Esta vez tarde demasiado para subir este capítulo que ya tenía escrito desde hace un buen tiempo.

La excusa sigue siendo la falta de internet en mi casa TwT mi mamá es mala y ya dió de baja el servicio D:

Así que desde la comodidad (?) de un café internet que esta "algo" cerca de mi casa, les presento el capítulo 11 (que por cierto es el penúltimo n_n), espero que les guste, aunque como siempre me adelanté un poco con el desarrollo de la historia jeje

Dedicatoria: el lemmon en honor a Mary-chan92 que fue la única que pidió TsunamixTachi la vez pasada X3 y a la vez también va para SaskiaKazeElric ¡espero que les guste!

Muchísimas gracias por los reviews: mime-kaze, fudou-123, SaskiaKazeElric, Nana-chan Yamamoto, Mary-chan92, lexie annatsumi asakura kido, rukiatys y a quienes siguen sin dejar review XD (mientras sigan leyendo soy feliz uwu)

Bueno, ahora sí...


Disclaimer: Inazuma Eleven es propiedad de Level-5


Capítulo 11: Padres e Hijos

Kazemaru escuchó perfectamente cada palabra hiriente que salió de la boca de esa chica, y cada una le desquebrajo el alma pedazo por pedazo. Sintió como frías lágrimas empezaban a brotar de sus ojos y el sabor salado inundaba sus labios, borrando el rastro de los dulces besos de Goenji

-Mentiste… -susurró Ichirouta

-Espera, no es cierto

-¡Cállate!, me mentiste ¡MENTISTE!, sólo me usaste ¡eres como todos los hombres que he conocido!, un ser despreciable que solo busca divertirse un rato pero yo no soy como los demás, porque yo te dejo antes –dijo mientras salía de la casa corriendo lo más rápido que pudo

-Kaze… -murmuró Shuuya mientras las finas lágrimas comenzaban a salir

-¿Quién era? –preguntó Natsumi mientras sentaba a la pequeña

-ES el amor de mi vida –corrigió

-¡Ahora el amor de tu vida somos nosotras! y necesitamos que nos compres muchas cosas –le exigió la chica

El chico suspiró, sabía que no podía ir tras Ichirouta, sería arriesgarse a que el peliazul no creyera en el nunca más. Ahora lo que importaba era reunir pruebas para demostrar su inocencia, era horrible sentirse como un criminal, pero más horrible era estar vulnerable al no saber nada, así que lo más prudente sería informarse -Primero vamos a hablar tú y yo Natsumi

-De acuerdo, te contare todo lo que quieras saber

-Entonces comienza ya –Goenji tomó asiento

-Yuka, ella…murió hace un año justo antes de que se enterara de que estaba embarazada…de ti

-¿Mi hermana murió? –el pelicrema sintió tristeza, después de todo era su única hermana

-Sí, de SIDA… ¡me fue infiel con quien sabe cuantas chicas africanas!

-¿Africanas?

-Sí, la casa y la isla están en África –le dijo –Antes de morir me dijo que si lograba verte de nuevo te pidiera una disculpa y que te entregara esto –le dio un sobre

Goenji lo abrió, encontrándose con las escrituras de la casa y la isla –Hermana… -Shuuya cerró los ojos –Natsumi esa niña, no es mía

-¡Claro que lo es! –la chica lo miró con molestia

-Has cuentas, no coincide. Creo que habrá que hacer una prueba

-N-No dejaré que hagas algo extraño con ella

Y entonces a Goenji se le ocurrió una excelente idea -Al menos déjame hacerle un chequeo de rutina, no esta acostumbrada a este ambiente y podría enfermarse, es mejor prevenir –le dijo mientras cargaba a la niña

-¿Crees que podría contraer un virus raro o algo? –preguntó preocupada

-Sí, por eso es necesario un chequeo, es más, si quieres vamos al hospital ahora mismo –ofreció el pelicrema, recibiendo una afirmativa por parte de la joven.

(…En el burdel…)

Kazemaru llegó destrozado no se percató de la presencia de Endo, Shirou, Atsuya y Terumi, quienes se preocuparon al verlo en tal estado de depresión

-¿Qué te pasó? –pregunto Shirou mientras caminaba hacia el recién llegado

El peliazul trató de no llorar frente a sus amigos pero no resistió cuando sintió como Shirou le daba un cálido abrazo

-Me engañó Shirou, tiene una hija con ella –dijo mientras comenzaba a llorar

Endo escuchó y de inmediato supo que algo no estaba bien con Shuuya, se acercó a Kazemaru y puso su mano sobre su hombro

-¿Regresó Natsumi? –le preguntó, recibiendo un sí con la cabeza –Entonces debo ir a ver lo que pasa –dijo para luego despedirse de ellos y marcharse del lugar

El peliplata continuó abrazando al chico, pasaba su mano sobre los brillantes cabellos azules tratando de calmarlo. Terumi se había sumado al abrazo y trataba de calmar al chico con cosas como "Tranquilo" y "Todo va a estar bien" sin embargo él sabía perfectamente que eso no pasaría.

(…)

Sakuma besó a Genda antes de bajar del auto, se despidió y luego caminó hacia la entrada del burdel encontrándose con dos chicos

-¿Miyasaka?, ¿Reika?, ¿qué hacen aquí? –preguntó mientras buscaba sus llaves

-Creímos que no había nadie, venimos a hacerles una pequeña visita –respondió Reika mientras sonreía

-Queremos presentarles a nuestro bebé –dijo Miyasaka al mismo tiempo que descubría a su hijo

-¡Es hermoso! –Sakuma sonrió mientras abría la puerta –Adelante, estoy seguro de que todos se sorprenderán cuando los vean

(…En el hospital…)

Goenji había logrado conseguir un pequeño cabello de la pequeña, lo guardó en un frasquito y lo metió en una bolsa de su bata antes de que Natsumi lo viera. La pequeña miraba a Goenji con miedo, era una reacción natural, después de todo él era un desconocido.

Al cruzar sus miradas, el pelicrema no sintió nada, sabía que no era suya porque si lo fuera, habría sentido algo en ese instante, la sangre llama.

Por otro lado, Genda corrió hacia el laboratorio y saco las muestras, para después comenzar a analizarlas.

-Flash back-

El pelicaoba se marchó hasta que perdió de vista al moreno, luego se dirigió al hospital. De pronto recibió una llamada de Endo

-¡Natsumi volvió! –le gritó

-¿QUÉ?, ¿Y-Y que va a pasar con Kazemaru?

-No los sé, no me puedo comunicar con Goenji y sé que tú vas a cubrir tu turno. Por favor habla con él y luego me dices que pasa, ahora tengo que ir a una junta pero estaré al pendiente

-Claro, yo te infirmo –dijo mientras finalizaba la llamada y apretaba el acelerador

(…)

Cuando llegó al hospital se dirigió rápidamente al consultorio de Goenji, encontrándolo fuera del mismo. El pelicrema sonrió aliviado y lo llamo hacia uno de los cuartos de servicio, evitando así que la chica fuera a escucharlo

-Genda por favor, necesito una prueba de ADN –le pidió mientras cerraba la puerta

-Pero necesito muestras

-Aquí están –dijo mientras sacaba el frasquito con el cabello de la niña

-Entonces me pondré a trabajar lo más rápido que pueda –Genda salió de ahí, no sin antes arrancarle un cabello al pelicrema haciendo que este dejara salir un "auch"

-Fin de flash back-

-Debo darme prisa –pensó el pelicaoba mientras continuaba su análisis, tardaría 5 largos días pero estaba seguro de que todo iba a solucionarse.

(…En el burdel…)

Miyasaka y Reika trataban inútilmente de calmar al peliazul, ambos sabían lo que pasaba y lamentablemente, con todo el dolor de su corazón, tuvieron que quedarse con los brazos cruzados, al saber que el "noviecito" de Ichirouta no era otro más que su respetable doctor Shuuya Goenji, al que le tenían respeto y aprecio por ser el que había traído al mundo a su pequeño retoño.

-Kaze, sabes que no tienes por qué ponerte así por ese idiota, si te engañó búscate a alguien más y hazlo sentir como tu te sientes –dijo Miyasaka mientras sonreía con maldad

-No ayudes –dijo Reika mientras acomodaba a su bebé en sus brazos –No le hagas caso a este inútil, sabes, siempre hay que tener esperanza y duda. ¿Qué tal si no es el padre de la niña?, estarías sufriendo por nada, así que mejor se paciente y espera que suceda algo bueno, no hay que ser pesimistas –la chica sonrió para luego taparse con una sabana mientras comenzaba a alimentar a su bebé

Ichirouta miró enternecido esa escena –Reika, yo no sería capaz de arrebatarle algo tan bello como una familia, no se trata de ser pesimista, solo que estoy tratando de superar el hecho de que esa chica le ha dado algo que yo jamás podré darle –dijo mientras las lágrimas comenzaban a salir de sus ojos.

Reika y Miyasaka sintieron pena por su amigo, pero ambos sabían que las cosas se solucionarían, Goenji no sería capaz de hacer algo malo ¿o sí?

(…En el hospital…)

Goenji había mandado a Natsumi y a la niña a la cafetería del hospital. Les darían comida y además había dado la orden de que la vigilaran y le informaran todos sus movimientos.

Luego se dirigió al laboratorio donde su amigo continuaba trabajando, una vez dentro, cerró la puerta -¿Cómo vas?, ¿cuándo estarán los resultados?

-Lo siento, te juro que estoy trabajando lo más rápido que puedo pero lamentablemente tardará 5 días

-¿5 días?, bueno creo que tendré que soportarla –dijo el pelicrema mientras suspiraba

-Por ahora deberías llamarle a Endo, él también estaba preocupado por ti –le dijo Genda mientras continuaba analizando algunas cosas en su microscopio

-De acuerdo, ahora mismo le marco, realmente quiero desahogarme con alguien –Goenji marcó el número en su celular – ¿Endo?, estas ocupado –preguntó para recibir una negativa, comenzando así un relato que al mismo tiempo le contaba a Genda poniendo así al tanto a sus dos amigos.

(…En el burdel…)

Llegaron Nagumo, Suzuno con una enorme sonrisa de satisfacción en sus rostros. Necesitaban hablar con madame sobre los planes de vivir juntos pero se llevaron la sorpresa de que esta estaba de viaje

-Bueno, al menos eso le servirá al pobre de Osamu, lo trae loco con las compras para el bebé, se merecía un descanso –dijo Suzuno con una sonrisa –Además eso me va a servir para escaparme de aquí –sonrió mientras besaba a Haruya

Por otro lado Fudo caminaba al lado de Kido, lo traba con sumo cuidado como si el pobrecillo no pudiera ni mantenerse en pie por el mismo. Digamos que antes de regresar al burdel, el de ojos verdes se había vengado de Kido aprovechando la excusa de querer tomar un baño con él y ¡vualá! Lo había hecho suyo, era muy astuto, claro que le había costado algunas maldiciones y uno que otro golpe pero estaba vengado, Kido tenía un dolor en su trasero igual que él…bueno más fuerte que el suyo por lo reciente que había sido aquel acto.

-¡Por kami!, ¡¿lo hicieron?! –Sakuma sonrió

-Am… -Fudo iba a decir algo

-¡Sin comentarios! –gritó Kido mientras le daba un golpe a Fudo para que no dijera nada, Akio entendió y se limitó a levantar los hombros

-Por cierto, ¿Han visto a Tachimukai? –preguntó Sakuma mientras recordaba que no había visto al castaño y cambiaba el tema

-Estaba con Tsunami, pero veo que aún no llegan –respondió Nagumo mientras se acomodaba el cabello

-¡¿Con Tsunami?! creo que el pobrecito perderá su preciada… -Fubuki rompió en llanto ante las extrañadas miradas de los demás

-¡Enfermo! –le gritó Atsuya mientras le arrojaba un zapato

-¡No seas idiota Atsuya!, ¡lo digo porque es el más puro e inocente de este lugar!, nosotros de cierta forma ya estamos echados a perder –dijo recibiendo un "cierto" por parte de los demás

(…En casa de Tsunami…)

-Bien, creo que estamos listos –dijo Tachimukai mientras se sentaba en la cama –Recuerda que al terminar debemos ducharnos para limpiar los residuos, ¿entendido?

Tsunami asintió, tragó saliva con fuerza y se sentó junto al menor.

Se preguntarán, ¿qué rayos esta pasando? Pues eso es sencillo:

La noche anterior, Tsunami tenía todas las ganas del mundo de poder "hacer suyo" (dicho de una forma menos sucia) al pequeño Tachimukai, sin embargo, pese a todo su doloroso dolor de su corazón, y de otra cosita, se contuvo. No era propio de alguien que realmente ama a otro alguien, aprovecharse de la ebriedad y tomar su cuerpecito así porque así, no, eso no era correcto.

El gran Jousuke Tsunami tenía principios y una retorcida moral que respetaba y cuidaba a costa de todo. Así que en vez de comenzar con una noche de pasión desenfrenada e inolvidable, solo se limito a observar (mas de la cuenta) el lindo y apetecible cuerpo de Yuuki, al cual le quito las elegantes prendas que vestía, dejándolo solo con sus lindos boxers azul celeste.

Él iba a dormir junto a su amado castaño pero, lamentablemente el trasero de Tachimukai tuvo un ligerísimo contacto con la entrepierna del mayor, haciendo que este tomara su almohada, una frazada y se marchara a uno de los sillones, claro que antes tuvo que hacer una visita al baño para "bajar" aquel problema.

Pero no era el único que estaba metido en un lío mental, Tachimukai se reprendía internamente por haber fingido aquella borrachera. Había logrado que el moreno lo llevara en brazos todo el tiempo pero, también había provocado que no intentara propasarse con el, y lo peor, acababa de ahuyentarlo en vez de seducirlo con aquel "roce accidental". Realmente, en esos momentos, tenía ganas de llorar.

¿Patético no?, pero así era estos dos. Afortunadamente al llegar la mañana, Tsunami apareció en la habitación con una charola y un delicioso desayuno el cual comieron con la satisfacción de estar uno junto al otro.

Y finalmente llegó el momento, Tachimukai se armó de valor y con un lindo sonrojo en sus mejillas tiró al otro en la cama

-Tsunami, ¡ten sexo conmigo!...por favor –dijo mientras seguía apretando sus ojos, sintiendo sus mejillas arder y luego escuchando como el otro comenzaba a reír -¡Es enserio! –gritó el castaño ahora con molestia, ¿qué acaso no se daba cuenta de lo bochornoso de la situación?

-De acuerdo, tengamos sexo –respondió rápidamente el moreno al ver que Yuuki estaba comenzando a enfadarse –Pero dime, ¿estás seguro? -y con esa pregunta, Tsunami cavó su tumba una vez más.

Tachimukai bajó del regazo del moreno y comenzó a decir –Shirou dijo que la primera vez dolió, además Aphrodi dijo que si no se limpia uno después de hacerlo podemos enfermarnos y Sakuma dijo que es súper importante tener una buena lubricación, ya que los hombres no se lubrican fácilmente por si mismos, entonces eso significa que tenemos que estar preparados con lubricante y algunos pañuelos desechables también –terminó mientras miraba al moreno que solamente lo contemplaba con asombro -¿Tienes esas cosas?

Tsunami asintió, para después marcharse y regresar casi con la misma velocidad a la habitación, con las cosas que había pedido el otro. Que bueno que era precavido y había comprado el lubricante hacía dos días, bien se lo había dicho Nagumo.

Regresando al principio:

Tsunami seguía sentado junto al menor y con una sonrisa besó al chico. Este cedió ante el acto y se abrazó al moreno, quien lo recostó suavemente en la cama.

-Tachimukai, te amo –dijo mientras comenzaba a besar el cuello del chico y bajaba sus manos por el suave pecho del chico, deteniendo una de sus manos en los erectos pezones de Yuuki, comenzando a pellizcarlo, logrando sacar un leve gemido.

Su otra mano comenzó a bajar hacia la parte baja del castaño, quien se estremeció al sentir como esa juguetona mano comenzaba a bajar sus boxers. Los labios de Tsunami comenzaron a besar el cuello de Tachimukai, quien se aferró a las sabanas cuando sintió la mano del otro masajeando su miembro.

El otro continuaba bajando, los labios habían llegado a los pezones y había comenzado a morderlos, al mismo tiempo que su ritmo "manual" se había intensificado, haciendo que Yuuki comenzara a estremecerse cada vez más. Sentía como los músculos de su abdomen comenzaban a contraerse y más aún cuando la traviesa lengua del moreno comenzó a bajar por su ombligo, hasta su entrepierna.

-N-No, m-me v-voy a… -y sin poder contenerse más, se vino en la boca del mayor, el cual recibió todo ese viscoso líquido y lo tragó, porque esa era su intención, llegar con su boca a esa zona justo en el momento adecuado.

-A-Ahora tu me harás sentir bien –le dijo Tsunami mientras se despojaba de sus boxers, dejando al descubierto su ya erecto "amiguito", el cual era bastante presumible ante los asombrados ojos del más pequeño.

Tachimukai tragó con fuerza y se arrodillo en la cama, quedando frente al miembro de su pareja. Cerró los ojos y lo llevó a su boca, comenzando a lamerlo con suavidad y luego acelerando el ritmo.

-I-Increíble –murmuro el moreno mientras ponía sus manos en la cabeza del ojiazul para que lo engullera aún más, el otro aceleró el ritmo y finalmente sintió como el otro lo llenaba por completo.

Tachimukai se recostó en la cama y abrió sus piernas en una vergonzosa pero erótica pose, haciendo que Tsunami no tardara en volver a ponerse "duro".

El moreno capto la intención del castaño, tomó el frasquito del lubricante y mojó sus dedos con él, luego los introdujo con suavidad en Yuuki, cuando se acostumbró, comenzó a hacer un movimiento de tijeras, llegando repentinamente a cierto punto sensible, que hizo gemir a Tachimukai.

Y finalmente llegó el momento, su entrada se había acostumbrado y Tsunami no podía aguantar más. Tomó su miembro y lo condujo con su mano hacia la entrada del ojiazul comenzando así a penetrarlo lentamente. Tachimukai podía sentir un fuerte calor envolviéndolo por completo, el placer inundaba sus pensamientos, concentrándose en sus gemidos y en los de Tsunami. Sabía que el moreno estaba conteniéndose para no ser muy duro con él, pero quería sentirlo hasta adentro.

-M-Mételo ya –le dijo, mientras se aferraba al cuello del moreno y se empujaba hacia él, haciendo que éste quedara completamente dentro suyo

Tsunami comenzó a acelerar el ritmo, mientras continuaba besando al castaño con la intención de que este no sintiera mucho dolor. Tachimukai comenzó a mover sus caderas, intentaba acelerar aun más aquel ritmo.

Pronto el moreno sintió como el interior se estrechaba, Yuuki se aferró a él y en perfecta sincronía, ambos llegaron al final. Tsunami se dejó caer sobre el otro, ambas respiraciones empezaban a tratar de regularizarse y entonces un suave beso en la frente hizo que se sonrojara

-Gracias, Tsunami –dijo el castaño mientras sonreía con ternura

El aludido sonrió de la misma forma y se hizo a un lado, saliendo así de Tachimukai. Luego lo jaló hacia él para poder abrazarlo. El menor sintió como los restos de su chico comenzaban a salir de él, provocando que se sonrojara al máximo.

-¿Qué pasa? –preguntó el pelirosa con una sonrisa divertida

-Tú…sale…mucho…de mí… -Tachimukai no podía decirlo con claridad pero el otro lo entendió perfectamente, sonrió y se levantó de la cama -¿A dónde vas?

-Vamos a bañarnos, después te llevaré al burdel –dijo mientras levantaba al ojiazul en sus brazos –No quiero que madame vaya a enfadarse porque no te he llevado y luego me prohíba verte –terminó de decir mientras le daba un suave beso.

Así ambos se dirigieron al baño, con una hermosa sonrisa de satisfacción y con un amor que había logrado hacerse aún más fuerte.

(…En la luna de miel…)

Midorikawa estaba muerto, literalmente. Si hubiera sabido que Hiroto se pondría así, no hubiera accedido a usar aquel vergonzoso y atrevido conjunto de lencería que su "adorable cuñada" había comprado para su noche especial.

El peliverde suspiró y se giró hacia el causante de sus males, el canalla dormía plácidamente a su lado, que suertudo pensó cuando se levantó y sintió un dolor en su parte trasera. Bueno, lo único que podía hacer por el momento era tomar un baño y pedir el desayuno a la habitación, con lo cual se desquitaría con el pelirrojo pidiendo de todo.

Ryuuji se colocó una bata que estaba sobre el buró y se dirigió al baño, miró a Hiroto y sonrió. Después de todo, era perfecto y eso era lo que más le importaba, sin duda se había casado con el ser más maravilloso del mundo y no lo cambiaría por nada…aunque fuera una "fiera" en la cama, además, siendo sincero, realmente se sentía muy bien hacerlo con él. Se acercó al chico y lo besó suavemente en la mejilla para finalmente entrar al baño.

(…)

Hiroto despertó –Buenos dí… -el chico se incorporó rápidamente, busco al chico y nada, no se veía por la habitación. Se preocupó, se puso su bata y comenzó a buscar al peliverde hasta que una voz proveniente de la terraza hizo que suspirara tranquilo

-¿Qué es lo que buscas con tanta desesperación? –Ryuuji sonrió

Hiroto devolvió el gesto –Te estaba buscando a ti –dijo mientras lo abrazaba

-La verdad iba a esperar a que te ducharas pero, ¡muero de hambre! –Ryuuji lo miró con un pucherito –Solo he tomado dos vasos de jugo, tres donas y una taza de té, desayunemos ya ¿sí?

-Esta bien, pero solo si prometes que te ducharas conmigo –Hiroto miró al otro mientras caminaba abrazando al chico

-Pero ya me bañe…eso te pasa por dormilón, además bañarse dos veces en el mismo día es pecado –respondió Ryuuji al mismo tiempo que acariciaba los revueltos cabellos del pelirrojo

-No importa, por favor entra conmigo –pidió mientras le daba un beso

-Bueno, pero primero hay que comer –Ryuuji sonrió para luego salir a la terraza y sentarse en la mesa -¡Ven, en verdad muero de hambre!

Hiroto sonrió con ternura y caminó hacia él. Realmente estaba enamorado de ese chico, a decir verdad, nunca imaginó que terminaría adorando tanto a ese peliverde, pero algo si tenía muy claro, lo amaba demasiado y solo quería continuar viendo a ese glotón por el resto de su vida.

**Una semana después**

Kazemaru seguía deprimido, afortunadamente Hitomiko no había regresado y eso les daba tiempo a sus amigos para tratar de animarlo y esperar que Goenji (el cual para sorpresa de todos no se había comunicado con el peliazul ni siquiera para pedir disculpas o para preguntar como estaba) remediara un poco las cosas.

Lo que salvaba al pelicrema de un odio masivo por parte de los miembros del burdel era que Endo y Genda les habían contado sobre las dudas de la paternidad, pero les pidieron no decírselo a Kazemaru hasta que tuvieran las pruebas para que así el peliazul no tuviera ninguna duda.

Por otra parte estaba Goenji, todas las noches rogaba por que Kazemaru pudiera perdonarlo cuando le contara lo que sucedía. Era difícil contenerse y no llamarle por teléfono, deseaba tener al chico en sus brazos, besarlo y sentir su respiración agitada bajo su cuerpo, pero era algo que tendría que esperar.

Él había mandado a Natsumi y a la niña a un hotel, no iba a permitir que se quedaran en su casa y a pesar de que la chica se opuso, lo acepto cuando supo que sería en un hotel de 5 estrellas, además se quedaría en la misma habitación en la que se había hospedado el grupo neo black.

-¿Por qué me hiciste esto? –se preguntaba Ichirouta

-Por favor espera y te demostraré lo mucho que te amo –pedía Shuuya

(…En el hospital…)

-¡Menos mal! –gritó Genda con una enorme sonrisa –Esto debo decírselo a Goenji -dijo mientras imprimía los resultados y salía del laboratorio hacia el consultorio del chico.

Ese día Goenji había llegado desde muy temprano, era el día en que se sabría la verdad. Confiaba en que era "inocente" de aquella paternidad. Esperaba a que su amigo llegara con los resultados al mismo tiempo que pensaba en lo que haría en cualquiera de los casos.

El pelicaoba entró al consultorio de Shuuya –Tengo los resultados, aquí están y… -el pelicaoba hizo una pausa

-¿Entonces? –Goenji se moría de los nervios

-No Goenji, la prueba de ADN indica que esa niña no lleva ni una pizca de sangre tuya –dijo con una sonrisa mientras le mostraba los resultados

-No es mi hija –Goenji sonrió -¡Lo sabía!, gracias Genda –gritó emocionado mientras guardaba los resultados en uno de los cajones de su escritorio

-¿Y ahora que procede? –preguntó el pelicaoba

-Tengo que saber quien es el verdadero padre, tengo que investigar, debe ser africano porque allá estuvo todo este tiempo, ¡eso es! –gritó el pelicrema, haciendo que Genda lo mirara –Endo tiene contactos en todo el mundo de los negocios, Natsumi es una interesada, así que tal vez eso me ayude. Tengo que contactar con el padre antes de que sea tarde –dijo para luego tomar su celular y llamarle a su amigo.

(…En la casa de Hiroto y Midorikawa (N/A: qué lindo se siente ponerlo así)…)

Ambos se levantaron a las 9:00 a.m. y luego de tomar una ducha rápida se dirigieron a la cocina para almorzar y finalmente salieron rumbo al orfanato donde Hitomiko los estaría esperando.

Osamu y ella se habían ido de vacaciones una semana, Hitomiko se había puesto sentimental por la boda de su hermanito y aprovechando que revisó muchos paquetes en agencias de viajes, se consiguió un viaje a París por una semana. Así, luego de la boda, ambos partieron a su "luna de miel pre-nacimiento" prometiéndole a los otros dos que llegarían ese día para proceder con la adopción.

Ambos llegaron al orfanato, bajaron del auto y se dirigieron a la entrada del lugar. Midorikawa tomó la mano del pelirrojo y este la tomó con fuerza.

-Tranquilo, todo va a estar bien pero dime –el ojiverde miró al chico -¿Estas seguro de querer adoptarlo? –preguntó mientras se detenían antes de llamar a la puerta

Ryuuji sonrió y abrazó a su chico –Estoy absolutamente seguro –le dijo para después darle un suave beso en los labios

-¡Qué bonita pareja! –gritó una voz conocida para los dos, ambos se separaron sonrojados

-Llegas justo a tiempo hermana –Hiroto sonrió para luego saludarla

-¿Cómo están? –preguntó Ryuuji mientras ponía una de sus manos en el ya bastante notable vientre de la mujer quien sonrió

-Estamos de maravilla, la próxima semana tenemos revisión –le respondió con una sonrisa –Y bien, ¿listos para ser padres?

Ambos sonrieron y asintieron –Perfecto, entonces entremos ya –habló Osamu mientras abría la puerta, luego los cuatro entraron al orfanato.

Caminaron a través de un patio y luego entraron a la dirección donde una mujer los recibió con una sonrisa. Luego de preguntarles a los chicos sobre si estaban seguros del gran paso que estaban a punto de dar, de confirmar algunas cosas, de firmar papeles, de escuchar recomendaciones y de recibir finalmente los papeles de adopción, ambos chicos se dirigieron a conocer a su ahora hijo.

Entraron y encontraron a una chica cuidando al bebé, ella sonrió y se dirigió a ellos

-Bien, los dejaremos solos con su bebé –dijo Hitomiko mientras todos salían y la chica le entregaba a Midorikawa al pequeño

Hiroto y el peliverde miraron atentamente al bebé, este dormía plácidamente entre la suave cobija que lo envolvía. Ryuuji sonrió cuando el pequeño se acomodó en sus brazos y se pegó a su pecho, sintió como un cálido sentimiento se formaba en su corazón… ¿instinto maternal?

Por otra parte el pelirrojo estaba enternecido con la hermosa imagen que tenía frente a él. Su querido Mido con un adorable sonrojo y una tierna sonrisa en su rostro mientras en sus brazos sostenía a un lindo bebé que de cierta forma le recordaba a él mismo, tal vez por su tranquilidad o por su situación como bebé sin mamá. La imagen era perfecta y era seguro que la guardaría en su corazón hasta el último momento de su vida.

Abrazó al chico y lo besó en la frente mientras que con una de sus manos acariciaba la pequeña cabecita del bebé, el cual abrió los ojos al sentir aquel contacto.

-Hola pequeño Masaki –saludo Hiroto, el pequeño lo miró y sonrió

-Somos tus nuevos padres –dijo Ryuuji, recibiendo la atención del bebé y una linda risa por parte del pequeñito

-Creo que eso significa que nos aceptó –el pelirrojo sonrió para luego besar a su chico y continuar acariciando los suaves cabellos del bebé

Hitomiko sonrió y abrazó a Osamu, ambos observaban la escena desde un monitor en la dirección. Definitivamente esos tres serían una linda familia, claro que con una que otra dificultad, como el despertarse de madrugada para atender al bebé, pero eso sí, con la satisfacción de criar a un hijo.

(…En la oficina de Endo…)

Goenji había llegado hacia ya como una hora, el pobre de Endo continuaba buscando entre su inmensa base de datos algo que ayudara, o que al menos les diera una pista de quien podría ser el padre de la niña, sin embargo aún no tenía éxito.

El pelicrema estaba desesperado por no saber nada, las tazas de café pasaban una detrás de otra y la información no aparecía -Vamos Endo no hay tiempo

-Lo sé Goenji pero, ¿qué más quieres que busque? –preguntó el castaño mientras miraba al chico

-No sé…a jefes de tribus, príncipes…no sé ¡lo que sea! –Goenji se sirvió otra taza de café mientras se sentaba sobre el escritorio y de pronto su suerte cambió

-¡Aquí hay algo!...es del Congo, es un ministro de alto linaje, se llama Rococo Urupa –dijo Endo entusiasmado

-¿Qué reporta? –preguntó el chico mientras se acercaba a la pantalla del computador

-Al parecer reporta la desaparición de su esposa e hija hace una semana –respondió

-¿Hay descripción, foto, número para comunicarnos? –Goenji sonrió

-Sí, sí y sí –le dijo el chico mientras descargaba unos archivos y sonreía felizmente. Una vez estuvieron descargados, los abrió, encontrándose así con una foto que hizo sonreír a ambos una vez más

-¡Es Natsumi!, lo sabía –exclamo Goenji con emoción –Vamos, comunícate ahora mismo –pidió a Endo quien tomó el teléfono de la oficina y comenzó a marcar con rapidez el número del tal Rococo.

(…Volviendo con Hiroto, Midorikawa y Kariya…)

Hitomiko y Osamu se despidieron de los tres y luego se marcharon a sus respectivas casas.

Hiroto estacionó el auto en la entrada y bajó al peliverde y a su…hijo. Ambos entraron, Midorikawa llevó al bebé por toda la casa, hasta que el pelirrojo entró y los alcanzó en su habitación.

-Esto fue más rápido de lo que pensé –dijo el ojiverde mientras se sentaba en la cama

-Lo sé, creí que hoy solo firmaríamos y nos lo darían luego –Midorikawa dejó al bebé sobre la cama y se acostó junto a él

-No tuvimos tiempo ni de comprar una cuna, solo tenemos los pañales, la leche en polvo y los biberones que compramos en la farmacia antes de llegar aquí –habló Hiroto mientras se recostaba y miraba al bebé, el cual también los veía mientras disfrutaba el comer su mano

-¿Crees que tenga hambre? –preguntó Ryuuji –Iré a preparar un poco de leche, cuídalo –pidió el chico mientras se dirigía a la cocina

Hiroto contempló al bebé y el bebé le sonrió –Deja de comer tu mano, ahora te traerán leche –el chico retiró la mano del pequeño y este lo miró raro, entonces se dio cuenta de que no debió haber hecho eso y entonces el pequeño Kariya… comenzó a llorar.

Bueno, al menos Hiroto ya había aprendido algo, si no quería que se comiera la mano, debería comprarle un chupón urgentemente. Que bien que más tarde irían de compras, pero por ahora lo único que atinó a hacer fue cargar al bebé y comenzar a arrullarlo para tratar de calmarlo.

(…Con Goenji…)

-Lo siento, el amo Rococo no se encuentra –dijo una voz desde el otro lado del teléfono

-¿Qué?, ¡no puede ser!, ¿sabe cuando puedo encontrarlo? –Endo se puso algo histérico

-Ahora se encuentra en Japón, hará una firma con uno de sus socios y volverá en dos o tres semanas –le dijo, a lo que él chico sonrió

-¿Esta en Japón?, ¿podría darme un número para localizarlo? –el castaño anotó el número en su agenda -¡Muchísimas gracias! –y dicho eso Endo colgó el teléfono

El pelicrema observó a su amigo quien prácticamente estaba saltando de felicidad -Goenji, ¡hoy estamos de suerte! –le dijo –Rococo esta en un viaje de negocios y esta aquí en Japón. Me dieron un número telefónico, ahora será mejor que tú hables con él –le dijo su amigo

-Muchas gracias Endo, en verdad no sé que haría sin ustedes –Goenji tomó el teléfono y se apresuró a llamar. Sintió que todo se arreglaba al escuchar una voz del otro lado de la línea

-¿Rococo Urupa?, yo se donde esta su esposa y su hija, ¿cree que podamos reunirnos en mi oficina? –Goenji sonrió cuando el joven le pidió la dirección del lugar.

(…)

Goenji había llamado a Natsumi con la excusa de querer reconocer a la niña y hacer el trámite en la oficina de su abogado, Endo. También le había pedido a Genda ir para que lo apoyara con lo de la prueba de ADN si es que Natsumi se ponía "difícil". La chica llegó, encontrándose con alguien a quien no esperaba

-¡Natsumi! –gritó un chico moreno de cabello azul y ojos negros

-¿Rococo?, ¿qué haces aquí? –preguntó Natsumi mientras tomaba a su hija en brazos

-Vine por ti y por nuestra hija –dijo el chico mientras caminaba hacia ella

-¡Yo no voy contigo a ningún lado! –le gritó mientras se ponía detrás de Goenji

-Pero amor, sabes que yo puedo darte más que esto, además piensa en Midori –dijo mientras se agachaba y abría los brazos

-¡Papi! –gritó la pequeña mientras se zafaba de los brazos de su madre y corría hacia el chico, el cual la cargó recibiendo un abrazo por parte de la niña

-¡Pero, es que quieres que te haga de comer! –reclamó Natsumi

-Solo te pido eso porque amo el sabor de tu comida –dijo, recibiendo una mirada de repulsión por parte de los presentes que habían tenido la desafortunada oportunidad de probar la comida de la pelirroja

-Entiende que soy tu esposa y no una sirvienta –le reclamó

-Por favor, regresa y no volveré a pedirte nada –pidió el chico mientras caminaba hacia ella

-No puedo, porque Midori es su hija –dijo mientras empujaba a Goenji

-Natsumi eso no es cierto –habló Goenji -Le hice una prueba de ADN a la niña, y no es mía –sonrió triunfal al ver la expresión de Natsumi –Y al ver la reacción de esa pequeña confirmo que él es su padre, no yo

-Natsumi, regresemos a casa –pidió nuevamente el chico mientras le extendía su mano y abrazaba a la niña quien también le extendía una de sus manitas

La chica suspiró y comenzó a llorar para después tomar ambas manos y refugiarse en el pecho del chico –Lo siento, no debí de huir por una estupidez como esa –dijo mientras sentía como la mano de Rococo acariciaba suavemente su cabeza

-Bueno, espero que sean felices para siempre y también espero que la tengas más vigilada, ¡no quiero que vuelva cada que tenga problemas contigo! –reclamó el pelicrema –Además después te pasaré la cuenta de sus gastos mientras estaba en el hotel –Goenji miró a Rococo quien asintió

-Claro, así lo haré y por supuesto que pagaré por los gastos –el peliazul sonrió –Ahora nos retiramos –se despidió al mismo tiempo que se llevaba a la niña y a Natsumi

-Por cierto, dile a tu novia que lo lamento y que una chica tan linda como ella merece estar con alguien tan bueno como tú –habló la chica mientras subía al elevador

-Gracias, se lo diré y por cierto es chico –Goenji sonrió mientras se despedía. Natsumi lo miró con sorpresa mientras las puertas se cerraban.

-¡Al fin soy feliz de nuevo! –gritó Shuuya mientras abrazaba a sus amigos -¡Ahora a pedirle disculpas a Ichirouta!

Genda y Endo sonrieron, luego los tres salieron en dirección al burdel. Apoyarían a Goenji pero a lo que realmente iban era a ver a sus queridísimos Sakuma y Shirou.

(…En el hospital…)

Osamu recibió una llamada de parte de Genda, le pidió que retrasaran la cita un par de horas porque tenía algo importante que hacer. El aceptó el cambio de cita y luego se lo hizo saber a Hitomiko quien suspiró y así ambos salieron del lugar para matar el tiempo un rato.

De pronto llegó otra llamada -¿Rococo Urupa?, llegó antes de lo esperado

Hitomiko miró a su esposo mientras sacaba su celular y confirmaba que tenían una firma con su socio africano

-¿Quiere que lo veamos ahora?, de acuerdo entonces ahora lo alcanzo en el hotel STARS –dijo mientras finalizaba la llamada

-Creo que ya tenemos un asunto para matar el tiempo –Hitomiko sonrió

-Sirve que matamos dos pájaros de un solo tiro –y dicho eso ambos subieron al auto para dirigirse a su reunión con su socio

(…En el burdel…)

Los tres chicos llegaron y rápidamente entraron por la puerta de atrás. Genda había hablado con Sakuma y este iba a preparar el terreno con Kazemaru por lo que lo único que atinaron a hacer fue acelerar el paso para llegar con los chicos rápidamente.

También Midorikawa y Hiroto habían llegado un poco antes al burdel con su bebé, iban a presentarlo con sus amigos. Ryuuji se había enterado de lo que Goenji le había hecho a su amigo haciendo que los demás se golpearan mentalmente ya que como este no estaba enterado de lo que realmente había pasado, ahora se encargaba de hacer que Ichirouta se desahogara y que otra forma que bailando un poco, además eso hacía que Ryuuji volviera a "los viejos tiempos" y fue así como comenzaron a bailar en el escenario con Atsuya, Terumi, Kido, Hiroto, Kariya y Shirou como espectadores.

Cuando los tres llegaron, se encontraron a Kazemaru, Tachimukai, Sakuma y a Midorikawa bailando Goodbye Baby de Miss A, cosa que impactó a los recién llegados y destrozó a Goenji quien capto la indirecta. Cuando el peliazul se percató de la presencia del chico hizo algo que dejó en shock a los presentes, caminó hacia Endo y Genda y les bailo de una forma no muy agradable, haciendo que tanto Shirou como Sakuma se acercaran rápidamente a quitar a Ichirouta.

Midorikawa quitó la música y caminó hacia sus amigos, los cuales ya habían iniciado una guerra campal en contra de Kazemaru.

-¡Lo siento! –gritó Goenji en medio de la pelea –Se que me lo merezco pero al menos busca otra forma de vengarte de mí

-Olvídalo –fue lo único que dijo el peliazul mientras estaba a punto de correr hacia el vestuario

-¡Sí Goenji!, olvídate de Kaze que ya mucho daño le haz hecho –dijo Midorikawa mientras Aphrodi y Tachimukai le tapaban la boca para evitar que siguiera hablando de más

-¡Pero yo no soy su padre! –le gritó mientras lo tomaba de la muñeca evitando que escapara

-¡¿Y por qué no me hablaste tan siquiera?! –le reclamó mientras sentía como las lágrimas estaban comenzando a salir de sus ojos

-¡Por que sabia que no me creerías sin pruebas y sin que esa tipa se marchara! –Goenji lo jaló hacia él, para luego abrazarlo fuertemente. Sentía como su pecho se humedecía con las lágrimas que ya eran incontenibles y entonces el también comenzó a llorar

-Para que digas "esa tipa", significa que entonces es en serio, ¿verdad? –Ichirouta habló sollozando mientras se separaba lentamente de Goenji

-Kaze…sabes que solo te amo a ti, así que dime ¿tu me amas a mi? –le preguntó mientras lo veía directamente a los ojos

-… -Ichirouta se arrojó a sus brazos -¡Claro que te amo!, y por eso yo estaba dispuesto a dejarte, sabes que solo así tendrás una familia, porque yo no puedo darte… -Goenji lo silenció con un beso

-No es necesario que me des nada, contigo es mas que suficiente –dijo para luego volver a besarlo

-No debiste venir tras de mí –dijo el peliazul mientras tomaba el rostro de Shuuya entre sus manos y pegaba su frente con la del moreno

-Ichirouta, tú eres la mejor decisión que he tomado –Goenji sonrió y finalmente unió sus labios con los del otro mientras colocaba una de sus manos en la cintura de Kazemaru y lo pegaba hacia él

Los presentes sonreían, pensando en que todo volvía a ser absolutamente perfecto.

-Atsuya, al ver este gran mal entendido me gustaría dejar en claro algo y también aclararlo con ustedes chicos –habló Aphrodi recibiendo la atención de todos los presentes –Verán yo… no soy en verdad quien creen que soy…

…Continuará…


Y así termina este capítulo jojojo, ¡Aphrodi es malo! DX ... ok no, solo puedo adelantarles que viene un par de chicos buena onda (uno tiene el cabello azul y el otro lo tiene color morado, ¿más pistas? su nombre esmpieza con T y termina con obitaca y el otro empieza con T y termina con oramaru, ¿ahora sí saben quienes son? XDD) los cuales les va a ayudar a conseguir la ansiada libertad que todos estan buscando.

Bueno, eso es todo uwu y am, no me queda más que decir: ¡Hasta el último capítulo!

P.D. Estaré esperando sus reviews X3