Una serie de one-shots sin relacion alguna entre si...

Yamato Nadeshiko, la imagen ideal de una belleza japonesa, piel blanca, educada y fiel...


Yamato Nadeshiko

Mai siempre considero que algún día seria una buena esposa…

Y cuando el momento llego, sin duda alguna la joven kunoichi demostró ser una esposa amable y amorosa. Apoyando a su querido esposo en todas sus decisiones y esperando por el en sus largas ausencias y cuando por fin era hora de su regreso ella lo recibía en la puerta de su hogar con la comida ya preparada y el baño listo para su uso.

Mai Bogard Shiranui era sin duda alguna la esposa perfecta, el sueño de cualquier hombre…

Esa tarde la hermosa kunoichi preparaba la comida para su querido esposo pues sabia que al volver tendría un gran apetito.

Estaba feliz, más feliz de lo que nunca habia sido…

Tarareando una canción de nombre desconocido, la chica se movía en la cocina con una gracia que le daría envidia a las mejores bailarinas, agregando especias y sazones para asegurar que el sabor de la comida fuera perfecto.

Un par de fuertes brazos envolvieron su cadera atrayéndola a un cuerpo firme tras ella…

"Estoy en casa…" murmuro calladamente el hombre que era su esposo…

La kunoichi dejo escapar un suspiro de felicidad al sentir un par de ardientes labios moverse por su cuello "Querido…la comida ya esta casi lista, primero deberías comer" sus palabras sonaban débiles, sentir aquellos labios sobre su piel la habia dejado sin aliento.

"Si, estoy hambriento"

Un gemido de placer escapo de la kunoichi al sentir los labios contra su piel nuevamente, en respuesta la chica empujo sus caderas hacia atrás contra las de su pareja recibiendo un gruñido masculino como recompensa.

No habia necesidad para más palabras, la comida fue olvidada y las ropas cayeron de sus cuerpos…

Entre las sabanas Mai descansaba contenta, agotada pero contenta, sus manos se acariciaban el largo cabello rubio de su esposo, el aroma de sudor y sexo impregnaba la habitación de la pareja, testimonio de lo que habia tomado lugar.

Habia soñado muchas veces con ese momento, estas en los brazos del hombre que amaba, feliz y sin una sola preocupación en el mundo.

"¿Mai?"

La chica levanto la mirada para encontrarse con los hermosos ojos azules de su esposo, por un momento temió perderse en aquellas orbes color cielo.

"¿Eres feliz?"

La pregunta la tomo por sorpresa, pero la respuesta estaba clara para ella, las cosas no siempre salen como uno espera, pero la vida presenta oportunidades maravillosas solo es cuestión de saber reconocerlas…

"Mas que nunca, te amo…Terry"