Los personajes no me pertenecen son de Stephanie Meyer

La vida a veces no es como uno desea, pero esto es el colmo, yo no pedía mucho solo tener a mis padres con migo, tener algunos amigos y algún día tener hijos y alguien que me amara, tal vez poder hacer una carrera en la universidad, ni siquiera deseaba ser millonaria, esas cosas francamente no me importaba, pero por algún extraño calma, mi vida se había convertido en un maldito infierno, gracias a mi querido tío quien, ahora me reclama para si luego de varios años, solo porque según el le pertenezco al haber sido mi primer hombre, pero como no ser el primero si el maldito me violo cuando apenas era una niña y ahora acaba de regresar solo para violarme de nuevo y reclamarme como suya. Dios mío que debo hacer mi propio cuerpo me ha traicionado y lo ha deseado, además porque motivo su piel es diferente y sus sentidos son mas alerta, tengo tanto miedo.

Pero a la vez siento deseo por el, se que es un pecado, que es mi tío, que me ha lastimado en mi edad mas vulnerable, pero cuando me toca, solo deseos sentir sus besos, sus carisias y su pene dentro de mi, pero esto jamás me lo podre confesar a mi misma, prefiero ocultarlo, porque es horroroso y a la vez tan intenso…

-Despierta Isabella, amor llevas mucho dormida y necesito tenerte ahora, abrí lentamente los ojos, pero al ver esos hermosos ojos verdes mesclado con otro color mirándome, todos los recuerdos de lo que había pasado llegaron a mi y lo mire con odio, miedo y otro sentimiento al cual no me atrevo ponerle nombre.

- no soy tu amor, solo soy tu maldita sobrina a la que violaste y ultrajaste Edward, así que deja de ofenderme diciendo que me amas, cuando se ama no se lastima y tu me has lastimado, el la miro un poco molesto, pero extrañamente luego sonrió. –porque rayos sonríes.

-había olvidado lo gruñona que eres por las mañanas, tu humor mejorara luego que desayunes, pero primero ve a bañarte cariño, lo mire enojada, pero contar de no estar mas con el me fui al baño, cepille mis dientes y luego me metí a la ducha, cuando me estaba poniendo el habón sentí que alguien me lo quitaba, y trate de girar, pero el no me lo permitió, el mismo comenzó a enjabonarme lentamente. – adoro tu cuerpo Isabella, me quede muda, otra vez me sentía rara mientras me tocaba, ya no tenia el jabón, ahora eran sus grandes manos que recorrían mi cuerpo lentamente, mi piel estaba caliente, encontraste con sus manos tan frías.

-no Edward, tío ya basta, pero el no me hizo caso, quise protestar pero no podía, simplemente no podía, solo podía estremecerme mientras el habría mis pliegues y con un dedo, luego dos hasta entrar dentro de mi su poderoso miembro. Despacio iba entrando y saliendo, mientras sus manos masajeaban mis senos, y su boca devoraba mi cuello mientras el agua de la ducha nos bañaba a ambos, poco a poco mis gemidos fueron aumentando y el no se podía controlar, entraba y salía de mi una y otra vez cada vez con mas rápido, pero me lastimaba un poco su gran fuerte, aunque a la vez sentirlo tan profundo e intenso me encanto y al poco rato mis gemidos no se podían detener, el solo empujaba duro y rápido cada vez haciendo que mi cuerpo convulsionara en un poderoso orgasmo .

El también llego a la cima, me giro, para luego devorar mis labios apasionadamente, mientras me abrazaba, yo descanse mis brazos en su cuerpo, mientras el terminaba de limpiarme, me cargo y me llevo a la cama en donde me deposito suavemente, sin dejar de mirarme.

-Isabella, eres mi amor y si te portas bien y me complaces te daré todo mi cielo, pero si me haces enfadar te castigare y te tomare de la peor forma, eres mía y no deseo hacerte daño, pelear contra mi solo te lastimara, así que decide como quieres ser tratada, se acostó junto a mi y toco su pene, lo mire y como ya había botado todo su semen no estaba como antes el agarro mis manos y las llevo a su miembro, el cual reacciono un poco a mi contacto. Pude sentir la delicada y fría piel de su pene y me hiso estrésense. – se una buena niña y chúpamelo Isabella, ahora agrego al ver mi vacilación.

-si tío, puse la punta de mi lengua en aquel miembro tan palpitante, ya que parecía que no necesitara mucho de mi ayuda para volver a ser tan poderoso como antes, pero al ver la mirada de mi tío no tuve mas remedio que comenzar a lamerla como si fuera mi paleta favorita, lo hice despacio, ya que así el parecía disfrutar mas. Lo que era igual a que tal vez me lastimara menos, se que ha pasado poco tiempo, peor mi tío es del tipo de personas que si haces las cosas como quiere te trata bien, pero sino son como el mismo demonio, aunque mi tío se porta ahora como un demonio al hacerme todas estas malditas cosas.

-así me gusta Isabella, sigue así hermosa, lo mire asombrada, no soy hermosa y no se porque lo dice, soy solamente común, no dije nada y seguí chupando su miembro poco a poco había ido creciendo, pero antes de que pudiera llegar al clímax e se separo de mi boca me puso boca a bajo separo mis piernas y entro en mi vagina haciéndome soltar un gran gemido. Que para mi vergüenza fue más de placer que de terror.

-tío, dejemos esto por favor para. Pero el solo empujaba con mucha fuerza, mientras sus manos me apretaban tan duro las caderas que me hacían daño y que seguramente tendría marcadas varios días después, mi cuerpo estaba caliente, pero el de el no y eso me extrañaba, todo era tan raro y mi mente no alcanzaba a imaginar que pasaba, solo podía sentir como su duro miembro entraba y salía de mi hasta que ambos estallamos en un orgasmo sincronizado.

-vez, que eres mía deja de fingir y ahora vamos a vestirnos que tu madre debe estar por regresar, quise ir al baño a quitarme el olor a semen y sudor, peor el me siguió de nuevo y me tomo otra vez dejándome mas cansada, me cargo y me vistió en la habitación con un vestido rosado de falda amplia que no necesitaba sujetado, pero me prohibió ponerme pantis, el se puso un pantalón de esos que son un poco anchos y una camiseta negra como el pantalón y bajo conmigo, me senté en la sala por ordenes de el y el desapareció en la cocina.

Un rato después las puerta se abrió y entro mi madre con una gran sonrisa en los labios me miro y s me acerco, pero pude notar que tenia un pequeño chupón en el cuello. "mientras este cretino me viola, ella andaba revolcándose con su amante" estaba dolida y la mire enfadada, pero antes de que pudiera decir algo o reclamarle. Edward ya estaba a mi lado sentado en el sofá. Lo mire y el me jalo para que me sentara en su pierna y mi madre se sentó en el mueble que estaba al lado de nosotros.

-me de mucho gusto que ya se lleven también como años atrás, Edward le sonrió a mi madre mientras acomodaba mi vestido asiendo que no quedara tela entre mi cuerpo y la parte superior de sus pantalones. Si alguien miraba solo veía a mi sentada en sus piernas mientras mi vestido rodeaba sus piernas. Sin que mi madre lo notara el bajo lentamente la bragueta y me iba penetrando lentamente la vagina. –Isabella cariño, hay algo importante que tengo que decirte, Edward por favor agárrala que no quiero que se desmalle o se enfade por lo que diré.

El muy maldito aprovecho esto para abrazarme y entrar de un solo empujón en mi, lo que me hizo jadear en forma de protesta, pero mi madre no se dio cuenta (N/A no lo pueden negar Edward es demasiado temerario al arriesgarse a hacerle eso con la madre de ella mirándolos) el solo parecía que se acomodaba, peor rápidamente me iba envistiendo, pero lo mas extraño es que no se veía como si se moviera.

–hija se que siempre me haz visto como tu madre, pero también soy una mujer con necesidades y aun tengo una vida por delante, por lo que e decidido seguir mi vida, e encontrado a un hombre maravilloso y hemos decidido vivir juntos, me quede en shock al escuchar esto, si no fuera porque Edward me estaba embistiendo cada vez mas rápido pensaría que era un sueño, corrección una pesadilla, mi mente no atinaba a decir nada solo podía controlarme, pero no salía di un grito al sentir como mis paredes se contraían y estalle en un orgasmo, mientras hundí mi cara roja de vergüenza en Edward quien me seguía envistiendo hasta acabar dentro de mi.

-esta bien madre, ya hace tiempo me había dado cuenta de que estabas con alguien, eres tan mala mintiendo como yo, y si eso haz decidido. Yo no soy nadie para impedírtelo y dime cuando nos vamos, en eso Edward dio un pequeño gruñido que solo yo escuche lo mire y el me abrazo mas fuerte, pero lo que mas llamo mi atención fue la cara de mi madre parecía entre apenada y preocupada.

-mi amor me gustaría que te quedaras con tu tío, Edward se relajo y dejo de apretarme tan fuerte, estoy segura que su anterior agarre me dejo marcas. – Sam quiere que nos vallamos a vivir a otro lugar y yo acepte, por otra parte se que Edward te ayudara, además tu entraras muy pronto a la universidad, así que también harás tu vida, hija, luego de pensarlo, creo que es lo mejor, la mire dolida, pero ella me miraba como si yo no le importara. –debo terminar de empacar mis cosas hija, de verdad te quiero, pero debo darme una oportunidad, para mi.

-para que debes terminar de empacar, es que acaso te vas a ir ya madre. La mire perpleja, me sentí tan triste y sola, ahora solo tendría con migo al hombre que mas daño me había hecho en la vida. Y sin importarme nada lo abrazar y comencé a llorar. El me tuvo entre sus brazos y me consolaba, pero como no había salido de dentro de mi note como se endurecía y ya no me importaba nada, por lo menos cuando me penetraba dejaba de pensar y sin importarme mi madre comencé a moverme encima de el, el al darse cuenta también me embestía, pero mi madre no se daba cuenta de nada, era demasiado extraño, solo me dejo sola con el y subo a su habitación mientras el me tendía en el sofá y de manera violenta y salvaje me penetraba cada vez mas rápido, mis gemidos eran cada vez mas fuertes, yo gritaba a ver si así ella baja y me liberaba, pero parecía no importarle, lo que me hiso llorar y entregarme mas a el.

El podía hacer con migo lo que quisiera y de hecho lo hizo, no sabia que en un sofá se pudieran hacer tantas poses, para cuando llegue al clímax , solo alcance a escuchar un portazo, ya ella se había ido mientras yo estaba siendo tomada salvajemente en el sofá de su sala. El me miro los labio para luego devorarlos como un condenado, mientras sus manos amasaban fuertemente mis muslos dejándome marcas de ellas por toda la piel, pude sentir como sus dedos entraban a mi ano y me tense al recordar lo que me había hecho cuando era niña, pero no quería que fuera blando, quería que me diera duro, que me lastimara, que ese dolor borrara el de mi pecho al ser abandonada por las personas que quería,

El me coloco de espaldas sin dejar de besarme lo que era un poco doloroso y entro en mi agujerito de una sola estocada, parecía loco de pasión u entraba y salía de mi como un poseso, en eso sentí un dolor aun mas fuerte en mi cuello mientras el no salía de mi hasta que me desvanecí por completo. Pero antes creí escuchar murmullos de alguien más.

-la convertirás, pensé que querías jugar con ella un rato mas, el miro detenidamente al tipo que estaba mirándolo y sonrió. Tiene un cuerpazo, con razón querías regresar con ella, pero no debes ser malo, luego me la compartes hermanito. Edward dio un gruñido y el otro solo sonrió, mientras veía a la pequeña Isabella con deseo, lujuria mientras sus ojos se tornaban entre amarillo y rojos. – además me debes una por deshacerme de la madre, jajaja leíste sus pensamientos, ni siquiera noto que estabas violando a su hija enfrente de ella, ni noto los berridos de bella.

-jajajaja, mi hermano ya desapareció hermano, pero ahora como le explicare a ella tu presencia, no sabe de ti, ni de nuestra otra familia y mucho menos sabe lo que somos.

-si, se que tu podrás, y si a ella le gusta o no, eso no importa, ya que lo importante es disfrutar de esta belleza, Edward lo miro y se hecho a reír mientras ambos contemplaban a la pobre bella que no sabia lo que le esperaba.

Volví mas perversa que nunca, aunque en este Cap. no se notara tanto, pero el próximo si que les dejara la boca abierta y a algunas reprimidas moralistas van a querer matarme, pero aun así seguirán leyendo e insultándome para aliviar sus conciencia, como si de algo sirviera.

Si para el próximo verán a otro miembro de la familia cullen, a quien tanto aman, solo que con un pequeño toque personal, que espero les guste.

Gracias muchas gracias a todos y todas las que me han escrito, me alegro que les haya gustado y les tengo un regalo, en unos días publicare otra historia, llamada mi tío Darién, la historia es un poco diferente a esta, ya que no me gusta repetir lo mismo, pero aquí el tío viola a su sobrina, solo que e decidido dejar que, las cosas se salgan de control y créanme si aman o odia a Edward, no sabrán que hacer con Darién.