Ella no dejaría nunca que sus amigas fueran ofendidas por acusación sin ningún argumento, ellas no la lastimaría. Entonces recordó aquella vez que presencio todo, absolutamente todo, la conversación entre Haruka y Mamoru, que no debía ser tan imprudente y dejar atrás el amorío que llevaba con su amiga.

-Ya te dijimos que dejaras esa bobería atrás, si los descubren, todos nuestros esfuerzos por un futuro próspero serán destruidos.

-Y yo ya te dije Haruka que no la amo, entiéndelo, ya me harte de este teatro Rei y yo queremos tener una vida junta sin ataduras.

Justo cuando escucho esa frase todo cuadro, que siempre estuvieran de acuerdo, que en ocasiones los dos iban solos a unas partes…

-Entiéndenos de una vez Haruka. Nos amamos. –Esa voz era la de su compañera, la chica que siempre le hacía ver las cosas, a la que ella llamaba amiga y ahora, solo era una desconocida. Escucho los pasos de Haruka andar y se escondió entre la sombras y vio junto a ella a Michiru que había solo estado callada en toda la conversación y salieron del edificio.

-Sera mejor que me valla… Te amo. –Giro su cabeza a la voz varonil de Mamoru y sus ojos se aguaron al verlos besándose con amor, como hacía mucho que ella no la besaba.

-Con cuidado.

La rubia justo como ese día se puso a poner mal y sus ojos se llenaron de gotas cristalinas saladas mientras aguantaba las ganas de gritar.

-¿Qué te pasa bombón? –Seiya se preocupó por la chica, pero solo tomo asiento y se tapó la cara. -¿Te siente mal?

-No es nada… pero creo que tus hermanos tienen razón, tenemos que… -un nudo en su garganta se formó al decir las palabras, le dolía, pero no cometería el mismo error otra vez. –desconfiar de todas.

-Deja de torturarte… ellas no te harían…

-SI LO HARIAN, POR SU FUTURO, POR SUS SENTIMIENTOS. Pero sin importarles yo.

-Sera mejor que descanses un poco de tantos problemas, ¿Qué tal si salimos?

Lo miro y vio esa sonrisa que la había sacado una vez de una tristeza infinita al no tener a Mamoru con ella y ahora estaba y no había un futuro por el cual rechazarlo, ya estaba libre y sin ataduras.

-Sí, me encantaría. –le sonrió de la manera más calidad y feliz, mientras el chico se sonrojaba.

-Bien. Vayámonos antes de que los chicos se enteren, será nuestra huida secreta. –La tomo de la mano y salieron corriendo de la casa riendo como dos niño pequeños mientras miraban atrás por el temor de ser descubiertos.

-¿A dónde vamos?

-Ni idea. –Contesto entre risas. Tanto tiempo sin estar en Japón lo hacía un turista y no tenía la más mínima idea de a dónde ir.

-Entonces… -Corrió y se adelantó aun agarrada de la mano –yo seré la guía oficial de nuestra huida.

El único lugar que la chica al que quería ir estaba cerca, caminaron al momento de sentirse lejos de sus amigos y Seiya miraba atento a Usagi que caminaba algo pensativa, pero alegre.

-Te traje a mi sitio más especial… -se adelantó a una puerta, mientras el moreno veía el letrero "Juegos Motoki".

-Valla lugar… -Se rio para sus adentros, esa era la chica de la que se había enamorado.

-Sí, vamos, llego el juego nuevo de la chica enmascarada lunar. –Corrió con su compañero detrás, saludo al dueño tan conocido para ella. –Motoki, quiero estrenar.

-Todo para mi cliente número uno. –los guio a una sala sola con un emulador virtual, que constaba de los lentes y unos extraños aparatos que iban en las manos. –Los dejo.

-Gracias. Me saludas a Makoto.

-Claro. –Salió mientras los jóvenes quedaban solos.

-Bueno… es hora de empezar. ¿Podrás seguirme el paso Kou?

-Bombón, te ganare.

Pronto los dos se encontraban en un mundo virtual tratando de matar a monstruos y seres malignos.

-.-.-.-.-

-Luna tenemos que encontrar a el enemigo… sabe tanto. –Dijo preocupado Artemis mientras con sus pequeñas patas corrían para reunirse con Amy.

-Lo sé, hay algo que tengo… podría ser Black Lady, tu sabes que es la única que sabe de todo, después de todo es Chibi-Usa.

-No cuadra… Chibi-Usa, ya no existe.

Pronto vieron los departamentos y fueron al ya conocido de su amiga la peli azul y entraron para encontrarla absorta en su computador.

-Amy… -Hablo la gatita mientras se acercaba.

-Oh, los esperaba, estuve estudiando a los seres, pero parecen que no son exactamente… de esta época.

La acusación dio pie a la teoría de la minina, ya preocupados empezaron a ver el ordenador lleno de gráficas.

-¿Pero quién será?

-.-.-.-

-¿Dónde está?

-No lo sabemos, no la vi en la casa, solo a los intrusos del exterior. –Dijo un subordinado.

-LA NECESITO, ESA MALDITA GATA NOS DESCUBRIRA PRONTO. –Se exalto la sombra.

-No se preocupe, la buscaremos mi señora.

-MUEVANSE. –Grito, mientras invocaba a más sombras. –BUSQUEN A LUNA.

-Tanto le importa ese animal… ¿Por qué?

-Porque ella sabrá y podrá cuadrar todo si lo piensa de más, tendré que sacar a un señuelo y así no tendré que preocuparme por que me descubra.

Dentro de aquel oscuro lugar, la mujer se paró y con sus manos fue invocando una pequeña luz rosa, poco a poca esta fue creciendo tornándose roja y dentro de ella se alojaba el cuerpo de una mujer.

-Tu Neherenia tendrás que ocuparte de un asunto. –Apunto a una bola de cristal en la que se veían las caras de los hermanos Kou. –Haz como quieras, pero los necesito fuera, no los conozco y no puedo fallar.

-Como ordene. Iré por mis amazonas. –Sin esperar más desapareció con una sutil reverencia.

-Y tu mi querida. –Se acercó a la bola roja y la abrazo como una madre lo haría con una hija. –Tendrás que salir, recuerda que te hieren… tu mi querida Black Lady, acabaras con Usagi Tsukino. Todo estará bien. –el cuerpo salió y ella acuno el cuerpo de la otra mujer mientras le susurraba palabras al oído. –Lo destruiremos todo. Si tu no estas, ellos tampoco merecen estarlo.

-.-.-.

-Valla, si no fuera porque no has estado aquí desde hace años, pensaría que tú eres un adicto a los juegos.

-Es la primera vez en años, creo que poco a poco soy mejor. –Caminaban tranquilamente en la calle, ya estaba oscureciendo, pero no les importaba, ahora la chica estaba mejor que antes.

-AYUDENME. –un grito a lo lejos se escuchó y pronto los dos corrieron, pero no daban crédito a lo que veían, era un mujer siendo literalmente absorbida por una sombra.

-¿Qué diablos…? –Pregunto la joven mientras corría a ayudarla, viéndola desaparecer, lo último que vio en sus ojos fue: Terror.

-Valla que has llegado tarde. –Una voz gatuna se escuchó y miraron a una extraña mujer gatuna. –Esto es ridículo, en verdad no puedo creer que seas la Sailor que derroto a Galaxia y al Caos, solo eres una bobalicona.

-TU… SUELTA A ESA POBRE MUJER. –grito colérica la rubia.

-Miau… no puedo, mi ama necesita todo esto, necesitamos a mas… y tu –miro a Seiya y guiño el ojo –Podrás servirme mucho. –Salto con las garras lista a atacar.

-Tiara Lunar… -la mujer gato fue tirada por un pedazo de plástico, que la sailor había tomado como árbol. –No lo tocaras.

La mujer miro divertida a la Sailor de la Luna, pero entonces sintió ser tocada del hombro para ver a otra Sailor.

-Miau… -Se alejó con un salto y se abrazó a si misma de forma dramática. –QUE INJUSTICIA. –sin esperar más desapareció.

-¿Qué está pasando? –pregunto la rubia mientras veía la Luna. –Por favor guianos. –imploro.

-Calma, acabaremos rápido con todo esto.