"Capitulo 11"

Ryoma se encontraba frente a Sumire en silencio, no sabía qué decir con respecto a lo que sentía por la castaña, porque ni siquiera él mismo había sido capaz de resolver esa pregunta. La mujer se veía impaciente, esperando que le diera una buena respuesta o estaba dispuesta a hacer lo posible para alejar a su nieta de él por siempre.

-¿Y bien? Ryoma-

-No lo sé- Logró decir por fin

-¿Cómo que no lo sabes?-

-Es la verdad-Suspiró ¿Que más podría decir? No podía inventar algo, no era muy bueno haciendo eso o más bien, no tenía deseos en esos momentos de poner la palabra "Sentimientos" en su boca, él no era de esos chicos que pasaba mencionando lo que sentían.

-mmm si no lo sabes...Entonces ¿Porqué lo haces?-

-¿Hacer qué?-

-Esto...ayudar a mi nieta recordarte-

-Por nada en especial-

-No cualquiera haría lo que estás haciendo. Considerando que si tú no sientes lo mismo por ella. Es extraño desde mi parecer-

"¿Porqué todos dudaban de sus acciones?" Pensó enfadado, todo el mundo lo criticaba por lo que hacía por ella ¿Acaso no podían simplemente agradecerle? ¿O pensaban que él era tan frío que jamás haría algo así por ella? Bueno, no los podía culpar del todo, ni él entendía porqué lo estaba haciendo realmente...

-Sí no es por nada en especial, entonces creo que deberías alejarte de ella ¿No crees?-

-Aun si lo hago, ya sería demasiado tarde, porque conseguirá recordarme pronto-

-Puede ser verdad, pero he escuchado que hay un tratamiento que ayuda a forzar esta amnesia-

-¿Está diciendo que quiere provocarle más confusión a Ryuzaki?-La miró incredulo ¿Cómo podía ser así? ¿Quería acaso igual que los demás que ella viviera en un mundo de fantasía, en una completa mentira?

-Sí, sería capaz de eso si consigo borrarle su dolor- Por más que intentaba demostrar que no sentía nada por ella, seguía percibiendo que estaba preocupado por ella. Si debía provocarlo para que dijera la verdad, lo haría- No quiero volver a verla sufrir por ti, Ryoma-

-Pero si no me recuerda, siempre vivirá con inquietudes respecto a que sucedió-

-No sucederá si consigo transferirla a otra escuela o quizás irnos a otra ciudad, talvez de ese modo conseguiría que te olvide completamente-Lo miró seriamente, analizando su reacción, viendo como sus ojos ámbar se habrían de par en par de manera incredula- Sí tu no sientes nada por ella, creo que sería lo mejor-

-No puede ser así, Ryuzaki tiene derecho a elegir si quiere recordarme o olvidarme, pero no que alguien más lo decida por ella-

-Sí te recuerda mi nieta seguirá sufriendo por un amor que jamás será correspondido. En cambio si te olvida, podrá encontrar la felicidad con Kintaro ¿No crees que es mejor la última opción?-

-Betsuni, él no la hará feliz-

-¿Cómo puedes saberlo?-Lo miró desafiante ¿Al fin lo diría?

-P-Porque...-

-¿Porqué?-

-Porque él es un bueno para nada-

-Eso no es un buen fundamento y lo sabes. Me extraña Ryoma que logres dar respuestas de este tipo, considerando que eres uno de los estudiantes más racionales de aquí-

-Sí es asi, tengo más cosas que decir sobre él-

-No importa lo que opines de él. Con que Kintaro ame a Sakuno, es suficiente para mi-

-No es suficiente, es tan distraído y despreocupado que no podría protegerla como se debe-

-Ella sabe cuidarse sola-

-No es verdad, por ahora puede estar actuando como una niña valiente. Pero en el fondo es muy distraída, tanto que olvida por completo por donde transita. Además de que es muy sensible, tanto que cualquier persona podría lastimarla. Y eso no es todo, se preocupa tanto por los demás que se olvida de si misma y eso la perjudica siempre-

-Veo que sabes mucho de ella-Disimuló una sonrisa- ¿De verdad no te das cuenta de qué sientes por ella?-

-No entiendo a qué se refiere-

-Te lo preguntaré por última vez ¿Sientes algo realmente por Sakuno?-

Suspiró, no entendía porqué se lo preguntaba de nuevo, parecía que no entendía que no la quería...Ni su mejor amigo tampoco le creía y ahora su entrenadora tampoco. Ya no sabía que decir, si lo negaba ya sabía cuales serían los resultados, pero si lo aceptaba talvez su plan marcharía bien...¿Que debía hacer?

Entonces asintió en silencio, consiguiendo que Sumire lo mirara sorprendida, sabía que era verdad hace un tiempo, pero no esperaba que lo aceptara. Inesperadamente lo abrazó, consiguiendo que el chico de cabello negro se sintiera asfixiado y asustado ante aquella repentina reacción de su entrenadora "Bienvenido a la familia" logró escuchar en un susurro. Parecía emocionada ante la noticia, tanto que no lo dejaba respirar. Se apartó de él para sonreirle, diciendo que nunca había imaginado que ella y Nanjiro serían familia, ya lo quería como un hijo, pero no esperaba aquella noticia tan alegre.

-Sí esos son tus verdaderos sentimientos, entonces no me queda más que decir que tienes mi apoyo en tus planes con ella- Tosió un poco para controlar su emoción y mirarlo seriamente de nuevo- Siempre y cuando prometas cuidarla, amarla y no lastimarla-

Asintió confundido ¿Qué era todo eso? Parecía un juramento de matrimonio ¿Acaso ya estaba planeando que se casaran? Sumire Ryuzaki estaba al igual que su padre, estaba completamente loca. Que hubiera aceptado o más bien fingido que sentía algo por ella no significaba que debían comprometerse ¿En que tiempo creía que estaban? Quizás en la época en la que ella vivía las cosas eran así, pero en esta era muy diferente. Además que no había dicho nada al respecto, solo había asentido ¿Eso significaba para ella que la amaba en verdad?

-Entonces ¿Qué tienes pensado hacer para que te siga recordando?-

-Debo pensarlo aun- No podía compartir su plan con ella, eso daría a pensar que él se sabía todos sus momentos juntos de memoria y no era el caso, sólo algunos en particular, nada importante.

-Ya veo-

-Debo irme por ahora, estoy cansado-

-Es verdad, es tarde-Sonrió- Que duermas bien, nos vemos mañana en el entrenamiento. Te mantendré informado con respecto al médico-

-Ok...Hasta mañana- Le dio la espalda para dirigirse a su destino

-Ryoma-

-¿Sí?- Se detuvo sin mirarla, esperando que le dijera lo último para poder marcharse

-Cuida bien de Sakuno, porfavor- Su voz se notaba triste-

-Lo haré-Susurró

Caminó en medio de la noche, preocupado por las cosas que había prometido "Cuidar bien de ella, no lastimarla y amarla..." no era capaz de cumplir con las últimas dos tareas, realmente no estaba seguro de poder hacerlo. Suspiró, hacía tanto frío que llegaba a respirar agitadamente sintiendo como su garganta se congelaba. Debía avanzar rápido, si no quería resfriarse. Tomó la ruta más corta y logró llegar a su casa, donde su prima lo esperaba con una sonrisa, conocía esa mirada...solo significaba una cosa, quería interrogarlo una vez más. Pero no estaba de animos para responder sus preguntas, solo quería dormir profundamente, para poder olvidar completamente por unos momentos quién era, que había hecho y dónde se encontraba. Quería olvidar todos sus problemas aunque fuese por una noche.

A la mañana siguiente se despertó con dificultad con ayuda de su reloj, sino hubiera sido porque lo había programado para toda la semana, definitivamente no habría despertado aquella mañana, ya que se encontraba muy agotado mentalmente para hacerlo. Entró al baño llevando su toalla y su uniforme para poder darse una ducha, quizás el agua caliente lograría ayudarlo a liberarse de todas sus culpas. Así es, se sentía culpable ¿De qué exactamente...? Talvez de haberle dado falsas esperanzas a Sumire respecto a sus sentimientos por Sakuno, le había mentido y aun peor había dado su palabra que no le fallaría. Por primera vez en la vida se sentía mal por lo que había hecho ¿Acaso debía detenerse y dejar todo su plan de lado de una vez por todas? ¿O debía seguir solamente...?

Podía estar lleno de inquietudes con respecto a sus acciones, pero ya no podía cambiar lo que había hecho. No sería un cobarde que huiría de sus propios actos, sino que se quedaría allí enfrentando las consecuencias de todo...

Apenas terminó de comer, salió hacía el exterior para intentar concentrarse en los colores de la calle que en sus problemas. Pero no podía encontrar nada que le llamara la atención o en que distraerse para no pensar en ella. Así que no tuvo más remedio que concentrarse en la música que escuchaba "J-Rock". Miró hacía adelante esperando no encontrarse con nadie, pero entonces vió una larga cabellera que caía sobre la espalda de una joven, sus pies siguieron caminando como si nada, pero su corazón pareció estremecerse ¿Acaso era ella? Por primera vez tenía miedo de encontrarse con ella, de que sus ojos se encontraran y que se acercara a saludarlo. No quería verla, porque con tan solo oírla hablar acerca de que quería recordar, se sentiría perdido y desolado, ya que no se sentía capaz de seguir con su plan macabro. Entonces escuchó que aquella chica del cabello castaño no emitía el mismo tono de voz que Sakuno, fue cuando se sintió aliviado por fin. Suspiró y siguió su camino en silencio.

Iba llegando al Instituto, cuando uno de sus audifonos resbaló por su mejilla, logrando que escuchara dicha voz femenina cerca de él. No obstante, al mirar hacía atrás sólo pudo ver a dos chicas conversando acerca del clima. Suspiró, se estaba volviendo loco, eso no era normal de él, la culpa jamás lo había atormentado tanto en una mañana.

Finalmente llegó a su salón, donde se sintió tranquilo ya que Sakuno aun no llegaba al parecer. Localizó su puesto y se sentó en él, estaba tan cansado por no haber conseguido dormir lo suficiente que llegaba a sentirse débil. Extrajo su cuaderno de ciencias y comenzó a hojearlo, quizás en él habría olvidado hacer alguna tarea en la que podría distraerse en esos momentos, pero estaba equivocado, no tenía nada.

"Echizen" dijo alguien a su lado, logrando asustarlo de tal manera que llegó a saltar. Entonces descubrió a su mejor amigo burlandóse de él, riendo a carcajadas por su reacción.

-Momo-Sempai-

-Pareciera como si hubieras visto un fantasma-Sonrió para disimular su comportamiento- ¿Porqué tan asustado? ¿Esperabas a alguien? ¿O acaso estabas muy ocupado viendo el cuaderno de ciencias?-

-Betsuni, tan sólo me has asustado porque has aparecido de repente-

-Es raro que lo menciones, ya que tú siempre descubres donde me escondo para asustarte- Rió una vez más, burlandóse nuevamente en su cara, eso le molestaba.

-En fin ¿Qué quieres?-Gruñó

-No te enfades-Sonrió- Sólo he venido a informarte que esta tarde debes ir a buscar tu chaqueta-

-¿Qué chaqueta?-

-Es normal que no te hayas enterado de esto porque has faltado a las prácticas por Saku. Pero bueno, en tu ausencia hemos creado una nueva chaqueta de Seigaku-

-No entiendo porqué aceptaron eso, si con la que estamos es más que suficiente-

-Porque los otros equipos han renovado sus uniformes y pensabamos hacer lo mismo-

-¿De qué color es?-

-Celeste aun, pero ahora es más bonita según Kikumaru-Sempai-

-¿Cuál es la diferencia?-Enarcó una ceja, no entendía para qué habían hecho una nueva chaqueta si era similar a la anterior.

-Porque queriamos cambiar-

-Pero no tienen nada distinto-

-Sí lo tiene, esta lleva nuestros nombres atrás-

-¿Como un poleron de primaria?-

-Bueno sí...algo así, pero lleva dibujos de nosotros en la espalda que nos representa, es muy genial-

-No me interesa- Miró hacía otro lado, obligando a Momoshiro a cambiarse de lugar para convencerlo

-Pero tienes que ir a buscarla, como no estabas, encargamos una de tu talla. Pero debes ir a verificar si te queda bien o no-

-No quiero-

-Sí quieres no la uses, pero que quede para el recuerdo por lo menos-

-Lo pensaré-

-Tienes todo el día para hacerlo, hoy no hay entrenamiento-

-¿Porqué?- Preguntó confuso, pensaba que el entrenamiento lo ayudaría a distraerse, además no entendía como se suspendería, si Ryuzaki-Sensei le había dicho que se verían hoy

-No lo sé, Inui acaba de enviarnos un mensaje a todos- Le indicó su celular

-Ami no me ha llegado nada-

-Que extraño, talvez te llegue más tarde o no ha tenido tiempo de enviarselos a todos-

-Es lo más probable-Suspiró- Esta bien. Thank You-

-No es nada. Por cierto ¿Cómo te ha ido con ella?-

-¿Con quién?-

-Saku-Chan por supuesto-Sonrió

-¿En qué sentido?-

-De recordar la memoria, por supuesto-

-Bien, supongo-

-Bueno creo que este no es el momento indicado para hablarlo, considerando que estamos en su salón y alguien podría escuchar tus planes con ella-

-No tengo planes con ella. Pero si, este no es el lugar ni el momento para hablarlo-

-Nos vemos después, Echizen-Sonrió- Y piensa lo del polerón-

-Ok-

El chico alto de cabello negro caminó hacía el pasillo, para perderse entre los estudiantes y dirigirse a su salón correspondiente. Ryoma se quedó mirando detenidamente hacía la ventana, ahora que no tenía entrenamiento debía pensar en que hacer al final del día para no aburrise, quizás jugar tenis lo ayudaría.

Los minutos pasaron lentamente, no sabía si había llegado demasiado temprano a clases o justo ese preciso día nadie quería llegar.

Observó un momento a sus compañeros, había alrededor de diez dando vueltas por el salón, algunos conversaban sobre sus experiencias amorosas, otros jugaban a las cartas y otros se sonreían, parecía que él era el único que estaba solo. Pero no le importaba, se había acostumbrado a esa soledad del inicio, muchos se acercaban a saludarlo o lo hacían a la distancia, pero nadie se quedaba con él a charlar. Sólo había alguien que lo hacía con dificultad en el pasado, dicha castaña de ojos carmesí del que estaba enamorada de él, aun si no lo hacía todos los días, se había acostumbrado. Osakada también solía hacerlo, pero era un estorbo para él. En cambio ver a Sakuno intentar acercarse a él era divertido, lograba adivinar cada uno de sus movimientos y podía percibir exactamente cuando sus ojos se enfocaban en él. Aun si se sonrojaba con facilidad, lograba pararse frente a él y decirle "Buenos días" como si nada. Desde el punto de vista de los demás no se le notaba que estaba nerviosa, pero él podía notar como le temblaban las manos y como le costaba emitir lo que decía. Con los demás se desenvolvía perfectamente, pero con él era todo distinto.

Al menos de ese modo era en el pasado, porque ahora le había tocado presenciar el otro lado de las cosas. Ahora podía escucharla decir su nombre normalmente, sin ponerse nerviosa y sin teñir sus mejillas de rojo, tan sólo lo decía como si nada, olvidando completamente con quien estaba hablando. Era como si él ya no fuera nadie para ella, tan sólo un compañero o menos que eso...un completo desconocido.

Entonces la vió caminando hacía su puesto vacío sin verlo, su cabello castaño se movía entre sus trenzas, queriendo ser liberado por esas cuerdas que lo envolvian. La observó dejar su bolso sobre la mesa y comenzó a sacar sus cuadernos, los ordenó un momento, para luego levantarse. Pareccía que saldría, quién sabe a dónde. Se veía confundida, al menos eso podía percibir de su mirada de la forma en como se encontraba, mirando al vacío intentando resolver dudas acerca de su vida. De prontó sus ojos carmesí se posaron sobre los suyos, primero lo miraron con delicadeza y luego se enfocaron más en sus ojos ámbar. Sintió su corazón latir ¿Lo había descubierto...? Inesperadamente la vió acercarse hacía él decidida, sin temor alguno.

-Buenos días- Le dijo

-B-Buenos días- Logró decir con dificultad, no se esperaba eso.

Parecía que los papeles se habían intercambiado, ahora él era quien esperaba que ella lo mirara, le hablara o más que todo, lo amará otra vez. Mientras que ella era la fría e indiferente que no comprendía.

-¿Sucede algo?-Lo observó aun más como si el tiempo no avanzara

-Betsuni- Se volvió serio otra vez, no podía dejar que ella lo intimadara, no lo permitiría

-¿Porqué me miras de ese modo?-

-Eso debería preguntar yo- Susurró, pensando que lo había pensado.

-¿Eh? ¿Ahora? Te estoy mirando como a cualquier otra persona, no entiendo a qué te refieres-

-Olvídalo- No le gustaba la nueva Sakuno, era muy engreída

-Está bien, ¿Puedo preguntarte algo?-

-mmm lo voy a pensar-

-¿Qué hablaron con mi abuela ayer? Después de lo que le dijiste, comenzó a actuar muy extraño-

-¿Extraño? ¿De qué modo?-

-Como si quisiera que estuvieramos juntos más seguido e incluso Insinuó que deberiamos hacer todos los trabajos juntos. No sé que le sucedió de repente ¿No sabes nada?-

-Betsuni, sólo hablamos del entrenamiento-

-¿Seguro?-

-Sí-

-Bueno, te creeré- Suspiró

Cuando iba a preguntarle como estaba con respecto a sus recuerdos, apareció la antagonista de la historia a llevarse a la castaña, nada menos que su mejor amiga Tomoka Osakada, quién parecía sorprendida por haber estando entablando una conversación con ella. Era como si se sintiera culpable por no haber estado pendiente de ellos antes para evitar que se hicieran tan cercanos nuevamente.

Pero era inevitable, por más que intentara protegerla para que no lo recordara, podría hacerlo por otros medios, como fue el caso de un factor que nadie había tomado como influyente en sus recuerdos...los sueños, nadie pensaba que podrían causar algún efecto en ella que la ayudara a recordar todo, pero ahora ya lo habían descubierto. Ryoma había leído en algunos libros de psicoanálisis que los sueños eran capaces de enviar señales inconscientes a las personas, pero creía que sólo eran estudios científicos que no habían sido comprobados. No obstante, ahora que lo había visto con los ojos de la empiría, podía decir que efectivamente todo lo que había leído era cierto.

Las clases comenzaron tarde, debido a que el profesor de ciencias se había quedado dormido. En todas esas horas de aburrimiento, el ambarino debió conformarse con leer la materia de la clase pasada, aun si la recordaba bien, tenía que distraerse. Miró con disimulo a la castaña de ojos carmesí que charlaba con Tomoka. La veía como le escribía mensajes a alguien, no sabía de quién podría tratarse, pero por la sonrisa que le daba a la pantalla, podía inferir que se trataba de cierto pelirrojo.

El día pasó lento como siempre, era tan aburrido todo lo que vivía día a día que comenzaba a desear que pasara algo increible para que su vida tuviera sentido. Cuando el crepúsculo anaranjado se posó sobre el cielo, el timbre sonó a sus espaldas indicando que había llegado la hora de salir. Tomó sus cosas y salió hacía el exterior nuevamente.

Caminó bajo el cielo anaranjado, mirando como el resto de los estudiantes caminaba acompañado, mientras él prefería hacerlo solo. Se preguntaba si ella también lo haría con Toyama...Suspiró, no quería pensar en eso.

Debía pensar en que hacer para entretenerse, entonces recordó lo del polerón, sabía donde debía ir, sólo debía decidir si hacerlo o no. Sin responder a esa pregunta caminó hacía dicho lugar, no quedaba tan lejos del Instituto, así que no debía caminar tanto. Tomaría la ruta por el centro de la ciudad, cruzando por los departamentos y tomando atajos por las pastelerias que conocía.

Tras cerca de media hora, logró llegar a dicho lugar. Se demoró más en cruzar la ciudad que en retirarlo, ya que apenas dio su nombre, el hombre lo reconoció de inmediato y le dio su chaqueta. La indrodujo en una bolsa de plastico y se la entregó doblada con cuidado. Salió de la tienda en silencio y se dirigió hacía la vereda para marcharse. Miró hacía atrás, esperando que alguien apareciera a su encuentro...ya entendía porqué, había estado allí antes en la misma situación, pero la diferencia es que en aquellos momentos ella estaba ahí.

Iba saliendo de la tienda llevando su nuevo traje de Seigaku en una bolsa, cuando de repente la chica extraña de cabello castaño apareció frente a él, parecía emocionada por haber recibido la chaqueta. Acortó la distancia que había entre ellos a zancadas y miró el interior de la bolsa, esbozó un sonrisa tan grande que llegó a sorprenderlo. Entonces de repente pareció insinuar que se probara la chaqueta en su presencia.

-Podrás verla en los entrenamientos-Dijo sin interés alguno

-Oh...si es verdad- Se avergonzó y miró hacía abajo decepcionada, no debía haber preguntado eso.

Al verla tan decepcionada, dejó sus cosas a un lado y sacó la chaqueta. Se la probó frente a ella y dijo "Me queda perfecto", entonces ella lo miró más emocionada que antes, parecía que una luz brillante destellaba de sus ojos. La observó extrañado, realmente era una chica muy rara. Tomó sus cosas y siguió caminando, sabiendo que ella lo seguiría.

Suspiró, sabía que ella no aparecería ¿Qué esperaba? ¿Que apareciera de la nada? Eso no iba a pasar. Volteó a su camino para seguir caminando. Pero fue detenido por dicha voz, que lo dejó completamente helado.

-Ryoma ¿Has venido por la chaqueta nueva?-Sonrió la castaña

-Sí- ¿De dónde había salido?

-Ya veo, me enteré hace unos días que la harían, sé mas o menos como es el diseño, pero nunca la he visto-

-Podrás verla en los entrenamientos-Dijo casí inconscientemente

-Sí, tienes razón-Sonrió

Eso le sorprendió, esta vez no parecía decepcionada, es más se veía completamente normal, como sí no le hubiera importado en verdad que se hubiera negado. Sin embargo, sintió la necesidad de transportarla una vez más al pasado, dejó sus cosas a un lado y se la puso en frente de ella.

Entonces sus ojos se tornaron extraños, parecía que no era la primera vez que lo veía así. Un vago recuerdo recorrió su mente, un momento similar a aquel...Ryoma había dicho esas mismas palabras, claro que ella se había decepcionado y la había sorprendido con su nuevo chaqueta de Seigaku puesta. El viento lo envolvía, logrando acariciar su cabello negro y el sol que se escondía lograba liberar destellos sobre él, se veía tan hermoso. Su corazón comenzó a latir ante dicho recuerdo.

-Esto mismo...lo vivimos antes ¿Verdad?-Atinó a decir

-Sí-

-Ya veo...tengo una duda aun-

-¿Cuál?-

-Con todo lo que he logrado captar con mis recuerdos, me ha surgido una ocurrencia ¿Y-Yo estaba enamorada de ti?-

-¿Porqué crees eso?-Preguntó casi helado, no podía interferir con sus recuerdos, no podía hacerlo

-Por todo...pero si tú no sentías lo mismo por mi según lo que dijiste al principio, eso quiere decir que...será qué ¿Me declaré y tu me rechazaste?-

La miró confundido, lo había dicho...había resuelto el misterio, pero aun así estaba de pie junto a él sin llorar ni desmayarse. Quizás los recuerdos aun no llegaban a ella y por eso aun no le afectaba. No sabía que decirle, ella estaba ahí frente a él mirandolo expectante, como una niña pequeña esperando que le dieran una respuesta a su pregunta díficil de responder ¿Qué tendría que decirle exactamente en esos momentos...?

Continuará...

Konichiwa!

¿Cómo están? Espero que muy bien

Arigato por pasarse, espero que les haya gustado la continuación

y espero que comenten onegai. Lo siento por dejarlos en intriga, pero es mejor así (?) jojojojo

XD

Cuidense

Mi cuenta de facebook es Hinata-Sakuno fanfiction

Saludos :)

Sayonara