Todos los alumnos y personal de Hogwarts se encontraban reunidos en el gran comedor por órdenes de Dumblendore e incluso la profesora Umbridge se encontraba en silencio esperando la explicación del director cuando este por fin empezó a hablar.

-Buenos días, se estarán preguntando por que les he reunido aquí, lo lamento pero tendrán que esperar a que lleguen unos invitados antes de saberlo.

En ese momento se abrieron las puertas del gran comedor y entraron por ella: Remus Lupin, Ojoloco Moody, Nymphadora Tonks, Fleur Delacour, Cornelius Fudge, Sirius Black, Kingsley y la familia Weasley al completo, Percy algo separado del resto. Los gemelos, Ginny y Ron se levantaron para saludar a su familia mientras Harry saludaba efusivamente a Sirius y Remus bajo la mirada atónita del gran comedor. Entonces Umbridge saltó:

-¡Es el Sirius Black que alguien lo detenga!

Harry, Remus, los Weasley y los demás miembros de la orden levantaron las varitas mientras el primero le gritaba:

-Es inocente, Sirius no mató a nadie y si alguien intenta hacerle daño se las vera conmigo.

-Harry mejor déjame a mí. -Sirius giro la cabeza hacia Umbridge- No te aconsejo que te metas conmigo, sapo idiota, me he enterado de que andas torturando a mi ahijado y no es algo que perdone fácilmente.

Al escuchar su tono de voz y al ver su oscurecida mirada Umbridge trago saliva con dificultad y no replico. Entonces Dumblendore empezó a hablar:

-Bien, ahora que han llegado todos permítanme que les explique porque les he reunido aquí. Esta mañana me ha llegado una extraña carta donde ponía que, para poder salvar muchas vidas, debíamos leer un libro basado en la vida y los pensamientos del señor Potter.

Al oír eso Harry, Ron y Hermione se pusieron pálidos.

-¡Es mi vida, no tiene derecho a exponer así mi intimidad!

-Señor Potter, piense que así salvará muchas vidas.- respondió Dumblendore- Además, ¿no tienen curiosidad de saber el futuro?

-Usted no lo entiende director- respondió Ron- mi madre y McGonagals nos matarán cuando se enteren de la mitad de las cosas que hemos hecho.

-Y saber el futuro- prosiguió Hermione- es muy peligroso podríamos provocar una hecatombe ínter dimensional y alterar hechos muy importantes.

-Creo que los señores que han enviado esta carta ya han pensado en ella, por lo que se explica, han encontrado un hechizo para que nuestros actos solo afecten a la gente que falleció, nada cambiará allí solo reaparecerán personas que en ese tiempo no viven. - le respondió Dumblendore.- si nadie tiene nada mas que añadir- dijo paseando su mirada penetrante por toda la sala- creo que podré proseguir con mi explicación. Mientras estemos en esta sala nadie podrá salir o entrar ya que el tiempo se detendrá, los profesores y adultos leeremos en voz alta y haremos paradas para comer, beber y dormir. A lo largo de los libros irán apareciendo personas que pueden provenir del pasado, del presente o del futuro, empezando por siete personas que se presentaran ahora provinentes del pasado, a los que posteriormente se les borrará la memoria, y dos del presente. ¿Alguien tiene alguna duda?

Sirius fue el primero en preguntar:

-¿Quienes serán esas nueve personas?

-Creo que lo sabremos pronto- contesto Dumblendore señalando una nube de humo violeta que salió en medio de el gran comedor.

De esa nube salían dos voces de mujer que discutían muy acaloradamente.

-¡Es mi ahijado tengo derecho a verle!

-Es mi nieto y no creo que tú puedas ser una buena influencia para él.

-¿Por que?

-Le quitaste la varita a mi hermano y le tiraste al mar, por la ventana…

-Es lo mismo que el le hizo a Neville, la magia accidental no la poseen solo los niños, yo solo estaba comprobando que no fuera un squib.

-¿Y tu relación con el asesino ese?

-No te preocupes, el idiota de Sirius me dejó hace años "por mi propia seguridad". Además Sirius jamás se hubiera pasado al lado de Voldemort. Pero no es de él de quien estamos hablando, debes dejar que Neville me conozca, yo puedo hablarle de Alice y Frank, además no le has pasado ninguno de mis regalos y si no fuera por mi ya habría muerto a manos de tu demente hermano.

-¡Jamás se lo hubiera permitido! Acaso crees que no vigilaba con la varita preparada todos sus intentos macabros de hacerle salir la magia.

Llegados a ese punto de la conversación el humo se había disipado lo suficiente para ver a una mujer joven de larga cabellera negra, buena figura y unos impresionantes ojos azules y a la otra ya muy entrada en los años pero muy vigorosa, decidida y con gran fortaleza de carácter. Neville se levantó de la mesa de Grifindor y dirigiéndose a la mujer mayor pregunto:

-¿Qué pasa abuela?

En ese mismo instante las mujeres pararon de discutir y miraron alrededor:

-¿Como hemos llegado aquí?- pregunto Augusta Lomgbotton mientras todos los que la oyeron negaban con la cabeza para darle a entender que no lo sabían.

-¿Cuánto tiempo llevan escuchando?- preguntó la otra mujer.

-El suficiente- respondió Sirius apoyado desinteresadamente en la pared y guiñándole el ojo seductoramente.

-Te recuerdo que no soy una de esas rubitas sin cerebro con las que solías salir por lo que deja ya tu pose de seductor.

-Veo que no has cambiado, Sus.

-Para ti March, Black, deje de ser Sus cuando rompiste conmigo sin ninguna razón. Hola Remus cuanto tiempo.

-Hola Sus, tengo que presentarte a tres personas. Neville, Harry y Luna acercaos. Ella es Susan March, la mejor amiga de vuestras madres y tu madrina, Neville.

Neville se acerco y le tendió la mano pero Sus, ignorando a esta olímpicamente, le abrazó muy fuerte mientras se disculpaba mil veces por no haber logrado conocerle. Luego abrazó también a Harry y a Luna haciendo comentarios como: Heredó los ojos de Lily pero es pastado a James y Una copia exacta de la pequeña Lia. Sirius miraba toda la escena sin poder apartar la vista de ella, cosa que esta notó:

-¿Se puede saber que miras?- le gritó.

-A ti, sigues tan bella como siempre.

-Y tú tan idiota y mujeriego.

-También sigues teniendo el mismo carácter indomable, genial.

-No te hagas ilusiones que luego sufrirás.

En este punto la profesora McGonagals les cortó:

-Ya tuve que soportar sus peleas durante seis años y medio así que ahora compórtense como adultos.

-Sí Minnie- respondieron los dos al unísono mientras Sus le enviaba una mirada envenenada a Sirius y este solo le sonreía. El gran comedor al completo les miró atónitos con la excepción de Remus que no paraba de sonreír.

-Esto se me va ha hacer muy largo.- Murmuró la profesora dejando escapar un suspiro.

En ese instante se abrieron las puertas del gran comedor y por ellas entraron diversas personas. Un joven de pelo revuelto y negro azabache, con lentes y ojos avellanas iba cogido de la mano de una mujer de su edad con una cabellera roja como el fuego y unos ojos avellanados de color verde esmeralda. A su lado iba otra pareja compuesta de dos jóvenes de la misma edad de los anteriores, morenos; el chico era alto y caminaba con timidez mientras que la chica era regordeta y con facciones bondadosas. Detrás iban dos chicos idénticos, pelirrojos y algo más jóvenes que el resto hablando con una mujer de la misma edad de los primeros rubia y muy bonita. La gente que se encontraba en el gran comedor quedó en estado de shock al reconocer a esas personas. La primera en reaccionar fue Luna que corrió, llorando, a abrazar a la mujer rubia esta le devolvió el abrazo dulcemente. Entonces Remus y Sirius salieron de su trance, el primero corrió a abrazar al chico del pelo azabache mientras el segundo exclamó:

-¡Cornamenta! ¡Pelirroja! Sois vosotros.- mientras esos dos estallaban a carcajadas se fijo en los otros recién llegados- ¡Frank, Alice, los gemelos Prewett y Lia todos vivos!- y empezó a saltar de contento.

Entonces reaccionaron todos los demás: mientras Augusta corría a abrazar a su hijo y a su nuera, McGonagals rompía a llorar y Molly y Arthur se levantaban para abrazar a los gemelos. Todos los adultos fueron a saludarlos y abrazarlos con la excepción de Umbridge, Fudge, los que no habían conocido a ninguno de ellos y Snape, quien no podía disimular una gran sonrisa. Los adultos siguieron hablando sin darse cuenta de que Harry y Neville seguían en estado de shock. Remus fue el primero en darse cuenta y le pegó un codazo a las costillas, este iba a protestar pero al momento que vio a Remus señalarle con la cabeza los chicos los llamó.

-Harry, Neville, venid por favor.- al oír a Sirius ellos reaccionaron al fin y se acercaron muy tímidamente a los del pasado cando llegaron allí Sirius prosiguió- Cornamenta, pelirroja permitidme que s presente a mi ahijado, Harry James Potter Evans- Lily dejó escapar un grito ahogado y fue a abrazarlo llorando, su marido pronto le siguió. Al separarse, los tres con lagrimas en los ojos se quedaron mirándose y sonriendo incapaces de pronunciar una palabra- imagen de Cornamenta carácter de la pelirroja con algunas excepciones.- prosiguió Sirius- y este es Neville Augusto Lomgbotton, según Harry es un gran muchacho.- se repitió la escena anterior y Augusta tomó la palabra:

-Neville es un chico muy valiente, con corazón de oro, genio en herbología…- iba a seguir cuando este le corto:

-Desastre en pociones, muy torpe, tímido, acomplejado- en este punto Harry le dio una cachetada. Luna fue la que, entre los brazos de su madre prosiguió:

-Neville es uno de los mejores chicos de la escuela, es leal, inteligente, valiente, amable, cortés pero sufre de un complejo de inferioridad muy grave debido a que, queriendo o mejor para él, su abuela siempre le dice que no es un digno hijo de sus padres.

-¡Madre!- Frank estaba encolerizado y Alice se había puesto a temblar de rabia- Cómo te atreves a decirle esto a Neville, yo también era muy malo en pociones y Alice siempre estaba teniendo accidentes- Neville se apresuró a calmarlo pero sonriendo le encantaba ver a su padre defendiéndole.

-Tranquilo pa…papá lo dice por mi bien para que me esfuerce más- su padre le miró con cara de que eso no era excusa pero Neville le sonrió.

-No vuelvas a permitir que alguien diga eso lo entiendes hijo- a Neville se le iluminaron los ojos al oír a su padre llamarle así y asintió con la cabeza- así que se te da bien la herbología Nevs.

-Bueno no soy malo-le respondió Neville encantado con el apodo. Al oir eso Harry rodó los ojos:

-Solo es el primero del curso y no le puede superar ni Hermione.- Neville enrojeció mientras James preguntaba:

-¿Quién es Hermione hijo?- Harry les hizo un gesto a Ron y Hermione para que se acercaran:

-Ellos son mis mejores amigos Ron Weasley y Hermione Granger- En esa los Prewett saltaron:

-Tenemos otro sobrinito- y se pusieron a dar vueltas a su alrededor como buitres.- Pelo rojo, evidentemente, pecas, ¿tu eres el cuarto no?- Iban alternándose al hablar.

-Soy el sexto de siete- respondió Ron algo cohibido por la actitud de sus tíos. Estos se giraron hacia Arthur:

-¡¿Siete hijos!- Parecían furiosos pero bastó un "Sí" orgulloso de Arthur para que se tranquilizaran- Genial- exclamaron para luego añadir- tenemos que buscaros un hobbie, siete hijos- Los señores Weasley se pusieron completamente rojos.- ¿Dónde los habéis escondido y donde están Billy-guay Charlie-quiero-un-dragón y Perce-yo-seré-prefecto?

Los tres aludidos se pusieron rojos por los motes y fueron a saludar mientras ellos les recibieron por orden de edad:

-Por lo visto tu no has cambiado, la veela esa- dijo uno señalando a Fleur- debe de ser tu novia.

-Y tu fuiste prefecto y ahora tienes un buen trabajo ¿Cierto?- Prosiguió el otro.

-Sí, Fleur es mi novia y su abuela era bel·la tío Guideon y llegue a premio anual y trabajo en Gringots tío Fabian.

-No- se exclamaron- ¡Nos ha reconocido! ¡Molly eres mala hermanita! Ahora tu Charlie, tu no tienes pareja estable- dijo Guideon y Fabian prosiguió- porque te has ido a perseguir dragones.

-Cierto- respondió este- trabajo en Rumania. Tuve que rechazar una oferta por jugar al Quiddich profesionalmente, era un buen buscador.

-¡Que rechazaste jugar profesionalmente! Quedas oficialmente desheredado.- se los veía muy ofendidos pero en cuanto vieron que este se preocupaba le guiñaron el ojo.- Ahora tu Percy, o ya debemos decir señor Ministro, ¿Que has estado haciendo?

-No soy ministro aunque me gustaría llegar a serlo. Referente a lo que he estado haciendo - su expresión se puso seria y triste- se resume en ser un desagradecido y traicionar a mi familia.- los Prewett se pusieron serios y tomó la palabra Guideon:

-Cuéntamelo con calma ahijado que yo te ayudo.- los otros Weasley intentaron disimular que escuchaban mientras Ginny y los gemelos se acercaban para oír mejor.

-Bueno, se resume en: el ministerio tiene unas ideas y Dumblendore otras, papá y mamá apoyan la del director y a mi me ofrecen un gran puesto en el ministerio- los Prewet iban asintiendo mientras Percy hablaba- papá sospecha que el puesto es demasiado bueno y que me lo han dado para espiar a la familia cosa que me hiere el orgullo, me enfado y empiezo a gritarle a papá, al final me voy de casa.

-¿Y tu que opinas?- preguntó Guideon hablaban casi en susurros pero la atención del gran comedor se encontraba puesta en ellos.

-Que fui un tonto pomposo, un aliado al poder, un estúpido arrogante vendido al ministerio- no pudo continuar porque su padre lo abrazó.

-Tu solo pídenos perdón y vuelve con nosotros hijo.- Percy sonrió ante las palabras de su padre y le obedeció para terminar siendo abrazado por toda su familia. Entonces Fabian carraspeó y dijo:

-Todo esto está muy bien pero yo quiero conocer a mis otros sobrinitos.- Fred y George sonrieron y les tendieron la mano:

-Nosotros somos Gred y Forge también conocidos como los gemelos Weasley o Fred y George- Sus tíos sonrieron:

-Yo soy Gabian y el es Fideon o si lo preferís los gemelos Prewett. Bien solo nos queda un sobrinito.

-Di mas bien sobrinita, yo soy Ginebra Molly Weasley pero llamadme Ginny.- A los Prewett se les cayo la mandibula.

-Vaya, vaya una niña Fideon, hace mucho que no se veía una Weasley de nacimiento

-Si una niña muy poderosa, de armas tomar y encima pelirroja Gabian

-¡Dios nos libre!-exclamaron a la vez.

Mientras Cornamenta escuchaba la conversación:

-Canuto, Lunático el mejor amigo de mi hijo tiene una hermanita pelirroja…

-De armas tomar, muy peligrosa…-prosiguió Lunático

-Y que se ajusta a la maldición Potter- acabó Canuto y los tres empezaron a reír ante la mirada atónita de Harry.

-De que ríen ma…mamá- preguntó

-Con esos nunca se sabe Harry.

Entonces de la nada apareció un libro en la mesa de los profesores justo delante del director y este lo cogió.

-El libro se titula Harry Potter y la piedra filosofal.- Dijo sonriendo mientras el trío dorado gemía. - Por favor tomen asiento.

Los Potter, los Lomgbotton, los Weasley, los Prewet, los Lovegood, Sirius, Susan, Remus, Tonks y Fleur se sentaron en la mesa de Grifindor mientras que los demás tomaban asiento en la mesa de profesores

-Bien el primer capitulo se titula: "El niño que vivió"