EPÍLOGO

NUEVO INTEGRANTE

Quizás podría resultar poco humilde, pero le había preparado a Bella una boda de la leche. Con ayuda de las chicas, tenía que reconocer. Fue una ceremonia sencilla y con pocos invitados, solamente nuestros familiares y amigos más cercanos. ¿Para qué queríamos más? Ver la cara de felicidad de Bella mientras se celebraba la fiesta posterior no tenía precio. Para mi la mejor parte de toda la noche fue cuando paseamos solos los dos, a la luz de la luna y descalzos sobre la arena. Sí...me había convertido en un cursi de mierda. Al menos Emmet no se podía meter conmigo por eso, ¿no?

Después de la maravillosa cena nos tocó despedirnos de nuestros invitados y, lo más doloroso, de nuestra pequeña Sophie. Bella se tiró todo el camino hasta el aeropuerto llorando porque iba a estar una semana sin ver a la niña. A mi también me daba muchisima pena estar separado de mi hija, pero sinceramente estos días los necesitabamos mucho. Además la niña iba a estar en las mejores manos posibles, sus abuelas...bueno, y Emmet. Era increíble cómo esa pequeña se había ganado el cariño del gran capullo.

He de decir que Bella lloró en el camino hacia nuestra luna de miel...pero gritó de placer durante esos días.

Podría haber organizado un viaje a algún lugar exótico o a alguna isla paradisíaca. Nah...lo que necesitábamos era desconectar de todos los nervios y los malos ratos que lamentablemente habíamos pasado. Por eso decidí que nuestro viaje fuera a una cabaña en la montaña. En realidad estuvimos cerca de Forks, en las inmediaciones del Parque Natural de Olympia. La idea de que no hubiera nadie a cinco kilómetros a la redonda en principio no le hizo mucha gracia a Bella. Luego bendijo la soledad que nos envolvía.

Ambos disfrutamos como nunca de nuestros cuerpos, de nuestras bocas y caricias. Perdí la cuenta de las veces que Bella y yo nos amamos, de hecho, creo que estuvimos muy poco tiempo fuera de la cama...

- Edward – jadeó Bella. La tenía encima de mi cuerpo cabalgando de manera increíble sobre mi. La agarré de esas rotundas caderas y la ayudé a moverse – Edward...

- No jadees así...por Dios...- clavé los dedos en su trasero – Me vuelves loco...Bella...

Dos minutos después Bella se derrumbó contra mi cuerpo, jadeándo por la buena sesión de sexo que habíamos tenido. Acto seguido levantó su cabeza de mi pecho e intentó bajarse de mi cuerpo, aunque se lo impedí.

- Quédate un poco más así – la rogué.

- Voy a aplastarte – murmuró haciendo que rodara los ojos.

- Por el amor de todo lo sagrado, Bella...Deja de decir que vas a aplastarme...estás muy bien como estás – la aparté el pelo de la cara.

- Peso diez kilos más que antes, Edward – frunció el ceño – Menos mal que dejé el espectáculo...

- En eso coincido contigo...no me gustaba que los demás babearan por ti...

- Tranquilo, ahora no lo va a hacer nadie...- dijo jugando con el pelo que caía sobre mi frente.

- Harás que me enfade si sigues con eso, cariño...Eres la mujer más hermosa del mundo - Bella rodó los ojos.

- Sí, ya...Edward...me he propuesto adelgazar...y ten por seguro que lo voy a lograr...

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Bueno...pasó el tiempo y Bella no adelgazó. De la talla treinta y seis pasó a la cuarenta y dos. Tampoco era para tanto o al menos a mi no me lo parecía. Ella mejoraba como el vino...Llevábamos seis años casados y para mi mejoraba día a día. Creo que para todos.

Bella comenzó sus estudios de administración de empresas justo a la vuelta de nuestra luna de miel. Cuando terminaron las clases Sam le propuso un negocio; hacerse cargo de la administración del nuevo local que iba a abrir en breve. Bella aceptó encantada, ya que el horario y este trabajo estaba mucho mejor adaptado con su condición de madre...y a mi me gustaba mucho más verla tras un escritorio a verla sobre el escenario...y medio desnuda...mientras los demas la decían cochinadas...

Yo seguí trabajando en el mismo bufete de abogados durante un tiempo hasta que al fin Emmet, Jasper y yo pudimos abrir el nuestro propio. Al principio fue un poco dificil, ya se sabe...a veces los comienzos pueden ser complicados...Pero con tesón lo conseguimos. En la actualidad éramos uno de los bufetes más reconocidos de Miami en el que el porcentaje de casos ganados eran del noventa y cinco por ciento.

Emmet ayudó mucho a su mujercita, como él la llamaba. Rose siguió trabajando con la prestigiosa empresa familiar, aunque el señor Hale le había comentado a Emmet que pensaba retirarse del negocio dejando todo su legado en manos de Rose. Sin duda se iba a convertir en una de las jóvenes más adineradas de la ciudad.

Alice siguió expandiendo su imperio de moda. Heidi y ella empezaron con poco...pero acabaron con una cadena de tiendas dedicándose de lleno en el sector textil.

Alec estaba de los nervios porque llevaba días esperando el momento perfecto para ponerle a Heidi el anillo de bodas que hacía días que había comprado. Bien...no iba a ser yo el que le diera consejo sobre cómo pedirle matrimonio a tu novia. Creo que Bella se casó conmigo por pesado...

La convivencia entre Bella y yo no podía ser mejor, aunque tuvimos nuestros momentos duros y difíciles. La mayor discusión que pudimos tener jamás fue tras hacer la mudanza de nuestro apartamento a la casa que nos compramos, hace un par de años. Todo era perfecto. Desde el jardín a la piscina, desde la cocina enorme a nuestra habitación...Todo empezó cuando entramos en la habitación contigua a la de Sophie.

- Mira, Edward – dijo Bella dando vueltas en medio de la habitación vacía – Esta habitación es tan bonita como la de Sophie...Quizás la podamos usar en un futuro cuando le demos un hermanito – fruncí el ceño.

- No, Bella...no va a haber hermanitos para Sophie...- Bella puso los brazos en jarras y me miró confundida.

- ¿Por qué? - suspiré y me pasé la mano por el pelo.

- Porque no. No quiero volver a pasar por el calvario que pasé cuando nació Sophie, Bella...no pienso arriesgar tu salud y tu vida por tener otro hijo...Así estamos bien – el ceño de Bella se frunció y me apuntó con el dedo.

- Tú no puedes decidir por mi, Edward...es mi cuerpo y es mi vida...Sophie ya tiene cuatro años años...quiero tener otro bebé.

- Pero yo no, Bella...¿Y si te pasa algo? ¿Y vuelves a desarrollar diabetes? ¿Y si...y si esta vez no superas el parto? - negué con la cabeza horrorizado simplemente por decir esas palabras – No...me niego a perderte por tener otro hijo, Bella...Enfadate conmigo si quieres, pero no...

Bella estuvo sin hablarme durante días...y lo pasé fatal. Pero tenía que comprenderme. No podía arriesgarme a perderla...eso me mataría. Había desarrollado un lazo irrompible con Bella, si ella sufría yo lo hacía...y no quería que volviera a pasar por ese momento traumático de un parto con diabetes. No. Me negaba or completo...

Gracias a Dios habíamos encontrado la mejor solución. Fueron un montón de papeleos, esperas y reuniones con los asistentes sociales. Pero aquí estábamos.

Bella y yo esperábamos en la sala de espera con nuestra preciosa Sophie a nuestro lado. Ella estaba incluso más ilusionada que nosotros, estaba tan nerviosa que no hacía más que hablar...demasiado tiempo con su tita Alice...

- Mamá...el tito Emmet dice que hace mucho tiempo os llevabais mal...dice que le llamabas...capullo – Bella dejó de repiquetear sus tacones en en suelo y miró a nuestra hija.

- ¿Eso te ha dicho el cap...Emmet? - la niña asintió.

- Pero ya sé que os llevais mejor...Está muy contento por vosotros. Dice que va a consentir a mi nuevo hermanito tanto como a mi – sonrió enseñando su dentadura mellada.

Sophie había crecido convirtiendose en una niña preciosa, alegre y divertida. Sus ojos marrones eran idénticos a los de Bella...yo tuve que conformarme aportando simplemente los reflejos cobrizos de mi pelo. Por lo demás, la niña era una copia a Bella, y eso me encantaba a más no poder.

- Señores Cullen.

Bella y yo nos levantamos como si tuviéramos un resorte en el trasero. La asistente social que nos había llevado el caso apareció en el pasillo con un bulto en sus brazos y una sonrisa en sus labios. Se acercó a Bella y se lo ofreció para que lo cogiera entre sus brazos.

La mejor idea que tuvimos fue la de adoptar a un pequeño. Cuando hace apenas dos semanas nos llamaron para decirnos que pronto tendríamos a nuestro bebé con nosotros fue una explosión de felicidad. Bella lloró de alegría cuando nos enseñaron su foto con apenas diez días de vida. La madre era una chica sin recursos que no podía mantener a su bebé, así que decidió darlo en adopción para que una familia pudiera darle la vida que se merecía. Y esos éramos nosotros.

- Mira, Edward...

Bella me tendió al bebé para que le viera. Era más chiquitito que Sophie cuando nació y estaba envuelto en una mantita de conejitos azules. Era precioso. Sus mejillas estaban sonrosadas y se había quedado dormidito con las manitas unidas.

- Papi, papi...- Sophie me tiró de la manga de la chaqueta – No llego...¡subeme! - cogí a mi hija en brazos para que pudiera ver a su hermanito – Oh, es muy pequeño...es igual que mis muñecos – la asistente social sonrió.

- Espero que ayudes a tus padres con el bebé...- Sophie sonrió.

- Claaaro...pero yo no le voy a cambiar los pañales...Mi tío Emmet dice que eso se lo deje a papi...- le iba yo a dar a Emmet...

- ¿Ya sabeis cómo le vais a llamar? - nos preguntó la mujer – Su madre decidió dejarlo a vuestra elección...el pobre ha estado sin nombre todos estos días – Bella me miró con los ojos vidriosos.

- Vamos a llamarle Charlie...por mi padre – me acerqué a Bella y la besé en la frente.

Así que al fin pudimos estrenar esa habitación para el nuevo integrante de la familia. El día había sido largo, ya que nuestros amigos y nuestros padres habían venido para ver al pequeño Charlie. A mis padres se les caía la baba con él y la madre de Bella no dejó de llorar en todo el rato. Menos mal que tenía el apoyo de Phill, un compañero de trabajo cinco años menor que ella al que se había "apegado mucho". Y yo lo veía bien, al igual que Bella...Ya era hora de que empezara a vivir de nuevo...

- ¿Estás cansada? - le pregunté a Bella tras acostar a los niños.

- Sí, pero la felicidad que siento gana al cansancio – la acaricié la mejilla. Sonreí cuando se apoyó contra mi mano – Tuviste una gran idea con esto de la adopción, Edward...Nosotros tenemos a nuestro hijo...y en cierto modo le hemos salvado de pasar posibles calamidades.

- Tengo una cosa muy clara, Bella...vamos a querer a ese niño, lo vamos a cuidar y va a ser feliz con nosotros – Bella me dedicó la mejor de las sonrisas.

- ¿Cómo has podido pasar de ser un capullo a ser perfecto, Edward? - rodé los ojos.

- Pensé que el sobrenombre de capullo sólo era válido para Emmet – Bella negó.

- No...tu también fuiste uno...y de los grandes – me reí por lo bajo – La vida a veces es rebuscada, Edward...Durante mucho tiempo me negué a creerlo, pero ahora estoy convencida de que el destino movió sus hilos para que tu y yo acabasemos juntos...Quizás estábamos predestinados – sonrió misteriosamente - Es mucha casualidad...De todos los lugares, de todos los sitios para vivir y trabajar...tuviste que venir donde yo estaba.

- Un cruce de destinos, ¿no?

- Algo así...- la miré a los labios...y sonreí de lado.

- No me importaría cruzar mi destino con el tuyo un poquito esta noche – Bella soltó una gran carcajada - ¿De cuánto tiempo disponemos?


Al final adoptaron un bebé! Qué os ha parecido?

No actualicé el viernes debido a la huelga de autores y lectores de FF en contra de la eliminación masiva de fics, siento mucho el restraso!

Muchisimas gracias por haber seguido el fic hasta el final, chicos. Espero de verdad que os haya gustado y que hayais pasado un buen rato leyendo ;) De momento estaré unos días sin subir historia nueva, pero ya la tengo pensada. Como en un par de semanas subiré el prólogo a mi Facebook o a mi nuevo blog os dejo el link por si quereis pasaros, aunque está en mi perfil: eltemplodeatenea85 . blogspot . com . es / (sin espacios) Aún está un poco en proceso, de todos modos subiré el prólogo al Blog. Recordaros que también tengo otra historia en proceso que se llama Suavemente, me matas ;)

Muchisimas gracias a todos, por vuestras alertas, favoritos y comentarios

Maricoles, Yolabertay, Wenn, Giselle Cullen, MartichSwan, Nina, Sully YM, Kjmima, Eve Runner, Keimasen86, Diana Prenze, Nikkimellark, Zujeyane, Lory24, Suzette-cullen, Dioda, EMLIZABETH CULLEN, SallyLuna, Loverobsten27, Fran Ktrin Black, Lexa0619, Kriss21, Kimjim, CaroBereCullen, Maru-chan1296, Indacea, Solecitopucheta, Anilu-Belikov, Mentxu Masen Cullen, Daniella maría, ChrisCullenHale, AlejandraZJofre, Sereny´s Cullen, Carlota, CelesL, AnaisDifi, Freckles03, Carelymh, Andrea, Isela Cullen, Vivi S R, Briit, Carmen Cullen-.i love fic, Nany87, Meji, DiAnA, Azabella45, Mary8potter, Janalez, Camila y todos aquellos que han leído y comentado desde el principio. Mil gracias a todos!

Como adelanto os dejo el título de la nueva historia...Se llamará El Señor de la Noche...Nos leemos pronto!