Ya tiene tiempo que no actualizo, lo sé, pero es que casi no tengo lectores… y como consecuencia no tengo muchos reviews, es decir, no tengo motivación, pero ya está aquí, espero que les guste.

Después de lo ocurrido con Kenshi y después de que Miyuki se fue, pude salir de la enfermería con sólo un poco de dolor de cabeza de tanto tratar de recordar algo más… estaba segura de que había pasado algo más la noche anterior, algo que por alguna razón había olvidado, pero que era tremendamente importante.

Al salir fui a la oficina del director, donde me recibió la hija de éste, Yuuki, y me dijo que el director había salido y que no volvería hasta la noche, así que le pregunté si era mucho problema el salir al pueblo un rato, creo que vio lo necesitada que estaba de salir un rato, por que me dijo que podía salir mientras llegara antes de las seis, lo que era suficiente para mi, así que le di las gracias y me fui aliviada de que me dejara salir, a despejarme un poco, cambiar el ambiente, y sobre todo matar el tiempo.

Pasé por el pueblo, tomé un helado en una cafetería, entré a las tiendas, e incluso compré una linda cadena de plata con un guardapelo en forma de corazón, ya vería luego de quién pondría cabello ahí, el punto es que antes de que me diera cuenta ya eran las cuatro y decidí regresar, me encerré en mi dormitorio, donde lo único que hice fue cepillarme el poco cabello que tenia y pensar en Kenshi, ¿el iba a besarme? ¿si no hubiera sido interrumpido por Mikoto ese hubiera sido mi primer beso? Repentinamente me sentí muy enfadada con Mikoto, e inconscientemente empecé a insultarla de mil maneras, aunque sabía que al final ella solo estaba haciendo su trabajo como prefecta.

Me dí cuenta de la hora que era, Miyuki aún no regresaba de donde fuese que estaba, empecé a preocuparme, si tardaba un poco más era probable que la castigaran.

-saldré a buscarla.- dije para mi misma.

Salí del dormitorio sin toparme con nadie más que dos chicas que ya iban corriendo a sus cuartos y ni siquiera notaron mi presencia. Pude pensar en mil cosas que tal vez Miyuki podría estar haciendo, menos esa…

La encontré algo dentro del bosque, estaba con alguien, de la clase nocturna, lo noté por su uniforme blanco, rubio, con los ojos color miel y que tomaba a Miyuki muy delicadamente por la cintura luego, empezó a acercarse a su cuello, comenzó a besarlo.

-¿puedo?- susurró en su oído, aunque lo suficientemente fuerte como para que mis oídos alcanzaran a oírlo.

-bebe tanto como quieras… Kei…- le respondió ella.

¡Kei! ¡era él! Pero entonces… ¿Miyuki me había mentido? Tuve que taparme la boca y hasta morderme la lengua para evitar emitir algún sonido cuando ví el cuello de Miyuki lleno de sangre y a Kei bebiendo de ella.

Y entonces recordé todo lo del día anterior, recordé que me mordió un vampiro, recordé a Kaname, que me había salvado de éste y de alguna forma había logrado calmarme y hacerme olvidar todo. Me alejé lentamente, con cuidado, no quería que me vieran bajo ninguna circunstancia.

Crack.

Pisé una ramita, y eso bastó para delatarme.

Kei se separó al instante de Miyuki y los dos me vieron atemorizados, Miyuki se cubró el cuello, que todavía sangraba.

-Seiren….-empezó a decir Miyuki-deja que te explique….

No la dejé terminar y me fui corriendo aterrada, cobarde, que cobarde soy por no enfrentarme a ella… por no pedirle una maldita explicación. Por que la verdad, me sentí como un niño que acaba de descubrir que es adoptado, sentí que había vivido en una mentira toda mi vida, y bueno, así era, precisamente.

Me detuve cuando me dí cuenta de que había llegado al dormitorio de la luna. Me quedé mirando la puerta, pensando cuantos vampiros habría en la academia ¿Miyuki sería uno? ¿Kenshi? ¿Mikoto? ¿alguno de los dos sabría que existen? Una voz seria e inexpresiva interrumpió mis pensamientos.

-¿otra vez aquí?- preguntó Kaname, tan serio como siempre, traté de no demostrar el miedo que sentía, sin embargo, él parecía no querer nada de mí.

-yo… ya iba para mi dormitorio-dije.

Suspiró.

-Se lo que viste, vamos con el director.

-No se de que…-comencé a decir, pero fui interrumpida brutalmente cuando él de repente me dejó apretada contra la pared. Empecé a temblar cuando me miró con sus ojos que repentinamente lanzaban chispas rojas.

-ya sabes de que hablo- me dijo amenazadoramente. En ese momento sí que me asusté.-no me gustaría tener que borrarte la memoria de nuevo, así que ven conmigo a ver al director. Se separó y me hiso una seña con la mano para que lo siguiera.

No ví a Miyuki de camino a la oficina. Cuando llegamos el director estaba sentado en su escritorio jugando con un PSP que guardó en cuanto nos vió, ya que vió que se trataba de algo serio.

-Buenas noches Cross.-dijo Kaname muy formalmente.

-no te pongas tan serio Kaname-kun, siéntense y ahora traigo té.

Nos sentamos enfrente del escritorio (que por cierto, estaba muy maltratado). No dijimos una sola palabra entre nosotros hasta que el director regresó diez minutos después con una bandeja con un juego de té estilo inglés y sirvió tres tazas.

-Y bien, ¿que los trae por aquí?- luego agregó en voz baja- ¿acaso va a haber una boda pronto?

No pude evitar ruborizarme a pesar de que sabía que solo estaba bromeando.

-no digas tonterías Cross, esto es algo serio.

Al instante, en director se enderezó y se puso serio, lo cual me sorprendió enormemente.

-bien, ¿que pasa ahora?

-Seiren ya lo sabe.

Cross se quedó meditando un segundo y luego se dirigió a mi.

-¿y que tal estas?

-algo asustada, pero supongo que bien. -dije tratando de ocultar un poco el temblor en mi voz.

-Ella vió a Kei y a su novia, el estaba bebiendo su sangre.

-ahhh… esos chicos no aprenden, pero que se puede hacer… -dijo Cross como si hubieran hecho sólo una travesura simple.

-¿por que no quieres que le borremos la memoria a la chica? Esos dos solo están causando problemas, esta no es la primera vez que pasa algo así.

-tal vez tengas razón… pero ellos realmente se aman, sería una crueldad dejarlos el uno sin el otro, deberías comprenderlo ya que tu también tienes alguien especial. –sus palabras me dejaron boquiabierta, ¿el los dejaba juntos por que sabía que Miyuki y Kei se amaban? O mejor aún ¿Kaname amaba a alguien? No pude evitar repasar los rostros femeninos que recordaba de la clase nocturna.

-como sea ¿que vamos a hacer con ella?- dijo refiriéndose a mi.

-pues por ahora nada. Seiren, realmente lamento que hayas tenido que enterarte, ahora, puede que todo sea mas difícil.

Bajé la mirada ¿mas difícil? ¿mas difícil que sólo mi vida? Maldita sea…

¿Es que nunca acabaría mi mala suerte?

Espero que les haya gustado, tengan piedad y déjenme un review ¿si?