Título: My Favourite Book.

Pareja: Santana/Brittany, Tina/Mike, eventual Sam/Kurt.

Resumen: Todo comienza con un par de libros perdidos, una pluma, tinta y el intercambio de historias y secretos durante la noche. Y por supuesto, magia. Harry Potter/Glee-verse.

N/A: Al fin puedo subir la octava parte, yay! Me demoré un poco más que la vez anterior porque estaba fuera de la ciudad, sin conexión a Internet y sin… bueno sin computadora XD. Por alguna razón mi mamá creyó que mandarme por unos días al campo con mi abuela sería… seguro, aunque no entiendo que concepto de seguridad tiene ella si me mandó a estar rodeada de caballos, vacas, burros, cerdos y lo peor del mundo, esas malditas gallinas diabólicas que me siguen cada vez que me ven e_é (les tengo pavor a esos dinosaurios con plumas XD), afortunadamente para mí no tuve ningún accidente XD, Así que después de mi pequeña aventura espero no volver, mi abuela me asusta un poco lol (¿mi abuela rodeada de gallinas? Me asusta más que Eso, el payaso) prefiero estar cerca de ella cuando estén todos mis primos también.

En fin dejo de hablar de mi vida privada como si a alguien le importase lol. ¡Muchas gracias por todos sus comentarios! Muchos odiaron a Quinn en el capítulo anterior y sólo puedo decir que las cosas van a empeorar para ella (y no por mano de Santana exactamente aunque ella se verá afectada de cierto modo), así que a lo mejor la odien menos o todo lo contrario uno nunca sabe. Para el anon que me pide que no hayan más escenas explícitas entre Quinn y Santana, lo del capítulo anterior es lo más explícito que vamos a ver de ellas (cuando hablaba de algo más explícito me refería a Brittana obviamente), aunque habrán flashbacks sobre ellas en el futuro, no estarán enfocados en su 'relación', así que no hay que preocuparse por ello.

En cuanto a Faberry ya decidí que hacer con ellas, así que sólo tendrán que esperar y ver, tal vez algunos se decepcionen pero no se puede complacer a todos. También para quienes lo pidieron hay más información sobre las varitas y otra cosas en este capítulo, espero no aburrirlo con algunos detalles técnicos. Y en una nota más alegre ¡hay mucho más Brittana que en el capítulo anterior!

Oh y para el anon que me pregunta como le hago para escribir capítulos tan largos es simple, soy muy buena para hablar, no me callo nunca (hablo hasta por los codos como dice mi hermana y creo que es bastante obvio en mis notas) y supongo que eso se ve reflejado en la longitud de los capítulos (¿tiene eso algún sentido?).

Disclaimer: Glee y el universo Harry Potter no me pertenecen, tampoco los personajes. Sólo los estoy usando sin ningún fin de lucro, sólo diversión ;).


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My Favourite Book

Parte VIII.

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La mañana pasó con relativa rapidez para Santana. Despertó, para la sorpresa de Rachel, antes de las nueve de la mañana rompiendo un record personal porque desde primer año nunca se había levantado un domingo antes del mediodía (si es que se llegaba levantar). Sin embargo, este día la morena tenía que hacer varios recados antes de reunirse con Brittany y sus amigos.

Lo primero en su lista era hablar con Kurt, a quién afortunadamente encontró de inmediato cuando salió de su dormitorio (ignorando las preguntas de Rachel sobre si debía llegar a la hora después del almuerzo o darle un tiempo a solas con Brittany), el chico estaba sentado frente a la chimenea leyendo algún libro.

— ¡Lady Hummel!— llama fuertemente, intentando en vano ocultar su sonrisa juguetona, el muchacho suelta un ruido ahogado al ser tan bruscamente sacado de su mundo de ensueño (Santana jura que Kurt lee novelas homoeróticas todas las mañanas por la forma en que esconde los libros cada vez que hay alguien cerca). Pero al darse cuenta de quién lo molestaba, frunce el ceño.

— Satanás, ¿cuántas veces tengo que decirte que no me llames así?— la morena en respuesta sólo se encogió de hombros y el chico pone los ojos en blanco. Ambos saben que este argumento es una pérdida de tiempo. Santana no va a dejar los apodos y Kurt no va a dejar de quejarse, es como la ley natural en su relación. — ¿Qué quieres?

— Después del almuerzo, tú, Rachel y yo en la sala de Defensa Contra las Artes Oscuras.— Kurt frunce el ceño, ¿se ha perdido de algo? Hasta dónde él tiene entendido ninguno de los tres necesita reforzamiento en esa materia (de hecho está muy orgulloso de admitir que esa es su mejor clase).

Santana suspira con exasperación, como si fuese culpa de Kurt el no estar al tanto de lo que sucede en su vida: — Brittany y sus amigos van a estar ahí, ella quiere que todos nos conozcamos.— El muchacho sonríe a sabiendas y todo tiene perfecto sentido ahora.— Tú y Rachel son los más decentes, ni muerta llevo a Puckerman…

— Así que es verdad lo que se dice…— empieza con un tono cantarín que suele irritar a la morena, pero que ahora sólo logra hacerla sonrojar (¿qué pasa con eso? ¡se supone que es físicamente imposible para ella sonrojarse!)— Me parece que tu gusto en las mujeres ha mejorado mucho, Brittany es toda un preciosidad y aunque no es académicamente brillante, es mucho más cuerda que Quinn.

Santana rueda los ojos, así como ella siempre ha tenido sus peros con Blaine y su forma de tratar a su amigo. Kurt ha demostrado el mismo escepticismo con Quinn y sus intenciones con ella (por mucho que Santana insistiese en que no era nada serio), siempre argumentaba que se veía un poco trastornada y que para su gusto, era demasiado dulce para lo manipuladora que realmente era (tenía a la mayoría de los maestros comiendo de su mano, después de todo).

Al final ese era otro argumento que no los llevaba a ninguna parte y dejaron de tenerlo.

— Como sea, sólo procura no llevar a tu hombre de bolsillo, ¿está bien?— Kurt intenta no estremecerse ante la mención de su novio (ex novio, todavía no se acostumbra a eso), pero es inevitable. Y obviamente Santana lo nota.— ¿Qué pasó ahora con tu pretty pony?

— ¿Pretty pony? ¿en serio?— pregunta divertido, pero Santana sólo levanta una ceja y Kurt sabe que no va a dejarlo pasar.— No voy a llevarlo al encuentro de tu… nueva amiga, porque nuestra relación se acabó, terminó, llegó a su fin y no lo verás más.— Santana casi sonríe ante las buenas noticias (¡Al fin se deshicieron del niño coraje y no tuvo que ensuciarse las manos!), pero no lo hace porque puede decir por como Kurt evita mirarla a los ojos, que hay más historia y que no es muy agradable.

— ¿Qué pasó?— insiste y Kurt suspira.

— Me engañó, me fue infiel… se acostó con Sebastián,— admite avergonzado (en el fondo siente como si fuese su culpa el que Blaine le hubiese engañado, siente que tal vez debió esforzarse más, intentar ser más sexy…) y Santana puede sentir como la ira hierve dentro de su pecho. ¿Cómo se atrevió ese imbécil…?

— Lo voy a matar,— sisea furiosa y Merlín sabe que había estado esperando el día que Blaine le diese un motivo para al fin poder quemarle sus enormes cejas, pero nunca se imaginó que sería por haber engañado a Kurt con Sebastián Smythe (no cuando su amigo había verbalizado muchas veces sus inquietudes frente a la amistad entre esos dos). Había pensado que el Gryffindor tendría un poco más de lealtad que eso.

— ¡Santana no vale la pena!— Chilla Kurt y le toma del brazo antes de que pueda salir a darle caza al león.— Si le haces algo sabes muy bien que serás castigada y no creo que quieras dejar plantada a Brittany ¿verdad?— y mágicamente la morena deja de forcejear por su libertad (no ver a Brittany parece un castigo demasiado grande por sólo ir a pisar a una cucaracha).— Por hoy olvida esto y concentrémonos en tu vida amorosa, ¿vale?

— Igual voy a darle caza,— Kurt suspira dramáticamente y Santana sonríe un poco.— ¿Y supongo que irás después del almuerzo?

— Por supuesto, no es como que tenga mucho que hacer de todos modos.— se encoge de hombros con desinterés, pero en el fondo está un poco emocionado por encontrarse con Sam Evans otra vez (y se siente un poco culpable por pensar así sobre un chico que tuvo un enamoramiento hace unos años cuando recién ha salido de una relación seria).

— Genial— hace una pausa y mira a su amigo,— ¿estás seguro que estás bien, Porcelana?

— Lo estaré, no te preocupes.— Le dice sonriendo débilmente, sabiendo muy bien que la morena se va a preocupar de todos modos aunque también sabe que le dará todo el tiempo que necesite antes de hacerlo hablar.

— Nos vemos más tarde entonces.— dice con un amago de sonrisa y luego se marcha, aún planeando una forma de hacer sufrir a Blaine sin que sea muy evidente que ha sido ella quién lo ha planeado.

Tal vez deba visitar a Puck para hacer algo… sí, eso hará pero será otro día.

Ahora debe ir a hablar con Emma Pillsbury.


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El desayuno transcurre con relativa calma para Brittany, después de la discusión que tuvo con Sam, sigue sentándose en la mesa de Ravenclaw junto a Mike y Tina, (aunque también es como sentarse a comer con el enemigo, teniendo en cuenta las miradas poco amistosas que Quinn le lanza y el ceño fruncido permanente en el rostro de Artie). No cree ser capaz de comer con Sam mirándola como un cachorro abandonado, (como si ella fuese la mala dueña que no lo quiere) ella sabe que su distancia no es culpa suya, él se ha buscado su silencio.

— ¿Nos vas a decir lo que hizo Sam?— pregunta Mike finalmente.— me parece extraño la lejanía entre ambos, así que… ¿qué pasó? ¿tengo que ir a patearle el trasero?

Tina pone los ojos en blanco, como si su novio fuese capaz de utilizar la fuerza bruta contra un amigo (pero es lindo que piense que puede).

Brittany suspira y les cuenta una versión resumida de los hechos (básicamente fue contarles el plan que su compañero de casa había ideado y se guardó en gran medida lo relacionado con Quinn y Santana, aunque comento su descontento con ), no tiene muchas ganas de adentrarse en las inseguridades que surgieron después de la charla que tuvo con el otro rubio y tampoco quiere echar a perder los ánimos antes de ir a juntarse con los tres Slytherin. Quiere que este día sea divertido, quiere pasarlo bien junto a Santana y no deprimida por sentirse inferior.

— Ya entrará en razón, Britt— consuela Tina con una sonrisa tensa.— Si no lo hace, él es quién pierde.

— Sí, no le hagas caso. Si el prefiere creerle a Kurt y no a ti, sólo demuestra lo hipócrita que es— Mike frunce el ceño ante eso, nunca se había imaginado que Sam pudiese idear un plan que al final podía dañar a su mejor amiga. No dudaba de que el chico creyese que sus intensiones eran buenas, pero el rubio sólo estaba viendo una pequeña parte, de la situación completa. No es de extrañar que Brittany no quiera hablar con él ahora mismo, aunque espera que eso cambie en el futuro.

— Lo sé, pero no quiero pensar en eso ahora— dice con una sonrisa suave, mirando sin disimulo la mesa de las serpientes dónde sólo se encontraba Kurt comiendo. No le extrañaba que Santana no estuviese, sabía que la morena suele dormir hasta muy tarde los fines de semana y tiene la mala costumbre de saltarse las comidas.

— ¿Qué vas hacer hasta el almuerzo?— pregunta Tina, intentando cambiar el tema y aliviar el ambiente.— ¿Vas a reunirte con Santana antes? Para ya sabes…— mueve las cejas con una sonrisa pícara.

Sintiendo sus mejillas sonrojarse, les cuenta:— San dijo que tenía unos asuntos que resolver hoy,— reprime un escalofrío al pensar que uno de esos asuntos es hablar con Sue a solas,— así que no creo que nos veamos antes del almuerzo, así que pensaba ir a mi habitación a leer un poco y repasar algunos hechizos, para… bueno, no hacer el ridículo entre todos ustedes.

Tina frunce los labios antes de hablar, — Britt no vas hacer el ridículo, sabemos que te cuesta manejarte en DCAO por la violencia y no porque no seas capaz, además eres excelente en Encantamientos, así que dudo que hagas el ridículo.

— Eso es cierto— está de acuerdo Mike y la rubia sonríe.

— De todas formas quiero practicar, me gustaría mejorar en los duelos— admite con una sonrisa tímida. No sabe muy bien el motivo de esta nueva necesidad, sabe que no es para impresionar a Santana o por el deseo de hacer más poderosa, es como si algo dentro de ella le dijese que en el futuro iba a necesitar este tipo de habilidades para sobrevivir.

(Tal vez era hora de hablar con a profesora de adivinación, a lo mejor ella podía contarle lo que les deparaba el futuro).

— Santana va a estar muy contenta de ayudarte en esa área— comenta Mike con una sonrisa y ojos brillantes.— Tal vez me pueda enseñar cosas a mi también, a veces siento que me falta ser un poco más espontáneo en los duelos…

El resto del desayuno pasa de esa manera, hablando de magia y de duelos, intercambiando opiniones y técnicas, mientras Brittany escucha atentamente cada palabra que sale de la boca de sus amigos, siempre preguntándose si Santana sabe todas esas cosas o más (no le extrañaría, después todo ayer Santana demostró ser súper inteligente y aplicada con la parte teórica de los hechizos).

Al terminar de comer, Brittany suspira contenta y una enorme sonrisa se forma en su rostro, este día ha comenzado muy bien y sólo mejorará con el paso del tiempo y gracias a la compañía de cierta morena (Mike se ríe cuando pregunta la hora por décima vez en menos de treinta minutos). Salen del Gran Comedor bromeando y riéndose como si no hubiese nada malo en el mundo. A Brittany le encanta está sensación.

Nada puede arruinar su estado de ánimo, ni siquiera Sam y sus problemas de confianza. Eso cree hasta que levanta la vista y se topa directamente con un par de ojos azules que la miran fríamente.

— ¿Qué quieres Abrams?— pregunta Mike con un tono de voz agresivo muy poco característico de él (Brittany todavía no se acostumbra a las miradas agresivas que se lanzan ambos chicos, no cuando los recuerdos de la amistad que compartieron se le vienen a la cabeza).

— Hablar con Brittany— responde mirando a su ex novia con una sonrisa. Brittany se estremece un poco al ver esa mueca poco amistosa en el rostro del muchacho.

Suspira y se arma de valor.— No tengo nada de que hablar contigo, Arthur.— Dice imitando el tono gélido que le ha escuchado un par de veces a Sue (sorprendentemente le sale a la perfección). El chico se estremece ante el uso de su nombre completo, Brittany jamás lo utilizó ni siquiera cuando la llamó estúpida y sólo sirve para indicarle que la Hufflepuff está realmente enojada.

— ¡Por supuesto que sí!— exclama alzando los brazos y frunciendo el ceño.— Si querías volver conmigo, sólo tenías que decirlo, Britt— Tina abre la boca y le lanza una mirada incrédula a su novio, ¿realmente Artie cree que Brittany quiere volver con él? Eso es más ridículo que el plan que Sam ideó para interponerse entre su amiga y Santana.— No tenías que fingir salir con esa Slytherin, no era necesario crear tanto drama…— hace un gesto despectivo con la mano.

Brittany lo mira como si fuese una malvada quimera y no el chico dulce que sabe debe estar (muy) escondido por ahí.

— No estaba fingiendo nada— le explica mirándole confundida,— realmente me gusta Santana y a ella le gusta salir conmigo. No tiene nada que ver contigo.— Artie pone los ojos en blanco y niega con la cabeza, como si estuviese cansado de la supuesta mentira de Brittany.

— ¿Cómo te puede gustar esa tipa?— pregunta con desdén,— ¿sabes lo que hace? ¿cómo trata a la gente? ¿con cuánta gente a dormido? ¡Santana no es más que una puta! ¿cómo esperas que te crea que le gustas?— Brittany rechina los dientes con enojo, Artie no tiene ningún derecho a tratar a Santana así. Él no la conoce, él no sabe nada de su relación, ¡ni siquiera sabe de la existencia del libro! ¿con que derecho le habla así?

— No me importa si no me crees— Brittany se encoge de hombros, no le importa lo que Artie o el resto de Hogwarts piense. Sólo importa lo que Santana y sus amigos dicen.

— Eres tan estúpida,— sisea el muchacho con desprecio y Tina tiene que agarrar a Mike para que no se abalance contra el otro chico.— Yo soy el único que te hizo feliz, ¿recuerdas? Nadie más te trato como yo, todos te querían por tu cuerpo, yo era diferente— La rubia niega con la cabeza, eso es mentira. Al final Artie sólo demostró que era igual o peor que los demás.

Intentó manipularla usando la carta de su minusvalidez y lo logró por mucho tiempo. Al final Brittany sentía más lástima que cariño por él, quién siempre se quejaba que nadie lo querría porque era inválido o que no lo tomaban en cuenta porque su mamá le cortaba el cabello o que todos se reían por su obsesión con el juego gobstones. Siempre decía que estar con ella era un sueño hecho realidad y que tenía miedo de despertar y perderla.

(El problema fue cuando el sueño de él, se convirtió en la pesadilla de ella).

— Santana López sólo te va a utilizar, eso es lo que ella hace. Es una perra y no se preocupa por nadie más que de si misma— dice usando un tono condescendiente que molesta a los tres amigos.— ¿De verdad prefieres salir con ella? Al menos conmigo tu reputación mejorará y tal vez vuelvas a tener amigos. A lo mejor le vuelves a gustar a la gente.

— ¡Cállate Artie!— grita Tina incapaz de creer todas las sandeces que el chico está diciendo.

Artie la ignora y prosigue con su bien planeado discurso.— Piénsalo Britt, salir con esa chica sólo confirmará los rumores sobre ti y tu inteligencia será cuestionada, aunque eso no es raro— se ríe de su propia broma.— López no vale la pena, todos sabemos que es la chica más fácil de la escuela, no merece que sacrifiques la poca reputación que tienes…

Brittany ya estaba aburrida de oír las mentiras y necedades que salían de la boca de Artie (¿en que mundo vivía? En uno donde aparentemente Brittany no podía vivir sin él y que sin él ella se moriría o algo así).

— No tienes ningún derecho a decir nada de ella— murmura la rubia con rabia, interrumpiendo el discurso del chico de lentes. Los tres Ravenclaw la miran como si le hubiese crecido otra cabeza, jamás habían oído ese tono en ella (Artie mentiría si dice que no se siente un poco intimidado)— Y no tienes ningún derecho a decirme quién puede o no gustarme y mucho menos con quién puedo salir.

— Pff, como si alguien quisiese salir contigo— gruñe el chico de lentes y luego sonríe con burla.— No me extraña que con tu inteligencia no veas detrás de las acciones de esa serpiente, ¿de verdad crees que alguien te va a querer? ¡Nadie en el castillo te toma en serio! Todos me creen cuando les digo la verdadera persona que eres y lo que me hiciste…— de pronto la voz del chico se dejó de escuchar, sólo sus labios se movían. Aterrado se lleva una de sus manos a su garganta y mira a los tres chicos casi pidiendo ayuda (Mike tiene muchas ganas de pegarle).

— Oh, lo siento— se escucha una voz burlona que proviene de atrás de Brittany, Mike y Tina.— Creí que ya habíamos terminado de oír tu hermoso monólogo, ruedas.

Los ojos de Brittany brillan cuando ve a Santana con su varita en mano y una sonrisa perversa en el rostro. Artie se pone rojo (los otros no saben si de vergüenza o rabia) y empieza a gritar lo que parecen insultos, sin embargo (y gracias a Merlín) está bajo el encantamiento silenciador de Santana y la morena no parece tener ganas de revertirlo.

— ¡San!— chilla la Hufflepuff y olvidando completamente el enojo de hace unos minutos, abraza a la morena quién la recibe sin problemas (completamente ignorando las miradas curiosas y sorprendidas de las personas que vienen saliendo desde el gran comedor).— Creí que tenías cosas que hacer— dice ladeando a cabeza hacia la derecha.

La Slytherin asiente y mira al chico que sigue gritando en silencio.— Tengo que hablar contigo, Britt.— El tono que usa la morena no es serio ni preocupado, más bien suena emocionada por la noticia que quiere compartir, pero luego Brittany la ve entrecerrar los ojos y su expresión se ensombrece.

— San…— pero es tarde, sea lo que sea que tiene planeado Santana, lo hará.

— No conozco a ruedas, pero él parece conocerme muy bien— dice la morena caminado hacía el muchacho.— ¿Puedo preguntar de dónde sacas tanta información de mí?— cuestiona y el chico escupe una respuesta.— Lo siento, no te oí.— Se burla (Mike suelta una risita y Tina le golpea el estómago. Eso no fue gracioso).

Artie busca desesperadamente su varita, sintiéndose amenazado por la cercanía de la Slytherin pero no es capaz de encontrar el bolsillo de su chaleco y sus manos están empezando a sudar.

— Me gusta tu corte de cabello— alaba Santana con falsa dulzura.— ¿Te lo corta tu mamá? Debe serlo porque nunca he visto nada más encantador ¡Y tu ropa! Es como ver a un pequeño elfo vistiendo los sweater que Rachel usa cada navidad, supongo que te has adelantado a las fiestas— con cada palabra Artie se va volviendo más y más rojo, sobre todo cuando la pequeña audiencia a su alrededor empieza a reírse— y ni mencionar esos pequeños zapatos de anciano, estoy bastante seguro que tu abuelo debe sentirse honrado de que uses sus cosas— Brittany no sabe como Santana lo hace, pero está atacando cada uno de los puntos débiles de su ex novio (que son básicamente su apariencia física y como el resto lo percibe).

Brittany se muerde el labio cuando la gente se ríe, sabe que de cierto modo Artie se lo buscó (fue él quién empezó la trifulca en medio del pasillo a vista y paciencia de todos, lo que él nunca se imaginó era que se iba a encontrar con un oponente digno y dispuesto a humillarlo), pero no puede dejar de sentirse mal por él.

Ella sabe lo que es que se rían y apunten cuando camina por los pasillos. Es desagradable y no se lo desea a nadie, ni siquiera a él que le ha causado más dolores que alegrías.

— ¿Te gusta la humillación pública?— inquiere Santana en tono serio, sus ojos se opacan perdiendo el brillo lúdico.— A Brittany tampoco, así que piensa antes de soltar mentiras sobre ella, mejor ni siquiera hables de ella ¿me entiendes?— Le susurra y su tono amenazante le provoca escalofríos al muchacho de lentes.— Si lo haces te haré mucho daño y ¿esta humillación que sientes ahora? parecerá una broma.

— ¿Qué está pasando aquí?— se escucha una voz masculina y Brittany ve como Santana se pone tensa.

— Nada, Profesor Schuester— responde Mike calmado, mirando al jefe de la casa de los tejones, quién para variar va junto al prefecto de esa casa; Finn Hudson.— Santana y Artie estaban teniendo una conversación, pero se ha acabado y ya nos íbamos ¿verdad?

La morena asiente mirando con frialdad al profesor, se acerca a tomar la mano de Brittany y le sonríe un poco (Santana está muy conciente de que la rubia no está conforme con su actuación, pero no puede evitarlo. Así es ella cuando protege a los que quiere y eso le recuerda que tiene que buscar a cierto cejón para hacerle sufrir).

— A mi me parecía más a intimidación, Sr. Chang.— el tono sospechoso es claro.

— Pues te pareció mal Schuester— bufa Santana sin ningún respeto y Brittany se extraña, la Slytherin parecía respetar (y admirar) a todos sus profesores (excepto a Sue, obviamente y no es como que Brittany la podía culpar).

— ¿Cómo puedo creerte, Santana?— una sonrisa no muy agradable se forma en su rostro, (una que ninguno de los alumnos de su propia cada había visto antes)— sé muy bien lo mentirosa que eres.

Santana no se deja intimidar. — Y yo sé lo que haces con Hudson, ambos sabemos muchas cosas ¿y?— apunta con una sonrisa burlona la bragueta del maestro que está abajo y el hombre se sonroja furiosamente.

— Te voy a dar detención por intimidación y-

— Santana no hizo nada, Sr. Schue— interviene Brittany con una expresión segura— Artie era quién nos estaba molestando, debería darle la detención a él— no es una mentira, pero tampoco es la verdad completa. Santana uso un encantamiento en el chico de lentes y eso es romper una de las reglas del castillo.

— Brittany estoy seguro que malinterpretaste la situación.— Santana entrecierra los ojos, no le gusta el tono que usa el profesor. Habla como si la rubia fuese tonta y no tuviese la capacidad de entender el idioma como una persona normal.

Ugh, otra razón para odiar al cabeza de arbusto.

— De todas formas ya nos íbamos— murmura Tina y el cuarteto se dispone a caminar, no obstante el grito fuerte de Artie los detiene.

— ¡Me lanzó un hechizo!— brama el Ravenclaw, aparentemente su voz estaba de vuelta— Eso es contra las reglas, tiene que castigarla Sr. Schue— El hombre sonríe victorioso, siempre se siente bien el triunfar sobre una serpiente.

— Por favor, ¿me oíste decir el hechizo? ¿alguien me escuchó? ¿cómo sabes que fui yo y no otra persona?— todo queda en silencio y la que sonríe victoriosa es ella. No hay pruebas y ella lo sabe, Artie también y sólo puede gruñir en voz baja— Eso pensé, así que si nos disculpan, tenemos cosas importantes que hacer.

Se van sin mirar atrás y la multitud en el pasillo se disuelve con rapidez.

(Schuester y Abrams quedan echando humos).


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— ¿Cómo hiciste eso?— pregunta la rubia sin poder ocultar su sonrisa y su tono emocionado.

— Magia no verbal, es lo que Holly me ha estado enseñando— contesta la morena con una sonrisa orgullosa, al fin pudo manejar los hechizos más simples después de muchas horas de práctica (horas muy frustrantes donde lo único que la profesora le decía era que tenía que ser paciente, como si no supiese que Santana es todo menos paciente).

— Fue impresionante— interviene Mike y Brittany ve como Santana mira a su amigo, se ve sorprendida, como si hubiese olvidado que la pareja asiática iba caminando detrás de ellas (y tal vez un poco incómoda por el tono de completa admiración de Mike).— Mike Chang— extiende su mano y la Slytherin la estrecha con una sonrisa titubeante.

— Santana López— se presenta vacilante y Brittany sólo quiere abrazarla por lo adorable que es. ¿De verdad está asustada de conocer a sus amigos? ¡Después de la manera en que la defendió! (aunque no comparte los métodos, está agradecida) parece ridículo que la chica actúe con timidez, pero Brittany supone que así es ella. Bravuconería por fuera, pero por dentro…

Sonríe perversamente, por dentro no es más que un ratoncito asustado.

— Tina Cohen-Chang— se presenta la otra chica,— la mejor amiga de Britt.— la Slytherin percibe un ligero tono amenazante de la asiática, pero supone que es normal que quiera proteger a su amiga (de cualquiera que en un futuro pueda hacerle daño o romperle el corazón), y se convence que no es algo en contra de ella (ya le basta con los enemigos que se ha ganado hasta la fecha, no quiere agregar más a la lista).

(Tiene que agregar a Ruedas ahora, algo le dice que ese chico puede ser muy turbio con sus venganzas).

Los cuatro se miran sin saber que decir.

— ¡Mike estaba emocionado por tener un duelo contigo, San!— exclama la Hufflepuff intentando que no se cree un silencio incómodo.— Tina y yo apostamos que le ibas a patear el trasero.

Santana suelta una risa, parece más relajada pero muy lejos de estar del todo cómoda.— Ya veremos,— comenta sin comprometerse del todo y la rubia frunce un poco el ceño, ella creyó que a la morena le emocionaría tener un duelo con alguien fuerte como Mike. Sin embargo la serpiente se preguntaba que pasaría si no lograba controlarse en un duelo amistoso ¿qué pasa si llega a lastimar al chico por sus métodos poco ortodoxos? Seguramente Brittany se enfadaría con ella y es lo último que quiere.

— ¡No soy tan débil como parezco!— se ríe el muchacho sin sentirse ofendido en lo absoluto por la reticencia de la morena.

— ¿Crees que la profesora Holliday nos enseñe magia no verbal si se lo pedimos?— inquiere Brittany con curiosidad. Desde que empezó a hablar con Santana el nombre de Holly a salido más de una vez y siente curiosidad por ver como es realmente su relación (sinceramente quiere ver lo que Santana encuentra tan increíble en esa mujer y no, no son celos ni nada de eso).

— Algo se puede hacer— contesta Santana con tono pensativo.— Supongo que se alegrará de tener a discípulos menos quejitas y malhumorados que yo.

— ¿De verdad tienes clases privadas con ella?— Tina se encoge un poco al ver la mirada mordaz que le lanza Santana, entendiendo lo mal que sonó su pregunta intenta explicarse.— ¡N-no me re-refiero a ese tipo!— tartamudea y Brittany suelta una risita, hace años que no oía a su amiga tropezar con las palabras.— No creo en los rumores, sólo… sólo me parece increíble que te sometas a entrenamientos para ser mejor, de verdad es admirable.

La expresión de Santana se endurece y Brittany sabe que está pensando en Sue.

— Será un placer tener clases avanzadas con ella— interviene Mike sintiendo la incomodidad de la situación.— Un placer conocerte al fin, Santana, supongo que tienes que hablar con Britt a solas— le ofrece una sonrisa benévola.— Ya nos veremos después del almuerzo.

— Uh, sí claro…— Santana se despide un poco sorprendida, estaba tan acostumbrada a Kurt y Rachel entrometiéndose en su vida y siempre empujándola a hablar, que le tomo desprevenida la compresión silenciosa de la pareja asiática.

— ¿Estás bien?— Brittany se ve preocupada y Santana no logra entender el motivo.

— Por supuesto, ¿por qué no iba a estarlo?— ladea la cabeza confundida.

Brittany sonríe aliviada, moviendo la cabeza de lado a lado.— No importa, ¿qué era lo que me querías decir?

— Hablé con la profesora Pillsbury— comienza bajando el tono de su voz, mira a todos lados para ver si alguien anda cerca, pero el pasillo parece desierto (aunque nunca se sabe con Jacob Ben Israel, ese sujeto aparece en todas partes sin que nadie advierta de su presencia)— está encantada de enseñarte a ser tú-sabes-qué, si es que todavía quieres, claro.— La rubia suelta un chillido emocionado y abraza a la morena con fuerza.

— ¡Gracias, gracias!

Santana farfulla algo entre dientes, su cara se ha vuelto roja por la cercanía y el abrazo apretado impide que respire correctamente. Brittany siente como Santana lucha por separarse y antes de que pueda sentirse mal, se percata de que la morena busca aire con desesperación.

— ¡Lo siento!— grita avergonzada, sintiendo como sus propias mejillas comienzas a sonrosarse por su efusividad.— No era mi intención lastimarte y menos abrazarte hasta la muerte… es sólo que cuando me emociono no puedo evitarlo, siempre termino haciendo alguna tontería y no mido las consecuencias— divaga nerviosamente.

— No te preocupes— tranquiliza la morena y toma la mano de la Hufflepuff.— ¿Tienes algo que hacer ahora?

— No— responde apretando la mano de su acompañante, sintiéndose repentinamente valiente se inclina y posa sus labios sobre los de Santana como había estado deseando hacer desde que despertó.

Se besan por un par de minutos, lenta y dulcemente, con la simple necesidad de sentir a la otra cerca, como si quisiesen comprobar que todo lo vivido y compartido el día anterior había sido real.

Y Merlín, que era real.

— ¿Quieres ir a algún lugar?— pide la morena con timidez.— ¿Quieres que pasemos la mañana juntas?

— ¿No tenías cosas que hacer?— Brittany tiene muchas ganas de pasar el día con Santana, no le importa que el día anterior estuvieron juntas, es como si no pudiese sentirse satisfecha con el tiempo que están juntas y necesita que estén cerca, pero no quiere interponerse en los planes que la morena mencionó anoche mientras charlaban por el libro.

Santana se cuadra de hombros.— Eso puede esperar, quiero estar contigo y…— hace una pausa y mira a la rubia con un dejo de ansia.— Me gustaría hablar sobre lo que pasó.

Brittany se tensa notoriamente y suelta la mano de Santana, mirándola preocupada.

— Pero… dijiste que me darías tiempo, Santana— murmura temerosa, no está preparada para que la percepción de la morena sobre ella cambie, ¿está mal que quiera pasar tiempo con ella sin dramas y preocupaciones? Quiere que Santana sepa, se lo dirá en el momento que considera oportuno, y este no lo es.

(No cuando siente que Santana en cualquier momento va a salir de su vida).

— ¿Qué?— suelta sorprendida ante la expresión abatida de la rubia.— ¡Oh! No, quiero decir ¡sí!, Britt, te voy a dar todo el tiempo que necesites— habla apresuradamente intentando llegar a su punto, no soporta ver a la Hufflepuff con esa expresión derrotada y menos cuando es por su culpa.— Quería hablar sobre mi intervención, sé que no te gustó y quería disculparme por eso.

— ¿En serio?— su voz suena débil y asustada, Santana siente que se le rompe el corazón al oírla.

— Absolutamente— le acaricia la mejilla y le da un beso casto en los labios.— Britt voy a esperar, por lo que ví hoy no me extraña que no quieras hablar de ello, pero cuando quieras seré todo oídos, ¿vale? No hay presiones, ni obligaciones.

Brittany no sabe como alguien puede pensar mal de esta chica, creer que no es capaz de hacer nada bueno, mientras ella misma no puede entender como puede ser tan perfecta y estar interesada en ella al mismo tiempo.

— Gracias— susurra y sonríe sintiéndose mucho más calmada.

— ¿Te parece si vamos a la torre de astronomía a hablar?— propone Santana, parece que va a comenzar a nevar en cualquier minuto y la vista desde la torre es simplemente preciosa cuando los terrenos del castillos están cubiertos por el manto blanco.

Brittany acepta, Santana pudo haber propuesto ir a las mazmorras y ella la hubiese seguido con el mismo entusiasmo.

(Además si estaban solas, tal vez podrían besarse un poco más)


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Santana la había llevado a la torre con el propósito de hablar sobre la situación con Quinn, o más bien explicar un poco mejor como era la dinámica entre ellas (había sido más bien, porque dudaba que la rubia quisiese pasar más tiempo del necesario con ella y no era como si Santana estuviese saltando de alegría por la compañía tampoco), no queriendo que la Ravenclaw utilizara el desconocimiento de Brittany sobre su 'relación' para meterse en su cabeza y ponerla finalmente en su contra, conocía a Quinn y sabía que eso sería lo primero que haría.

Sembrar dudas en la mente de Brittany.

(Ni siquiera lo haría porque sintiese algo por Santana, no, esa sería su última razón para molestar a Brittany, simplemente lo haría por darse el lujo de arruinarle la vida a la Slytherin por algo grave que hizo, que sinceramente no recuerda. Y por supuesto, para demostrar que ella era mejor que todo maldito Hogwarts, pero eso era sólo el orgullo Fabray).

Sí, ese era el plan.

Salvo que Brittany tenía otras ideas mucho mejores que hablar sobre personas poco importantes…

Ideas como besarse. Besarse un montón.

Al principio había sido suave, labios de Brittany se movían despacio, pero seguros, explorando la boca de la morena cuidadosamente, con gentileza. Dando espacio y libertad para poder respirar, pero sin dejar de saborear los labios de Santana.

Y Santana se sentía muy cómoda con la cercanía, con el calor de sus labios y con el perfume de la rubia inundando su nariz, pero había necesitado algo más. Así que deslizó los brazos por la espalda de su compañera y la apretó más contra su cuerpo, para luego dejarse llevar por la extraña magia del momento (ni siquiera el lanzar un hechizo había logrado provocarle las sensaciones que los hábiles labios de Brittany estaban logrando).

Aparentemente Brittany había sentido la misma necesidad de cercanía de Santana, por lo que se apegó más a ella al rodearle el cuello con los brazos. El beso se estaba volviendo más que cariñoso, estaba cargado con deseo y con algo que Santana nunca había experimentado antes, algo que le hacía sentirse eufórica y capaz de realizar cualquier cosa.

Por cursi que se sintiese y se oyese, Santana sentía que podía hacer cualquier cosa, no se sorprendería si en algún momento creyese que podía volar (afortunadamente la parte lógica de su cerebro le impedía lazarse en picada de la torre de Astronomía hacía las duras palmetas del patio, de todos los logros que quería alcanzar en su vida, uno de ellos no era terminar como Albus Dumbledore).

A Santana siempre le gustó besar a las personas, siempre usó sus labios (descritos por muchos como sensuales) como un arma de seducción y sabía muy bien como volver locas a sus amantes de una noche (quienes siempre terminaban agradeciéndole a dios por sus labios tan besables y no es broma). Siempre supo como volverlas locas con besos juguetones, apasionados, ardientes y cargados de deseo. Todo en un ambiente sexual, siempre apuntando a alcanzar la satisfacción física.

Santana entendió a temprana edad el poder que tenían los besos y le sacó provecho al conocimiento. Pero nunca había encontrado a nadie que pudiese satisfacerla a ella, nadie había logrado besarla hasta que su mente se nublase con el deseo y sus rodillas se sintiesen débiles como si estuviesen hechas de gelatina. No, nunca nadie la había besado de esa manera.

Sólo había recibido decepciones y había dejado de esperar algo más de lo que ya recibía.

Pero ahora… besar a Brittany se sentía mucho más placentero y satisfactorio que cualquier noche que haya pasado con otra persona antes, un simple beso (que era todo menos simple en realidad) estaba volviendo su mundo al revés de la mejor manera posible.

Santana no sabía si Brittany era consciente, pero con cada segundo que pasa y siguen besándose de esta manera, la rubia está arruinando al resto del mundo para ella.

Brittany por su parte no estaba en mejores condiciones. Siempre le habían gustado los besos, había besado a un montón de personas a lo largo de su vida, unos fueron pésimos y otros fueron aceptables, pocos habían sido buenos, pero besar a Santana… besar a Santana López era otra cosa.

Brittany siempre había entendido el poder de un beso. Un beso puede descontrolar así como también puede reconfortar; un beso habla más que las palabras, confiesa secretos para aquellos que los saben descifrar, dan fuerzas, hace que las personas se enamoren o que se decepcionen, excitan, revolucionan, nublan la mente y llevan a un estado de inconsciencia muy placentero.

Un beso afecta tanto como las palabras o tienen más valor, los besos enloquecen, envician, son preludio y conclusión. Son suaves, calmados o violentos y pasionales; un beso puede llevar a la cúspide del placer.

Siempre había sabido eso, siempre había esperado eso de un beso y nunca lo tuvo.

Hasta ahora.

Estar besando a la morena era todo eso y más, era como una montaña rusa de sensaciones placenteras y la calidez que desprendía el cuerpo delgado de Santana era reconfortante, protector.

Se sentía segura en los brazos de Santana, se sentía aceptada, se sentía necesaria.

Besar a Santana se sentía bien, sabía a perfección y a algo más que no podía definir todavía, pero estaba más que dispuesta a seguir besándola para descubrirlo.

La temperatura estaba subiendo escandalosamente mientras ellas se besaban sin descanso y se aferraban a la otra creyendo que si se soltaban una saldría corriendo.

El beso es intenso, apasionado, caluroso y delicioso.

Besar es una adicción.

Corrección: besar a la otra es adictivo.

— Merlín, acabas de arruinar los besos para mi— suelta Santana sin aliento y con las mejillas completamente rojas. Brittany en el mismo estado frunce el ceño ¿acaso había besado mal? Había estado completamente segura de que la Slytherin estaba disfrutando tanto como ella.

— ¿No te gustó?— cuestiona preocupada.

— ¿Bromeas? ¡Por supuesto que me gustó!— se ríe entre dientes, ¿cómo no iba a gustarle? Parece tan ridículo que la rubia piense que después de pasar… ¿cuánto tiempo? ¿una hora? ¿dos horas? (tal vez menos, pero que importa) De sólo besarse no lo hubiese disfrutado, si hubiese sido malo Santana se hubiese escabullido después de los primeros minutos (o tal vez al principio de su cita del día anterior)

— ¿Entonces como arruiné los besos para ti?— frunce los labios y Santana reprime el impulso de volver a besarla hasta que ninguna sea capaz de respirar (tal vez más tarde).

— Jamás podré besar a alguien más sin esperar… todo lo que me hiciste sentir— admite con timidez la morena y pone los ojos en blanco juguetona al ver la sonrisa orgullosa en el rostro de Brittany.— Realmente eres muy buena besando.

— Mmm, tú eres muy buena también, tus labios se sienten como dos nubes esponjosas muy sexys— dice antes de recorrer toda la boca de Santana con besos pequeños y cortos.— Y no quiero besar a nadie más y tú no tienes que besar a nadie más, si eso está bien contigo. Podemos besarnos todo el tiempo y no tendremos que decepcionarnos nunca más.

Brittany mira con temor a Santana, esperando a que no se tome mal su comentario, pero la morena parece lejos de enfadarse. Tiene una sonrisa pequeña pero contenida en el rostro.

Se ve tan relajada y feliz. Brittany nunca ha visto a nadie más hermosa que Santana López.

— Suena perfecto— susurra Santana posando su frente en el hombro de Brittany, deleitándose con el calor acogedor que siempre parece ser parte de la Hufflepuff.

¿Cómo se siente tan bien estar cerca de una persona que conoce hace más o menos un día? En otras circunstancias Santana hubiese salido corriendo espantada por todo lo que siente, sabiendo que lógicamente era improbable crear un lazo tan poderoso con alguien en tan poco tiempo, es demasiado loco y algo que pasaría en las novelas románticas excéntricas que lee Rachel.

Sin embargo se recuerda que el lazo lo han formado por medio del libro, que se han conocido por más tiempo y por primera vez entiende la diferencia entre que le guste alguien por lo que es y sentirse atraído físicamente por alguien.

El hecho de que Brittany sea preciosa es sólo un bono, Santana sabe que estos sentimientos los viene desarrollando desde antes de haber visto sus bonitos ojos azules o de haber besado sus deliciosos labios rosados.

Por primera vez en su vida, Santana estaba más preocupado por el interior que por el exterior y tuvo la suerte de encontrar a alguien perfecto en ambos sentidos y no podía sentirse más afortunada.

— Me alegro de que estés de acuerdo— musita visiblemente más relajada la rubia.— No sé si hubiese podido estar tranquila sabiendo que andas besando a mas gente por ahí…— admite con timidez, sabiendo que no tiene ningún derecho a decir esas palabras. Santana puede hacer lo que le plazca, ellas no han establecido nada serio aún. Y tiene miedo de preguntar, de todas sus conversaciones Santana siempre ha dicho que no le gustan las relaciones serias ni nada relacionado a compromisos que impliquen el largo plazo.

Así que se va a conformar con este paso que han dado. Debe sentirse contenta con esta pequeña victoria, a pesar de que no tiene, Santana ha aceptado a no besar a nadie más que ella, eso tiene que significar algo ¿cierto?

— No hay nadie en Hogwarts que quiera besar que no seas tú, Britt— confiesa con seguridad la morena. Y es la verdad ¿por qué iba a querer besar a alguien que no le hace sentir lo que Brittany puede con un beso? (o incluso con una mirada) ¿por qué conformarse con menos que la perfección? Sobre todo cuando la perfección quiere estar con ella.

Sería completamente absurdo y estúpido dejar pasar la oportunidad.

(Hay una pregunta que tiene atragantada en la garganta, pero tiene miedo de vocalizarla. No, todavía no es el momento para eso, pero espera que el coraje le llegue pronto).

— ¿Ni siquiera Quinn?— pregunta nerviosa y temerosa.

Y Santana recuerda el motivo de haber traído a la rubia a este lugar.

— Especialmente no Quinn— se ríe entre dientes un poco cansada de que la rubia le cause problemas incluso sin proponérselo.— Escucha, Britt. Te traje aquí para hablar sobre Quinn y aclarar todas tus dudas… no quiero que ella te tome por sorpresa con algún comentario en los pasillos…— se muerde el labio inferior, sólo espera que esto salga bien.

— ¿Por qué iba a decirme algo?— inquiere angustiada, no sabe si está preparada para esta conversación, pero Santana parece decidida a tenerle y supone que mejor temprano que tarde (intenta ignorar como su estómago se retuerce por culpa de los nervios).

— Quinn… tiene está creencia de que la gente le pertenece— comienza Santana soltando sus manos (Brittany no se había dado cuenta de que aún estaban tan cerca, sin embargo extraña su calor inmediatamente).— Supongo que con el tiempo, pensó que yo era parte de su colección y que podía hacer lo que quería conmigo— Santana se muerde el labio inferior.— Y yo la dejé creer eso, porque no me importaba.

Brittany ladea su cabeza confundida.

— Dejé que creyera lo que quisiese, me daba igual porque en realidad nunca le pertenecí y nunca la seguí como sus "amigas"— hace énfasis con sus dedos como si fueses dos comillas.— Siempre he hecho lo que se me antoja y Quinn odiaba eso, odiaba que ella no podía hacer todo lo que quisiese por que a diferencia mía, ella tiene un apellido que cuidar.

— ¿Qué tiene que ver eso con… nosotras?— Si lo que Sam y Santana dijeron la noche anterior, Quinn con la morena no han tenido nada este año, que no había sentimientos mutuos. Entonces ¿por qué Quinn se metería con ella?

— El hecho de que yo no sea parte de su colección de personas, no significa que ella lo crea así— suspira cansinamente.— Quinn cree que tú tienes la culpa de que yo no esté haciendo todo lo que ella quiere… o eso pienso.— entrecierra los ojos, no sabe realmente que pasa por la cabeza de Quinn, pero sabe que la tiene en la mira a ella y Brittany.— A ella no le gusta perder, Britt.

Oh, así que Quinn cree que perdió frente a Brittany y ahora va a ir en busca de venganza… ¿para qué? ¿para recuperar a Santana?

— Ella me culpa de que tu y ella… ya sabes— Brittany no puede terminar la frase. No puede imaginar a Santana con Quinn en la cama, se siente mal y el estómago se le revuelve.

— Oh, no— niega Santana— Nosotras dejamos de dormir juntas el año pasado, ella me invitó a una cita y dije que no, no estoy segura pero creo que ella empezó a confundir las cosas con sentimientos y bueno, yo no hago… no hacía eso.— se corrige Santana intentando no sonrojarse ante la mirada esperanzada que le lanza Brittany.

— Nunca sentiste nada por ella, ¿en serio?— no puede dejar de sorprenderse por eso, Quinn parecía agradable ese día que se sentó en su mesa y es bastante bonita, le parece irreal que Santana no hubiese desarrollado ningún sentimiento por ella.

— Lo intenté, dejé de dormir con otras personas por un tiempo— reconoce Santana,— Quinn me entiende mejor que nadie en la parte académica, sabe como funciona mi mente y supongo que por eso creí que algo podría haber ahí, ya sabes, una conexión o algo así…— Brittany retuerce sus manos nerviosa, esperando a que Santana siga con su historia para terminar con esto lo antes posible.— Estaba completamente equivocada.

— ¿Por qué?

— Nunca… hubo chispas, ni nada de esas cosas…— Santana se sonroja un poco antes de continuar.— Contigo siento… muchas cosas Britt, cuando te beso es como si algo estallase en mi interior, se siente cálido y acogedor, es emocionante y aterrador al mismo tiempo, pero cuando besaba a Quinn… no había nada de eso.

— San…— suspira la rubia mirando con adoración a la morena.

— No era malo, pero no era especial y… después de un tiempo dejé de intentarlo y volví a mis malos hábitos.— Brittany toma la cara de Santana y le da un beso rápido en los labios, realmente emocionada por las palabras de su… ¿futura novia? (eso espera)— Ella nunca lo supo, nunca le dije que intenté… ya sabes, quererla.— Brittany se ríe un poco cuando Santana arruga la nariz.— Con ella todo era una competencia, ella no quería una compañera, ella quería a alguien a quién manipular y la atracción fue muriendo bastante rápido cuando empecé a ver su verdadera cara, por así decirlo.

— Así que ella me odia porque cree que yo te saqué de su lado, cuando tú la habías abandonado hace mucho tiempo.— Afirma la rubia, aunque todavía se percibe un poco de duda en su tono.— Ella sientes cosas por ti…— eso todavía le preocupaba un poco, pero no podía culpar a la Ravenclaw, Santana era perfecta y era muy fácil desarrollar cariño por ella.

— Sí, creo que eso es.— acepta la Slytherin.— aunque no creo que Quinn tenga sentimientos por mí, aunque Rachel cree lo contrario… creo que sólo me quiere porque no me puede tener y odia el hecho de que la rechacé y acepté salir contigo. Es una cosa de orgullo, Britt, no de si me quiere o no.

— Está bien, así que será mejor que me preparé por si dice algo…— de pronto otra duda asalta a la tejón.— ¿Qué pasa con Sue?

— Creo que ella piensa que Quinn me puede controlar con… ya sabes, el aspecto sexual— hace una pausa, intentando encontrar la manera de explicar a la mujer.— Por eso Quinn soltó esa mentira, porque si Sue se entera que no fue capaz de mantenerme bajo control y que me fui con una Hufflepuff, no seré yo la única castigada y a nadie le gusta ser castigada por Sue, así que lo hizo para salvarse el pellejo.— Es más o menos eso, aunque Quinn probablemente tenía motivos ulteriores, Santana no cree que debe preocupar a Brittany, no sin antes tener una idea más clara de la situación.

— ¿Qué vamos a hacer con Sue?— ella es mucho más preocupante que una Ravenclaw.

— No lo sé, seguirle la corriente por el tiempo que sea necesario, pero no te preocupes— Santana le sonríe— No dejaré que te haga daño, ¿ok?

Brittany abre la boca para preguntarle que va a pasar con ella, ¿quién va a proteger a Santana cuando la mentira salga a la luz? ¿quién la va a poyar cuando tenga que hacer frente a Sue? (duda que Quinn lo haga) Pero antes de que pueda decir algo, Santana la vuelve a besar.

Y las preocupaciones salen volando por la ventana.

Se pueden besar un poco más antes del almuerzo.


/

Al final resulta que se perdieron la hora del almuerzo y tienen que cruzar el castillo para llegar a la sala de Defensa. Santana toma la mano de Brittany y corren por los pasillos y atraviesan cuadros con bastante rapidez, la morena dice que no quieren llegar después que Rachel porque van a recibir un sermón de horas y ella realmente quiere conocer mejor a los asiáticos.

Afortunadamente llegan a la sala y sólo están ahí Tina y Mike.

Brittany se sonroja al notar la mirada divertida que sus amigos le están lanzando y no puede culparlo, por mucho que intentaron arreglarse y tratar de ocultar lo que estuvieron haciendo todo el día, era bastante obvio si le echaban un vistazo a los labios levemente hinchados de ambas.

Sí, se habían besado mucho y mordisqueado otro poco. No era como si se arrepintiesen de sus actividades, pero era bastante vergonzoso las miradas cómplices que les daban ambos Ravenclaw.

Santana abrió la puerta y entraron silenciosamente, igual que el día anterior, la morena se dispuso a sacar los maniquís de los armarios con ayuda de Mike quién había empezado a hablar sobre algún hechizo que había estado practicando.

La Slytherin se veía mucho más cómoda cuando estaba en su elemento y a Brittany le gustaba verla interactuar con sus amigos, volvía todo lo que pasaba entre ellas más real y sincero (le encantaba el hecho de que Santana, quién decía odiar al mundo, estaba siendo amable con dos desconocidos sólo por ella).

De pronto la puerta se abrió de golpe y Rachel entro con una bolsa en sus manos.

— Lamento la tardanza, me quedé atrás recolectando comida para Santana y Brittany, supuse que no habían comido porque no las vi en el Gran Comedor y asumiendo por las evidencias físicas, que han estado realizando actividades rigurosas y como emplearemos magia necesitarán la energía. No queremos que se desmayen— Santana siente como sus mejillas se ponían coloradas, Rachel puede ser tan mortificante cuando se lo propone (estaba segura de que era una venganza por lo de la noche anterior).

Todo se queda en silencio, la Hufflepuff toma los bollos y otras cosas que Rachel había llevado intentando ignorar las risitas de Tina. La prefecta sonríe de oreja a oreja, bastante satisfecha con la mirada atormentada de su compañera de habitación.

— Michael, Tina— saluda la chica pequeña con una inclinación de cabeza educada.— ¿Qué practicaremos Santana? Espero que no se te ocurra usarnos de conejillo de indias para experimentar con tus hechizos modificados.

Santana rueda los ojos y no habla porque tiene la boca llena de comida.

(Parece una ardilla y Brittany contiene el chillido por la ternura de la imagen, realmente no sabe como alguien puede tenerle miedo a Santana López, si es la persona más encantadora que pisa Hogwarts).

— Hobbit, sabes que sólo uso mis hechizo en ti— empieza con tono burlón la morena, una vez que ya no tenía comida en la boca (y que había recuperado un poco de su dignidad, sin duda el golpe de Rachel le había sacado de onda).— Tengo una política muy estricta de no utilizarla en humanos.— se burla y sonríe satisfecha cuando la prefecta suelta un chillido indignado.

— Veo que las cosas siguen como siempre— Brittany se gira hacia la puerta para ver a Kurt Hummel de brazos cruzados y con una sonrisa nostálgica en su rostro (¿tal vez echaba de menos a sus dos amigas?).

— ¡Porcelana! ¡Kurt!— exclaman alegremente ambas serpientes.

(Brittany se pregunta si Santana le tiene apodos a todo el mundo).

— Lamento llegar tarde, Puckerman me estaba acosando para decirle el paradero de Santana— Los labios de Kurt se curvan en una mueca maliciosa.— Dijo algo de un consejo de conquista que salió mal.

— ¿Consejo de conquista?— repiten todos mirando a Santana quién se ve más confundida que los demás.

— Bueno, Noah realmente estaba desesperado si acudió a Santana para pedir consejos— se mofa Rachel con las manos en la cintura. Mike, Tina y Brittany observan el intercambio entre los Slytherin con curiosidad.

— ¡Oh!— suelta Santana conteniendo la risa.— Sí, ahora recuerdo, con Wheezy, ¿verdad?— Kurt asiente y no es capaz de contener la sonrisa que se forma en su pálido rostro.

— ¿Quién es Wheezy?— pregunta Tina completamente perdida.

— Mercedes Jones, prefecta de Gryffindor.— explica Kurt y Brittany recuerda vagamente que Puck le había ido a pedir ayuda a Santana cuando estaban en las tres escobas, pero no podía recordar en que momento la morena le había dado la hora del día, de hecho parecía muy firme en que las dejara solas.

Y lo más importante, ¿qué le había dicho para provocar la risa de ambos Slytherin? (no podía evitar sentirse curiosa por las 'tácticas de seducción' que sabía Santana, porque no había usado ninguna en ella… y no era como si las necesitase de todas formas).

— ¿Qué obscenidad le dijiste?— Frunce el ceño Rachel pero Santana la ignora, se levanta y camina hacía Kurt sacando su varita. Es el único mensaje que el resto necesita para imitar su acción y sacar sus propias varitas.— Esta bien, ¿qué haremos?

(Santana no quiere que Brittany escuche las estupideces que le hace decir a Puck, es un poco vergonzoso).

— ¡Practiquemos duelos!— propone Mike con emoción, aún esperando a que la titubeante Slytherin aceptase practicar con él. Kurt se ánima visiblemente cuando nota la presencia de Mike (Brittany espera que no tenga un flechazo con él, eso destrozaría a Sam… y no es que le importe realmente, no, para nada).

— ¡Mike y Tina!— Chilla el muchacho— Es un gusto ver a la fusión asiática tan fuerte como siempre.

(Santana asiente con la cabeza al oír el apodo, le gusta y empezará a usarlo).

— Practicar duelos con Santana es peligroso— frunce el ceño Rachel— la última vez mi pelo quedó azul por horas.— En su mano tenía una varita bastante bonita, era blanca y tenía una especie de enredadera muy fina, de color dorado del mango hacia la punta.

— ¿De qué es tu varita?— pregunta Brittany con curiosidad. Desde el día anterior estaba bastante interesada en lo que significaba cada varita, nunca había hecho la conexión entre la personalidad de alguien con el tipo de varita que usaba.

Se preguntaba que tipo de varita podía soportar a Rachel…

— Bueno, Brittany— empieza con tono pomposo y tanto Santana como Kurt ponen los ojos en blanco.— Mi varita es de madera de ojaranzo, centro de pluma de fénix, mide treinta centímetros y es bastante flexible.

— ¿Qué significa eso?— esta vez la pregunta va dirigida a Santana, pero Rachel responde (después de todo es su varita).

— Las varitas hechas de ojaranzo selecciona como compañero para el resto de su vida a un mago o una bruja con talento y poseedores de una pasión pura, que algunos pueden llamar obsesión, aunque yo prefiero el término visión, que casi siempre se hará realidad.— Santana finge una tos que suena muy parecida a fanatismo, pero Rachel simplemente la ignora como debe estar acostumbrada a hacer.

Y prosigue con su narración.

— Las varitas de ojaranzo se adaptan más rápidamente que casi cualquier otra al estilo personal de magia de su dueño, y se personalizan tan rápido, que es extremadamente difícil usarlas para otras personas incluso para los hechizos más sencillos, mi varita por ejemplo no hace caso de Santana.— le lanza una mirada dura, recordando el día que Santana había robado su varita para probarla y no había podido realizar ningún hechizo— Las varitas de ojaranzo absorben el código de honor de su dueño, cualquiera que sea, y se niegan a realizar actos, tanto buenos como malos, que no respondan a los principios de su dueño. Es una varita equilibrada y perceptiva tal y como yo.

Santana no disimula su risa ante lo último.

(Nadie tiene el coraje para decirle a Rachel que no es tan equilibrada como piensa que es).

— Con modestia debo decir que es la mejor varita que he visto y tenemos una relación muy especial— añade con una sonrisa encantada la prefecta, muy contenta de ver a Brittany, Mike y Tina bastante interesados en su discurso. Es extremadamente raro que sus pares quieran oír lo que tiene que decir y va a absorber toda la atención que pueda.

Kurt se aclara la garganta.

— Mi varita es la mejor— interviene el muchacho. Brittany ve como Santana niega con la cabeza, como si hubiese visto este argumento entre Kurt y Rachel muchas veces y no puede evitar sonreír al verla (es tan adorable que se sienta avergonzada por lo que dicen sus amigos)— Fresno, centro de unicornio, veintiocho centímetros y medio, dura.— Extiende su varita para que todos la vean. Es verde, tiene un anillo plateado en el inicio del mango y al final de este, en el centro de la varita hay dos anillo separados por un dedo, en el interior tiene dos ornamentos rojos. Fuera de los anillos hay unas líneas curvas del mismo color plateado.

A simple vista la varita gritaba Slytherin (al menos eso pensaron Brittany y sus amigos).

— La varita de fresno pertenece a su dueño original y no debería darse o regalarse a otra persona, puesto que perdería su poder y sus habilidades.— Kurt al igual que Santana, empieza a contar el significado como si fuese una historia. Brittany sonríe un poco, la voz del chico es bastante relajante y si cierra los ojos suena como una mujer.

(No va a decir eso, no quiere ofender a nadie, aunque tiene el presentimiento que eso haría reír a Santana).

— Esa tendencia es extrema si el centro es de unicornio, así que mi varita tampoco funciona bajo las viles manos de Satanás.— Sí, el también había sido víctima del robo de su preciada varita.— Las viejas supersticiones sobre las varitas no suelen ajustarse a la realidad, sin embargo en lo que respecta a las varitas de serbal, castaño, fresno y avellano…

— Ohh, he oído que el serbal es chismoso, el castaño habla sin parar, el fresno es cabezota y el avellano es un quejica— complementa Mike, recordando algo que había oído de su madre y lamentando no haber profundizado más su conocimiento en varitas como las tres serpientes.

(Su orgullo de Ravenclaw se siente herido al no saber la información que le están ofreciendo, pero por otra parte su cerebro está absorbiendo todas las palabras que le están diciendo).

(Tina simplemente suspira, sólo falta que Mike empiece a hiperventilar al haber encontrado a gente tan nerd como él. Ella realmente lo ama, pero a veces su novio es un poco melodramático).

— Correcto— sonríe Kurt — Esas historias contienen un ápice de verdad. Las brujas y los magos que se llevan mejor con las varitas de fresno, no nos dejamos convencer fácilmente de abandonar nuestras creencias o propósitos, seguimos un objetivo fijo pero no rayamos en la obsesión como otras… personas— Rachel suelta un bufido indignado— El dueño ideal puede que sea cabezota, pero será ciertamente valiente y nunca grosero ni arrogante.

— Todos sabemos que Kurt no cumple con los últimos dos requisitos— Kurt le lanza una mirada penetrante a Rachel y murmura algo como "habló la equilibrada" que Santana rápidamente camuflo con una tos.

(Lo último que necesitan es que ambos se pongan a discutir).

— Es increíble— dice Mike con una sonrisa enorme— Me siento tan ignorante a su lado…

— No te preocupes Mike, eres el único que sabe como funcionan las políticas de Gringotts y sabe los nombres de todos los duendes que han trabajado ahí, nadie te puede ganar en eso— se mofa Tina y sonríe satisfecha al ver las cejas elevadas de las tres serpientes (sí, ellos no son lo únicos que saben cosas freak).

— Eso es impresionante— dice con admiración Kurt y el asiático se sonroja (Brittany se pregunta si el Slytherin está coqueteando con su amigo o simplemente es así con todos).

— ¿De qué es tu varita, Michael? — interviene Rachel con brusquedad. Santana suspira, debió haber imaginado que Kurt y Rachel pelearían por tener la atención de los amigos de Brittany.

Los viejos hábitos tardan en morir, se da cuenta.

— Mi varita es de cerezo, centro de fibra de corazón de dragón, mide treinta y cuatro centímetros y medio, inflexible.— recita el muchacho mostrando su varita.

A Brittany siempre le ha gustado la varita de Mike, es bastante larga pero a diferencia de la mayoría que ha visto, es bastante delgada, a veces da la impresión de que se romperá en cualquier momento, pero una vez que la tuvo en sus manos se dio cuenta que era muy dura. Tiene un color azul grisáceo, carece de ornamentos de colores pero en el centro tiene unos grabados que parecen runas antiguas.

— ¡Cerezo!— exclama Santana de pronto, sobresaltándolos a todos— ¿Nunca pensaron inscribirte en Mahoutokoro?

— ¿Mahouto qué?— Brittany mira confundida a Santana.

— Es una escuela de magia ubicada en Japón, Holly una vez me dijo que los portadores de varitas de cerezo son parte de un grupo élite y que son muy poderosos— le cuenta sin poder contener la emoción, tal vez pueda tener un duelo con Mike sin tener miedo a que salga mal parado con sus hechizo engañosos.

Mike se pone rojo como tomate cuando Santana lo mira como… bueno, como él suele mirarla (con admiración y muchas ganas de batirse a un duelo con ella). Sin embargo niega con la cabeza, sus padres nunca quisieron mandarlo tan lejos de casa, aunque su padre siempre hablaba maravillas de su escuela.

(Aparentemente habían duelos entre japoneses y chinos muy a menudo y eran una maravilla de presenciar).

— La madera del cerezo produce a menudo varitas que poseen un poder realmente letal, independientemente del centro que lleven. Sin embargo, si esta varita lleva un centro de fibra de corazón de dragón, la varita nunca debería serle adjudicada a un mago sin un autocontrol excepcional y una gran fuerza de voluntad.— prosigue Santana y Brittany sonríe al verla tan encantada con la varita de Mike.

Sin poder contenerse le da un beso en la mejilla, como era de esperarse la morena se sonroja escandalosamente.

(Kurt y Rachel se largan a reír por varios minutos sólo logrando que el rubor en Santana se ensombrezca aun más).

— Como sea, si quieres tener un duelo todavía, estoy más que dispuesta— La Hufflepuff levanta una ceja sorprendida, preguntándose que fue lo que hizo que Santana cambiase de opinión.

— ¡Por supuesto!

— Está bien, antes de que Santana se ponga en modo matón, Tina aun no nos ha mostrado su varita— interviene Rachel mirando a la chica de Ravenclaw con una sonrisa curiosa. ¿Tina siempre ha sido tan callada?

— Oh, uh avellano, centro de unicornio, veintitrés centímetros y es flexible.— dice mostrando la varita más pequeña que Santana había visto en su vida… cuando Rachel sea muy vieja podría usar un bastón de ese tamaño, seguramente le quedaría a la perfección.

De pronto siente todas las miradas en ella, especialmente la mirada asesina de su compañera de cuarto.

— ¿Lo dije en voz alta?— pregunta mirando a Brittany quién asiente mordiéndose el labio inferior, intentando no reírse de la cara de Rachel.— Bueno, entonces avellano ¿eres sensible?— se dirige a Tina sin reparar en el chillido indignado de Rachel (eso le pasa por decir cosas vergonzosas).

Brittany y Mike intercambian una mirada divertida, Tina era extremadamente sensible en algunos momentos, pero había aprendido a controlar sus impulsos.

— Es una varita sensible.— informa Kurt mirando a la asiática.— El avellano refleja a menudo el estado emocional de su dueño y con el que mejor funciona es con un amo que sepa comprender y dominar sus propios sentimientos. Otro tipo de amos debería tener mucho cuidado a la hora de manejar una varita de avellano, si estos acaban de perder los estribos o han sufrido una seria decepción, puesto que la varita absorberá esta energía y la dejará salir de forma impredecible.

Brittany frunce el ceño, eso no suena muy agradable.

— El aspecto positivo de una varita de avellano compensa con creces tales incomodidades,— interviene Rachel con aire de suficiencia— ya que es capaz de producir magia excepcional en las manos de los habilidosos y está tan dedicada a su dueño que a menudo se "marchita" al final de su vida. Esto quiere decir que la varita expulsa toda su magia y se niega a trabajar, a menudo es necesario extraer el centro e insertarlo en otra varita, si el mago o la bruja aún la necesitan.

— En tu caso, el centro está hecho de pelo de unicornio, así que no hay ninguna esperanza. La varita, morirá.— Santana pone los ojos en blanco, ¿desde cuando esto se convirtió en un concurso de quién sabe más sobre varitas? Se pregunta si Rachel y Kurt van a seguir luchando de esta manera pasiva durante todo el día— Las varitas de avellano también tienen la habilidad de detectar agua bajo tierra y soltarán nubecitas de humo en forma de lágrima de color plateado si se pasa por encima de manantiales o pozos escondidos.

— ¿En serio?— pregunta sorprendida Tina, no tenía idea que su varita podía hacer eso.

— Como sea, me aburrí de tanta teoría— dice Santana estirándose y dando la conversación por terminada (nadie se lo agradece más que Brittany, porque tanta información le estaba dando dolor de cabeza por muy interesante que sea todo).

— Tan grosera— se queja Kurt con una sonrisa divertida. Hay cosas que nunca cambian.

Brittany sonríe cuando Santana y Mike se acercan inmediatamente y comienzan a cuchichear sobre hechizos y otras cosas que logran que ambos sonrían alegremente. En algunos momentos uno finge un movimiento imitando un hechizo y el otro hace algún comentario técnico. La rubia sabía que esos dos se iban a llevar de maravillas.

Por otro lado, Rachel está hablándole a Tina a mil por hora y haciendo gestos exagerados con sus brazos, su pobre amiga parece mortificada y le lanza miradas para que la salve.

Antes de que pueda caminar hacía las dos chicas, es interrumpida por Kurt quién le ofrece una mano.

— Sólo he escuchado buenas cosas sobre ti— dice el muchacho con una sonrisa amable.— Brittany S. Pierce, es agradable al fin poder hablar contigo— la rubia le estrecha la mano vacilante, resintiendo un poco al muchacho porque el tenía la culpa indirectamente de su pelea con Sam.

— Lo mismo digo— responde nerviosa.

— Me sorprende que te hayas hecho amiga de Santana— empieza el muchacho sin dejar de mirar los ojos azules.— Pareces tan… diferente de las personas que suele frecuentar,— hace un gesto despectivo con las manos— Siempre ha tenido un pésimo gusto para las mujeres.

Ouch, eso duele un poco. Así que Kurt no cree que ella sea suficiente para Santana…

— Oh, no, no me refiero a ti, Brittany— niega frenéticamente, si Santana ve que ha molestado a la rubia seguramente va a cortarle la cabeza.— Al contrario, eres la única chica que es… bueno decente y agradable, que no sufre brotes psicóticos como cierta premio anual… o prefecta para el caso— dice mirando disimuladamente a Rachel.

— Gracias, creo— ¿qué otra cosa se supone que debe decir?

— Aunque me sorprende que tu salgas con ella, quiero decir… Santana no es muy agradable— Kurt no tiene la intención de ofender a la morena, él sabe de primera mano que Santana es una buena persona bajo toda la bravuconería y los insultos, sólo le parece curioso que Brittany se haya dado el tiempo de conocerla.

A pesar de no tener malas intenciones, Brittany frunce el ceño.

— Bueno, tu tampoco eres muy agradable.— rebate con fuerza y se sorprende un poco por este lado protector que sale a relucir. Sobre todo porque en el fondo sabe que Kurt sólo estaba declarando un hecho, y diciendo algo que Santana había admitido sobre si misma.

Kurt frunce los labios un poco ofendido.— Perdón pero no me conoces y soy bastante agradable.

— Ya, pero no con mi amigo Sam— reprocha incapaz de contenerse— Siempre lo has tratado mal por ser hijo de muggles, eso no es muy agradable en mi opinión.

Kurt se ve un poco avergonzado.

— Sí, no he sido muy agradable con él— admite y se traga la pregunta que le ha rondado por la cabeza desde que llegó (¿irá Sam a esta reunión improvisada?).— pero no tengo nada en contra los hijos de muggles, quiero decir… soy amigo de Santana.

¿Santana es hija de muggles? Antes de que pueda preguntar, una fuerte explosión se escucha.

Todos se giran asustados para toparse con las miradas culpables de Santana y Mike, frente a ellos hay un montón de cenizas. De alguna manera hicieron estallar al Sue maniquí.

— Uh… lo siento— masculla Mike y Santana se ríe entre dientes.

— ¡Te dije que ese movimiento de muñeca ayudaba!— se inclina y toma un poco del polvo que queda del maniquí.— Ni siquiera con el encantamiento reparo se puede arreglar— exclama bastante emocionada.

— ¿La profesora Holliday no se enfadará?— cuestiona Tina preocupada por su novio, no quiere que se meta en problemas (aunque está agradecida de la distracción, Rachel la tenía mareada con toda su palabrería).

— Nah, probablemente lo hubiese felicitado.— desestima Santana y todos parecen relajarse, después de todo es ella quién mejor conoce a la profesora de Defensa.

Pasan otro par de horas hablando y riendo, mientras Santana y Mike les enseñan hechizos que en Hogwarts encuentran inservibles, como hacer fuegos artificiales, sacar chispas multicolores o sacar luces de colores que forman la figura que se les ocurra (Santana creo un dragón y Mike un fénix que se batieron a duelo de luces dejando a todos encantados) y cosas de ese estilo que Brittany encuentra bastante impresionante y muy útiles para entretener a cualquiera.

Practicaron hechizos como expelliarmus (que todos incluida Brittany, manejaban bastante bien) y protego, la Hufflepuff aprendió el movimiento de muñeca del último, pero nadie se atrevió a lanzarle un hechizo para probar si realmente funcionaba su escudo, lo que Brittany agradecía enormemente porque no se sentía preparada todavía para probar la resistencia de su hechizo, tal vez después de practicar un poco más con Santana le haría sentirse más segura.

(Por su parte la Slytherin parecía que iba a matar a cualquiera que se atreviera a intentarlo).

Al final, todos estaban sentados formando un círculo con las mesas, sudorosos y sonrientes, (Brittany sentada al lado de Santana lo suficientemente cerca para tomar su mano) la tarde había pasado siendo relativamente divertida (salvo por esos momentos que Santana lanzaba un hechizo para molestar a Rachel y tenían que sufrir su sermón, aunque las reacciones de la prefecta eran demasiado entretenidas como para enojarse con ella) y se habían podido conocer mejor, cosa que parecía tener muy felices a todos, especialmente a Brittany que le encantaba que sus amigos y los de Santana se llevasen tan bien.

(Tal vez en un futuro cercano podían decir que eran sus amigos también).

Por el lado de las serpientes, ni Rachel ni Kurt habían visto a Santana tan relajada con alguien y debían agradecerle a Brittany que sacase a la morena de esa fachada perra que había estado usando desde cuarto año.

(También agradecer a Tina y Mike que la estaban tratando bastante bien, en comparación a otras personas que sólo veían lo que los rumores de pasillos decían de la chica).

Todos podían asegurar que la reunión había sido un éxito.

(Aunque Mike quedó con las ganas de tener un duelo con Santana).

— ¿Qué piensan hacer al terminar este curso?— pregunta Rachel mirando a los demás con curiosidad. De todo lo que han hablado hoy (y debe admitir que ha sido agradable estar involucrada con un grupo de personas que parecían aceptarla) no han discutido planes para el futuro.

— Quiero ser auror— comenta Mike— pero mi padre quiere que sea sanador…— suelta un suspiro un poco desanimado. Tina le acaricia el brazo con una sonrisa simpática, ella había sido testigo de primera mano de las peleas en la familia de su novio con respecto al futuro del único heredero de la dinastía Chang.

(Santana parecía sospechosamente tranquila, teniendo en cuenta que compartía el sueño de Mike se convertirse en auror).

— Yo aún no lo tengo claro,— confiesa Tina.— Espero que el próximo año pueda encontrar la carrera adecuada— Mike le da un beso en la cien, sabe perfectamente el miedo de su novia de no encontrar su lugar en el mundo y decepcionar a sus padres por las posibles decisiones mal tomadas. Teniendo una madre exitosa como Sanadora y un brillante padre político, Tina no estaba segura hacía donde enfocarse. ¿Seguir los pasos de sus padres? ¿buscar su propio camino? ¿qué los haría orgullosos?

— Ya veo, yo tampoco— musita Kurt frunciendo el ceño— Mi padre es el Jefe del Departamento de Deportes y Juegos Mágicos, y estoy bastante seguro que me ha estado buscando un puesto de trabajo en el ministerio, pero no creo que eso sea lo mío…

— Bueno, yo estoy muy emocionada con mi elección— a nadie le extraña que Rachel tenga su futuro planeado. Brittany siente a Santana bufar a su lado— Voy a ingresar en septiembre a AMAD para explotar todo mi talento.

— ¿Qué es eso?— cuestiona Brittany mirando a Santana, pero la morena sólo pone los ojos y apunta con su cabeza a Rachel, como diciéndole que ella lo va a explicar.

— Academia Mágica de Artes Dramáticos— explica Rachel sonriendo brillantemente— es una escuela de magia que ofrece educación para jóvenes brujas y magos que buscan una carrera teatral u orientada al área artística, aunque evidentemente con un toque de magia. El único requisito es el manejo de encantamientos y por supuesto, tener talento.

— ¿Tienen un departamento de danza?— inquiere la Hufflepuff realmente interesada, nunca se le había ocurrido buscar una academia de baile mágica, siempre se fue por el lado muggle y tiene una lista de universidades a las que puede entrar, aunque siempre le preocupa el área de los estudios porque su educación es evidentemente muy diferente a la de los chicos muggles.

— Por supuesto, ¿te interesa la danza?— Santana tiene ganas de golpear a Rachel, ¿acaso no ha visto el cuerpo de Brittany? ¿sus piernas? ¡Es evidente que la chica práctica hasta la muerte!

— Sí, tengo en mente unas universidades muggles, no sabía que AMAD existía— admite avergonzada, ¿cómo no saber que no existe un lugar así? ¡Es parte de su mundo y una muy buena oportunidad para ella y su elección de carrera!

Realmente se siente muy estúpida en esos momentos.

— Muchos ignoran su existencia— menciona Rachel— Si no fuese por mí, Santana tampoco tendría idea de que existe un lugar tan maravilloso como ese— utiliza un tono soñador que sólo provoca que Santana resople y murmure algo de que estaba bien sin saber de su existencia (Brittany supone que la prefecta habla mucho de eso).

— Ya veo— La rubia hace una nota mental para buscar más información para así poder discutirlo con sus padres, tienen que tener en cuenta el costo de la carrera teniendo en cuenta que su hermana en unos años entrará a Hogwarts (y que los estudios en el castillo no son exactamente baratos) y sus padres no son ricos como los de sus amigos.

Antes de que alguien pueda preguntarle a Santana que piensa hacer con su futuro, Orión entra por una de las ventanas de la sala. Santana frunce el ceño al ver a su lechuza, hubiese jurado que todavía estaba sufriendo dolores estomacales.

Orión se para frente a ella, le lanza una mirada a Brittany asombrado de que su dueña todavía este con la misma humana que el día anterior y hace un sonido satisfecho cuando la rubia le acaricia la cabeza.

Santana definitivamente debía mantener a esta humana, era bonita y agradable, su voz era mucho más soportable que la de Rachel, el único pero era Lord Tubbington. Pero ya encontraría él una manera de deshacerse de la pelota de pelos que tenía por mascota.

— ¿Qué traes ahí amigo?— la morena desata el papel en la pata de la lechuza y lo lee cuidadosamente.

Hoy Duelos a las 01:00 AM.

S.S.

Brittany sólo ve como Santana se va volviendo cada vez más pálida, por lo que sea que esté escrito en ese pequeño pedazo de papel. De inmediato siente como la preocupación le apretaba la boca del estómago, el terror en los ojos oscuros de Santana no auguran nada bueno.

— ¿Qué pasa San?— se inclina para ver el papel que trajo Orión, pero Santana lo esconde rápidamente (todos la miran sorprendidas por la brusquedad de su reacción, pero nadie dice nada).

— Na-nada— tartamudea llamando la atención de todos— sólo… Holly, quiere que dejemos todo limpio antes de irnos.

Está mintiendo y Brittany lo sabe, pero no hay nada que pueda hacer para sacarle la verdad, no cuando todos están pendientes de su conversación. Ella sabe que Santana es una persona que mantiene las cosas en privado, y ella respeto eso. Fuerza una sonrisa y asiente cuando Tina dice que deberían ordenar e ir hacía el Gran Comedor porque ya es hora de la cena.

Santana pasa saliva, aun con mensaje de Sue claro en su mente. Cuando hay duelos sólo significa una cosa.

Sue los va a obligar a utilizar maldiciones imperdonables y hechizos oscuros sobre sus compañeros. Va a hacer que el odio entre ellos aumente aun más y en el grupo de matones de la bruja ya hay demasiadas tensiones para agregar más. Santana está segura de que un día uno de ellos va a terminar matando a un compañero de equipo.

Pero tampoco es como que tengan opción, si Sue quiere que usen hechizos peligrosos y demuestren su valía para estar en su pequeño grupo de retorcidos matones, tienen que hacerlo.

(Si no lo hacen, serán víctimas de la varita de la profesora y es mejor herir a los otros, es bastante menos doloroso teniendo en cuenta la inexperiencia de todos, son pocas las veces que son capaces de realizar una maldición correctamente y mucho menos pueden infligir el mismo dolor que la varita de Sue).

Sin embargo Santana siempre se siente sucia después de esos duelos, como si el odio de Sue se le impregnara en la piel y le fuese imposible sacárselo por mucho que se quede bajo el agua o lo mucho que intente fingir que no tiene pesadillas después de torturar a alguien (o intentar, después de todo las intenciones son las que importan ¿no?).

Mira de reojo a Brittany que está hablando con Rachel mientras ordenan las mesas, no obstante la rubia le lanza miradas preocupadas cada dos minutos y se siente aun más culpable, Brittany no debería inquietarse por ella, no debería estar preguntándose en la noche si ella esta bien, si le han hecho algo, si está consciente… su mundo no debería verse opacado por Sue.

No es justo.

— ¿San?— llama Brittany. La aludida no se dio cuenta cuando la rubia se acercó a ella.— ¿Segura que estás bien? ¿Quieres hablar de ello?— baja su voz para no llamar la atención del resto que se está riendo de algo que dice Mike.

— No, Britt— niega y fuerza una sonrisa.— Es lo de siempre, supongo que hoy en la noche no podré hablar contigo.

Santana no está preparada para esto, no está lista para enfrentar a Sue. No hoy día, cuando ha tenido un día estupendo junto a Brittany y un grupo de chicos increíbles.

Y Brittany sólo puede esperar hasta el día siguiente para saber como está Santana, sintiéndose incompetente por no ser capaz de parar el dolor de la morena, sabiendo muy bien que no se merece nada de lo que Sue le hace pasar.

Se siente tan impotente e inútil que está apunto de llorar.

— No te preocupes, Britt— susurra con ternura y le da un beso en la mejilla— Voy a estar bien.

Brittany asiente intentando creer las palabras de Santana.

Santana también intenta creerlas.

(Ninguna lo hace).


/

NA2: Sé que vengo diciendo como del capítulo tres que mostraré los entrenamientos de Sue, pero en el próximo aparecerán al fin! XD también sé que muchos quieren saber que sucede con Artie y también trataremos con él (si alguien adivina que es, que no crea les sea tan difícil, le daré un regalo!... aunque tendrían que conformarse con un oneshot a petición no más XD no me alcanza para nada más ;-;).

La Academia Mágica de Artes Dramáticos (AMAD) realmente existe en el universo de Harry Potter, no me la inventé yo. Es mencionada en "Los Cuentos de Beedle el Bardo", y me parece que es lo más adecuado para Rachel en el mundo mágico, sería raro mandarla a NYADA o a cualquier parte de Estados Unidos si tiene una academia así en casa (sí, me preocupo de estos pequeños detalles porque soy una maniática). En cuanto a Mahoutokoro es mencionada en Pottermore por lo que no es invento mío tampoco xD.

La mayoría votó para que Santana pase las vacaciones con los Pierce y eso sucederá (también aparecerán los Berry así que no se preocupen por eso!), aunque debo decir que no será todo color de rosa para las chicas. Habrá una sorpresa desagradable para una de ellas (para quién pedía no angustia, no debe preocuparse, no la habrá pero ya verán XD)… si, como sea eso será para el Capítulo 10 (pretendo avanzar el tiempo aunque tenga que escribir 50 hojas para abarcar todas las vacaciones o.ó).

Con respecto a las varitas, espero que hayan quedado conformes con la elección, me costó encontrar las adecuadas para cada uno y lo hcie de acuerdo a mi criterio, obviamente. Las más difíciles fueron las de Mike y Tina porque… bueno, nunca les he prestado mucha atención en el show, así que supongo que si me equivoqué me dicen cuales les van mejor y podemos mejorar esa parte (¿a alguien le importan ellos o yo les estoy dando más atención de la que debería? A veces suelo quedarme pegada en detalles que a nadie más parecen importarles, por eso pregunto xD).

Oh, también veremos a Britt con Emma practicando para ser animago en el futuro (¿O no? ¿Alguien quiere más cosas técnicas? xD Es que me gusta escribirlas, pero si no quieren leerlas lo puedo omitir supongo), tengo muchos planes para la profesora de todas formas, al final ella jugará un papel muy importante al igual que Schue, aunque este no uno bueno (y no, no están juntos. A alguien le interesa ver Emma/Holly? No, nadie? Ok).

Por cierto, espero que no se hayan tomado en serio lo de Schue/Finn, eso fue sólo la mala leche de Santana, no es que ahí este pasando algo. Para Finn hay algo pensado, pero algo muy pequeño y es más una broma que un argumento serio, ya veremos si lo agrego o no.

Y… ya me extendí mucho, cualquier sugerencia, comentario, errores que se me hayan pasado, o lo que se les ocurra, ya saben como hacérmelo llegar ;)

Como sea, me voy a soñar con gallinas malignas.