Mejores amigos (5)

No soy propietaria de Hey Arnold. Sino, ya habría sacado a la luz a "The Jungle Movie".

Xo Xo Xo

Una rubia adolescente entró a Slausen's con rapidez y determinación. Rápidamente, localizó a otro adolescente rubio, quien se encontraba frente a dos copas de helados.

. - "¡Helga!" –el chico le hizo señas con la mano.

. - "Sí, ya te vi " –dijo la chica con voz molesta, mientras se acercaba y se sentaba al frente –"¿Puedes creerlo? En alguna parte, el universo se está riendo por esta ironía."

. - "¡Oh, vamos! Me vas a decir que no lo viste venir" –dijo Arnold mientras le alcanzaba la copa a Helga.

. - "Mm, gracias" –dijo Helga en voz baja y rápidamente, tomando una cuchara de helado. Luego exclamó- "¡Claro que lo había visto! ¡era malditamente obvio!"

. - "Entonces, ¿qué te molesta?"

. - "Las condiciones, obviamente. ¿Puedes imaginar a Phoebe extorsionándome?" –dijo Helga, con los ojos muy abiertos.

. - "nno…" –dijo Arnold, tratando de aguantar la risa- "¿lo logró?"

Helga se golpeó en la frente con la palma de su mano.

. - "Oye, Cabeza de Balón ¡Esto es serio!" –la rubia miró en torno suyo, y luego volvió a hablar- "Me dijo que tenía 3 puntos que yo debía respetar como su amiga: 1, Que Geraldo ya sabía que era hombre muerto si le hacía cualquier cosa, así que no tenía que amenazarlo; 2, que no necesitaba de mis planes o ayuda, ejem, especial, para saber cómo va su relación; y 3, que ella era capaz de cuidar por sí sola, no necesitaba que yo la fuese a vigilar, o al pelos de cepillo."

Arnold escuchaba a Helga atentamente.

. - "Y luego, ¡apareció con un contrato notarial y tuve que firmarlo! ¿Puedes creerlo? ¡Me dejó completamente atada de manos!" –finalizó Helga.

. - "Vaya, sí que te conoce" –apuntó Arnold, logrando una mirada desafiante de su compañera.

. - "Bien, pues me gustaría saber qué te hizo pedir un postre helado de ese tamaño" –dijo Helga, señalando la copa a medio terminar. Arnold suspiró.

. - "Pues, mi mejor amigo, y cito palabras textuales, me dijo: Arnold, viejo, yo sé que te gusta ayudar a las personas y dar consejos. Pero, por favor, no me ayudes. No me des consejos. Si alguna vez te cuento algún problema con Phoebe, simplemente escucha y no me digas nada. Y si alguna vez te pido un consejo, recuérdame nuestros 12 años de amistad. Lo siento, viejo, pero sin consejos, mejor."

Helga no pudo evitar reírse frente a esto. Arnold la miró ligeramente molesto.

. -"Lo siento, melenudo, pero él también te conoce muy bien" –dijo Helga controlando su risa- "Y, ¿qué vas hacer si no puedes darle consejos?"

. - "¿Darle consejos a Phoebe?" –aventuró Arnold, con una sonrisa.

. - "Muy bien, siempre que Geraldo acate mis instrucciones" –dijo Helga, sonriendo.

Los adolescentes se rieron nuevamente.

. - "¿Sabes? Estaba pensando que podíamos ir al cine después."-dijo Arnold.

. - "Eres peor que yo, Arnoldo. Ellos están allá. Y yo firmé un contrato."

. - "Bien, tenía que intentarlo. Supongo que realmente no podemos hacer nada."- dijo el muchacho, con un ligero tono de desaliento en la voz.

. - "No; por el momento, no." –dijo Helga con un suspiro. – "Pero, creo que les irá bien. Han aprendido de nosotros" –Helga añadió y le guiñó un ojo.

. - "Eso es lo que me temo" –dijo Arnold, sonriendo. Helga enarcó una ceja.

. - "Oye, ¿tú no eres el optimista?"

. - "Bueno, pero si tú me quitas mis líneas, tengo que ser el pesimista" –contestó Arnold.

Y los dos rubios siguieron conversando y bromeando, mientras calmaban sus deseos de saber cómo les estaba yendo a sus mejores amigos en su cita.