¡Hola a todas!, de verdad intenté tener listo el capitulo antes pero me fue imposible, ahora tardaré más en actualizar pero espero me tengan paciencia y obvio que su espera haya valido la pena. Me halaga leer todos sus reviews y responder dentro de lo posible cada uno de ellos, obvio para quien tenga solamente cuenta en fanfiction, es hermoso saber que mi fic les esta gustando, y que pronostican sera igual o mas interesante que el pasado que escribí. Muchisimas gracias a Eushys, aime, Marie A, Tamara Black, Christydechiba y sonibel31 por sus hermosos comentarios, (espero no haber omitido a ninguna) y que continuen dejando sus reviews en cada cap que suba. En fin las dejo con el fic y nos leemos en los reviews chicas¡


Al girar brevemente mi rostro hacia un costado mío, pude ver como los árboles se habían convertido en una masa sin forma, solo eran pinceladas rápidas creadas por un artista muy talentoso… al menos eso parecían a mis ojos… un hermoso panorama nocturno creado por Monet, pero esto no era un sueño, era una realidad que yo misma había querido vivir, y pese que no me encontraba arrepentida de mi decisión tuve unas ganas inmensas de llorar hasta que no tuviera más lagrimas que derramar.

Capitulo 2: Revelaciones

Con embeleso y sin poder apartar mi mirada del cielo, me permití admirar el espectáculo más hermoso que no me había detenido a observar en su totalidad sino hasta ahora; ver como la luz del sol, que poco a poco se asoma en el horizonte, reemplaza a los colores de la noche por aquellos azules, naranjas, rosas y violetas que no se ven con frecuencia en Forks… definitivamente este era un amanecer digno de ser inmortalizado en una cámara de video, me lamenté al caer en la cuenta que esta sería la primera y última vez que vería un acontecimiento así, después de todo cada amanecer es distinto… no importa cuantas veces nos enfrentemos a un mismo problema en diferentes etapas de nuestra vida, esa experiencia adquirida no será igual a la anterior, por lo tanto el aprendizaje será diferente también, ¿será acaso la ley de la vida?, o ¿la razón radica en que el ser humano esta destinado a cambiar constantemente hasta desaparecer?, si, quizás, no lo sabía… y al final ese sería el destino de todos nosotros los mortales que guardamos dentro de nuestro cuerpo esta humanidad frágil y efímera, por lo tanto es normal para alguien como yo entristecer al saber que perdí mi oportunidad de ver una y otra vez en alguna televisión este fenómeno cotidiano, miraría otro similar el día de mañana, pero jamás sería lo mismo, no vería los mismos colores, ni el mismo cielo, ni la misma luz, no quería otro amanecer que no fuese este que acababa de terminar, me resistía al cambio, no lo toleraba, y sin embargo estaba destinada a seguir enfrentándome a el hasta que mis días terminaran.

De pronto me sentí cansada, y no por las más de 5 horas que llevo despierta, –contando solo el día de hoy–, pero aun cuando mi cuerpo reflejara a una joven de 18 años, por dentro me sentía acabada, como si ya no tuviera más misión que cumplir… nuevamente me embargó esta sensación de querer cerrar los ojos para siempre y no necesitar despertar a un día más, tortura… un recordatorio de lo que tuve y no tendré jamás… pero ¿de verdad esta huída es la solución a mis problemas?, quizás no, después de todo los recuerdos están en mi mente, atormentándome minuto a minuto, diciéndome mi corazón en cada latido, que me estaba engañando a mi misma al aferrarme a la idea insulsa de que esto alejaría mis demonios, me haría olvidar mis penitencias y la muerte finalmente me haría suya como deseó el día en el que casi muero aplastada por una camioneta mi primer día de clases, incluso para mi era infantil creer que aquellos preciados recuerdos de una Bella plena, feliz y absurdamente enamorada de Edward y su inmortalidad, se habrían quedado en Forks junto con aquella carta que a estas horas había cumplido su objetivo… pero no tenía pensado echarme para atrás, la decisión estaba tomada, no quería ni debía pedirle a Jake que diera la media vuelta y me regresara a ese lugar donde una voz seguramente me aguardaba, si bien mi consciencia insistía en que usar a Jake para cumplir mi objetivo era un error que habría de pagar con lágrimas de sangre, era un riesgo que bien estaba dispuesta a seguir hasta las últimas consecuencias, tenía claro lo que quería hacer y el era lo único tangible que tenía al alcance, no existía otro camino a seguir más que este.

Me permití cerrar los ojos momentáneamente mientras recargaba mi rostro en la espalda amplia y cálida de Jake, y al tiempo que mis sentidos se inundaban de ese aroma al que me estaba volviendo una adicta declarada, me pregunté, ¿cuál habría sido el destino de Julieta si se hubiese permitido conocer más a Paris?, ¿hubiese existido un futuro promisorio para ambos?, ¿se habría enamorado de aquella manera tan ilógica de Romeo si dentro de su corazón otro ser en igualdad de circunstancias ocupara un lugar importante dentro de su alma?, quizás la historia de amor más grande de todos los tiempos y que para muchos es su meta sublime, sería muy diferente, ya que ella no se habría casado con Romeo un día después de conocerse, ni el habría tenido que matar al primo de su ya esposa, ni seres irremplazables en la vida de ambos habrían perecido por culpa de un amor que estaba condenado al fracaso desde el principio, ¿¡por qué que clase de felicidad se puede tener si ninguno tuvo la oportunidad de disfrutarlo?, con la muerte todo termina, no existe un paraíso o un infierno peor o mejor que aquel que construimos en vida… quizás Julieta cometió un grave error al no permitirse conocer más a fondo a Paris, seguramente habría vivido un amor igual o más intenso con el si su necedad no hubiese cegado su buen juicio, e indudablemente habría amado con plenitud a un hombre que la amaba mucho más a ella… ¿qué acaso Julieta no se dio cuenta que Romeo no era el indicado en su vida?, ¿qué todo estaba en contra de ambos por una razón?, ¿qué su nana fue sabia al decirle que aceptara a Paris, porque sabía que tarde o temprano todo tendría un trágico final?, ¿para que empeñarse en la idea de que él era su único camino cuando otro igual de maravilloso se habia abierto paso frente a sus ojos?, ¿por qué luchar ferozmente por un sueño hermoso que al final terminó tornándose en pesadilla?, ¿qué sentido tenía?.

Paris, fiel Paris, el fue cruelmente rechazado por una niña inmadura que no supo valorar el amor inmenso que el le ofrecía, y que por ella murió a manos del cruel y cambiante Romeo mientras lloraba la muerte de su amada fuera de su tumba… después de todo Julieta no merecía a un ser tan maravilloso como Paris, lo mejor era que se hubiese quedado sola, sin ninguno de los dos… la villana de esa novela de amor fue sin lugar a dudas Julieta, su egoísmo y su cruel visión de lo que debía ser el amor… ella fue la oscuridad que habitó repentinamente el corazón de Romeo, y la muerte que cercenó la vida del inocente Paris que hasta el final pidió estar cerca de su amada, pero a final de cuentas esto no es más que una cruel historia de amor con la cual me siento profundamente identificada… eso me hacía odiar a Julieta, aunque no más que a mi misma por permitirme cometer sus mismos errores.

-¿quieres que nos detengamos en un hotel para descansar?, me parece que hay uno a 5 kilómetros-la voz de Jake me sacó de mi ensoñación, levante la vista y vi con horror como giraba peligrosamente su rostro hacia mi

-¡no despegues la vista de la carretera!-grité al tiempo que una sonrisa un tanto burlona adornaba su rostro, y sin prisa alguna, y bastante divertido por mi actitud, regresó su mirada hacia adelante-¿¡sabes cuantos accidentes ocurren por un descuido así?, cuando quieras preguntarme algo hazlo SIN despegar la vista de enfrente si es que en algo valoras mis nervios, ¿esta bien?-hice bastante énfasis en estas últimas palabras para que viera que no estaba bromeando… podía sentir los acelerados latidos de mi corazón palpitar una y otra vez contra mi pecho, eran tan fuertes que podía sentirlos en mis oídos y creí que Jake sería capaz de percibirlos si no me tranquilizaba

-esta bien, esta bien, prometo no volver a ser el causante de que casi te de un infarto-musito muy divertido, parecía que mi enojo le había causado demasiada gracia, por un momento me pareció leer en su expresión que el tenía todo bajo control y que yo no debía angustiarme por esa clase de tonterías. Esto último si había sido una completa estupidez, el no era un vampiro con los sentidos sobrenaturalmente desarrollados, era un humano tan ordinario como yo… con las desventajas que nos regala nuestra mortalidad-volviendo al tema principal, ¿quieres que nos detengamos en el hotel?, me parece que estas cansada

No quería, me resistía a decirle que si, una parte de mi mente me decía una y otra vez que le dijera a Jake que continuáramos nuestro recorrido, que el único momento en que el detendría la moto sería cuando llegáramos a nuestro destino, –que hasta ahora me era desconocido–, pero el resto de mi ser me decía a gritos que el tenía razón, necesitaba unos minutos humanos para asearme, arreglar mi cabello que seguramente era un nido incontrolable de nudos, unas horas para descansar y también algo de comer; mi estómago, al cual categóricamente había ignorado durante semanas, reclamaba algo de comida, sería necio proponer que continuáramos nuestro viaje cuando seguramente el estaba aun más cansado y hambriento que yo, después de todo era el, el que tenía la tarea de manejar y mantenerse despierto por tiempo indefinido, pero parecía que las marcadas ojeras que contorneaban sus ojos no habían sido producto de estas horas de desvelo precisamente, si mal no recordaba, ayer en mi habitación vi estas mismas marcas adornando sus ojos pero no les presté la debida importancia, comencé a sentir dentro de mi corazón mucha culpa, después de todo lo obligué a manejar a estas horas usando mi única arma disponible, la súplica.

-creo que es lo mejor

Supe que sonrió porque de pronto su espalda comenzó a moverse al ritmo de su ligera carcajada, lo más seguro es que había percibido la decepción en mi voz al tener que aceptar en voz alta que el tenía razón; comenzaba a creer que mis actitudes le causaban bastante gracia a Jake, no sabía si sentirme dichosa por verlo sonreír, o bien ofendida por ser el motivo de su repentino cambio de humor, me perfilé por esto último.

Para mi creciente mal humor, el no paró de reír hasta que nos detuvimos en un hotel de paso que parecía tener varado en esta carretera solitaria bastantes años, y por lo que podía ver a simple vista, los dueños no se habían tomado jamás la molestia de darle un mantenimiento al lugar, ya que el letrero despostillado, en el cual seguramente alguna vez se vio escrito Quality Inn u otra clase de nombre, ahora era ilegible gracias al paso del tiempo. Lo que debía ser pasto verde y lleno de vida, ahora era un llano lúgubre cubierto de plantas y tallos muertos por doquier, pero la fachada si que daba tristeza, con trabajo alcanzaba a distinguir entre la mugre y el moho que la pintura algún día había sido beige con franjas blancas en las orillas del deteriorado edificio, y las enredaderas de un color ocre intenso, –las cuales se desbarataban con la ráfaga más ligera–, contorneaban los marcos de cemento de las rústicas ventanas, teniendo incrustadas frente a ellas unas rejillas metálicas bastante oxidadas, dando la impresión de pertenecer a una prisión de alta seguridad, o peor aun, psiquiátrico, en lugar de a un hotel sencillo y demasiado barato. Desafortunadamente nada en este enorme llano ayudaba a que su apariencia fuese atractiva a la vista de cuantos transitaban por esta carretera, al contrario, mientras más me detenía a analizar su estructura, mas temor me daba entrar a través de esa puerta de madera de roble… nunca he sido una persona que crea en monstruos, demonios o cualquier ente sacado de aquellos cuentos de terror, pero mientras aparcábamos la motocicleta en lo que intuimos era la cochera, aferré mi mano fuertemente contra la de Jake, temía que de un momento a otro una persona enmascarada y con sierra en mano, saliera a nuestro encuentro aunque estuviésemos a plena luz del día.

A comparación de lo lúgubre de la fachada, el interior se podía decir que era agradable, si bien la pintura azul pastel estaba resquebrajada y en algunos casos solo se podía ver el color del cemento, las lilis blancas recién cortadas que adornaban cada esquina de la sencilla recepción, el aroma a pan recién horneado y la tenue iluminación amarillenta, le daban un toque casi hogareño a este hotel, que hasta hace unos instantes me infundió miedo.

-buenos días queridos, el protocolo indica que debo preguntar ¿en que les puedo ayudar?, pero por hoy haré caso omiso de las normas, es obvio que necesitan urgentemente un cuarto para descansar-me preocupó bastante su comentario, era bastante notorio el cansancio de Jake, pero, ¿como debería verme yo para que aquella mujer que debía oscilar entre los 60 ó 65 años de edad, me observara con tanta preocupación?, ¿tan mal me veía?

De pronto sentí como si mi cerebro fuese una televisión con muy mala recepción, escuchaba las palabras de la mujer resonar una y otra vez en mis oídos con un eco profundo, la reacción lógica de una persona normal sería seguir la conversación, solicitar un cuarto e irme a dormir, pero no lograba conectar mi mente con mi boca, me sentía lo suficientemente cansada como para prestar atención a las palabras que esa mujer decía, lo único que pude hacer fue quedarme estática y admirar la fisonomía de esta persona; tenía un rostro que seguramente de joven había sido hermoso, aunque ahora, gracias al paso de los años, se encontraba adornado por varias arrugas, las cuales se acentuaban ante cualquier cambio de expresión que la mujer hacía, pero tenía la firme sospecha que sonreía con bastante frecuencia, al menos eso percibí al ver como resaltaban aquellas arrugas que contorneaban sus pequeños ojos verdes y las comisuras de sus labios delgados.

Repentinamente imágenes de la abuela Marie inundaron mi mente; su gesto cándido que en ningún momento perdió aquella expresión inocente, su cabello color plata peinado en una coleta trenzada descansando sobre uno de sus hombros, sus mejillas pintándose de color rosa al tiempo que una sonrisa se dibujaba en su cara consiguiendo calmar cualquier ambiente tenso… creí que jamás encontraría una persona con cualidades tan similares, pero ahora caía en la cuenta que esta mujer desconocida podría ser en un universo paralelo su hermana gemela, y sin poder evitarlo, –aunque por primera vez desde que pisé este hotel mi cuerpo respondió a una orden enviada por mi cerebro–, sonreí al tiempo que su mirada profunda se posaba sobre la mía, esperé escuchar en cualquier momento su voz dulce y melodiosa mientras pronuncia "Bella" y me pide con una mano que me acerque a ella para después pedirme ayuda en la cocina, pero era obvio que eso no es lo que estaba por suceder, aun así aquella mujer de la cual no sabía el nombre, me sonrió cálidamente en respuesta… extrañamente sentí como si hubiese llegado a casa.

-… así es, lo usaremos un par de horas, queremos seguir nuestro camino al anochecer-repuse una vez recupere el control de mi mente y la mujer asintió sin haberse percatado siquiera de mi estado de ausencia

-solo voy a necesitar que uno de ustedes se registre en esta libreta por favor, no les tomará más de 3 minutos hacerlo-extendió la pluma y fui yo quien la tomó, enseguida la mujer nos dio la espalda mientras buscaba en una repisa de madera oscura la llave de nuestra habitación, ¿acaso había hospedado alguien aparte de nosotros dos?, continuaba incrédula al respecto

Una especie de alerta se encendió dentro de mi mientras acercaba la pluma a la libreta, no puedo firmar como Bella Swan, tenía que inventar unos nombres falsos si es que quería que nuestro paradero se mantuviese en completo anonimato. En caso que Charlie hiciera caso omiso a mis indicaciones, lo primero que el haría sería buscar en cada hotel de Estados Unidos por nosotros aunque eso le tomara el resto de su vida realizar, pero planeaba dificultarle aun más las cosas, no tenía pensado dejar ningún rastro de nuestro paradero, así que antes que la mujer extendiera la llave hacia Jake, firmé rápidamente con una letra que intentaba fuese diferente a la mía, como Harley y Nicholas Kruger.

-aquí tienen, la comida se sirve a las 3 de la tarde y el comedor se encuentra sobre este pasillo a la derecha-informó mientras nos señalaba que dirección seguir, lo cual vi completamente innecesario, ya que en la recepción había solo dos cosas, unas escaleras demasiado angostas que comunicaban con el primer y segundo piso de este sencillo edificio y un pasillo que dirigía al comedor, aun así agradecí el gesto que debía haber recitado pocas veces, me resistía a creer que este lugar fuera frecuentemente visitado por alguien aparte de nosotros-disculpen la intromisión pero, ¿son recién casados?-preguntó con curiosidad mientras leía los nombres que hacía unos minutos escribí sobre las hojas amarillentas y con olor a viejo de su libreta con portadas de madera

-… -no, para nada, somos hermanos… esa era una respuesta completamente improbable, ya que por más que analizara en mi mente la fisonomía de Jake e intentara encontrar un rasgo similar entre ambos, la verdad era que, físicamente, no teníamos nada en común que nos ayudara a parecer incluso parientes lejanos, debí haber escrito apellidos diferentes, desafortunadamente ya era demasiado tarde para arrepentimientos-… si, nos casamos ayer-suspiré con pesadez mientras me escuchaba hablar con seguridad de un evento que no sucedió y jamás sucederá

-forman una hermosa pareja, me recuerdan tanto cuando mi difunto esposo y yo teníamos su edad, los problemas de ese entonces eran tan insignificantes que creímos podríamos comernos el mundo a mordidas, ¡ah, que tiempos aquellos!-parecía estar hablando consigo misma más que con nosotros al tiempo que tomaba entre sus manos un viejo portarretratos y admiraba con fijación la foto que protegía celosamente ese marco de madera… no se necesitaba ser muy observador como para no apreciar la devoción y amor que aun le profesaba a su marido… de pronto dejó de tener la apariencia de una mujer de más de 60 años, y frente a mis ojos volvió a ser aquella joven de cabello castaño claro, tez rosácea y de 20 años de edad, que se entregó incondicionalmente al que sería el amor de su vida pese que la muerte algún día no muy lejano habría de separarlos… ¿de que sirve amar, si gracias a nuestra mortalidad, este sentimiento tiene como principio básico una felicidad sobrenaturalmente fabulosa, y terminaba desgarrándote el alma al tener que separarte del hombre que habría de ser tu compañero para siempre?, ¿qué significa la eternidad para los mortales si dura tan solo 50 ó 60 años?, ¿no es injusto que el término "para siempre", no sea lo mismo para nosotros que para los vampiros?-pero no creo les interese escuchar a unos jóvenes como ustedes, la historia de una vieja como yo que vive rememorando una y otra vez aquellos tiempos que siento sucedieron apenas ayer, lo que ahora necesitan es subir a su habitación, tomarse un buen baño de tina y dormir antes de continuar con su viaje… por cortesía de la casa les subiré dos tazas de leche con miel, es un excelente remedio para dormir tranquilo, al menos funciona con mis nietos-sonrió, y la perdimos de vista mientras caminaba con lentitud por el único pasillo existente en este hotel, viendo por primera vez desde que puse un pie aquí, que estaba decorado con fotografías en blanco y negro de lo que supuse fue la construcción e inauguración de este lugar

Con pasos exageradamente pausados, nos dirigimos a nuestra habitación, seguramente estábamos muy cansados como para hablar de alguna trivialidad como el clima, los alrededores o el silencio que reinaba en este lugar que de pronto parecía un punto en medio de la nada, o talvez existía la posibilidad que para ambos este ambiente hogareño nos recordara aquello que por decisión propia resolvimos dejar atrás, muchas veces imaginé que sería duro el momento de decirle adiós a mis padres, pero en ninguna de mis realidades adiviné que se sentiría de esta manera tan pesada y absoluta… nostalgia, añoranza, melancolía, tristeza… sabía que en estos momentos esas y más emociones amargas navegaban desbocadas dentro del pecho de Jake, y los espasmos espaciados que recorrían su cuerpo solo me dieron la razón.

Pero pronto mi mente dirigió su atención a la habitación que apareció frente a nuestros ojos al tiempo que la puerta de madera, marcada con el número 17, se desplazaba lentamente hacia adentro, escuchándose un rechinido que no debió sorprenderme en absoluto, típico de algo que esta viejo y oxidado. Estaba segura que, una vez dentro, descubriría un cuarto sencillo, pequeño, con muebles baratos, impregnado de un fuerte aroma a encerrado y polvo por lo decrépito de las instalaciones y con grietas a lo largo y ancho de las paredes, pero una vez más me equivoqué, definitivamente este lugar era completamente opuesto a lo esperado, si bien los muebles eran viejos y databan seguramente de los años 30, estaban tan bien conservados, que parecían recién comprados, la alfombra bajo mis pies con ornamentaciones de flores y franjas de colores como café, rojo, amarillo y naranja, no tenía ni un rastro de tierra o polvo pese que a las afueras de este lugar es la decoración principal de la entrada, las cortinas blancas de tela escarpada en forma de abanico y con un lazo de satín dorado sujetándola por los costados, así como lilis blancas adornando la cómoda de madera de roble y la cama matrimonial con un edredón blanco bordado a mano, le dieron un toque tan perfecto al lugar que parecía un escenario recién salido de la película pídele al tiempo que vuelva. Me percaté que dejé de respirar por unos segundos, cuando mi pecho comenzó a exigirme que llenara de oxígeno mis pulmones, permitiéndome este acto necesario, aspirar de lleno y sin problemas el perfume que envolvía a este lugar mientras dejaba de lado mi maleta y daba dos pasos torpemente hacia el hermoso dosel de la cama… flores, madera, canela, lilis, miel, chocolate, pino… cerré los ojos y pude escuchar claramente los cascos de los caballos golpear acompasadamente el piso terroso, las llantas de madera y metal de los carruajes propios de la época creando una profunda sinfonía de altos y bajos sobre la tierra, así como sentir claramente el fuego de los quinqués que anuncian sutilmente la casi llegada de la tarde aunque dentro de mi mente sabía que apenas pasaban de las siete de la mañana. Pero me resistí a despertar a mi realidad, quise permitirme continuar con este sueño, sentir que me salía de mi propio cuerpo y era otra persona ajena a mi misma… esta ilusión pasajera me hizo sentir una dicha momentánea y demasiado fugaz, pero fueron los brazos fuertes y cálidos de Jake los que me sacaron de mi ensoñación al tiempo que me acunaba gentilmente contra su pecho, ¿cómo alguien con la musculatura y apariencia de el, podía ser tan tierno, gentil y cuidadoso conmigo?.

-¿en que parte del mundo estabas?, la señora pasó a un lado tuyo con los dos vasos de leche, te saludó y tu jamás respondiste, comenzaba a creer que estabas tan cansada que te habías quedado dormida en esa posición-la mirada oscura de Jake se posó sobre mis ojos y no pude moverme, de pronto aquellos sentimientos que he intentado reprimir desde que esta pesadilla dio inicio en ese bosque fúnebre, salieron a flote con una fuerza avasalladora, quería refrenarlos… no deseaba que Jake me viera en este estado tan deplorable aunque se que me ha visto peor… aun así intenté luchar contra este nudo que se había instalado dolorosamente en mi garganta, así como con las lágrimas que comenzaban nublar mi visión-conmigo no tienes que fingir un estado de ánimo que no sientes,... no te hace más fuerte callar ni más débil llorar ¿sabías?

Y como si de una orden se tratara, aferré mis brazos alrededor de su cuello y lloré como jamás lo había hecho, las barreras autoimpuestas meses atrás se esfumaron con tanta facilidad que parecía jamás habían existido. De pronto todo mi cuerpo comenzó a doler a causa de los espasmos que azotaban mis brazos, mi pecho, mi estómago y mis piernas, había estado luchando tanto tiempo contra esta agonía que mataba lentamente todo mi ser, que al verme en la posibilidad de liberarla me fue imposible detenerme, pero una voz queda haciendo eco en mi mente repetía incesantemente que debía contenerme, para después continuar con esa farsa bien ensayada que me había propuesto interpretar por el bien de los demás… conmigo sufriendo era suficiente, y a pesar de eso, mis lágrimas continuaron escurriendo a través de mis mejillas lo que sentí fueron las horas más largas de toda mi vida, no me di cuenta de cuanto necesitaba desahogarme en el hombro de alguien hasta que la dulzura de Jake tocó las fibras más escondidas de mi corazón.

En un punto donde mi inconsciencia no era tan profunda, pude sentir como los brazos de Jake, aun rodeando con firmeza mi espalda y piernas, me colocaban sobre la cama, cubría mi cuerpo con una de las cobijas que yacían en la silla más cercana y se recostaba a un lado mío al tiempo que enredaba entre sus dedos una y otra vez un mechón de mi cabello, provocando este detalle que mis sentidos se arrullaran precipitadamente en contra mi voluntad… pero fueron su calor y el aroma a canela y madera que desprendían su cuerpo, los que me llevaron a las profundidades lóbregas y sombrías del sueño al tiempo que me encontraba acunada entre sus brazos, sintiendo por una fracción de segundo que muy posiblemente podría mantenerme unida el resto de mi existencia vacía.

De nuevo este bosque oscuro, este aroma a muerte lacerando cada minúsculo espacio de mi cuerpo mientras mis pulmones comienzan a arder a causa de lo gritos que salen despedidos a través de mi garganta, suplicando para que aquella persona con la apariencia de un ángel deslumbrante se de la media vuelta y me lleve a los confines del único paraíso que deseo… no te quiero a mi lado, no me convienes… escuchaba los susurros de esa voz suave y aterciopelada una y otra vez… una y otra vez, no importaba que cubriera mis oídos, era capaz de escucharlos claramente dentro de mi cerebro como si esa hermosa melodía generada por sus labios fuese una parte integral de este viento que se estrellaba viciosamente contra mi cara, recordándome con cada palabra aquella verdad de la que fui consciente desde el primer instante que posé mis ojos sobre el y a la que tarde o temprano habría de enfrentarme. Pronto me di cuenta que mis pies se hundían en una sustancia viscosa mientras me abría paso entre las ramas filosas y la maleza muerta de esta tumba que se había convertido en mi último lugar de descanso… ¿dónde había quedado el olor de la madera?, ¿de donde provenía este aroma salado que provocaba que mi cabeza diera vueltas incesantemente?, pero fue un objeto inanimado sobre el suelo el que me dio la respuesta mientras me precipitaba velozmente hacia el lodo… mi cuerpo, inerte sobre un charco de sangre que se volvía cada vez mas extenso al tiempo que mi de por si pálida piel adquiría un tono mortecino… observé mis manos, sintiendo como el viento salado chocaba contra mi cara, alborotando mi cabello en el proceso, viendo con sorpresa que era capaz de ver a través de ellas, y contrario a lo que una persona normal sentiría, yo no experimenté terror en lo absoluto, al contrario, al parecer la muerte finalmente tenía piedad de mi y me permitía desaparecer de tanto sufrimiento, que si bien me impulsaba a seguir luchando porque esta agonía se hiciese mas intensa, me hundía a su vez en un abismo que parecía no tener fondo… sabía que esto tarde o temprano sucedería, pero Edward era el único que tenía el poder de destruirme por completo sin dejar rastro alguno de su asesinato, y escuchar una y otra vez cada palabra que marcaba de manera definitiva mi corazón desahuciado, incluso con aquella voz melodiosa que solo podía pertenecer a una imagen celestial, era demasiado cruel… inhumano, y sin embargo vivía de estos preciados segundos donde todo de alguna manera empieza y termina… ¿en dónde quedaron mis fuerzas para luchar?, ¿esas ganas de derrotar lo imbatible?, seguramente en este bosque que desaparecía junto conmigo… pero la paz no llegó como esperaba, ya que enseguida sentí como unas brazos parecidos a unas constrictoras se aferraban alrededor de mis hombros con tal fuerza que escuché como uno a uno se iban quebrando mis huesos hasta convertirse en polvo, serás mía Isabella Swan, yo seré tu compañera inseparable en el único infierno al que habremos de llegar… pero no tuve tiempo de sentir dolor por las múltiples fracturas que las caricias de Victoria creaban sobre mi cuerpo, ya que una agonía aun mayor eclipsó cualquier dolencia que hubiese padecido desde que nací, y al tiempo que escuchaba su hermosa voz aguda a lo largo y ancho de este bosque que poco a poco era cubierto por la oscuridad, sentí como los dientes filosos de mi verdugo se enterraban viciosamente sobre mi cuello, no deseo la eternidad, ¿qué significa vivir para siempre, si Edward jamás estará conmigo?, pero mis palabras jamás salieron de mi boca, ya que inmediatamente sentí como un fuego 10,000 veces mas intenso que el común, calcinaba cada célula de mi cuerpo.

-es una pesadilla… -ese sonido ronco y profundo no pertenecía a Edward y mucho menos a Victoria, era de una persona a la que quería con locura… Jake-¡Bella, DESPIERTA!

Al escuchar sus palabras, fui consciente de varias cosas al mismo tiempo; el ardor insoportable en mi pecho, los rápidos latidos de mi corazón que sentía claramente palpitar en mi garganta y oídos, el sudor que recubría desde mi frente hasta el dedo mas pequeño de mis pies, y lo más extraño, unos brazos protectores que rodeaban con consternación mi espalda al tiempo que unos latidos ajenos a los míos creaban una hermosa sinfonía que me obligaba a dejar todas mis dolencias en el olvido. Con lentitud me decidí a abrir los ojos, preguntándome en que momento Jake me había colocado sobre sus piernas… me sentía en una de esas escenas donde el padre intenta calmar el llanto de su escandalosa hija susurrándole palabras dulces cerca de su oído, y sin ponerme a razonar mis impulsos, mis brazos volaron alrededor de su espalda al tiempo que volvía a recargar mi cabeza contra su pecho desnudo, cayendo en la cuenta que esa hermosa melodía que aun retumbaba en mi oído, era la causante de que esta sensación de paz me abrumara súbitamente, así que me permití cerrar los ojos una vez más aunque para mi significara una cosa, pesadillas.

-¿ya te sientes mejor?-preguntó desesperado mientras me hacía mimos en la espalda, preferí no contestar en voz alta, ya que si lo hacía temía que solamente gritos salieran despedidos a través de mi garganta, así que opté por lo más sencillo, asentir con la cabeza sin desear atreverme a abrir los ojos, la presencia de Jake era muy agradable… cálida-comenzaba a creer que te dolía algo, te retorcías de una manera… anormal… iba a llamar a la señora para pedir una ambulancia hasta que te escuché pronunciar mi nombre-dejé de escuchar después de esto, abrí los ojos nuevamente y clavé mi mirada sobre la suya, ¿había llamado a Jake en mis sueños?, no recuerdo haber soñado con el en lo absoluto, y sin embargo parece que mi alma y mi cuerpo tenían opiniones muy diferentes

-¿te llamé en mis sueños?-pregunté sin detenerme a escuchar sus palabras, sabía que hablaba porque lo veía mover sus labios, pero ningún sonido llegaba a mis oídos, ¿por qué había llamado a Jake en mis sueños cuando el único dueño de mis pensamientos era Edward?-perdón

-¿perdón?, ¿estás pidiendo disculpas por haberme llamado en sueños?, vamos Bella no seas absurda-Jake no comprendía mis palabras y no era necesario, no le pedía perdón a el, sino a otra persona que no estaba a mi lado… esperaba quizás que el viento le llevara mis disculpas a Edward en donde quiera que estuviera, que aun sin necesitarlo, el supiera que le había fallado al necesitar desesperadamente a otra persona que no era el en lo absoluto… estúpido, completamente innecesario, después de todo el me ha dejado atrás, siempre fui insignificante en su vida… reemplazable… soy nada al lado de un ser tan deslumbrante y maravilloso como el-¿quieres hablar?-¿acaso era tan obvia mi tristeza y mi soledad? ¿o solo lo era para Jake?

-solo fue una pesadilla sin importancia-musité-no fue nada, de verdad no te preocupes por mi-con uno sufriendo es suficiente… Jake no tiene que cargar con una Bella problemática que no sabe dejar el pasado atrás, esperaba que no insistiera y creyera en mis palabras, pero obviamente no fue así, hasta yo sabía que el se enojaría conmigo por hacerme la fuerte cuando por dentro estoy seca… acabada

-¡puedes engañar a Charlie con esas patrañas pero no a mi Bella!, ¿¡hasta cuando pretendes fingir conmigo que no pasa nada y que ignoras que los Cullen son unos malditos chupasangres?-Jake estaba realmente enojado, una parte minúscula de mi cerebro se sorprendió al reconocer que nadie se acercaba a esta habitación cuando era imposible no haber escuchado los gritos que proferí hacía unos momentos, y los que ahora salían despedidos de la garganta de Jake, pero la parte predominante no supo como reaccionar ante esta ola de ira que de pronto arrasaba con la imagen del Jake bueno y sonriente que tengo en mente de el, ¿de donde venía este enojo?, ¿por qué se enfadaba por un asunto tan insignificante como este?, ¿tan importante era para el que reconociera la verdad en sus palabras?...

-¿y eso serviría de algo?-sorprendentemente no tenía las fuerzas para refutar con gritos sus palabras, aunque por dentro estaba ansiosa por levantarme de sus piernas, dar manotazos en el aire y mirarlo con furia por haber osado hablar de esa manera tan despectiva de mis amigos, pero no podía hacerlo, ese tema aun era muy delicado para mi, no podía hablar de ellos como si fuese un tema trivial y sin importancia cuando son el motivo constante de mis sueños y pesadillas, pero más importante aun, cuando Edward marca el principio y fin de mi vida… incluso ahora, aunque no pronuncio ni una de las palabras que pasan por mi mente, mi pecho duele como si alguien estuviese intentando abrirlo por la mitad para sacar mi corazón sin anestesia alguna.

¿De donde provenía ese sonido áspero que se escuchaba en la lejanía?, alguien se estaba ahogando, de pronto me pareció que ese alguien lloraba de una manera tan afligida que seguramente conmovería al corazón más frío, pero mientras ese sonido se volvía cada vez mas intenso al tiempo que sentía como los brazos cálidos de Jake me pegaban fuertemente contra su pecho, fui consciente del ardor que se instaló en mi garganta así como del dolor que había nacido de la nada en mi pecho, ¿acaso nadie iría a socorrer a esa persona que sufría lo indecible?, ¿por qué a nadie le importaba su dolor?... pero al tiempo que el llanto de aquella persona se volvía cada vez más y más nítido, la resonancia de su voz me pareció extrañamente familiar, así como el gemido que era producido por su garganta, esa persona que había conmovido mi corazón hacía unos instantes no era otra más que yo misma llorando y sollozando en el pecho de Jake, mientras que el, solo se limitaba a darme palmadas en la espalda en señal de confort… afuera, el viento interpretó una terrible sinfonía, pareciendo de pronto que susurraba palabras sombrías a mi oído que no deseaba entender, pero que me fue imposible ignorar, no te quiero a mi lado, Bella nos vamos… solo mi familia y yo… Bella no me convienes… mi mundo no es para ti, no te quiero a mi lado… no te quiero, lamento haber permitido que esto llegara tan lejos, me cansé en intentar ser lo que no soy… esta sinfonía estaba adquiriendo notas bastante oscuras, y el dolor se volvió aun mas insoportable en mi pecho al tiempo que el viento me recordaba aquella escena que se repetía una y otra vez en mi cerebro no importando que estuviera despierta, estaba loca, completamente trastornada, ¿¡de otra manera me puedo llamar si saboreo cada matiz de este tormento que traen consigo estos recuerdos?, y por mucho que intentara tener la fuerza sobrenatural de un vampiro, no era más que una insignificante humana que intentaba por todos los medios mantenerse en pie frente a una situación que hacía mucho la había superado.

-los odio Bella, ¿mira lo que te han hecho?-susurró con una voz que intentaba por todos los medios mantenerse serena aunque falló súbitamente en su intento… se escuchaba realmente enfadado por un asunto del cual los Cullen eran completamente inocentes, la culpa era enteramente mía, después de todo soy humana, jamás estuve al mismo nivel que ellos

-no tienen la culpa de nada, las únicas responsables de todo soy yo y mi humanidad-respondí al tiempo que Jake se levantaba abruptamente de la cama, estuve a punto de resbalar de no ser porque aferré una de mis manos en la cabecera, de nuevo esos espasmos recorrían cada espacio del cuerpo de Jake, ¿estaba enfermo acaso?, comencé a caer en la cuenta que eso no era normal y sin embargo jamás sentí miedo en absoluto aunque algo dentro de mi intuía que esa sería la reacción normal de una persona común

-¡deja esas estupideces para otra persona Bella!, ¿¡que no te das cuenta que esas sanguijuelas te engañaron todo este tiempo?, ¡JAMAS LES IMPORTASTE!, ¡PORQUE LOS SIGUES PROTEGIENDO A PESAR DE QUE FRENTE A TI ESTAN LAS PRUEBAS DE QUE SON UNOS INSECTOS QUE DESTRUYEN TODO LO QUE TOCAN!-espetó realmente furioso, pero esta vez fue mi turno de sentir como mi sangre hervía al escuchar de su boca tantas calumnias juntas

-¿¡como te atreves a hablar de ellos sin siquiera conocerlos?, ellos son buenas personas, soy yo la que tuvo la culpa de todo, soy humana y por eso… -pero no me dejó terminar la frase, ya que un grito ensordecedor generado desde su garganta me impidió continuar

-¡BASTA!, ¡ESTOY HARTO DE TU SUMISIÓN Y TU ESTUPIDA IDEA DE DEFENDER LO INDEFENDIBLE!... ¡CONTINUAS SIENDO LEAL HACIA UNOS SERES QUE DESCONOCEN EL SIGNIFICADO DE ESA PALABRA!, ¿¡CUANDO APRENDERÁS A VALORAR LO QUE TIENES CERCA CON UN DEMONIO?

Escuchaba sus palabras, aunque alaridos era una mejor descripción de aquello que salía de su boca, pero era incapaz de prestarle la debida atención, mis sentidos estaban enfocados en un solo punto, los espasmos que azotaban su cuerpo a una velocidad sobrenatural. Fui incapaz de seguir el movimiento de sus brazos y piernas por mucho que intentara predecir su trayecto, a mis ojos, solo eran una masa sin forma en movimiento acelerado, no sabía lo que sucedía pero era obvio que algo anormal pasaba, algo que Jake sabía y no se atrevía a revelarme, ¿te irías conmigo sin saber nada de lo que soy?, ¿cambiarías de opinión si supieras que estar conmigo puede traerte la muerte?... tan ensimismada he estado ahogada en mi propio tormento que no me había puesto a reflexionar en el trasfondo de aquellas palabras, alguien asesinó a Jake y no me he preocupado en averiguar quienes fueron sus verdugos.

Pero no tuve tiempo de darle acción a mis pensamientos, ya que antes que pudiera conectar mi cerebro con mi boca, Jake se precipitó a la puerta a gran velocidad y perdí rastro alguno de su presencia en menos de un segundo. De pronto me encontré sola en la habitación, escuchando como el viento golpeaba suavemente el vidrio empañado de las rústicas ventanas de este cuarto, así como el raspar de los tallos secos contra el suelo terroso… incluso era capaz de contar uno a uno los rápidos latidos de mi corazón, tump, tump, tump, tump… pero ni todos estos elementos unidos lograron distraer aquello que ocupó un primer plano en mi mente, las últimas palabras de Jake así como su rostro distorsionado por algo más grande que su enojo… la tristeza, y nuevamente en un acto completamente egocéntrico me sentí responsable de su agonía. Así que sin detenerme a pensar dos veces en lo que haría a continuación, salí corriendo a través del pasillo para buscar a Jake sin importarme que tan tétrico pudiese ser el exterior. Una parte de mi cerebro agradeció que la señora de la cual no me había detenido a saber el nombre, no estuviera por ningún lugar visible de la recepción, pero por el olor a pasta y tomate, supe que debía estar en la cocina bastante entretenida, solo eso me ayudaría a entender que no hubiese escuchado nuestros alaridos, pero antes de salir del hotel, me percaté que en el pequeño reloj de pared, las manecillas marcaban las 2:37 pm, dormí varias horas… me dije mientras salía hacia el escenario tétrico y terroso que custodiaba este hotel.

No podía encontrar a Jake en los alrededores, sabía que no había tomado la motocicleta porque aun estaba varada en el estacionamiento solitario de este hotel, pero mientras mis pies se disponían a continuar con la búsqueda en el bosque que tenía frente a mi, un recuerdo asaltó mi mente sin un motivo aparente.

-¿conoces algunas de nuestras leyendas?, ¿me refiero al origen de nosotros los Quileutes?

-en realidad no-admití

-bueno, existen muchas. Se afirma que algunas se remontan al diluvio. Supuestamente, los antiguos Quileutes amarraron sus canoas a lo alto de los árboles más grandes de las montañas para sobrevivir, igual que Noé y el Arca –me sonrió para demostrarme el poco crédito que daba a esas historias–. Otra leyenda afirma que descendemos de los lobos, y que éstos siguen siendo nuestros hermanos. La ley de la tribu prohíbe matarlos

-y luego están las historias sobre los fríos

-¿los fríos?-pregunté sin esconder mi curiosidad.

-si, las historias de los fríos son tan antiguas como las de los lobos, y algunas son mucho más recientes. De acuerdo con la leyenda, mi propio tatarabuelo conoció a algunos de ellos. Fue él quien selló el trato que los mantiene alejados de nuestras tierras-entrecerró los ojos

-¿tu tatarabuelo?-le animé a que continuara.

-era el jefe de la tribu, como mi padre ahora. Ya sabes, los fríos son los enemigos naturales de los lobos, bueno, no de los lobos en realidad, sino de los lobos que se convierten en hombres, como nuestros ancestros. Tú los llamarías licántropos.

-¿tienen enemigos los hombres lobo?

-sólo uno

Me detuve en seco mientras mis pies, que hasta este momento me percaté estaban desnudos, se hundían lentamente en el lodo, licántropo, esa palabra se encontraba atorada dolorosamente dentro de mi garganta, me era imposible respirar normalmente al recordar una y otra vez aquella plática que tuve con Jake lo que sentí fueron varias épocas atrás, ¿qué acaso todas las leyendas míticas tenían una base real?, ¿qué no existían cuentos de hadas o de terror que no se tornaran en realidad?, ¿por qué tenía que toparme continuamente con personajes como aquellos que solo conseguían cavar agujeros profundos dentro de mi pecho?... sostuve mi cabeza con mis manos mientras recargaba mi peso contra un tronco tan viejo y cansado como yo. Pero no tenía tiempo de sentirme cansada y mucho menos había espacio para detenerme a meditar la realidad que caía de lleno sobre mis hombros, tenía que encontrar a Jake, debía hablar con el y hacerle saber que lo aceptaba por lo que era… finalmente comprendí lo que quiso decir ese día en mi habitación, soy tan ciega, que no me doy cuenta que existe gente a mi alrededor que sufre más que yo, me reprendí mientras continuaba adentrándome en este bosque que distaba mucho de aquel que recorría de esta misma manera en mis pesadillas, dentro del cual, en lugar de gritar el nombre de la persona a la que idolatraba, me encontraba gritando con la misma desesperación y ansiedad, el de otra persona que no era Edward en lo absoluto, pero todo indicaba que Jake no tenía la más mínima intención de aparecer, al parecer me encontraba nuevamente sola y abandonada, aunque en esta ocasión en un lugar desconocido, ¿acaso ese era mi destino?, ¿ser desechada por seres maravillosos simplemente porque no me encuentro al mismo nivel que ellos?, pero no podía darme por vencida por mucho que doliera este agujero que Jake había cavado dentro de mi pecho, tenía que seguir mi camino, suplicar porque el apareciera frente a mi, necesitaba encontrarlo, aunque hacerlo me tomara el resto de mi vida.

-Jake, por favor ven… al fin entendí lo que eres… -susurré

Y como si mis palabras fuesen mágicas, el lobo color cobrizo que una vez vi en mis sueños, y que estuvo en ese claro defendiéndome de Laurent, apareció frente a mi con pasos bastante cautelosos al tiempo que sus enormes patas se clavaban con extrema lentitud sobre el suelo lodoso del bosque que nos custodiaba. Debía tener el tamaño de un caballo pura sangre, era imposible no sentirse sobrecogido ante esos músculos tonificados que recubrían su cuerpo, o por esos enormes colmillos que sabía eran capaces de romper el metal más resistente; si bien este lobo tenía la apariencia de una bestia feroz sacada del más espantoso cuento de terror, algo en su mirada me obligaba a dejar mis miedos de lado y sentirme segura en su compañía, así que al ver que Jake no se atrevía a acercarse a mi por miedo a que lo rechazara, fui yo la que decidió acortar la distancia, caminando sin titubeos hacia el al tiempo que extendía mi brazo hacia su hocico, permitiéndome el lobo entrelazar mis dedos entre su cabello áspero pero cálido, escuchando a su vez como un ronroneo parecido al de un felino, se dejaba escuchar a lo largo y ancho de este bosque.

-perdóname por haber sido tan lenta en comprender-susurre, cayendo en la cuenta de lo cerca que estaban su rostro y el mío, pero no podía apartar mi mirada de la suya, me tenía en una especie de trance de la cual no deseaba escapar, pero una parte de mi mente se percató que sus ojos buscaban con insistencia algo en los míos, y al no encontrar nada, la tristeza y desasosiego se dibujó en sus perfectos ojos negros… ¿porqué?, pero no tuve tiempo de preguntar absolutamente nada, ya que sin previo aviso, saltó hacia la maleza al tiempo que se internaba en el bosque-¡Jake!

-no vengas-escuché su voz detrás de un par de árboles que estaban frente a mi, di dos pasos pero me detuve en seco, ¿por qué se escondía de mi?-no creo que quieras verme desnudo ¿verdad?-eso respondió mi pregunta silenciosa, y sin sorprenderme en absoluto, sentí como la sangre coloreaba de un rojo intenso mis mejillas-mi ropa no aparece por arte de magia después de la transformación como en las películas

-… pero no hay luna llena-dije intentando recuperar la compostura, ¿qué era lo que me turbaba más? ¿haber averiguado que mi mejor amigo era un licántropo o saber que estaba desnudo tan solo a unos pasos de distancia?... me gustaba creer que era lo primero

-la versión de Hollywood no es precisamente la más confiable Bells-de pronto silencio, solo era capaz de escuchar el rechinar de las ramas encima mío mientras eran mecidas de un lado a otro gracias al viento que había comenzado a soplar de repente… de momento creí que Jake se había ido dejándome nuevamente sola, pero fue su voz escuchándose con un eco que jamás le había escuchado sino hasta ahora, la que me trajo de nuevo la serenidad antes perdida-es extraño, desde que me convertí en esto, soñé en confesarte todo día tras día, pero al final todo terminaba en pesadilla, me repudiabas y te alejabas de mi, intentaba alcanzarte pero te escapabas de mis manos antes que pudiese tocarte-abrí mis ojos de par en par al escuchar sus palabras que sabía no eran más que susurros que serían fácilmente opacados por el viento que revolvía en este momento mi cabello… su sueño mitad pesadilla, era tan similar al mío que fui capaz de visualizar su temor más grande, así como su anhelo más preciado-no me atrevo a darte la cara porque no quiero enfrentarme a tu mirada, tengo miedo de lo que encontraré… es curioso, me siento con la fuerza suficiente para demoler a un ejercito entero pero estoy muerto por dentro, la destrucción de los Cullen no es suficiente castigo por lo que nos hicieron, ellos son los responsables de lo que soy ahora-musitó súbitamente molesto, ¿qué tenían que ver los Cullen en todo esto?, este era el único momento que tendría para hacer la pregunta que no pude ese día en mi habitación

-¿por qué culpas a los Cullen?, ¿qué tienen que ver?-pregunté con cautela esperando no hacerlo enojar mas… solo escuché un resoplido seguido de un suspiro bastante largo y pausado, seguramente intentaba controlar su enojo que era producido por mi necio interés en defender a los Cullen, algo que jamás dejaría de hacer

-nosotros los Quileutes tenemos un gen dentro de nuestro cuerpo que nos permite transformarnos en lobos gigantescos cuando hay vampiros cerca… una vez que un chupasangre se muda cerca de la Push comienza la fiebre, y después BOOM, la desgracia-se escuchaba triste, miserable, quería adentrarme en el bosque y reconfortarlo, rodear con mis brazos su espalda y recargar mi cabeza a la altura de su corazón, pero no se vería bien que lo abrazara de esa manera estando el completamente desnudo, así que lo único que hice fue recargar mi espalda contra el enorme tronco del árbol que ocultaba su desnudez de mi-generalmente este fenómeno se activa con un enojo insignificante, la verdad es que debí haberme transformado antes pero… yo era feliz en mi mundo de mentiras al lado tuyo, desafortunadamente fui convirtiéndome en una bomba de tiempo que todos auguraban tarde o temprano explotaría de la peor forma, hasta que un día sucedió lo que todos esperaban… fue por algo estupido realmente, pero no pude controlarme, era como si una bestia feroz hubiese tomado el control de mi mente y mis emociones y me encontrara cautivo viendo lo que este Jake que no era yo en absoluto estaba por hacer… ¡estuve a punto de atacar a mi padre!, a mi viejo… -dijo desesperado y asqueado de si mismo, odiaba escucharlo de esa manera, quería hacer algo por el, pero hasta yo sabía que no estaba en mis manos aliviar su dolor, aun así eso no me impediría que continuara intentándolo

-no lo hiciste Jake, date crédito por ello, eres una buena persona-no decía aquello para reconfortarlo falsamente, sino porque eso era lo que pensaba de el… Jake siempre sería el mismo sin importar que ahora fuese un licántropo fuera de control

-pero pudo haber sucedido una catástrofe… no quería riquezas ni posición, lo que quería era algo mucho más sencillo, seguir viviendo en mi mundo sencillo, –aunque lleno de mentiras– que construí alrededor tuyo dentro de mi taller mecánico, pasando el rato componiendo motocicletas o cualquier otro tipo de basura, escuchando tus pláticas, disfrutando de tu sonrisa… sin otra preocupación en nuestra mente más que la lluvia, la comida o la hora de tener que despedirnos para volver a empezar con esa anhelada rutina al día siguiente… pero todo eso forma parte de un Jake que desapareció frente a mis ojos, he sido forzado a cargar con esta condena eterna que no merecía-al escuchar sus palabras entendí el trasfondo de ellas, Jake jamás envejecería… ¿qué acaso yo era la única que estaba destinada a convertirse en una anciana?, y sin importarme lo frívolo o estupido de mi queja, la hice audible aunque una pequeña parte de mi mente se reprendió por ello, en este momento lo único que debía importar era Jake y su sentir, no el mío, pero con el era muy sencillo ser yo misma en lugar de la Bella que debía esconder sus verdaderos deseos por el bienestar de los demás, o simplemente porque nadie comprendía los anhelos escondidos de mi corazón

-¿eso significa que no envejecerás?, ¿¡acaso soy la única que se convertirá en una anciana?-espeté

-con gusto envejecería a tu lado si pudiera… cambiaría mi lugar con el de cualquier otra persona en este planeta sin dudarlo un momento Bella, ¿crees que me emociona pasarme una eternidad así?-me arrepentí demasiado tarde de mis palabras, había herido a Jake y eso me dolía al tiempo que me enfurecía

Estupida Bella, ¿¡que no es evidente que este es un tema sensible para Jake?, pudiste haberte guardado ese pensamiento para ti misma

-perdóname Jake, yo no… -¿qué iba a decir?, ¿qué no quería decir lo que dije?, ya estaba harta de mentirle, si con alguien deseaba ser sincera era con el, con mi mejor amigo que ahora necesitaba de mi… lo habían matado y pese a todo el estaba salvándome, con cada caricia, cada mirada, cada palabra que salía de sus labios… el en un intento completamente natural había extendido su mano cálida hacia mi para mantenerme flotando sobre la superficie al tiempo que la muerte me jalaba viciosamente hacia ella, y yo, sin oponer resistencia, me estaba rindiendo ante ella, ¿acaso era una habilidad de los licántropos?, no, esto solo pertenecía a mi Jake, el era calidez, luz, vida… mi sol particular-… yo solo

Pero fue una de sus manos entrelazándose en la mía la que me impidió continuar con mi pobre intento de pedirle disculpas, aunque seguramente más tarde seguiría tratando hasta escuchar de su boca que me perdonaba por mi imprudencia. Aun así me permití refugiarme en este momento eterno que me brindaba la paz que sin aceptarlo de momento, necesitaba con urgencia. No sabía si Jake sería capaz de sentirlo, pero estreché mi mano contra la suya con todas las fuerzas que poseía, intentando decirle sin palabras que estaría para el siempre que lo necesitara… siempre… en respuesta presionó con más fuerza, –sin lastimarme en absoluto– sus dedos contra la superficie de mi mano, y sin pensarlo siquiera, adorné mi rostro con una sonrisa al tiempo que escuchaba como un suspiro largo y prolongado se escapaba involuntariamente de sus labios. Sabía que no era para reprimir un enojo inexistente, tenía la certeza que por primera vez desde que empezó su pesadilla, se sentía en paz consigo mismo. Esta vez fue mi turno de respirar hondamente, sin que el ya conocido dolor y asfixia en mi pecho me atacara… era una sensación agradable que no deseaba dejar en el pasado.

Permanecimos en esta posición largo rato, pero fue la oscuridad anunciándonos la casi llegada de la noche, la que nos obligó a soltar nuestras manos. Por obvias razones, Jake no podía salir de su escondite y entrar de la mano conmigo al hotel, ¿qué excusa pondría por su falta de ropa?, así que antes que la noche nos cubriera con su manto por completo, corrí hacia el hotel, –rogando no caerme en el trayecto– tomé unas ropas para Jake y me adentré nuevamente en el bosque.

No alcanzaba a ver nada mientras nos encaminábamos hacia el hotel con un Jake perfectamente vestido de pies a cabeza, la noche había caído finalmente y fue gracias a esto que me di cuenta que los sentidos de Jake eran casi tan agudos como los de un vampiro… en un punto, Jake se desesperó de mi lentitud y me tomó en brazos, entrando para mi vergüenza de esta manera a la recepción del hotel donde la mujer nos recibió con una sonrisa, anunciándonos que en un momento nos llevarían la cena. Ninguno de los dos refutamos lo contrario, ya que recordamos que no habíamos probado bocado en todo el día. Devoramos al parejo el omelet de jamón y queso que nos llevó la señora, reímos y platicamos de trivialidades, pero algo había cambiado, a ambos nos envolvía un lazo invisible que jamás sería quebrantado… finalmente había encontrado a alguien con el que podía desnudar mi alma sin temor a ser rechazada en el intento y con el que podía ser yo misma, y con esa sonrisa de antaño salimos del hotel pasadas las 10 de la noche, y con las estrellas como testigos continuamos nuestro camino hacia nuestro destino final que Jake había decidido revelar, Ketchum Idaho.


Notas de la autora

¿Que les parecio?, intenté que la revelación tuviera como base algo diferente a lo que leimos en Luna nueva, pero con algunos de los dialogos que manejan en el libro... el hotel y el nombre son sacados completamente de mi imaginación. De verdad lei una y otra vez el cap para evitar que se fuera algun error de puntuación o espacio, así que espero no se me haya colado ninguno jajajajaj. Por cierto no se les olvide pasar a mi espacio en deviantart donde tengo almacenados algunos fanarts de este fic en la carpeta con el nombre FIC AURORA POLARIS. Para saber el link no se les olvide pasar a mi profile aqui en fanfiction. Espero leerlas muy pronto

Besos y nos leemos después¡