volvió al living, decidido a despertarla.

– ¿Por qué tienes que ser tan hermosa cuando duermes? –musitó, para que sólo él pudiese oír lo que acababa de decir.

– Satou-kun… –dijo ella, soñando. Él bajó la mirada. "Esta es la parte en la que empieza a decir Kyoko-san, Kyoko-san, Kyoko-san" pensó sonriendo. Pero no era así. –Satou-kun, Satou-kun, Satou-kun… –repetía ella. Satou se sonrojó. –No me dejes sola ¿sí?, no te vayas del trabajo, por favor –susurró con una expresión de tristeza.

"Justo tengo que despertarla cuando está soñando conmigo" pensó con algo de tristeza. Recordó que justamente había decidido dejar el trabajo, ¿pero ahora que iba a hacer?

– Todoroki-san –le dijo, moviéndola por los hombros suavemente. –Despierta.

– Satou-kun… –murmuró Todoroki entre sueños. Abrió los ojos y a quien tenía al frente era a Satou, que estaba muy cerca de ella, mirándola. Se sonrojó tanto que tomó a Satou de la polera y se ocultó en su pecho. Éste se sonrojó más de lo que estaba y no atinaba a hacer nada, finalmente sólo la abrazó.

– ¿Qué sucede, Todoroki? –le preguntó.

– N-no es nada –tartamudeó ella. -¿Qué hora es? –preguntó, tratando de cambiar de tema.

– Oh, son más de las 10.

– ¡Las 10! No puede ser…

– Si quieres, te voy a dejar en mi auto.

Todoroki sonrió, pero luego hizo una expresión de preocupación. Se levantó y miró a Satou.

– ¡Tú tienes que descansar, Satou-kun, para que mañana puedas ir a trabajar! Yo puedo llamar a un taxi y…

– Por ningún motivo –dijo Satou seriamente. –No permitiré que te vayas sola, es peligroso. Voy por las llaves, te iré a dejar –dijo yendo a su pieza y volviendo un poco después con una chaqueta y sus llaves. –Vamos.

– Está bien, Satou-kun –dijo Todoroki con una hermosa sonrisa. No podía ocultar su felicidad.


NOTA: au~ prácticamente había abandonado este fanfic. Así que estoy empezando a pensar en el final T~T pero quedan dos o tres capítulos más. ¿Qué habrá pensado Souma? Bueno, creo que es obvio ._.U y pobre Satou, nunca se salva de la gente mal pensada. Eso sí, ya es un gran avance el que tiene con Todoroki~ asdasd :'3 espero que pronto salga una tercera temporada de esta serie, la extraño mucho ;o; y siempre estoy al tanto del manga... pero de todas maneras :c además, necesito inspiración y cada vez que veía Working'! se me ocurrían un montón de cosas e.e, gracias por leer n_n!