Capítulo 5. Escapando de Olvido

Homero se despertó. Le dolía todo el cuerpo, y por más que se esforzaba, no lograba ver nada. Todo estaba muy oscuro.

- No veo nada – dijo mientras se incorporaba y trataba de palpar en la oscuridad – ¡Casandra! ¡Alejandro! ¿Estáis ahí?

- Sí, papá – dijo Casandra –. Estamos aquí

- Estamos bien – dijo Alejandro –. Pero aquí no se ve nada

- Enciende una linterna – le dijo su hermana

Alejandro encendió la linterna, alumbrando aquel lugar. Era una habitación sin ventanas, y con una sola puerta. Alumbró a los demás. Parecían estar en buenas condiciones

- ¿Qué ha pasado? – dijo Casandra

- Debía ser ese té – dijo Homero –. Debió dormirnos y nos ha metido aquí

- ¿Y qué pensará hacer con nosotros? – dijo Casandra

Homero puso cara de circunstancias

- Creo que lo sé – dijo –. ¿Recordáis las lápidas que había en el jardín?

Casandra y Alejandro abrieron la boca sorprendidos

- ¡Quiere matarnos! – gritó Casandra aporreando la puerta – ¡Quiero salir! ¡Quiero saliiiiiiiiiiir!

- Paciencia, querida – dijo la voz de Olvido al otro lado de la puerta –. Solo será cuestión de tiempo

- ¡Está usted mal de la cabeza! – gritó Casandra – ¡Déjenos salir!

- Paciencia – repitió Olvido –. Pronto llegará él para llevarse a la que está ahí con vosotros. Voy a preparar su llegada

Se oyeron los pasos de Olvido alejándose. Los demás se miraron entre ellos sin comprender. ¿Había alguien más allí?

Oyeron a alguien tosiendo. Los tres miraron. Había un bulto encogido en una pequeña colchoneta junto a un rincón. Los tres se acercaron

- ¿Hola? – dijo Casandra – ¿Estás bien?

Casandra se acercó al bulto, mientras Alejandro iluminaba para enfocar su cara. Entonces la vieron.

Era una sim adulta, ataviada con un vestido rojo. Tenía el pelo negro y largo, que le sobrepasaba el cuello, y tenía la piel ligeramente oscura, y el rostro demacrado.

- ¿Mamá? – dijo Casandra

La sim abrió los ojos y se dio la vuelta. Se sorprendió de ver el rostro de Casandra

- ¿Casandra? – dijo ella

El rostro sorprendido de Elvira Lápida observó atónita a su familia frente a ella. En menos de un segundo abrazó a todos, mientras unas lágrimas resbalaban de sus ojos.

- ¡Oh, os he echado tanto de menos! – dijo Elvira

- Y nosotros – dijo Alejandro –. Hemos estado tanto tiempo preocupados por ti

- Quería ponerme en contacto con vosotros – dijo –. Pero un ovni me secuestró. No sé durante cuanto tiempo estuve encerrada. Entonces un día escuché un estruendo y quedé como inconsciente. No sé cuanto tiempo estuve así hasta que desperté. Y entonces quedé perdida por este lugar, hasta que me atrapó esa anciana loca y me encerró aquí

Entonces enfocó sus ojos en Homero

- Homero... – dijo acariciando su joven rostro –. Estás exactamente igual que cuando nos conocimos. ¿Cómo...?

- Es una larga historia – dijo Homero –. Ahora que nos hemos vuelto a reunir, tenemos que encontrar la manera de salir de aquí

- La puerta está bien cerrada por fuera – dijo Elvira –. Y esa anciana está más fuerte de lo que parece

- Genial – dijo Casandra –. Conseguimos reunir a la familia y ahora vamos a palmarla por esa vieja locuela

- Tenemos que hacer algo – dijo Homero –. Es muy posible que aparezca armada

- Tengo una idea – dijo Alejandro

Pero antes de que explicara nada, la puerta se abrió de repente. Ante ellos apareció Olvido Fantoche. Tenía una macabra expresión en su rostro, e iba armada con un cuchillo

- Bieeeeeen, invitados – dijo con un tono siniestro –. Ha llegado el momento de ocuparme de vosotros para que él regrese

- ¿Está usted loca? – gritó Casandra – ¿Pero se puede saber por qué quiere acabar con nosotros?

- Vamos, vamos – dijo Olvido sin inmutar su expresión –. Solo necesito que él vuelva una vez más

- ¡Ahora que he vuelto a reunir a mi familia, no te permitiré que se vuelva a separar! – gritó Homero

- Ah, un valiente – dijo Olvido –. Entonces tú serás el prime... ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa aaaaaaaaaaaaagh!

Un rayo azul dirigido a Olvido hizo que esta levitara por unos segundos en el suelo, antes de desplomarse

- Menos mal que no se le ocurrió quitarme la mochila – dijo Alejandro, quien sostenía en sus manos el AspiSim. Una de las varillas que sobresalía del mismo acababa de desaparecer

Los demás lo miraron

- ¿Lo has cogido del platillo? – dijo Homero

- Sí, papá – dijo Alejandro –. Pensé que podría sernos útil. Creo que he absorbido parte de su inteligencia

- Mientras no hayas absorbido su tendencia asesina... – dijo Casandra

- Bien, ya dejaremos esta discusión para más adelante – dijo Homero –. Ahora salgamos de aquí, antes de que despierte

La familia Lápida salió rápidamente de aquella habitación. Descubrieron que se hallaban encerrados en un sótano. Todos subieron las escaleras, rumbo al exterior de aquella casa.

Salieron corriendo hasta llegar fuera de los límites de aquella casa. Estaban a salvo

- ¡Eh, Alejandro! – dijo una voz

Todos miraron. Jaime Pérez iba hacia ellos, acompañado de una sim adolescente de tez oscura con el pelo rubio recogido en trenzas y los ojos verdes, y que iba vestida con unos pantalones azules y una camiseta de tirantes gris, rematada con una corbata

- ¡Jaime! – dijo Alejandro –. Hemos conseguido escapar por poco de una vieja loca que quería matarnos

- ¡Oh, no! – dijo la acompañante de Jaime –. ¿No me digáis que mi tía ha vuelto a hacer de las suyas?

Todos salvo Jaime la miraron sorprendidos

- ¿Olvido Fantoche es tu tía? – dijo Casandra asustándose

- Tranquilos, yo no soy como ella – dijo la sim –. Mi nombre es Ofelia. Siento mucho lo que hace mi tía. Hace años que está loca. Se pasa el día creyendo que un día llegará nosequién que conoció en su juventud y de quien dijo que tuvo un hijo. Han circulado historias sobre sims que han desaparecido por aquí, pero creo que no son ciertas

Casandra tembló de miedo, ¿así que todas esas lápidas que había en el jardín eran de sims que habían desaparecido en extrañas circunstancias?

- ¿Qué ha pasado con tu padre, Jaime? – dijo Homero

- No os preocupéis – dijo Jaime –. Logré separarle del General Ring Ring, y al final cada uno se fue por su lado. Al notar vuestra ausencia, nos separamos para buscaros. Yo por el camino me encontré con Ofelia, que me ayudó a buscaros. Logramos encontrar a Elvira, que nos dijo que le habíais preguntado por ella misma, y que os señaló la casa de Olvido

- ¿Que me preguntasteis? – dijo Elvira –. Pero si nos hemos reencontrado hace escasos minutos

- No fue a ti, cariño, sino a una sim que hay en este barrio que es casi idéntica a ti – dijo Homero

Elvira le miró con extrañeza

- Luego te lo explicaremos – dijo Alejandro

- Veo que al fin la habéis encontrado – dijo Jaime –. Me alegro

- Sí, al fin – dijo Casandra –. Ahora, ¿te importaría llevarnos hacia otro sitio? Este lugar me da escalofríos

Bien, listo. Aquí termina un nuevo episodio, después de tanto tiempo. Lamento mucho el retraso. He estado ocupado con otros fics y no he tenido tanto tiempo para escribir como me hubiera gustado. Ahora me he propuesto terminar este fic, así que trataré de publicar semanalmente cada episodio.

En cualquier caso, ya casi ha acabado este fic. Solo quedan dos capítulos para acabarlo.

El penúltimo capítulo será en una semana, más o menos. Y sí, esta vez no tendréis que esperar tanto tiempo.

Gracias a RochiiR C R por su review. Sí, ese era exactamente el plan de Olvido. Pero esta sim aun no ha hecho su última aparición en este fic.

Esto es todo. Nos vemos en el siguiente episodio.