Va, esto es el primer fic que escribo y estuve dándole vueltas y vueltas en la cabeza y la idea se me metió, hasta que lo escribí, el fic es una especia de universo alternativo entre el anime y el manga en al primera temporada, Darién -de momento- no tiene la menor idea de que es Tuxedo mask, por donde va mas o menos podrán darse cuenta por uno u otro hecho que nombre, las parejas son Shitennou X Senshi y Serena X Darién, sin mas que decir.

Disclaimer: Sailor moon no me pertenece, todo es de la maravillosa Naoko Takeuchi.


La lealtad del estratega y El Fénix.La lealtad del estratega y El Fénix.

El rubio soltó un jadeo, sus ojos verdes abriéndose al tiempo que veía caer al último de sus hombres.

Trago en seco, aquello no era justo.

Esta no era la clase de muerte que nadie merecía, no le desearía aquello ni siquiera al peor de sus enemigos.

Delante de sus propios ojos los cuerpos aquellos hombres se transmutaban, gritos de dolor resonaban en sus oídos mientras aquellas figuras se transformaban en youma.

Jadeo una vez, mientras luchaba con aquella fuerza invisible que amenazaba con consumirle a él también.

No podía caer, pensaba con desesperación y no era una cuestión de orgullo. Había estado repitiendo las palabras para darse fuerza a sí mismo.

Si caía, los otros le seguirían con facilidad.

No porque él fuera mejor que ellos, o más fuerte. Sino porque él era bueno en tejer trampas, en crear estrategias y pasaría poco tiempo antes de que guiara a los demás a su perdición.

"No puede haber nada peor que eso" pensó con furia, imaginarse a si mismo luchando por aquella mujer que se hacía llamar a si misma reina, le daba nauseas.

Imaginarse peleando en contra de sus hermanos, de su príncipe y de la mujer que amaba, le hacía sentir ganas de morir.

Se estremeció al tiempo que caía al suelo "No, no ¡No!" pensó con desesperación, una sola lagrima se deslizo por su rostro al darse cuenta de que su fuerza se desvanecía, que ya no podía luchar más en contra de aquella oscuridad.

La desesperación se desvaneció de sus ojos, al tiempo que estos se volvían fríos y donde antes había estado el valiente y leal general del este, ahora había alguien muy diferente…

Sus ojos se abrieron de golpe y no pudo resistir el impulso de mirar a su alrededor.

Había paredes en tonos de azul claro y por toda la habitación estaban eficientemente ubicados muebles de caoba; una cómoda, un armario, una estantería y un escritorio, encima de este último se encontraban una computadora.

Cerca de la cama había dos estuches de diferentes tamaños que contenían una guitarra y un violín.

Había dos puertas de madera una que conducía al pasillo y otra al año, una puerta corrediza de vidrio conducía al balcón.

"Estoy en casa" se dijo así mismo. No había de que preocuparse, al menos no por ahora.

"Solo fue un sueño" Esto último no era cierto y él lo sabia; eran recuerdos de una era olvidada, recuerdos de una historia que había terminado en tragedia.

Una en la que había muerto.

Pero ahora estaba vivo y aunque no podía explicarse el porqué, no iba a perder el tiempo sobre analizando la situación cuando podía actuar.

Había sido más que un shock cuando había empezado a recordar, pero a pesar de todo el no sentía ningún rechazo por las imágenes que recordaba, eran fragmentos de una vida olvidad, ejemplos de los errores que había cometido y que se negaba a volver a cometer.

Ahogando un bostezo y sabiendo muy bien que no podría volver a dormir, se levanto.

Miro hacia su cómoda, donde cuatro piedras se encontraban brillando tenuemente. Las había encontrado por casualidad.

-No existe la casualidad solo lo inevitable-

Aquellas eran piedras que el mismo había imbuido en una esencia mágica que se había creado a partir de un cristal místico del hablaban las leyendas durante el milenio de plata; el cristal de oro.

No sabía si de verdad había existido; pero la esencia mágica que había encontrado oculta en aquel santuario era sin duda poderosa, y él había creado esas piedras como protección para él y los que había considerado hermanos.

Había cuatro piedras y sus nombres eran curiosamente muy acertados, una para cada shitennou; dos variedades de la piedra de Jade; una Jadeíta y una Nefrita, una variedad de la piedra de Espodumena que era llamada Kunzita y una tanzanita una variedad de la piedra de Zoisita.

Todavía había estado en el proceso de crearlas cuando había caído antes de ser capaz de crear una para el príncipe o informar a sus amigos de su creación.

El haberlas encontrado le había preocupado y solo semanas más tarde se había enterado del porque la necesidad de las piedras mágicas, había dado con Jedite y Neflyte; pero ambos despedían el hedor del poder oscuro y no había dudado en esconderse.

Sus planes últimamente se volvían más y más oscuros, se había dado cuenta de que Beryl le cazaba nuevamente y su nuevo plan le exigía adentrarse en la boca del lobo.

"Kunzite va a estar furioso conmigo…" pensó con una sonrisa triste. Pero necesitaba encontrarle para que pudiera enojarse, necesitaba encontrarle a él, a Endymion y a la mujer por la que habría dado la vida.

Era un plan estúpidamente arriesgado y de haber estado con cualquiera de sus hermanos no habría ni siquiera pasado por su cabeza el hacer algo tan absurdo, pero estaba solo y necesitaba remediar la situación.

Abriendo la puerta corrediza entro al balcón- El único consuelo que tengo es que se que estamos bajo el mismo cielo –susurro a la noche.


El camino con paso elegante, sus manos dentro de sus bolsillos mientras andaba por las calles de Azabu-Juuban en Minato-ku.

Bajo las órdenes de Beryl había llegado allí hace poco tiempo. Su absurdo plan había salido bien y el decidió que el karma existía y que aquel era el pago por la cantidad de mininos que había salvado cuando era niño.

Beryl era arrogante y había confiado en que un mínimo de poder sería suficiente para mantenerle sumiso, con una mueca no pudo evitar pensar que habría funcionado de no ser porque el tenia aquellos cristales y sus propios recuerdos.

Un volante que había sido arrastrado por el viento le dio de lleno en la cara y el se lo quito para mirarle con ligera curiosidad.

En el volante estaba la imagen de una peli azul familiar y por un momento lucho por recuperar su aliento "Lady mercury…" sonrio al mirar la imagen.

La sonrisa adorno su rostro solo por un momento, antes de que sus pensamientos regresaran a lo que le había traído a aquel lugar; Beryl le había ordenado vigilar y amenazar a Jedite, puesto que sus repetidos fracasos no le agradaban.

Una Sailor Senshi que se habia llamar Sailor moon había detenido a su rubio compañero en repetidas ocasiones y eso sumado al hecho de que otra Sailor de nombre desconocido interrumpiera las acciones de Jedite, había conllevado a que el rubio perdiera mucha de su credibilidad en frente de Beryl.

Beryl también le había ordenado destruir a cualquiera de ellas de darse la oportunidad.

Suspiro, retomando su caminar. La idea de Sailor moon le preocupaba de sobre manera; todo apuntaba a una conclusión.

Las Sailor Senshi habían sido princesas guerreras de sus respectivos planetas, princesas herederas al trono, como cuestión de hecho. Solo ellas tenían acceso al poder que les prestaban sus planetas guardianes y dado que Serenity había sido hija única; era la única que podía ser Sailor moon.

Solo podría agradecer que Beryl no supiera nada con respecto a cómo funcionaba aquello o aquella chica seria cazada con toda la fuerza que el negaverso poseía. Beryl odiaba profundamente a la princesa de la luna y no se detendría ante nada para verla muerta.

Por ahora Beryl solo la consideraba una piedra en el camino y el se aseguraría de que pensara de esa manera todo el tiempo posible.

Sin embargo su problema actual eran sus compañeros, la actitud fría de Jedite, lo poco que sabía de Neflyte y las pocas recibidas atenciones de Kunzite.

Se estremeció ante este pensamiento, mientras más rápido pudiera regresar al general del oeste a la normalidad, mejor. No quería ni siquiera imaginar la reacción de Lady Venus si observaba al general con el que había tenido una relación comportándose de esa manera.

Su activa mente le proporciono una imagen de una furiosa Venus y él se estremeció una vez más.

De hecho, mientras más pronto mejor.


Suspiro mientras recorría un camino bien conocido; estaba cerca de un pequeño y bonito parque donde podía encontrar un poco de paz, le había dado por llamar al parque "cristal de plata" y cada vez que quería alejarse de Kunzite espetaba "cristal de plata" y echaba a correr o mejor dicho desaparecía.

La actitud del otro general estaba poniéndole los pelos de punta. Toda la situación le molestaba.

Kunzite acosándole, Jedite cometiendo errores a diestra y siniestra de forma que Beryl empezaba a plantearse matarlo.

Probablemente la única razón por la que no había sucedido todavía era por la actitud protectora de Neflyte; por lo menos Beryl no había logrado pervertir el cariño del general del norte para su compañero, y el castaño reaccionaria mal si su llamada reina le hacía algo al rubio de ojos azules.

Pero Beryl no sería cautelosa por mucho tiempo y si Jedite seguía fallando sin duda le costaría la vida, pero tener éxito les costaría la vida a muchos inocentes.

Se revolvió el cabello, aquella situación era frustrante y él no sabía qué hacer; todavía no tenía idea de donde estaba Endymion y era incapaz de ayudar a sus compañeros.

Sintió una punzada de dolor en su pecho y el trastabillo.

"No…"

Su rostro se torno pálido al sentir la energía de Jedite desvanecerse poco a poco.

Aquello no podía ser, Jedite no podía estar muerto, no de nuevo, no de una forma tan indigna… no siguiendo las órdenes de alguien como Beryl… no cuando no había podido ver a su príncipe todavía.

Sus ojos se estrecharon con ira, pero un pequeño resplandor en su bolsillo le llamo la atención.

La piedra de Jadeíta brillaba con más fuerza que nunca y el parpadeo al mirarla ¿Por qué reaccionaba así? Es cierto que él había diseñado la piedra para proteger al rubio pero no había tenido ni siquiera la oportunidad de entregarla…

Siendo apenas consciente de lo que hacía; abrió una puerta dimensional para guiarle hacia el lugar donde podía sentir el poder de Jedite muriendo.

Apareció en un espacio retorcido que se desvanecía a conjunto con la fuerza de Jedite.

Podía sentir la fuerza de Jedite provenir de un montículo de cenizas y aquello le sorprendió.

Si eso era todo lo que quedaba de Jedite, entonces ¿Por qué sentía la energía del otro?

Con una mueca miro las cenizas, aquello era lo único que quedaba del gran general del sur, aquel que poseía el poder del fénix y el nombre de Suzaku…

El fénix, pensó de repente, mirando a la piedra en su mano y luego a las cenizas. Con vacilación dejo la piedra sobre las cenizas.

La piedra brillo con más fuerza y repentinamente ardió en fuego, encendiendo las cenizas en una pequeña llama.

Pero el fuego no permaneció de esa forma por mucho tiempo, parecía crecer con cada segundo y finalmente con un trino la figura del ave mística apareció formada de las llamas.

El ave trino con más fuerza y su figura se hizo más firme.

El miro al ave, maravillado y luego soltó una sonora carcajada.

Jamás había pensado que el poder de su hermano se extendiera inclusive aquellos terrenos.

Con otro trino las llamas se apagaron y el ave mística extendió sus alas un poco, antes de cubrirse a sí mismo con ellas.

Su cuerpo se encendió una vez más en fuego y donde antes había estado ahora había un chico rubio vestido con el uniforme blanco que habían usado en el milenio de plata cuando habían servido a su príncipe.

Jedite le miro con sus ojos azules que parecían contener fuego dentro de ellos y el trato de contener las ganas de llorar al mirar aquellos ojos que eran como debían ser y no aquel aterrador azul de hielo.

Se quedaron mirándose el uno al otro antes de que una sonrisa picara se dibujara en el rostro de Jedite.

-Así que… ¿Tu y Kunz? –se rio entre dientes- ya me parecía a mí que esa relación suya no era normal –agrego moviendo las cejas sugestivamente.

Sintió sus mejillas encenderse de rabia antes los comentarios del otro, pero Jedite continuo como si nada –Yo que tu tendría cuidado cuando Venus se apareciera, porque no creo que ella le divierta compartir…-

Lo miro boquiabierto y sin pensar se abalanzo sobre él, pero en lugar de golpearlo o responder a sus burlar, le abrazo.

-No tienes idea de lo que te extrañe, Idiota- musito, luego se separo de él y frunciendo el ceño agrego: -Pero si vuelves a insinuar que hay cualquier cosa entre Kunzite y yo que no sea amistad, te vas a arrepentir.

El otro rubio sonrio divertido, antes de asentir, luego sus ojos azules se volvieron mucho más serios -¿Sabes algo sobre Endymion? ¿O alguna idea de qué hacer con los otros?

-No se nada –contesto con cansancio- lo único que puedo hacer es esperar que Endymion sea capaz de hacer algo por ellos… de momento lo mejor sería centrarnos en las Senshi; he visto a Mercury y a Serenity…-

-Y Mars me mato – Jedite agrego felizmente y le dio una mirada de incredulidad -¿Qué? El que la haya hecho ella es la única razón por la que estoy vivo, ya sabes- Negó con la cabeza, antes de continuar – Deberíamos seguir a alguna de las dos para averiguar la identidad de la princesa, si es que realmente ella – lanzándole una mirada a Jedite, agrego –Eso es cosa tuya, lo último que quiero es que Beryl se dé cuenta de lo que hago y quizás, con un poco de suerte Endymion será tan incapaz de mantenerse alejado de la princesa como de costumbre-

Los ojos azules de Jedite parecían brillar –Hay algo de lo que no le informe a Beryl, cuando luche con Sailor moon, desde el primer momento había un hombre con ella –sonrio- un hombre que usaba las rosas como armas-

Parpadeo sorprendido por esta información -¿No se lo dijiste a Beryl?

Jedite se encogió de hombros –No me pareció que fuera buena idea-

Sonrio ante la actitud del fénix y sonriendo pregunto -¿Puedes seguir a Mars?-

Jedite sonrio –Estaré encantado de hacerlo –con una sonrisa más suave, añadió – Vamos a solucionar todo-

Con esas últimas palabras ambos desaparecieron y el lugar donde Suzaku había renacido se quedo en soledad.


Re apareció en un apartamento y miro alrededor con un poco de sorpresa. Todo estaba perfectamente limpio.

Aunque no debería sentirse tan extrañado; había dejado instrucciones para que se pagara su alquiler y los gastos de servicios, cuando había salido sin saber que no regresaría en más de un par de años.

Hizo una mueca y se dirigió a su habitación, la ropa dentro de su armario no tenía aquel distintivo olor a polvo y supuso que también habían sido lavadas recientemente.

Concentrándose dejo caer la transformación y se encontró a si mismo vistiendo aquel inmundo uniforme de color gris.

El baño estaba bien equipado con artículos de cuidado personal aun sin destapar, quitándose la ropa entro al baño y dejo que el agua cayera por su cuerpo, sintiéndose un poco acelerado solo tomo unos cuantos minutos para ducharse.

Decidiendo que era demasiado tarde para seguir a nadie, se puso un par de boxes y se tiro en su cama, permitiéndose descansar tranquilamente por primera vez en años.

El día siguiente se despertó con la inminente sensación de que todo iba a ir fantástico, abrió su armario y se vistió con una camiseta azul marino, jeans de color claro y un par de zapatos negros, sonrio a su reflejo y como idea de último momento tomo un par de lentes de sol que estaban encima de su cómoda, antes de salir por la puerta, recordando recoger sus llaves de repuesto.

Camino por la calle, extendiendo sus sentidos para buscar la energía de Mars.

Aquello había sido algo que la misma Lady Mar le había enseñado, sonrio con diversión. Ahora ni Zoicite, ni Kunzite iban a poder volver a quejarse de su obsesión con la princesa marciana.

Porque, si bien le había pedido que le enseñara aquello como excusa para acercarse más a ella, la habilidad estaba resultando muy útil.

Se detuvo al sentir el rastro de energías fuera de lo común, siguió aquello hasta terminar en frente de un edificio.

La energía no se sentía tan fuerte, lo que significaba que sus propietarios no estaban allí de momento, pero era lo suficientemente fuerte como para significar que pasaban bastante tiempo allí.

Entro, sintiendo curiosidad por aquel lugar. Había varias maquinas de juegos por un lado y por otro varios conjuntos de mesas en frente de una barra, donde un rubio preparaba batidos y un poco de comida chatarra.

Se encogió de hombros y se acerco a la barra, mirando la tabla de precios que estaba pegada en la pared.

-Un batido de chocolate, por favor – pidió con una sonrisa encantadora.

-Claro- el otro le contesto, sintiéndose un poco extrañado de que el muchacho se detuviera allí. Normalmente su clientela consistía en personas de once a dieciséis años, el ocasional adulto arrastrado allí por un niño y el siempre presente Darien en busca de la atención de Serena –No te había visto antes- comento con curiosidad

-Me acabo de mudar –contesto con tranquilidad.

-oh, ya veo – sonrio- ¿Te mudaste con tu familia? Ah, mi nombre es Andrew Furuhata- agrego dándole el batido-

-Solo –contesto tomando un sorbo y sonriendo ante el sabor –Y soy Jeydon Yamamoto, por favor dime Jed-

El rubio le dio una sonrisa sintiéndose a gusto con el recién llegado -¿Y te ha gustado la ciudad hasta ahora?

-Bastante, en realidad- antes de que pudiera decir nada más, el sonido de la puerta le interrumpió.

Andrew levanto la vista y su expresión se torno ligeramente burlesca-

-Oh, Darien –saludo con una sonrisa- Si buscas a Serena, me temo que hoy no está aquí-

-No vine aquí a verla –el recién llegado se quejo y Jed se estremeció ligeramente ante el sonido familiar. Volteo y se encontró con un rostro con el que estaba muy familiarizado.

Queriendo cambiar el tema, antes de que Andrew se burlara mucho más de él agrego -¿Quién es tu amigo?- pregunto con un toque se curiosidad, tenía la sensación de haber visto al otro antes.

Los ojos zafiro se encontraron con los azul cielo y Jed apenas logro contenerse de saltar por la emoción –Soy Jed, un gusto –se presento con una sonrisa.

Los ojos zafiro le miraron por unos segundos y el de cabello negro frunció el ceño hacia él.

Andrew lo miro con curiosidad y el levanto una ceja, el de cabello azabache finalmente pregunto -¿Nos hemos visto antes?

-No lo creo –mintió, una parte de él se pregunto si el de cabello negro le recordaba, pero podía sentir las emociones del otro y eran una mezclas de curiosidad y nerviosismo.

-¿Estás seguro?- el otro insistió.

Sorprendido por la actitud de su amigo, Andrew intervino –Se acaba de mudar Darien-

Darien lo miro un poco mas antes de encogerse de hombros –Supongo que tienes razón –luego continuo –Soy Darien Chiba- se presento, en algún lugar de su mente una parte de él siguió insistiendo en que conocía al rubio y no parecía que fuera a parar pronto.

Jed sonrio en respuesta, sabía que hoy iba a ser un buen día.


Muy bien si a alguien le pareció lo suficientemente bueno como para llegar hasta aquí y se tomo las molestias de leer esto, pues bueno… en cuanto a la personalidad de los generales, creo que el hecho de que no tengan gran participación en el manga, da mucha facilidad para manejarlos a gustos, a pesar de que en el anime se vio mas de estos personajes… yo como que los ignoro porque no me gustan como se comportan -a excepción de Neflyte- no veo nada en ellos que me llame la atención, en especial me disgusta la relación entre Kunzite y Zoicite, aunque personalmente no tengo nada en contra del yaoi, simplemente no es algo que acepte para ellos dos, muy bien también si se dieron cuenta: Zoicite llamo a Jedite "Suzaku" este nombre corresponde al guardián del sur un fénix un monstruo divino de la mitología japonesa, cuyo elemento es el fuego, por supuesto que lo otros tres generales también reciben los nombres de los tres restantes y características de los mismo:

Seiryu-Zoicite: dragón azul, guardián del este y representa el elemento agua.

Genbu-Neflyte: Tortuga, guardián del norte, y representa el elemento tierra.

Byakko-Kunzite: Tigre blanco, guardián del oeste, y representa el elemento viento.

En cuanto a los otros personajes, van a ser un poco diferentes, espero que les guste, y esto no va ser muy romántico por lo menos, hasta que tenga a los cuatros generales juntos, subiré otro cap la otra semana, espero que les haya gustado, Namix-chan, dejen reviews.


21/08/15 bien, el día de hoy el capitulo fue reemplazado por una versión reescrita y, a mi consideración, mejorada.