Hola a todos. Bienvenidos al primer fic de los Sims en español. Me he inspirado en sims y objetos de Los Sims 2 y sus expansiones. Espero que los disfrutéis

Capítulo 1. He tomado una decisión

Era temprano por la mañana. Una silueta atravesó el vestíbulo y se dirigió a la entrada de la casa.

Homero abrió la puerta de su gran mansión de Vista Gentil. Salió a la calle como hacía todas las mañanas, esperando que algún día apareciera ella

- ¿Papá? – dijo una voz de pronto – ¿Otra vez?

Homero se dio la vuelta. En la puerta de su casa había una joven con gafas y el pelo negro recogido en dos coletas. Aun llevaba puesto un pijama

- Otra vez, Casandra, otra vez – dijo Homero cabizbajo mientras se daba la vuelta e iba a reunirse con su hija

La familia Lápida tomaba el desayuno. Además de Casandra, Homero tenía otro hijo, Alejandro, una mente brillante

- …y por todo esto estoy convencido de que existe vida más allá de otros planetas – decía Alejandro a su padre, mientras este fingía que le estaba escuchando

Casandra le miraba con preocupación. Sabía exactamente qué le pasaba por la cabeza

- Papá, ya está bien – dijo de pronto

Homero la miró fijamente

- Ha pasado mucho tiempo desde que desapareció ¿tanto te cuesta aceptarlo? – dijo Casandra

Homero no respondió

- Deberías rehacer tu vida – dijo Casandra

- Tienes razón – dijo con un hilo de voz –. Pero me cuesta mucho olvidar a tu madre

Casandra comprendía a su padre. Elvira había desaparecido en misteriosas circunstancias, que ni ella ni su padre terminaron de entender. Desde entonces Homero esperaba un día tras otro el regreso de su mujer. Pero nunca regresó

- ¿Por qué no llamas a Mina? – le preguntó. Mina y su hermana se habían mudado a Vista Gentil hacía poco, y ella parecía particularmente interesada en Homero, aunque Casandra también sospechaba que era por su dinero, pero en cualquier caso, su padre necesitaba pensar en otra cosa que no fuera Elvira.

- Sí… creo que la llamaré luego – dijo Homero

Entonces se levantó lentamente de la mesa y se dirigió a la parte trasera del jardín, donde estaban las lápidas de sus antepasados.

Sabía que no le quedaba mucho tiempo de vida. Pronto sería una lápida más en aquel jardín, formando parte de la historia de la familia. Una historia en la que ya no estaba Elvira ¿seguiría con vida?

Mientras, en la cocina, Alejandro y Casandra discutían

- Sabes que debemos hacer algo – dijo Alejandro – ¡Es nuestro padre!

- Y tú sabes que no tienes edad de tomar esta clase de decisiones – le dijo Casandra

- Pero te he dicho que tengo una teoría sobre lo que le puede haber pasado a mamá – dijo Alejandro

- Sí, ya he escuchado tus teorías – dijo Casandra –, teorías que me parecen completamente disparatadas

- No olvides el nivel de inteligencia que tengo, hermana – dijo Alejandro –. Estoy seguro de lo que digo

- Pues entonces deberías dedicarte más a tus estudios – dijo Casandra –. Tú no entiendes de problemas de mayores

- Al menos entiendo que tú estás en medio de una encrucijada – dijo Alejandro –. No sabes si decidirte por Tristán Soñador o por Juan Tenorio

Casandra se sonrojó bastante. Sí, era cierto que ambos eran vecinos y ella estaba interesada por los dos, pero ¿Cómo se había enterado él de eso?

- Y además, recuerda que es verano – dijo Alejandro –. Estoy de vacaciones

- Vale, tu ganas – dijo Casandra, más por que su hermano dejara de hablar de sus relaciones que por que tuviera razón – ¿Qué debemos hacer?

- ¿Recuerdas aquello que nos contó Juan Tenorio? – Elvira se sonrojo cuando su hermano pronunció ese nombre – ¿Qué mamá fue a mirar las estrellas y desapareció sin más?

- Sí, lo recuerdo – dijo Elvira –. Me contaste que pensabas que la habían abducido los extraterrestres

- En efecto, y sigo con la misma opinión – dijo Alejandro –. Debemos encontrar extraterrestres

- ¿Qué propones, que nos pongamos a mirar también las estrellas con la esperanza de ser también abducidos? – preguntó Casandra en tono divertido

- No necesariamente – dijo Alejandro –. Hablé por internet con alguien cuyo padre podría darnos respuestas

- ¿Su padre es un extraterrestre? – dijo Casandra –. Seguro que te han tomado el pelo

- No, hermanita – dijo Alejandro –. He visto la cara de mi amigo, y no me cabe duda de que tiene genes alienígenas

Casandra no terminaba de creerse la historia de su hermano

- Pero ¿Quién es ese amigo tuyo y donde vive? – preguntó

- Se llama Jaime Pérez, y vive en Las Rarezas – dijo Alejandro

- ¿Las Rarezas? – dijo Casandra –. Nunca he oído hablar de ese lugar

- No te preocupes, yo sé como llegar – dijo Alejandro –. Pero lo importante es ¿estás dispuesta a ayudarme a encontrar a mamá?

Casandra meditó unos segundos. No sería difícil pedir unos días en su trabajo para emprender la búsqueda, pero ¿y si perdían el tiempo? Por otro lado, Alejandro era muy inteligente. No habría hecho una afirmación de ese tipo si no estuviera realmente seguro

- De acuerdo – dijo Casandra –. Iremos a Las Rarezas, pero que conste que no estoy segura de si servirá para algo

- Estupendo – dijo Alejandro contento –. Voy corriendo a avisar a mi amigo

Casandra suspiró. No sabía si había hecho bien o no, pero era por ayudar a su padre, y debía estar dispuesta a llegar a cualquier lugar del mundo

Hasta aquí el primer capítulo. He preferido montar esta historia en torno al fenómeno de la desaparición de Elvira Lápida, sobre el cual circulan todo tipo de teorías. ¿Encontrará la familia Lápida lo que busca en Las Rarezas? ¿Se quedarán Mina Caliente y Juan Tenorio de brazos cruzados? ¡No os perdáis el siguiente capítulo!