Capitulo 22

-¡Nooo! –exclamaron Ron y Hermione.

Hermione fue la más rápida: agarró el periódico y empezó a leer en voz alta:

-Severus Snape, hasta ahora profesor de Pociones del colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, ha sido nombrado hoy director. Su nombramiento es el más importante de una serie de cambios en el personal del antiguo colegio. Tras la dimisión de la profesora de Estudios Muggle, Alecto Carrow asumirá su cargo, mientras que su hermano mayo Amycus ocupara el puesto de profesor de Defensa contra las Artes Oscuras. "Agradezco esta oportunidad para conservar nuestros mejores tradiciones y nuestros valores mágicos…" –

-¡Como cometer asesinatos y cortarle las orejas a la gente! –grite enfadada.

-¡Snape director! ¡Snape en el despacho de Dumbledore! ¡Por las calzas de Merlín! –chillo Hermione, y los tres observamos como ella se levantaba de su silla y salía a toda velocidad de la cocina, gritando: -¡Vuelvo Enseguida! –

-¿Por las calzas de Merlín? –repitió Ron, divertido -. Debe de estar muy enojada. –Tomo el periódico y se puso a leer el artículo sobre Snape: -Los otros profesores no lo permitirán; McGonagall, Flitwick y Sprout saben la verdad, saben como murió Dumbledore. No aceptaran a Snape como Director. Oigan, ¿y quienes son los Carrow? –pregunto mirándonos.

-Mortifagos. Adentro hay fotografías suyas. Estaban en la torre cuando Snape mató a Dumbledore; son todos amigos –le explico Harry.

-No creo que los demás profesores puedan hacer otra cosa que quedarse en Hogwarts. Si el ministerio y Voldemort, apoyan a Snape, tendrán que elegir entre quedarse y enseñar o pasar unos años en Azkaban, y eso si tienen suerte. Supongo que se quedaran e intentaran proteger a los alumnos –le dije a Ron.

Kreacher se nos acerco silbando, con una gran sopera, sirvió la sopa con el cucharon en unos cuencos.

-Gracias Kreacher –le dije, di vuelta el profeta para no verle la cara Snape.

-Bueno, al menos ahora ya sabemos con certeza en que bando está –dijo Harry.

Empecé a tomar la sopa. Las habilidades culinarias de Kreacher habían mejorado notoriamente desde que le habíamos regalado el relicario de Regulus; la sopa de cebolla de esta noche, era la mejor que había probado en mi vida.

-Todavía hay muchos Mortifagos vigilando la plaza –nos dijo Harry mientras comíamos-, más de lo habitual. Parecen estar esperando vernos salir cargados con los baúles del colegio y dirigirnos hacia el expreso de Hogwarts –

-Estuve todo el día pensando en eso –nos comento Ron y saco su reloj del bolsillo-. El tren ya salió hace casi seis horas. Qué raro no estar en él, ¿verdad?

Asentí, pensé en que estarían haciendo Neville, Luna y Ginny, si estarían pensando en nosotros o en como bombardear el nuevo régimen de Snape.

-Casi me vieron cuando llegué –explico Harry-. No caí bien en el escalón y se me resbalo un poco la capa –

Le pegue un zape: -Ten más cuidado tonto –le dije, me preocupaba demasiado por nuestra seguridad. Además creo que las pocas salidas al aire libre ya hacían mella en mi cerebro.

-A mí siempre me pasa. ¡Ah, miren, ya esta aquí! –Exclamo Ron cuando Hermione reapareció en la cocina-. ¿Se puede saber, en nombre de los calzones más andrajosos de Merlín, que te pasó?

-Me acorde de esto –dijo Hermione con la respiración agitada.

Traía un lienzo enmarcado que apoyo en el suelo. Tomo su bolsito con cuentas del aparador de la cocina, lo abrió y, aunque era imposible que el cuadro cupiera, se dispuso a meterlo adentro. Unos segundos más tarde había desaparecido en las profundidades del diminuto bolso, como tantas otras cosas.

-Phineas Nigellus –explico y dejo el bolso encima de la mesa.

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Hola Gente!

Espero les haya gustado el cap, nos vemos la próxima semana.

Bye.